Ai Maid Café: Capitulo 7

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Ai Maid Café

 

Capitulo 7: ¿YooKo? ¿YuKo? ¿Cómo suena mejor? Definitivamente… YooSu. ¿O JunChun?

 

 

 

Compórtate ya, eres un chico malo.

La excusa fue… Tu curiosidad por el amor.

Todo este tiempo fui engañada por ti, así que ahora… Voy por ti.

No eres divertido, no tienes modales. Tu, diablo, tu.

 

 

Los muchos hombres en tu celular, son chicas con una letra cambiada.

El perfume desagradable que llega a mi nariz, trata de explicar ¿De quien es?

¿No pudiste corregir ese horrible hábito de encontrarte con otras a mis espaldas?

Incluso si tratas de correr, ya te he atrapado con antelación.

 

 

Siwon las había presentado, igual que cada lunes, con la diferencia de que en esta ocasión, Jejuko participaría. Los trajes de tonos negros acompañados por accesorios que no desestimaban sus propios colores eran el acompañante.

 

HeeChul junto a YunHo y Siwon, desde el mesón solo susurraba a ratos la canción, vigilando con atención los pasos de JaeJoong, rogando internamente por que el ahora castaño no se equivocara.

 

Será mejor para ti que corras, Corre… ¡Corre, ya!

No puedo verte más, por que si lo hago terminaría pateándote.

Será mejor para ti que corras, Corre… ¡Corre, ya!

Incluso si estás con otra, no te prestaré atención.

Soy mucho mejor ahora, pero será mejor que no olvides que algún día tendrás que pagar.

Será mejor para ti que corras, Corre… ¡Corre, ya!

Te atrapé diablo y me has hecho enojar, será mejor que corras, ¡Corre, ya!

 

 

YunHo mediaba los movimientos de Mina, Yuna, Junko y Jejuko, en especial de la rubia quien parecía muy concentrada en lo que hacía. Moverse según los pasos que HeeChul le habían indicado, Jung suponía no era fácil.

 

Mientras Junko parecía acostumbrada a todo aquello, Yuna se dedicaba a jugar y disfrutar con la canción, Mina por supuesto hacía eco de su privilegiada voz, Jejuko en cambio solo parecía concentrada en no equivocarse, era lo único que le importaba.

 

 

A mi lado estabas mirando disimuladamente… A cualquier otra.

Detrás de mi te comportas como un ‘Playboy’ levanta la cabeza de una vez… ¡Di algo, ya!

No eres divertido, no tienes modales. Tu, diablo, tu.

 

No hay otra niña como yo, y me han decepcionado tus mentiras por que me sé unas mejor.

Soy mejor que todas ellas…

¿No has pensado como terminaras cuando dejes de jugar?

Te advertí que empezaras a ser bueno, mientras el amor duraba en mí.

 

 

El final se acercaba. YunHo incluso se podía hasta sentir orgulloso de JaeJoong, sabía lo mucho que al muchacho le jodía hacer todo eso, pero sabía también que era parte de su trabajo y además de todo que la paga estaba cerca.

 

Y la voz de JaeJoong lo había tomado por sorpresa, por que se acoplaba con la de Yuna, Mina y Junko y por que aunque lo quisiera negar, se sentía orgulloso de demostrar que podía con cualquier reto.

 

 

La mitad de este mundo son hombres, y esta bien por mí si tú no estás en él.

Esperare a un chico impresionante, que solo tenga ojos para mí.

 

 

El lugar se llenó de aplausos y las cuatro muchachas en el escenario hicieron una pequeña venia.

 

 

 

 

—Ah, odio este trabajo.

 

JaeJoong se sentó dentro de una de las sillas en el vestuario, tenían quince minutos de descanso mientras se cambiaban por una ropa un poco más ‘cómoda’ ChangMin sonrió ante sus palabras y JunSu logró una expresión de tristeza en su facciones.

 

—¿Por qué dices eso, Hyung?

—No te preocupes, Su. Esa es la manera que tiene Jae de decir lo mucho que nos quiere.

 

JaeJoong sonrió ante las palabras de YooChun y decidió levantarse un rato mientras miraba el reflejo del espejo que le mostraba su apariencia de Jejuko, se quitó la peluca por un momento y dejó que su cabello ahora castaño se agitara un poco, se sentía orgulloso de él.

 

YooChun se acercó levemente, mirando exactamente el mismo reflejo que JaeJoong miraba en el espejo.

 

—YunHo odia el rubio, quizá por eso te aconsejó que cambiaras a castaño.

