Ai Maid Café: Capitulo 13

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Ai Maid Café

 

Capitulo 13: Como en los viejos tiempos… O algo así.

 

 

 

—Ahora que lo pienso… Me parece demasiado mayor para ti.

 

 

Y todo era como una película de terror.

 

En sus dieciocho años. JAMÁS había vivido algo tan potencialmente traumante, en especial por que le faltaba mucho por vivir, pero en pocas palabras ChangMin en ese momento solo veía a su disque padre adoptivo ‘YunHo’ y al chico que le gustaba dígase ‘Rain’ ambos frente a frente de una manera que le revolvía el estómago.

 

JunSu codeó a HeeChul por lo que acababa de decir, pero aún así JunSu se permitió sonreír por el comentario fuera de lugar. Siwon arrimado en JaeJoong miraba a los dos mayores estrechando sus manos, aparentemente acababan de presentarse.

 

Y todos los integrantes del Maid se encontraban tras el mesón.

 

—Toma esto te servirá para los nervios.

 

ChangMin giró su cabeza hacía YooChun y la botella que le ofrecía, el menor arrugó el entrecejo.

 

—¿Qué es esto?

—Tú solo bebe, créeme… Es el mejor analgésico.

 

La sonrisa en el rostro de YooChun, pero aún así con la incomodidad, los nervios y las ganas de golpear a YunHo por ser tan sobreprotector. Justo en ese momento el cerebro de Shim no funcionó como debía y por primera vez sin cuestionar, aceptó algo que YooChun le ofrecía.

 

—…Está… Amargo.

—Si, suele ser así las primeras veces.

 

JaeJoong giró de inmediato en cuanto un olor conocido llegó hasta sus fosas nasales, Siwon tenía su codo apoyado sobre el hombro de él, pero aún así no dudo en acercarse a ChangMin y quitarle de las manos la botella que tenía.

 

—¡YooChun! ¿Cómo diablos se te ocurre darle sake?

—Está nervioso.

—¡Hyung! Yo quiero…

 

Y ChangMin comenzó a intentar quitarle la botella de las manos, puesto que no había bebido lo suficiente para que ese malestar en su estómago se marchara. Y claro, la diferencia de altura no ayudaba a JaeJoong.

 

—Ya quédate quieto, ChangMin. No debes beber. Y tú, YooChun guarda esto.

 

JaeJoong le entregó la botella a YooChun y él asintió, volviendo de inmediato a su lugar para poder observar a YunHo y Rain, ahora sentados en una de las mesas. YooChun le cedió disimuladamente la botella a ChangMin y el menor rió.

 

—Disimula.

—¿Sabías que te amo Hyung?

—¿Con un sorbo y ya estás borracho? Genial…

 

YooChun rodó los ojos y se dedicó a observar hacía el interior del café. La situación era sencilla, faltaban un par de días para navidad. Y YunHo había decidido cerrar el café, había tomado el celular de ChangMin, gracias a la ayuda de YooChun por supuesto y habían citado ese día a Rain a solas.

 

Decir que Rain se había vuelto un ídolo en el café era poco, antes de la llegada de Jejuko, Mina era la más arisca con los clientes, por supuesto aún más con Rain. Pero cuando de repente Mina sonreía demasiado con su llegada, los rumores comenzaron a esparcirse.

 

Y por supuesto también contaba el hecho de que cada vez que Rain llegaba, Mina se sentaba un rato a conversar. Y que al despedirse, Rain siempre lograba darle un beso en la frente o en la mejilla. Sin contar con que a veces cuando Rain no iba al café, casualmente Mina tampoco llegaba a trabajar.

 

Así que de algún modo era oficial, Rain había conquistado a una de las chicas del Maid, nadie sabía como, pero había sucedido y se había convertido en un ídolo. Y oficialmente también, YunHo había mirado seriamente un día a Rain y al día siguiente el Maid no había abierto.

 

—Yo creo que en realidad lo va acusar de corrupción de menores.

—ChangMin ya tiene dieciocho, no tiene sentido.

—Estamos hablando de Jung YunHo.

 

Todos asintieron, y aunque JaeJoong pareció concentrado en intentar leer los labios de ambos mayores le fue imposible. Arrugó un poco el entrecejo. Rain parecía haber pronunciado un ‘¿Todos?’ y además lucía impresionado.

 

Rain los miró y todos se quedaron estáticos, y como pudieron giraron, fingiendo que no les estaban prestando atención. Aunque sinceramente fueron exageradamente obvios. Sin contar con el hecho de que en ese momento no habían disfraces, es decir únicamente habían chicos tras ese mesón.

 

—Alguien debería ir y meterse en la conversación.

—O en otras palabras ofrecerles algo de beber o lo que sea. Para que escuche un poco de la conversación y nos diga.

—¡Exacto!

 

JaeJoong miraba la hora en su reloj muñequera, y cuando levantó la mirada notó que absolutamente todos lo miraban, menos ChangMin que lucía demasiado feliz de repente. De acuerdo solucionaría cada cosa a su orden.

 

—¡Te dije que dejaras eso!

