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¿ACASO ES UN PECADO EXTRAÑAR A ALGUIEN?

29/MARZO/2010

 

 

 

 

Alguna vez escuché que todos vivimos una situación bizarra una sola vez en nuestras vidas. Con Jaejoong, las he vivido más veces de las necesarias. Y esta, no podía ser la excepción.

 

En el transcurso de estos días no solo he vivido cosas que nunca antes. También he comprendido, analizado y me he confundido siquiera un millón de veces. Entre nuestra amistad auto impuesta por él.

 

La mala relación que sostengo con mi hermano. Lo mío con Junsu. Mi extraña necesidad por que Jaejoong vuelva a comportarse como antes, volviendo incomprensible la razón por la cual añorar algo que detestaba me hace sentarme en mi habitación a pesar en la nada.

 

Luego recuerdo la mala relación que tengo con mi padre, y supongo que todo está un poco mejor entonces. Pero no sirve de mucho por que Jaejoong sigue comportándose extraño, y Junsu sigue presionándome.

 

…Solo a veces, pienso que aceptar la propuesta de Rain es mi solución. A veces cuando lidiar contra los problemas no es tan fácil como parece.

 

Cuando la hermana de mi mamá se casó con Rain, aproximadamente cuando Yoochun y yo rondábamos más o menos los doce, desde ese instante él se volvió como un tío más.

 

La persona más cercana a nosotros, al que más le afectó y él que más intercedió por mi alejamiento con Yoochun. Él nos quiere como si fuéramos sus propios hijos. Y a veces desearía que fuera así, por que al menos él no me trata como mi padre.

 

No sé si Yoochun hablará todavía con él, pero desearía tanto que él y Boa regresaran a Corea, solo para conversar un rato, para que me sacara de esta confusión. Pero hace unos cuantos años los dos se mudaron a París.

 

Ver el techo de mi habitación se ha vuelto aburrido. Tal vez… ¿Mi tiempo se está acabando?

 

 

 

 

Quiero que abras los ojos antes de que sea tarde. No quiero que él te lastime. Puede que no seamos los mejores hermanos del mundo. Que incluso parezca que nos odiamos, pero yo no te odio, Yunho. Y sé que tú tampoco me odias. Por eso no quiero que él te arrastre… Como una vez lo hizo conmigo.

 

Contadas veces he podido presenciar las palabras de Yoochun temblar, con sus ojos parpadeantes y fijos. Su respiración lenta y mirándome a los ojos. Justo en esos momentos es cuando Park Yoochun es sincero.

 

Él que estaba frente a mí hace unos días. Era mi hermano de cuando éramos unos pequeños. Ese Yoochun había reaparecido de repente, pero entre sus palabras confusas solo había logrado confundirme más. Por que de repente descubrí que todavía le importo.

 

Y además que no odia a Junsu. Es otro sentimiento el que Yoochun destila por él. Aunque no estoy seguro de cual es, no es amor, cariño o aprecio… Es algo más bien parecido al dolor. Y eso me intriga, por que Junsu sería incapaz de lastimar a alguien. ¿Verdad?

 

Junsu no es una buena persona. Es egoísta, ambicioso. Capaz de hacer cualquier cosa con tal de conseguir lo que desea. No le importa nadie más allá que él mismo. Y no estoy seguro de para que de repente te quiere a su lado… Pero él te necesita, solo eso. Por que él no quiere a nadie… Él no sabe como querer.

 

Ni siquiera era consciente de que ellos hubieran tenido algún tipo de historia,  o que Yoochun lo conociera tanto como aseguraba hacerlo. Es que resultaba tan inverosímil de creer todo lo que decía. No puedo asegurar que hayan sostenido una relación, por que Junsu me lo hubiera comentado o algo por el estilo. Y Yoochun al menos lo hubiera dejado en claro.

 

En realidad, me acabo de dar cuenta que se tan poco sobre mi propio hermano. Que tal vez reunirme a hablar con él, e intentar rearmar nuestros lazos, de pronto no me parece tan mala idea.

 

Es solo que creerle a Yoochun me resulta tan difícil.