 

JunSu desde su lugar negó. –Lo dudo mucho. JaeJoong Hyung ya había cambiado anteriormente de rubio a azabache.

—Tal vez… Solo quiso ser amable.

 

Cuando ChangMin se dejó caer en el asiento, JaeJoong apretó los puños.

 

—¿Pueden dejar de hablar como si lo hubiera hecho por él?

 

JunSu, YooChun y ChangMin lo miraron con duda en la mirada. Girando un poco la cabeza y con total ingenuidad en sus facciones.

 

—¿No fue así?

 

En cuanto los tres muchachos hablaron al mismo tiempo, JaeJoong rodó los ojos, ajustó como pudo la peluca y bufó con fuerza antes de salir del vestuario azotando la puerta. ChangMin sonrió ligeramente y se apoyó mejor en su asiento, estirando su mano derecha.

 

—¿Viste? Te lo dije. Toda una reina del drama, le quedaría bien el rosa.

 

YooChun únicamente entregó un par de billetes en la mano del menor y JunSu enarcó una ceja mirando fijamente a Park.

 

—Apostamos a que exasperaríamos tanto como pudiéramos a JaeJoong sin que terminara haciendo una salida dramática. Perdí.

 

JunSu rió y ChangMin únicamente contó los billetes con una sonrisa en la cara antes de guardarlas en su maleta.

 

 

 

 

—¿Estás seguro de que viene aquí?

 

En sus pocos años vividos, Lee TaeMin había descubierto que gozaba de una exquisita paciencia, y como todo lo exquisito en esta vida, debe ser valorado con mucho cuidado. Por eso cuando su mejor amigo de casi toda la vida, hiso la misma pregunta por quinta ocasión.

 

…TaeMin frunció el ceño.

 

—Que si, MinHo. Lo he visto entrar muchas veces aquí. Mi casa queda cerca por si no lo recuerdas.

—Mmh… Pues no viene.

 

MinHo se apoyó contra el asiento, logrando un puchero en sus labios y fingiéndose enojado. TaeMin bufó con fuerza. Su humor iba de caída y él no era de comportarse de esa manera, pero miró fijamente a su amigo y se cruzó de brazos.

 

—MinHo ya cállate, ya te odio por traerme hasta aquí. Así que no me obligues a que te deje solo.

—Moh~  ¿Dónde quedó el lindo de TaeMin?

—Tres cuadras más atrás, así que si no aparece me largo.

 

Jejuko se acercó con una libreta en las manos y una pequeña sonrisa.

 

—Buenas tardes. ¿Qué desean pedir?

 

MinHo tomó la carta de pedidos y analizó lo que había en su interior. Curioso, Jejuko observó al muchacho castaño que se veía un poco más joven que el, otro el muchacho miraba distraído hacía cualquier parte y parecía incomodo de estar ahí.

 

Era la primera vez que veía a un muchacho actuar así, por lo menos dentro del Maid.

 

—Por favor dos té helado y un croissant.

—Oh, Claro.

 

Jejuko dejó de observar a TaeMin y por un momento pensó que era el adolescente más normal que había visto hasta el día de hoy en el café. Asintió con tranquilidad, moviendo su cabello rubio largo en el proceso.

 

—Disculpa…

 

Sin embargo el muchacho de cabello corto y negro que le había dicho la orden lo detuvo, intentando hallar las palabras adecuadas al parecer.

 

—Por si acaso… ¿Conoces a Rain? Es un hombre alto, delgado, con el cabello un poco largo y negro. Viste formal y…

—Si, claro que lo he visto. Viene casi todos los días.

 

El muchacho castaño miró al más grande como diciéndole ‘Te lo dije’ y Jejuko sonrió ante aquello. MinHo sin embargo solo rodó los ojos y volvió a mirar a la rubia.

 

—Y… ¿Ya vino hoy? Es decir, ¿Sabes si vendrá hoy?

—Pues, no lo sé. Pero supongo que si, no lo sé en realidad.

—Oh, bueno, gracias.

 

Jejuko asintió y se alejó de los muchachos. Con la duda en la cabeza de por que preguntarían por Rain, miró a los dos muchachos conversar y como nunca antes JaeJoong no pudo encontrar una respuesta. Nunca había visto antes a esos muchachos.

 

—Dos té helado y un croissant.

—Enseguida.

 

Una vez YunHo facturó el pedido, concentrado en lo que hacía. JaeJoong únicamente jugó con el lápiz en la mano y movió su cabeza de un lado a otro. Sin notar la presencia de Mina a unos centímetros de él.