—¡Hyung!— ChangMin rezongó molesto, pero de inmediato comenzó a reír. —¡Je! ¿Has notado que te ves raro cuando estás molesto?

 

ChangMin jaló de sus mejillas y se apoyó sobre él, JaeJoong le quitó la botella casi vacía de las manos y rodó los ojos ante la sonrisa torpe de ChangMin.

 

—YooChun te dije que no lo dejaras beber.

—Ahora está más relajado, no lo puedes negar.

—ChangMin por favor.

 

JaeJoong lanzó a ChangMin sobre YooChun y Park de inmediato se quejó.

 

—¡Es tú responsabilidad!

—Pero…

—Sin ‘pero’, YooChun.

 

Lo señaló amenazante, y YooChun únicamente bufó molesto mientras sentía a ChangMin abrazándolo con fuerza y sonriendo demasiado mientras decía un par de incoherencia sobre la célula de no se que al cuadrado.

 

—Ok, como sea. Ve rápido Jae.

—¿Donde?

 

HeeChul se cruzó de brazos y lo miró fijamente.

 

—JaeJoong por favor, todos sabemos perfectamente que eres él único al que YunHo no botará desconsideradamente por chismoso. ¡Así que ve!

—Pero yo no…

 

HeeChul lo comenzó a empujar para que se les acercara, pero antes decidió ver una última vez a ChangMin. Quien le hablaba a YooChun muy cerca del oído, mientras JunSu tapaba su boca para evitar reír demasiado fuerte.

 

—Ne, YooChun, YooChun.

—¿Qué, Min?

 

—Un día un átomo se encuentra con un neutrón. Y le dice: ‘Se me perdió un electrón’. Entonces el otro neutrón le pregunta: ¿De verdad?— ChangMin empezó a reír bajito. —¿Sabes lo que dice el átomo?

 

—No, ¿Qué le dice?

—¡Positivo!— ChangMin comenzó a reír, y en ese momento JunSu no pudo más y se giró por completo para reír sin que YooChun le dirigiera una mirada de reproche. —¡Positivo!

 

—¡Dios, ChangMin! Que asco de chiste.

 

JaeJoong sonrió, y pensó que YooChun se merecía esa tortura.

 

 

 

 

Habían pasado quince minutos más.

 

Y JaeJoong no había ayudado precisamente, se había acercado un poco e inmediatamente YunHo lo había agarrado por el brazo y lo había hecho sentarse junto a él, mientras lo presentaba ante Rain. Quien le sonreía amablemente.

 

Si, era definitivo. JaeJoong no había ayudado.

 

—¿Sabes que canción me encanta?— HeeChul giró para poder ver a ChangMin mientras sentados en el suelo, hablaba con JunSu mientras ChangMin casi ahorcaba a YooChun. —¡Like a G6! Amo esa canción, es lo máximo.

 

De repente los tres muchacho en la mesa se levantaron, esta vez con una sonrisa en el rostro.

 

—¡YooChun has que ChangMin no hable! Se están acercando.

 

De inmediato levantaron a ChangMin y le pidieron que se callara, por supuesto YooChun se paró delante del menor, para evitar que Rain o YunHo lo viera en ese estado.

 

—Bien como te dije. Ellos son Siwon, HeeChul, JunSu y YooChun.

 

Rain educadamente los saludó a cada uno, pero notó especialmente que ChangMin se mantenía tras YooChun, y ni siquiera lo miraba quiso suponer que era por que se sentía avergonzado por la cita que YunHo le había pedido.

 

—Ha sido un gusto conocerlos, espero que podamos reunirnos en otra ocasión.— Rain miró su reloj y suspiró. –Lo lamento me tengo que ir, tengo que dictar clases en la Universidad en menos de media hora y ya se me hace tarde.

 

Rain intentó buscar con la mirada, la mirada de ChangMin. Pero el menor en ese momento parecía muy entretenido con… ¿Una mosca? Rain se mostró visiblemente confundido y YooChun empezó a sonreír nervioso. YunHo arrugó el entrecejo.

 

—Fue un gusto haberte conocido, no olvides lo que te dije.— YunHo, como líder de la situación le ofreció una vez más su mano a Rain y sonrió. –Espero que no llegues tarde por nuestra culpa. Solo queríamos conocer a la persona especial de nuestro Min.

 

—Eh… Si, claro. No te preocupes.

 

Rain continuó observando la extraña actitud de ChangMin pero aún así camino hacía él y YooChun retrocedió, agarrando a ChangMin por las caderas, YooChun intentó mirar a Rain y fingir que nada pasaba. Mientras intentaba ocultarlo con su cuerpo.

 

—¡Hey!— Changmin pareció tropezar con sus pies por el movimiento de YooChun pero afortunadamente no cayó. Sin embargo, si levantó la mirada y observó al mayor. —¡Rain!— Y con una fuerza asombrosa empujó a YooChun y se lanzó contra Rain para abrazarlo.

 

—¿Min, estás bien?

—¡Perfectamente!

—Si, ok. Me tengo que ir, te llamo en la noche ¿Bien?

 

ChangMin asintió con una sonrisa tierna, como de un niño de cinco años.