 

¿Acaso no te has dado cuenta? No vez como manipula a su hermano para que no esté junto a él, por que siente que lo opaca. ¿Por qué un chico que es popular de repente se juntaría a Changmin y JaeJoong? ¿Sabes por que? Por que ya ha empezado a mover las piezas a su favor, pero no se para que. Ni cual es su objetivo. Por favor Yunho, aléjate de él.

 

No defendí a Junsu, conocía a Junsu apenas desde inicios de este mes. No podía poner las manos al fuego por alguien que hace tan poco conocía, no mientras tenía a mi hermano hablándome tan seriamente, tan sinceramente, como pocas veces.

 

No era cuestión de confiar o no. Era cuestión de que no debía ponerme de un lado u otro, no si apenas conocía un lado de la historia. Además Yoochun me estaba mirando preocupado, por eso decidí escucharlo hasta el final ese día.

 

Es que era tan imposible de creer que aquel muchacho que conocía bajo la lluvia, el que me ayudó a encontrar a los gatitos desamparados y huérfanos por la muerte de su madre, el que se preocupaba por esos pequeños animalitos. Ese no podía ser el mismo Junsu del cual Yoochun me hablaba.

 

Pero en algo tenía razón. Nuestro primer encuentro, había sido tan… Coincidente. Fácilmente Junsu me había podido estar siguiendo y aparecer en el momento perfecto, armar lazos en un momento como ese… ¡No! JunSu no podía, él no…

 

Tenía que hallar la forma en que preguntarle sobre esto no lo ofendiera demasiado.

 

—Hyung… ¿Podemos hablar?

 

Minho estuvo a mi lado, yo ni siquiera estuve muy seguro de cuanto tiempo llevaba caminando sin sentido por los pasillos del conservatorio, pero asentí levemente antes de sentarme en una pequeña banca.

 

—¿Qué sucede Min?

—Es sobre Changmin.

 

Supuse que eso ocurriría, él respiro profundo. Y miró sus manos, jugando con ellas, algo nervioso. Algo que me intrigaba de la relación de Siwon y Changmin. Es que siempre creí que a Changmin le gustaba Minho. Pero al parecer me equivoqué.

 

Pero ahora las cartas parecían jugar del lado de mis pensamientos erróneos, por que Minho lucía tan confundido y angustiado al mismo tiempo.

 

—Mi relación con JoongHyun no está muy bien que digamos ¿Sabes? Es decir, él un día se me presentó y me confesó lo que sentía, lo confuso que se sentía, pero me miró de una manera que nunca nadie lo había hecho antes… Y yo…

 

—Sentirse amado por alguien es realmente gratificante, a veces nos conformamos con eso, por lo bien que se siente. Y nos olvidamos de que para esa persona también es importante sentirse igual.

 

Minho agachó un poco la cabeza, asintiendo levemente.

 

—Cuando comenzamos a salir, yo ya lo quería, me sentía cómodo a su lado. Aún me sigue pareciendo tan natural estar junto a él todo el tiempo, pasar casi todo el día juntos. Me gusta su compañía, me gusta nuestras conversaciones. JoongHyun me gusta, pero Changmin…

 

La edad que Minho tiene, un par de años menor a mí. Siempre lo tomé como alguien ligeramente maduro pero muy impulsivo. Para la edad que tiene, lo es. Por que finalmente está aquí, conversando, pidiendo ayuda.

 

Pero mientras muerde su labio inferior, buscando las palabras adecuadas, supongo que se siente muy confundido. Que las emociones lo superan y que probablemente ya ha cometido un par de errores.

 

—Él aparece un día, de la nada. No es como si conversáramos demasiado, o pasáramos mucho tiempo juntos, pero cuando estoy con él… Es como si me gustara mirarlo, escuchar sus palabras, como sonríe… Es como si de repente sintiera que quiero aferrarme a él, aprender de él… Quiero estar con él… Quiero que me mire como JoongHyun me mira… Yo…

 

Llevó las manos a su rostro, exasperado, confesándome algo que seguramente ni él mismo había sido capaz de decírselo a si mismo en voz alta.