 

—Una pequeña torta de chocolate y manjar para cumpleaños. Así que avísale Niisan hay que avisarle a todas que hay que cantar el cumpleaños.

—¿Cantar? ¿De que hablas?

 

YunHo sonrió ante la pregunta de JaeJoong pero ChangMin fue el encargado de responder.

 

—Pues cuando alguien cumple años, le llevamos una pequeña torta y cantamos en su honor. Una cortesía de la casa.

—Agh~ Que asco…

 

JaeJoong rodó los ojos y bufó con molestia.

 

—Por cierto… ¿Por qué parecías tan concentrado hace un momento?— JaeJoong miró a YunHo y sonrió.

—Oh, nada. Es que los muchachos de la mesa dos preguntaron por Rain. Al parecer lo están buscando.

 

ChangMin leía en ese momento la libreta en sus manos y por lo mismo decidió no moverse demasiado. Únicamente enarcó una ceja. ¿Para que buscarían esos mocosos a Rain?

 

 

—Bueno, Mina anda por Yuna y Junko, avísales lo del cumpleañero. Y diles que vuelvan pronto al trabajo que hace un buen rato que se me perdieron de vista.

—¿Que?— Y Mina lucía distraído. –Oh, si… Si, enseguida Niisan.

 

JaeJoong observó a Mina alejarse, esa distracción en el menor no había sido normal.

 

 

 

 

—Chunie~

 

—JunSu no es el lugar…

 

YooChun no era hombre al cual fuera muy difícil de convencer a la hora de romper las reglas. Sin embargo, estaban trabajando, rodeados por sus amigos y eso lo volvía todo muy difícil. Pero, JunSu agarrándolo por la camisa y cerrando la puerta del baño tras él.

 

…Aproximadamente, YooChun se negó por un minuto y medio.

 

Luego, agarró a JunSu por el rostro y lo besó con todas las ganas que el menor había despertado en él tan solo con una sonrisa. El cuerpo de JunSu fue a dar contra el borde del lavabo y YooChun no perdió oportunidad de botar el jabón y todo lo que estorbaba, solo para poder sentar a JunSu en ese preciso lugar.

 

Abrió con cuidado las piernas de JunSu, se colocó entre ellas y pudo continuar besando los labios del muchacho. Esos labios que en ese momento sabían menta por el dulce que Kim no hace mucho se había metido a la boca.

 

—Mmh… Chunie… ¿No que no querías?

YooChun sonrió. –Nunca dije que no quería, dije que no era el lugar.

 

JunSu rió, y la risa del menor para YooChun fue como un embriagante llamado al cual respondió de inmediato. Levantó la camisa que llevaba puesta. En realidad, se la quito de inmediato. El cuerpo de JunSu pareció reaccionar ante el tacto de sus manos y eso le encantó.

 

En el momento en que JunSu lo tomó por la barbilla, pidiéndole un beso. YooChun no dudo en hacerlo, pero mientras lo besaba. YooChun también comenzaba a deshacerse de su ropa. Por que comenzaba a sentir el calor. Y JunSu jugaba con sus manos demasiado inadecuadamente.

 

—JunSu…— YooChun se separó un poco, miró al rostro del menor, con una pequeña duda carcomiendo sus sentidos. —¿Cerraste la puerta?

—¿…La que?

 

—¡Oigan! ¿Por qué se encierran en el…? ¡¡¿PERO QUE DEMONIOS ESTÁN HACIÉNDOSE?!!

 

El grito de ChangMin fue sonoro.

 

Exagerado probablemente, YooChun suspiró y apoyó la frente en el pecho desnudo de JunSu quien estaba absolutamente pálido con un ChangMin que sostenía el pomo de la puerta con los ojos completamente abiertos. Adiós a la discreción.

 

—¿Qué sucede?

—Oh… Por… Dios…

 

Siwon y HeeChul llegaron juntos, apresurados por el grito de ChangMin, entraron y se detuvieron en cuanto notaron a ambos muchachos en aquella posición, Siwon carraspeó un poco y desvió la mirada, HeeChul sin embargo empezó a reír bajito.

 

Y para terminar, JaeJoong llegó con una cara de absoluta resignación, ni siquiera se asomó, pero si se apoyó en la pared junto a la puerta abierta, con la charola en las manos. Y YunHo, él simplemente llegó al baño con un par de uvas en las manos, entrecerró los ojos y comió otra uva.