 

Rain sonrió y besó la frente del menor mientras ChangMin agitaba su mano en señal de despedida. —¡Rain! Puedes llamarme lo que tú quieras, el tiempo que quieras, cuando quieras. ¡Te amo!

 

JaeJoong llevó una mano a su propia frente en cuanto ChangMin hubiera gritado aquello, paso la mano por todo su rostro, pena ajena era lo que sentía. Cabe decir que Rain incluso tropezó un poco y miró nervioso al interior del café antes de asentir una última vez y terminar de marcharse.

 

—¡YooChun!

 

Park incluso se encogió de hombros ante el grito de su mejor amigo.

 

—¡Diablos, YunHo! ¿Cómo sabías que fui yo?

—¿Entonces quien fue, JunSu?

 

YooChun suspiró, YunHo tenía razón, ni siquiera notó cuando JaeJoong se acercó y le dio un pequeño zape en la cabeza.

 

—¡Yo amo a ese hombre!

 

ChangMin señalaba la puerta por la que Rain acababa de salir y en un paso que dio, pues sencillamente cayó al suelo. Hubo unos segundos de silencio, luego de los cual, HeeChul giró hacia YunHo como si nada y habló.

 

—¿Y entonces? ¿Qué le dijiste, Yunnie?

 

Todos miraron a YunHo y el mayor únicamente suspiró.

 

—Nada demasiado importante, solo quería conocerlo un poco mejor. Saber que clase de tipo era y por supuesto amenazarlo de muerte por si se atrevía a hacerle daño a ChangMin.

 

Todos miraron a JaeJoong y Kim asintió. –Si, lo hizo.

 

—¡Niisan! ¿Cómo te atreviste a decirle eso a MI Rain?— ChangMin se levantó demasiado rápidamente, de pronto se puso pálido y tapó con una mano su boca. –Creo… Que no me siento bien.— Y como era de suponerse salió corriendo hacía el baño.

 

YunHo respiró profundo y miró a YooChun.

 

—No te hago nada, solo por que cuando ChangMin esté plenamente consciente y en sus cinco sentidos. Va a matarte.

 

YooChun hizo un amago de sonrisa, y JunSu por fin pudo reír abiertamente.

 

 

 

 

 

Seúl, Corea.

 

 

Yo pensaba que la gente estaba cansada de las tontas canciones de amor

Pero miro a mí alrededor y no es así.

 

 

 

Seulgi tocó lentamente una de las teclas del piano, dentro de aquel estudio donde tantas veces YunHo se sentó a cantarle cualquier canción, donde ella se apoyaba un poco en el instrumento musical y observa su perfil concentrado.

 

Observaba su rostro e inevitablemente sonreía, por que YunHo era tan apuesto, tan carismático, tan lindo. Por que YunHo la hacía olvidarse por un momento de todas las banalidades a las que estaba acostumbrada y se perdía en él.

 

 

Algunas personas todavía quieren llenar este mundo, de tontas canciones de amor

Te amo y ¿Y que hay de malo en ello?

 

 

Y esa canción resonaba en su canción, todavía como si apenas hubiera sido ayer, cuando su voz suave sonaba lentamente, con una sonrisa bailando en esos labios. Y por un momento Seulgi se volvió a preguntar.

 

¿Cuándo se le había pasado el amor por YunHo?

 

 

El amor no viene en un minuto, algunas veces no viene jamás.

Pero solo se que cuando estoy enamorado, nada de lo que haga me parece tonto.

 

 

Luego vino su recuerdo, de que aquel con el cual se escapó fue su huída de esa rutina, de aquellos días en los que tener a YunHo tan seguro a su brazo se le hizo aburrido, en que llamarlo, verlo se le hizo tan tedioso.

 

Y aún no estaba muy segura de si podía mantener una relación seria. Aún no estaba segura de querer vivir con alguien hasta la eternidad. Por que esencialmente Bae Seulgi no creía en la eternidad.

 

No puedo explicarlo, por que es tan sencillo.

Este sentimiento me rodea y solo puedo resumirlo con un… Te amo…

 

 

Amaba su soltería, amaba las atenciones que YunHo le prestaba. Y no sabía por cual decidirse.

 

Una vez alguien le dijo que cuando se nos hace difícil elegir entre dos, es por que en realidad, no necesitamos ni queremos suficiente ninguno de los dos. ¿Le estaría pasando eso con Jung?

 

El sonido del piano una vez más, y Seulgi suspiró.

 

 

 

 

 

Akihabara, Japón.

 

 

—¿Están seguros que nos quieren abandonar?

 

YunHo rodó los ojos ante la pregunta de su primo y asintió.

 

—Que si, ya les expliqué que no me place estar haciendo de mal tercio.

—¿Y por eso prefieres pasar tiempo a solas con JaeJoong?

 

El comentario no pasó desapercibido para ninguno, menos aún para JaeJoong que en ese momento escupió el poco té que había bebido para poder calmar un poco el frío de esa mañana.

 

—¡No vamos a estar a solas! Vamos con mi familia.

—Uh~

 

YunHo incluso rió bajito ante el rostro de indignación que puso JaeJoong cuando escucho ese ‘Uh~’ por parte de todos sus amigos.

 

—Bueno, como sea. Se nos va el avión, así que es mejor que nos vayamos.

 

JaeJoong agarró su única maleta y la puso sobre su espalda, ajustó el gorro sobre su cabeza y respiró profundo. YunHo abrazó a cada uno de sus amigos una vez más y JaeJoong contempló el reloj por enésima vez.

 

—YunHo… Se hace tarde.

—Si, YunHo. Apresúrate que JaeJoong muere por presentarte ante sus padres.

 

Y esta vez fue YooChun quien se ganó la mirada asesina por parte de Kim. Todos rieron efusivamente y en esta ocasión YunHo si le dio un pequeño manotón a su mejor amigo, quien estalló en carcajadas.

 

—¡Bueno!— ChangMin estiró un poco su cuerpo, mientras veían a YunHo y JaeJoong alejarse por el pasillo. –Ya que mi Niisan no va a pasar la navidad aquí, puedo aprovechar mi tiempo en otras cosas.

 

YooChun sonrió.

 

—Ah~ Ya te veo, con que desde el principio querías montarte la escapada con Rain. ¿No?

 

ChangMin se giró y se cruzó de brazos, con una gran sonrisa en el rostro.

 

—Si, eso es lo que tenía planeado. Me descubriste. ¿Contento?

 

Fue como si un aire demasiado frío atravesara a YooChun, se quedó completamente estático ante la brutalidad por parte del menor y solo pudo reaccionar cuando escuchó a Siwon y HeeChul chocar sus manos.

 

—Bien, Min. Por fin lo dejaste callado.

—Al fin le ganaste.

—Paga Min.

 

Y la sorpresa de esa mañana fue JunSu, quien se había acercado al menor del grupo estirando su mano derecha. –Esta bien, lo vale. Su cara fue el mejor regalo del día.— ChangMin gustoso depositó un par de billetes sobre la mano de Kim.

 

—¡JunSu!

—¿Qué? Aprendí de ti.

 

La expresión de indignación por parte de Park duró un par de segundos mientras JunSu lo besaba en la mejilla y le decía como podían gastar esos billetes que ChangMin con una gran sonrisa le habían entregado.

 

La apuesta había sido sencilla. Era obvio que YooChun se paralizaría con un ChangMin aceptando descaradamente que pensaba escaparse en Navidad con Rain. Así que refunfuñando, YooChun caminó junto a JunSu y los demás fuera del aeropuerto.

 

 

 

 

JaeJoong vio la entrada del avión y tragó duro.

 

El vacío en su estómago y había recordado un par de inconvenientes particulares que tenía con respecto a volar en avión. Apretó con fuerza el mango de su bolso y respiró profundo, ya no habían muchos pasajeros abordando y YunHo lo esperaba ya desde arriba, únicamente le quedó subir los escalones pendientes.

 

—¿Por qué no subías?

 

Y YunHo parecía no querer seguir la conversación ahí, por que había comenzado a caminar hacía la derecha, seguramente donde sus asientos se encontraban, vio el largo pasillo que empezarían a recorrer y sin pensarlo sostuvo el brazo de YunHo.

 

—¿Jae? ¿Qué sucede?

 

Kim mordió su labio inferior y suspiró.

 

—La verdad es que no me gusta subirme en los aviones, y para hacerlo siempre debo tener cierto grado de alcohol en la sangre.— YunHo sonrió y se giró por completo hacía él, sintiendo aún la cálida mano de JaeJoong sobre su brazo. –No entiendo como me pude olvidar de eso y de paso yo no…

 

Ocurrió de repente, o probablemente sus propios nervios no lo notaron.

 

Pero YunHo simplemente se acercó a él, giró un poco su cabeza y lo besó.

 

Si, queridos lectores, tan simple como eso. Acercó sus labios a los de JaeJoong y lo besó como si fuera tan solo una costumbre, como si aquel contacto simplemente fuera una palmadita en la espalda.

 

JaeJoong escuchó la puerta del avión empezar a cerrarse y entonces cerró los ojos y tomó por el rostro a YunHo, por que sabía que en cualquier momento aparecería la azafata pidiéndoles que se sentaran.

 

Unió sus labios aún más y se volvió a sentir demasiado bien.

 

Cuando la voz del piloto anunciando que despegarían en unos minutos llegó a sus oídos, YunHo se alejó, con una pequeña sonrisa en el rostro. Que logró que JaeJoong por un momento se estancara en sus emociones, y que por su puesto no supiera exactamente que hacer o sentir.

 

—Muérdago.— YunHo señaló hacía arriba, justo encima de ellos. JaeJoong de pronto recordó que era navidad y entonces comenzó a recuperar el aliento. –Además así espero que se te pasen los nervios y tengas otras cosas en que pensar.

 

Otra sonrisa, y YunHo comenzó a caminar hacía su lugar.

 

Le costó reaccionar, si quiera unos cinco segundos antes de sacudir su cabeza y pensar que YunHo así fuera hombre o mujer, no importaba, era alguien difícil de descifrar, todo con respecto a él era complejo y confuso.