 

Sinceramente, el silencio de YunHo daba más miedo que un torrente de gritos.

 

 

 

 

YooChun suspiró por milésima vez cuando otra uva dio en su frente.

 

La situación era sencilla. YunHo no había abierto la boca ni para decir ‘si’ o ‘no’ o un simple ‘los  odio, desgraciados traidores a nuestros lazos familiares y de amigos’ YunHo se había callado, se había sentado frente a JunSu y YooChun en una mesa y se había dedicado a mirar a JunSu y lanzarle uvas en la cabeza a YooChun cada tanto.

 

—No… Chul, tú no entiendes… Es nuestro baño, el que todos usamos… TODOS y JunSu tenía su enorme trasero sobre el lavabo, con YooChun manoseándole el lugar donde no le llega el sol. Y JunSu parecía tener tentáculos en vez de manos… ¡Me traumaron de por vida!

 

—Ya… Minnie… Tranquilo… Tranquilo…— HeeChul abrazaba a ChangMin, ambos sentados sobre un sillón a un metro de los involucrados. ChangMin apoyaba la cabeza en el pecho de Kim mirando sus manos y fingiendo que aquello de verdad le había afectado.

 

Siwon en cambio permanecía en la cabecera de la mesa, entre YunHo y los dos involucrados. Observando de un lado a otro, esperando a que alguno de los tres reaccionara. Cabe mencionar que cuando Changmin mencionó lo de las manos, YooChun recibió tres uvas seguidas en la frente.

 

—¡De acuerdo me hartaron!

 

JaeJoong se había mantenido al margen. Apoyado contra la pared y cruzado de brazos. Por supuesto todos se encontraban vestidos con sus ropas propias. Siwon había cerrado el Maid temprano debido a conflictos internos en el local.

 

—¡Habla de una vez YunHo y ya deja de golpear a YooChun que de seguro le va a salir un tumor morado en la frente!— Colocó ambas manos sobre la mesa y arruó el entrecejo. —¡Y tú ChangMin ni que nunca antes los hubieras visto semi desnudos, ya cálmate!

 

Un pequeño silencio, y Jung tosió levemente.

 

—De acuerdo, seamos civilizados. ¿Desde cuando?

 

YooChun y JunSu compartieron miradas. JunSu asintió, tomando la mano de YooChun quien solamente suspiró un poco antes de mirar a su mejor amigo.

 

—Apenas unos días, desde la noche en que fuimos al karaoke.

 

A YunHo pareció temblarle la ceja izquierda.

 

—¿Cómo? ¿Por que? ¿Quién dio el primer paso?

 

—Bueno… Chunie, me había dicho lo que sentía. Y yo…

—No te lo dijo, te planto sendos besos en los vestuarios.— Tarde JaeJoong comprendió su imprudencia y sonrió nervioso cuando YunHo lo miró con reproche.

—¡Tú! ¡Lo sabias!

 

—¡No! Yo solo los vi, no sabía que ya estaban juntos.— JaeJoong negó moviendo ambas manos y YunHo solamente enarcó una ceja, regresando su mirada a los dos acusados. –Sigue JunSu.

—Bueno, el caso es que pues… ¡Nada! ¿Que tanta explicación quieren? Chunie me dijo que me quería, yo lo quiero. Y estamos intentándolo. Punto final.

 

Siwon miró a YunHo, la manera rebelde en que JunSu le había hablado a YunHo era algo nuevo.

 

—Quinientos Yens a que YunHo golpea con una uva a JunSu.

—Hecho. Pero yo le voy a que golpea a YooChun con la uva. JunSu es su primo lo adora con la vida.

 

ChangMin miró a HeeChul y asintió. –Hecho.— Chocaron sus manos y miraron a los que se encontraban a una prudente distancia. Y apenas YunHo le hubiera lanzado la uva a YooChun, HeeChul sonrió y recibió los billetes del menor.

 

—¿Por qué me golpeas?

—Por que por tu mala influencia mi primito me habla de esa manera.— YunHo se fingió con lagrimas, tapando su rostro. Y JunSu de inmediato corrió a abrazarlo.

 

—No… Yunnie… Yo no he dejado de quererte.

—Pero me hablas feo, Su.

—No Yunnie, lo siento.

 

JaeJoong observaba la imagen de JunSu abrazando con fuerza a YunHo, mientras ambos gritaban como si fuera necesario y rodó los ojos.

 

—El punto es que están juntos. Todos los van a felicitar, apoyar y etc. Y a la final todo este drama fue innecesario.