 

—…Idiota.

 

Aprovechó que su lugar era junto a la ventana y golpeó con su bolso a Jung quien solamente se quejó un poco y amplió su sonrisa, las azafatas comenzaron a llenar los pasillos vigilando que todos estuvieran bien y JaeJoong solo suspiró.

 

Miró la pista y vio su reflejo en la ventana, miró sus propios labios algo rojos por el reciente contacto y sonrió. El reflejo de YunHo también se colaba un poco entre el vidrio. Vio su perfil mientras parecía leer un libro y amplió un poco más su sonrisa.

 

—Señor, por favor. Colóquese el cinturón.

—Oh, si claro.

 

Asintió ante las palabras de la joven rubia e hizo lo que le pidió, miró a YunHo de reojo y notó que el ya tenía el cinturón puesto. Un suspiro más y pensó que últimamente sus besos se estaban haciendo muy seguidos.

 

Y que además, ahora ambos parecían estar acostumbrándose a ellos.

 

 

 

 

—De compras en noche buena… Curioso.

 

JunSu empujaba el carrito de compras con su mirada repartiéndose entre los múltiples estantes entre el supermercado que aún en aquella fecha atendía normalmente. YooChun se paró junto a él y sonrió.

 

—Y bueno, pensé que sería bueno que si era nuestra primera navidad juntos. Hacer la cena navideña sería casi una obligación.

 

YooChun rió orgulloso ante su idea. Y JunSu no pudo evitar contagiarse de aquella sonrisa. Tomó de la mano a Park y con su otra mano continuó jalando el carrito de compras.

 

—De acuerdo, nuestra primera cena navideña. ¿Y que cocinaremos?

—No sé, decide tú.

—YooChun… Me llegó una gran duda, si tú no sabes cocinar y yo menos. ¿Quién va a cocinar entonces?

 

YooChun se detuvo un momento. Abrió su boca dispuesto a hablar, pero casi de inmediato la volvió a cerrar.

 

—Esa es una muy buena pregunta.

 

JunSu lo miró por un momento, pero luego rodó los ojos, buscando otra vez la mano del menor y entrelazando sus dedos en el proceso.

 

—¿Qué te parece si rompemos un poco la rutina navideña?

—¿Pizza?

 

JunSu rió y asintió al notar que YooChun había leído sus pensamientos. Se aceró un poco a él y casi de inmediato sintió los labios de YooChun sobre su cabello. Susurrando un corto ‘Me encanta la navidad’

 

JunSu se arrimó un poco más a él, cerró los ojos y por unos segundos dejó que YooChun fuera sus ojos y lo guiara.

 

 

 

 

SungMin contempló el reloj en su muñeca y suspiró.

 

Frotó un poco sus manos y con un pequeño bostezo en los labios se dio cuenta de que estaba en la hora correcta pero aún así, sentía que hace mucho que no veía a su amigo y lo extrañaba un montón. La silueta de JaeJoong a lo lejos y SungMin por fin se permitió sonreír.

 

—¡Jae!

 

Agitó su brazo para que el muchacho lo divisara y amplió aún más su sonrisa cuando ya lo vio relativamente cerca, corrió a abrazarlo y agitó sus cabellos.

 

—¡Te extrañe!

—Si, SungMin, yo también.

—¿En serio? ¡Dios, se acaba el mundo! ¡Kim JaeJoong ha aceptado que extraña o que siente algo por alguien!

 

JaeJoong rodó los ojos y carraspeó un poco cuando vio a YunHo con una gran sonrisa en el rostro, SungMin pareció notarlo y asintió un poco a modo de saludo.

 

—SungMin él es Jung YunHo, mi jefe.— Sintió la penetrante mirada de YunHo sobre si, y prefirió corregir. –De acuerdo, de acuerdo. Es YunHo un amigo.— Entonces la sonrisa de YunHo hizo aparición mientras estiraba su mano hacía SungMin.

 

—Mucho gusto.

—Igualmente.

 

SungMin pareció sentirse cómodo con la presencia de YunHo, y a JaeJoong eso no le extrañaba, YunHo siempre era demasiado sociable para su gusto. Y al contrario de cómo hubiera esperado que sería su recuentro con SungMin, su mejor amigo, pues YunHo fue quien se la pasó conversando con SungMin camino a casa.

 

Por supuesto SungMin atiborraba con preguntas a YunHo, pero YunHo no se quedaba atrás y mientras él se perdía entre sus nervios por que YunHo conocería a su loca familia, pues YunHo y SungMin extrañamente se dedicaban a sociabilizar.

 

 

 

 

—Huele delicioso~

 

Siwon abrazó por la espalda a HeeChul quien terminaba de cortar unas cuantas verduras sobre la tabla de la cocina, y mientras lo depositaba en un pequeño tazón, Siwon no se separaba del mayor, depositando cortos besos sobre su hombro de vez en cuando.

 

—¿Crees que falte mucho?

—No creo, Siwie.

 

El sonido del microondas y Siwon prácticamente corrió para poder sacar el canguil caliente recién hecho, el olor a mantequilla derretida inundó por un momento la cocina y HeeChul sonrió ante esa inusitada felicidad en Choi.