 

JaeJoong se cruzó de brazos y todos los miraron con desdén.

 

—¿Por qué arruinas lo sentimental de la historia, Jae?

 

HeeChul lo miró con un puchero y corrió a abrazar a JunSu. Y luego de unos segundos, pasó lo que JaeJoong predijo, todos se abrazaron entre todos. Felicitaron a los dos muchachos y JaeJoong con un suspiro también participó de ello.

 

—Ok. Cabe recalcar que ambos son mis amigos. Así que si vuelven a estar en plena agarradera por favor me avisan. Que no quiero que mis ojos vírgenes salgan afectados. ¡¿Me oyen?!

 

Todos rieron contagiosamente.

 

—Bueno… Ya que todos estamos felices y contentos.— YunHo pasó un brazo sobre los hombros de YooChun. –Es hora de mi momento de inmadurez. YooChun tú sabes que más que mi primo, JunSu es como mi hermano menor, y tú eres mi mejor amigo. ¿Sabes lo que eso implica?

 

YooChun suspiró. —¿Debo correr?

 

—¿Tú que crees?

 

JaeJoong bufó en cuanto vio a YooChun correr, y a YunHo agarrar una servilleta de tela mientras corría atrás del más bajo. Quien solamente corría diciendo que pasó sin que él mismo se diera cuenta. Pero que no iba a lastimar a Su.

 

—¡Deja de correr YooChun! Solo quiero darte tu golpe de bienvenida a la familia.

—¿No podemos estrecharnos las manos como la gente normal?

—¡Ninguno de nosotros es normal! ¿Cuántas veces te lo tengo que repetir?

 

 

 

 

Oh, el día era hermoso.

 

Perfecto para JaeJoong. El mejor desde que piso Japón. Casi hasta tenía ganas de llorar ante lo que veía. Era una cancha de futbol amplia, había mucha gente. Él vestía una camisa sport, un jean y una gorra, y sus amigos. Todos sin excepción vestían igual.

 

Bueno, excepto JunSu que vestía el uniforme de su equipo. Pero en general el lugar estaba repleto de masculinidad. Barras, gritos, empujones, insultos cuando alguien cometía alguna falta, banderas, pitos, pancartas, hermosas porristas con pequeña y colorida ropa.

 

En serio, en este lugar, Junko, Mina, Yuna y Jejuko simplemente no existían.

 

—¡Oye, imbécil eso fue falta!

 

Y JaeJoong estuvo a punto de abrazar a Changmin cuando lo escuchó gritar de esa forma, el menor que tenía un par de rayas rojas en las mejillas en honor al equipo de JunSu se había levantado de su asiento al igual que YooChun, quien más bien veía preocupado a JunSu en el piso.

 

Sin embargo el primo de YunHo con una sonrisa en el rostro se levantó diciendo que estaba bien, dejó que le colocaran un spray que le calmara el dolor y en medio minuto estuvo de regreso en la banca.

 

JaeJoong giró hacía su derecha, donde Siwon y HeeChul se interponían entre él y YunHo quien conversaba con HeeChul en ese momento y lo vio con la cara pintada mitad roja y la otra blanca. Exigido por JunSu por haber golpeado a YooChun. Y también quiso abrazarlo, por que era el mejor día de su vida.

 

No habían vestidos, no habían sonrisas. No había color rosa por ninguna parte.

 

JaeJoong era feliz en ese momento.

 

—¿Gol? ¡¡Gol!!

 

YooChun comenzó con la marejada de gritos. JunSu giró hacía ellos levantando su brazo, entusiasmado por el gol que acababa de meter y toda la barra se levantó para saltar y corear una canción que JaeJoong desconocía pero que igual intentaba cantar.

 

JaeJoong nunca esperó que JunSu fuera tan bueno jugando.

 

Se volvieron a sentar unos minutos después, miró a Siwon a su lado quien observaba el partido fijamente. Y sonrió, él cargaba sobre su espalda la bandera del equipo de JunSu. HeeChul cargaba un pito y YooChun llevaba al igual que ChangMin las mismas rayas en sus mejillas.

 

—¿Emocionado?— La pregunta de Siwon lo tomó por sorpresa.

—Algo así, es genial. Hace mucho que no veía un partido.

—Que bueno que te puedas relajar.

 

Hubo un movimiento del equipo contrario en el que todo el mundo estuvo muy atento, pero finalmente uno de los compañeros de JunSu evitó el posible gol y todos pudieron respirar aliviados. JaeJoong decidió volver a entablar conversación con Siwon.

 

—¿Cómo es que todos ustedes siendo de Corea decidieron venir a Japón?

 

Siwon sonrió e hizo la pequeña barra del momento antes de volver a mirar a JaeJoong.

 

—Pues como medio sabes, YunHo, YooChun y JunSu se vinieron acá para darle nuevos aires a YunHo. ChangMin ya vivía acá con su familia.

—¿Min es japonés?

 

—¿ChangMin? Claro que no, sus padres se mudaron a Akihabara cuando él era muy pequeño. Y pues luego de unos meses que ya estaban aquí. HeeChul decidió que también quería venir con sus amigos, así que renunció a su trabajo y se vino para Japón.

 

Hubo una ola humana y todos se levantaron siguiendo el ritmo. JaeJoong rió contagiado por la emoción de todos los presentes.

 

—¿Y tú?

 

—Pues…— Siwon tosió un poco. –Casualmente unos semanas después de que HeeChul se viniera a mi me despidieron así que le conté a Chul, y él imprudente le contó a YunHo y YunHo no tardó en pedirme que viniera. Así que… Pues así terminamos todos juntos.

 

JaeJoong sonrió. La amistad que se respiraba en el ambiente era verdaderamente agradable. Pero la hermosa sonrisa en su rostro duró muy poco. El árbitro finalizó el partido y todos se levantaron entusiasmados, gritando y corriendo hacía la cancha.

 

El equipo de JunSu había ganado.

 

 

 

 

—¿Quién es el mejor? ¿Quién es el mejor?

—¡JunSu! ¡JunSu!

 

 

Cantando, los siete muchachos ingresaron al departamento de YunHo, quien abrió la puerta con una sonrisa en el rostro. Todos se acomodaron de inmediato como si conocieran el lugar de memoria, pero JaeJoong se tomó su tiempo para sorprenderse.

 

El departamento era muy grande y tal y como lo había esperado. Muy elegante también.

 

—¿Cerveza?

 

El grito de YunHo desde la cocina y todos de inmediato respondieron con un ‘si’. JaeJoong observó el lugar. YooChun, ChangMin y JunSu estaban en los muebles, buscando algún buen DVD con buenos videos musicales, mientras que HeeChul y Siwon conversando se habían ido hacía el balcón.

 

¿Quién ayudaría con las cervezas a YunHo entonces?

 

—¿Necesitas ayuda?

—Oh, JaeJoong… No, no te preocupes.

 

JaeJoong enarcó una ceja mientras veía como YunHo le hacía para poder mantener la puerta abierta y sacar dos grupos de cerveza. Negó con la cabeza y sonrió, acercándose con cuidado y pasando bajo el brazo de Yunho para poder sacar las latas con cerveza.

 

—Nada pasaba si solo decías, si JaeJoong. Ayúdame.

 

YunHo sonrió y decidió mantener la puerta de la nevera abierta mientras observaba a Kim sacar las latas pasivamente. Se apoyó un poco en la puerta y lo miró fijamente, con la duda clara en su rostro.

 

—¿Y por que tan amable de repente?

 

JaeJoong dejó el último grupo de cervezas en la mesa y cerró la puerta.

 

—Soy invitado, así que debo ayudar tanto como pueda.

 

JaeJoong sacó un par y caminó de regreso a la sala de estar, YunHo lo miró y sonrió. JaeJoong a veces podía ser muy bipolar.

 

 

 

 

Eran casi las once de la noche.

 

JaeJoong bebía su quinceava lata con cerveza. Con una expresión indescifrable en su rostro.

 

¿Por que?

 

Por que de pronto su maravillosa tarde perfecta se había ido a la basura. Miró a su derecha y YooChun parecía prácticamente querer dejar a JunSu fundido entre su cuerpo y el mueble. No se habían parado de besar como desde hace una media hora. Y eso ya lo estaba empezando a hartar.

 

—¿Y sabes que más? Rain es demasiado amable.— Oh, si. ChangMin con dos latas y ya estaba más allá que acá. Hablando incoherencias y mencionando a Rain cada cinco frases. –El otro día el idiota de YooChun me empujó contra él, todas sus cosas cayeron al piso… ¡Y él ni se enojó!

 

JaeJoong se levantó y suspiró.

 

—¡Niisan! ¿Dónde vas?

—A la cocina, por un poco de agua. Regreso y me sigues contando. ¿Vale?

—¡¡Ok!!