 

—¿Cómo crees que les vaya a YunHo y JaeJoong?

—Solo espero que JaeJoong no enloquezca.

 

HeeChul caminó hasta la pequeña sala y se lanzó sobre uno de los sillones, subiendo su pierna y encendiendo el televisor. Siwon ni siquiera demoró en sentarse a su lado con el tazón sobre su estómago y colocando un brazo sobre los hombros de Kim.

 

—Por favor no quiero ver la veinteava versión de Un cuento de navidad.

—…Cambiando de canal.

 

HeeChul comenzó a hacer zapping mientras se apoyaba un poco sobre el cuerpo de Siwon y sonrió, gustoso de sentirse así de cálido en aquella noche buena.

 

 

 

 

—Wow… Que linda casa.

 

Cuando YunHo bajó del auto SungMin, JaeJoong dio un largo suspiró, ajusto el bolso sobre su espalda y observó su casa no demasiado grande pero si lo suficiente para la gente que habitaba y por supuesto la hermosa decoración llamaba mucho la atención.

 

—¿Verdad que si? Yo siempre le he dicho a Jae que tiene toda la suerte del mundo por vivir entre tantas mujeres, así no tiene que hacer mucho que hacer y de paso siempre tiene linda su casa.

 

YunHo se estancó por un momento viendo a JaeJoong mientras SungMin avanzaba.

 

—¿Tantas… Mujeres?

 

JaeJoong forzó una sonrisa en sus labios. Recordó la aversión de YunHo por las chicas. Y levantó un poco su pulgar. Pero antes de que pudieran dirigirse la palabra una vez más, SungMin tocó el timbre.

 

—Bienvenidos~

 

Por un preciso instante YunHo se sintió como ingresando a su propio Maid, solo que con demasiadas chicas. Sus ojos se agrandaron y JaeJoong pasó una mano por su rostro, ligeramente avergonzado por esa bienvenida.

 

Pero eso no terminaba ahí.

 

—Bienvenido a nuestro humilde hogar, joven Jung.

 

La mayor de todas esas bellas mujeres empezaba a bajar las escaleras con un andar elegante y una hermosa sonrisa en los labios. YunHo decidió contarlas en total eran nueve. ¡Nueve! Miró a JaeJoong una vez más.

 

La que bajaba las escaleras, cual Reina de Inglaterra seguramente era su mamá.

 

—¡Madre por amor a Dios!

 

Y si, no se había equivocado. JaeJoong entró a la casa, abriéndose paso entre sus ochos hermanas y dejando el bolso en el piso y mirando a su madre en la escalera.

 

—¿Qué es todo esto?

—Un digno recibimiento para tu jefe.

—¿Pediste la cabeza acaso?

 

—Bienvenido, señor Jung.— Una de las hermanas de JaeJoong se acercó quitándole de las manos la maleta y otra quitándole el abrigo, él únicamente asintió. Sintiéndose incómodamente rodeado. —¿Desea un poco de chocolate caliente?

 

—No, muchas gracias.

 

Sonrió y decidió pensar positivo. Como que por ejemplo, seguramente esta noche si o si pedía la aversión por las chicas, esa aversión que tan celosamente había mantenido por tanto tiempo.

 

—¡Y no quiero discutir más contigo!

—¡Mamá!

 

No estuvo muy seguro de cómo había continuado esa pelea entre madre e hijo, pero la hermosa mujer de cabello castaño se acercó y extendió su mano hacía él, por lo asociando actitudes YunHo decidió tomar su mano y besar el dorso de su mano.

 

—Oh, eres todo un caballero.— Prontamente la mujer se agarró de su brazo y comenzó a caminar hacía el pequeño salón. –Te preguntarás por que no hay un señor Kim. Pues bueno él nos abandonos hace algunos años, así que por ello le toco a nuestro Joongie ser el hombre de la casa.

 

…Así que era por eso…

 

YunHo en ese momento comprendió muchas cosas de JaeJoong y su actitud intempestivamente masculina y por intentar mantener el orden, así le había tocado vivir por muchos años, supuso que todo esto había sido muy difícil para Jaejoong luego recordó una palabra en particular y sonrió.

 

—¿Dijo Joongie?

—Oh, si. Así le decimos de cariño.

 

YunHo rió un poco y JaeJoong rompió el contacto que había entre ellos, colocándose en el centro y alejando un poco a YunHo.

 

—Haber, intenten comportarse como gente normal de acuerdo. Y no, ninguna de ustedes se va a casar con él.

 

JaeJoong miró significativamente a sus hermas y ellas bufaron con molestia. SungMin apareció de la cocina con un pequeño mufín en las manos, observando divertido la situación.

 

—¿Sabes, Jaejoong? Si te hubieras dejado el cabello negro. Entre tanta chica no sabría cual eres tú.

 

A pesar de que Jung le hubiera hablado muy cerca del oído, JaeJoong lo golpeó más duro de lo normal en el brazo y aunque YunHo se quejó, Kim solo rodó los ojos. Sin notar que tenía su brazo entrelazado al de YunHo.