 

JaeJoong entonces tuvo ganas de llorar. Caminó hasta la cocina y suspiró. Abrió la refrigeradora pero no había nada que comer, por lo menos nada que no requiriera preparación. Puras frutas y cosas raras que él desconocía. ¡Demonios! YunHo era demasiado sano.

 

Miró hacía el balcón, Siwon y HeeChul, ambos sentados en las perezosas, conversaban animadamente. De pronto HeeChul rió por algo apoyando el rostro en el pecho de Siwon. JaeJoong pensó que estar con ellos no sería tan mala idea.

 

Claro hasta que vio a HeeChul quedarse apoyado en el hombro de Choi y permanecer ahí, ambos conversando todavía. Genial, por alguna razón decidió mejor no acompañarlos. Bufó con molestia y se sirvió un poco de agua.

 

A todas estas… ¿Dónde diablos estaba YunHo?

 

—¿Te sientes mal?

 

JaeJoong prácticamente dio un pequeño salto ante la inesperada presencia de Jung.

 

—¿Tan así tienes la conciencia Jae?

—No seas imbécil. Solo me asusté un poco.

—Bueno… ¿Quieres que te lleve si o no?

 

—¡No soy una chica para que te estés ofreciendo a llevarme!

—¡No creo que seas una chica, distas mucho de serlo! Y en todo casi jamás insinué tal cosa, y si no quieres pues no importa…

 

—¡No!— JaeJoong carraspeó molesto y YunHo enarcó una ceja. –Quiero decir, esta bien. Pero ¿Cómo supiste que me quería ir?

—No soy ciego, Jae. Por eso me fui a ver Dr. House a mi habitación hace como cuarenta minutos.

 

—¡Eso es trampa!

—No lo es, solo soy más listo que tú que es diferente.

—Agh, te odio…

—Soy espejo y me reflejo.

 

Inconscientemente, JaeJoong comenzó a seguir a YunHo camino a la salida de su departamento y directo al garaje donde tenía su auto.

 

—…Infantil.

—¿Quién habla de infantil?

—¡Agh! ¡Imbécil!

—…Soy espejo y me reflejo.

 

 

 

 

 

Luego de unos cuantos minutos en que la voz de Eminen acompañado por la de Rihanna fue lo único que escuchó en el auto de YunHo. Cuando la canción dio sus últimas tonadas. JaeJoong decidió apagarla.

 

—¿Te aburriste de escuchar música?

—…Algo así.

 

JaeJoong apoyó el brazo sobre el alfeizar de la ventana y dejó que el viento moviera un poco sus cabellos. Finalmente cuando YunHo se estacionó dentro del edificio que vivía, en el pequeño parqueadero. JaeJoong suspiró.

 

—Bien, muchas gracias por traerme.— JaeJoong se concentró en quitarse el cinturón de seguridad, sin atreverse a mirar el rostro de su jefe. Y cuando estuvo a punto de abrir la puerta, la mano de YunHo sujeto la suya.

 

—Jae, espera…

 

Y el corazón casi automáticamente latió desbocado.

 

YunHo parecía nervioso con la mirada en la palanca de cambios, sin atreverse a mirarlo a la cara. JaeJoong intentó que su respiración pareciera normal, intentó no pensar mal y esperar a que YunHo terminara de hablar.

 

—¿Lo siento?

JaeJoong frunció el ceño. —¿Qué? ¿Por qu…?

 

Y la disculpa anticipada de YunHo cobró sentido cuando sintió su brazo siendo jalado y sus labios siendo besados por los de Jung una vez más. Sus ojos abiertos otra vez, pero en esta ocasión su corazón latía agitado. Indiscriminadamente, como nunca antes.

 

Tembló, ni siquiera tenía la conciencia suficiente para negarlo. Su cuerpo entero parecía querer derrumbarse en cualquier momento. Pero en cuanto pareció recordar que al que besaba era su jefe, JaeJoong de inmediato negó con la cabeza y se alejó.

 

—¡Maldito! ¡¡Idiota, idiota!!

 

Comenzó a golpear el pecho del mayor. Y cuando sintió que de verdad la rabia lo llenaba. Comenzó con golpes en el pecho, en el brazo. JaeJoong solamente quería cobrárselas todo, por este beso y el anterior.

 

—Jae… Ya, cálmate ni que hubiera sido para tanto.

 

Y YunHo había escogido las palabras equivocadas. JaeJoong le dio un último golpe y se bajó del auto, azotando la puerta.

 

—¡Imbécil!

 

Estaba decidido a entrar a su departamento sin mirar hacía atrás ni una sola vez, pero apenas escuchó el motor del auto de YunHo encenderse, fue casi inevitable. YunHo miraba hacía atrás retrocediendo. Y JaeJoong mordió su labio inferior.

 

—¡Espera!— Corrió de regreso hacía el costoso auto de su jefe y golpeo un par veces la ventana. —¡Baja!— YunHo lo miró con duda, pero finalmente y luego de un suspiro salió del auto. JaeJoong retrocedió un paso.

 

—¿Ahora que? ¿Me vas a seguir golpeando?

—Si.

 

Le dio un certero golpe en la barbilla y aunque YunHo no se quejó, si hizo una pequeña mueca de dolor que bastó para JaeJoong.

 

—¿Contento? ¿Ya me puedo ir?

—…Todavía no.

—¿Eh?

 

Y sorprendido, ante sus propias acciones. Kim JaeJoong agarró por la camisa a su jefe y lo atrajo a su cuerpo. Unió sus labios y en esta ocasión cerró los ojos. Cuando sus bocas se encontraron JaeJoong perdió la noción del tiempo y sus sentidos.

 

Las manos de YunHo se colocaron en su espalda, JaeJoong accedió a que YunHo acercara sus cuerpos. El problema fue, esa voz… Esa voz que se parecía tanto a la de YunHo y que lo llamaba constantemente. Pero no podía ser YunHo, por que él besaba a YunHo en esos momentos.

 

Jae… Jae… ¡JaeJoong!

 

De la nada, Kim abrió los ojos. YunHo movía su brazo intentando despertarlo quien sabe desde hace cuanto tiempo. JaeJoong analizó lo que sucedía. Miró de un lado a otro y se descubrió en el parqueadero de su edificio, dentro del auto de YunHo.

 

…Se había quedado patéticamente dormido. Todo había sido un maldito sueño.

 

—Oye… Pensé que tenía que llamar a la ambulancia. Creí que te me habías caído en coma.— YunHo rió y JaeJoong se removió incomodo. —¿Qué era eso que soñabas? ¿Tan bueno era que no querías ni despertar?

 

—¡¿Qué?! ¡Por supuesto que no! ¡Imbécil!

 

No es que estuviera acostumbrado, pero era algo así como que YunHo ya se había acostumbrado a esos exabruptos por parte de JaeJoong. Así que cuando lo vio bajarse del auto, con el entrecejo arrugado y azotando la puerta, prefirió callar.

 

—¡Nos vemos mañana en el trabajo!

—¡Muérete!

—Ay que lindo eres, Jae.

 

Kim rodó los ojos en cuanto escuchó la voz sarcástica de Jung y decidió subir las escaleras sin mirar una sola vez hacía atrás. Y una vez estuvo frente a su puerta, suspiró, giró una sola vez pero YunHo ya se había marchado.

 

¿Cómo diablos había soñado tremenda estupidez?

 

Miró mejor hacía el parqueadero y observó una pequeña bolsa de papel del lado que YunHo conducía. Bajó las escaleras rápidamente y abrió la bolsa. Una pequeña nota encima, la cual ignoró y miró dentro. Su ropa estaba ahí, la ropa que le había prestado a YunHo. Entonces decidió abrir la nota.

 

 

‘No me diste tiempo para poder devolverte la ropa como es debido, muchas gracias por habérmela prestado.

P.D.: Sabía que regresarías verme ;—)’

 

 

Arrugó el papel en sus manos con molestia.

 

Estuvo a punto de echarla al tacho de basura, pero finalmente volvió a dejarla dentro de la bolsa. Maldito estúpido que solo decía estupideces. Dejó la bolsa en uno de los muebles. Y fu directo hasta su cama. Escondió el rostro en la almohada y suspiró.

 

¿Qué le estaba pasando?

 

Fin Capitulo Siete.

8 comentarios sobre “Ai Maid Café: Capitulo 7

    Chunsadycta escribió:
    8 noviembre, 2015 en 12:57

    ChangMin de mi vida jajaj me.emcanto haciendoce el traumadojajaj. Yoosu ennel sanitario uuuuyyy ae empesaba a poner bueno jajaja Pero lo que mas fue el ataque de las uvas jajaj siii muy de Yunho, en fin que todo el destape Yoosu fue genial. Pobre Jae yo toda emocionada por que Yunho lo beso todo el drama y luego
    su supconciente traicionandolo con ese besooooite paravque era solo un sueño😢😢😢😢😢 Yo quiero que Yunho se enamore ya de Jaaaeee😢😢😢

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