 

—Como sea, compórtense y que quede claro que no se le pueden acercar con segundas intenciones.

 

Leah, cabeza de la familia Kim sonrió de lado.

 

—Créenos Joongie, ya nos quedó muy claro todo.

 

JaeJoong juntó sus cejas confundido, y cuando vio a SungMin señalar hacía su brazo, JaeJoong siguió el camino de esa mirada, y cuando vio su brazo rodeando el de YunHo, se alejó de inmediato mirando hacía otro lado y rascando su nuca.

 

—Como sea… Ya cenemos que muero de hambre.

—¡Perfecto! ¿YunHo que te parece si te enseño unas fotos muy interesantes mientras Joongie y mis hermanas sirven la cena?

 

La menor, tenía que ser la menor. JaeJoong estaba a punto de regañar a su hermana menor cuando Leah lo empezó a jalar de la oreja para que ayudara en la cocina.

 

—Leah, permíteme un rato. Quiero conversar con Jae. ¿Si?

—Mmh… Bueno. Pero no demoren que ya vamos a servir la cena.

 

SungMin asintió y jaló a JaeJoong del buzo hacía el pequeño patio de la casa, mientras claro Kim prácticamente se deshacía viendo hacía donde YunHo y sus hermanas se dirigían.

 

 

 

 

—La comida estuvo deliciosa, madre.

 

Teah sonrió consternada mientras veía a su hijo colocarse el abrigo y luego esa bufanda que parecía encantarle tanto, por que últimamente era la única que usaba. ChangMin sonrió una vez más y besó la frente de la mujer.

 

—No te preocupes, no es tan tarde. Además solo voy a visitar a un amigo que va a pasar solo la navidad. Prometo regresar temprano, dile a padre que no se vaya a preocupar de más.

—Ve con cuidado hijo.

 

ChangMin asintió y sonrió antes de salir de la casa y ajustar el abrigo a su cuerpo, no era de sospechar que su madre seguramente creería que iría a ver a YunHo, su amigo de toda la vida, al cual ellos le tenían una confianza ciega.

 

Pero Changmin sabía que no era el momento aún para decirles que iría a pasar lo que quedaba de la noche buena con Rain, y aún menos cuando Rain tenía ahora un nuevo significado en su vida. Lo mejor sería que tomaran las cosas al tiempo.

 

Caminó una cuadra y justo cuando giró encontró a Rain apoyado en un auto negro.

 

—Pensé que no tenías auto.

—Que no lo utilice seguido, no quiere decir que no tenga.

—No… Claro, solo quiere decir que eres un gran deportista que prefiere caminar que conducir.

 

Rain sonrió, ajustando el abrigo a su cuerpo, mientras ChangMin terminaba de acercarse y lo abrazaba con fuerza, Rain adoraba esa parte de ChangMin. Esa parte que no lo inhibía de poder sentir la calidez del menor con un simple abrazo.

 

—¿No me vas a decir lo mucho que me amas?

—No me presiones Rain, estaba ebrio y ya me voy a vengar del idiota de YooChun.

—Ya, no te enojes. Mejor dame un beso.

 

ChangMin sonrió ante aquello pero aún así, no dudo en juntar sus labios con los del mayor. Luego analizó su situación y pensó que estaba viviendo una historia demasiado cliché que si mal no recordaba había visto en una serie hace poco y sobre la cual había jurado nunca, jamás vivir una situación así.

 

Pero ahí estaba él, siendo castigado por sus propias palabras, besando a Rain, quien tenía varios años más que él, escapándose de su casa, omitiendo verdades que sus padres suponían y subiéndose al carro de Rain con destino a su departamento.

 

—¿Cenaste?

—Más o menos.

—Perfecto, por que preparé una deliciosa cena.

 

Rain hizo algo que no había hecho antes y entrelazó sus manos, el corazón de ChangMin por unos segundos se agitó y ChangMin sonrió para disimular aquello.

 

—¿Cocinas?

—Se hace el intento.

—De seguro eres de los que dice que no es bueno para algo, y al final termina siendo perfecto en todo.

 

—Sinceramente… Si.

 

Rain abrió la puerta del auto y ChangMin rodó los ojos, se sentó y respiró profundo. No estaba seguro de lo que estaba haciendo, es decir si, quería estar con Rain. Pero al mismo tiempo temía.

 

Por que era la primera vez que salía con alguien y seguramente Rain contaba con la experiencia que él carecía. Estaba nervioso y era un asco sentirse así.

 

 

 

 

SungMin le ofreció una lata con cerveza y JaeJoong notó que estaba demasiado callado.

 

Aún así, JaeJoong abrió la lata y bebió un poco mientras miraba hacía el pequeño árbol que había en el patio de su casa. Se sentó en el pequeño escalón que lo separaba del césped, pero SungMin prefirió permanecer parado.

 

—¿Te gusta, verdad?

 

Directas, esas palabras lo atravesaron tan directamente que por un momento lograron asustarlo. Con la lata en la mano y sin atreverse todavía a mirarlo. JaeJoong decidió tomar lo que quedaba de cerveza y suspirar.

 

¿Por qué a SungMin se le hacía tan fácil ver lo que a él le tomo meses?

 

—Nunca había visto tus ojos mirar a alguien de la manera en que ves a YunHo.

 

SungMin se sentó finalmente y JaeJoong apretó la lata en sus manos, mirando en esta ocasión hacía el verde césped.

 

—SungMin…

—Por mi no hay problema, Jae. Si tú eres feliz yo soy feliz también. Somos amigos, y serlo implica que te comprendo y te apoyo, infinitamente.

 

—¿No te molesta?

 

—¿Por qué habría de molestarme? Es extraño, viniendo de ti. Después de todo estaba acostumbrado a otro tipo de charlas que no incluían a un chico cuando se trataba de algo del corazón, pero… Lo venía sospechando.

 

JaeJoong lo miró con sorpresa en sus ojos. —¿Por que?

—Cada vez que hablábamos por teléfono, lo mencionabas, ya sea para quejarte de él o contarme cualquier cosa. Siempre hablabas de él, de lo mucho que te fastidiaba o de la manera en que habías aprendido a admirarlo.

 

SungMin le dio un sorba a su cerveza y JaeJoong suspiró.

 

—Ya lo admirabas, y lo admirabas por que lo estabas conociendo. El amor nace de conocer a esa otra persona, si no la conoces entonces eso no es amor, por que no te puedes enamorar de una fantasía. Además últimamente tu voz sonaba diferente cuando lo mencionabas y rápidamente me cambiabas de tema.

 

Una pequeña sonrisa en el rostro de JaeJoong. Y SungMin parecía confundido.

 

—¿Qué sucede?

—Es que todo suena muy bonito, pero eso no implica que… Bueno ya sabes…

—¿Qué estés listo para aceptar lo que suceda con YunHo?

 

—Ni siquiera he pensado en eso, Sung.

—¿Me estas queriendo decir que aún no son nada?

—¡Por supuesto!— JaeJoong se levantó y miró a SungMin con reproche. —¿Pensabas que él y yo ya…? ¡No!

 

—Entonces estamos en la primera fase.

—¿Primera fase?

—Cuando apenas descubres y aceptas lo que sientes.

 

JaeJoong mordió su labio inferior y giró hacia el interior de su casa donde sus hermanas rodeaban a YunHo enseñándole un montón de fotos que por la sonrisa de Jung probablemente eran suyas de cuando era pequeño.

 

—Tranquilo, Jae…— SungMin se apoyó un poco sobre su hombro y miró hacía el mismo lugar, con una sonrisa en sus labios. –Él te mira de la misma forma.

 

Y escuchar aquello, fue su mejor regalo de navidad.

 

Fin Capitulo Trece

5 comentarios sobre “Ai Maid Café: Capitulo 13

    Anónimo escribió:
    25 julio, 2011 en 17:12

    waaaahhh!!!! soy feliz alfin pude encontrar tu blog he seguido este Fic en lala, pero no sabes lo feliz que me puse al ver que lo tenias terminado en lala habia quedado muy colgada con el capo. De verdad que te felicito escribes demasiado bkn y espero sigas asi🙂

    Me gusta

    Tsukiyomi Akemi escribió:
    18 agosto, 2011 en 11:46

    Jajajajaj me encanto el chagnmin borracho jajajaja y ahhhh Dios quiero mas besos y un super lemon Yunjae!!!

    Me gusta

    ★ MolLy ★ escribió:
    15 julio, 2012 en 23:50

    de hecho que Yunho perderá el miedo a las mujeres al estar rodeado de las cuatro hermanas de Jae….. se besan y besan pero aun no se dicen nada de frente? ahhhh!!! son tan lentos xDDDD …

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    Anónimo escribió:
    8 febrero, 2013 en 17:03

    WOOOOH AMÉ EL CAP! -si, este tambiénXD- oooooooh se besan TWT SE BESAN AKSJKASJAS QUIERO SEÑALES EN YUNHO e__é fdghj y celos por parte de Yunnie, jae es celoso LOL *OO* quiero quieroooooooo♥ el Yoosu y RainMin awwww tan tiernoooooos!!!!!

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    Chunsadycta escribió:
    9 noviembre, 2015 en 19:51

    “Los niños y los borrachos siempre dicen la verdad” y ChangMin esta en ambos roles jajajajaj me mato connsus chistes y todo su rollo ebrio es una amor. Yoochun ay cada que abre la boca o mete la pata me dan ganas dd agarrarlo de los cachetes y comermelo a beesos lo amooooo😍😍😍 No le aunque que segun tú tenga solo una neurona jajaja amo esa neurona jajajja. Yunjae oooohhhh que besooo lo veia veir pero como que algo algooo no hace clic en Yunhooo en Jae yaaa esta mas que en la nube rosa pero Yunho saca de ondaa le pueden estar gritando que se enamoro de Jae y seguir en la lelaaaa😬 Peeo este beso me dio esperanzaaaa Gooo YunJae Gooooo¡¡¡ Y tu ChangMinbNo temas Rain es todo amor y concederacion hara lo que tu le digas ira a tu ritmo pues😄😄😄😄😄😘😘😙

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