 

—…Soy muy egoísta. Ni siquiera debería pensar en él. Es como si el destino me dijera ‘Él no es para ti. ¿No lo ves? Está saliendo con tu hermano. Solo aléjate’ Y no puedo hacerlo, mi vida era más sencilla antes de conocerlo. Pero si tuviera la oportunidad de volver a como todo era antes, o volver a conocerlo…

 

—¿Te quedarías una vez más con él, verdad?

—…Si.

 

Respiré profundo, acercándome un poco más y con una mano en su hombro le sonreí, levemente, arreglando un poco su cabello desordenado.

 

—No sabría decirte si lo que siente por Changmin es amor o no. No soy un experto en el tema y en estos momentos, mi situación sentimental es muy… Extraña, pero si te puedo decir que debes pensar un poco también de JoongHyun, en que lo quieres y en que probablemente por Changmin sientes algo más que solo cariño. Y en que JoongHyun merece saberlo.

 

—¿Y Changmin debe saberlo?

—No lo sé, es tu decisión.

—Es que me siento tan confundido…

 

Luego de eso suspiró, guardamos silencio por un largo rato. Yo solo lo vi apoyar los codos sobre sus rodillas. Coloqué una mano sobre sus cabellos y eso pareció relajarlo.

 

Confusión… Interesante palabra.

 

Recordé entonces la salida de YooChun y Jaejoong en el comedor un día atrás. Cuando Yoochun llegó por él y lo jaló de ahí tomando su mano, el hueco que se había formado en mi estómago. Y que ese día, Jaejoong había llegado muy tarde al edificio.

 

Ser consciente de que estaba al pendiente de su llegada, no mejoraba absolutamente nada.

 

 

 

 

La verdad es que Changmin había cogido rápidamente el ritmo de la música a través del cual debía moverse, tenía buenos pasos. Y con esfuerzo Changmin podía convertirse en el perfecto compañero para la coreografía de Junsu.

 

Minho había optado por no entrenar ese día, a pesar de que la competencia estaba cerca, pero accedí solamente por el desgaste emocional que debía estar sintiendo. Dieron una vuelto absolutamente sincronizados y mi sonrisa fue inevitable.

 

Lo estaban haciendo realmente bien. La música sonaba a todo volumen, Junsu probablemente obtendría su buena nota para permanecer en el club de fútbol y no bajar el promedio. Tan solo que en un movimiento Junsu levantó la mano y el rostro de Changmin pareció interponerse.

 

Él cayó sentado al suelo, sobando su boca y arrugando el entrecejo. Corrí hacia ellos y Junsu ya estaba arrodillado frente a Changmin.

 

—¡Oh, lo siento! En serio Min… No fue mi culpa… Yo, lo siento.

—Tranquilo Hyung, si hubiera sido apropósito créeme que te devolvía el dolor.

 

Junsu sonrió un poco, Min solo veía un pequeño hilo de sangre en su mano, que salía de su boca, seguramente por el golpe. Saqué un pequeño pañuelo y se lo extendí, él lo llevó de inmediato a su boca, no había mucha sangre pero la impulsividad de su golpe había sido fuerte.

 

—¿Te sientes bien?

—Si Yunho. Solo pídele a Junsu que controlé su emoción.

 

Junsu se levantó, extendiéndole una mano a Changmin para que se levantara y él la tomó con tranquilidad, solo que cuando Junsu se dispuso a caminar. Changmin miró hacía arriba y extendió su pie haciendo caer a Junsu de cara al suelo.

 

Lo miré, y él solo levanto un poco los hombros como si en realidad no hubiera hecho algo malo, todavía con el pañuelo en la boca.

 

—Oh, vamos… ¿En serio se creyeron eso de Tranquilo, Hyung?

 

Junsu se levantó, sin ningún golpe o dolor, solo entrecerró los ojos mirando a Changmin y él río divertido aunque en un par de veces se encogió un poco por el dolor en su labio. Las puertas se abrieron y un agitado Jaejoong entró.

 

Si bien entre Changmin y Junsu lo habían convencido que de que fuera a los entrenamientos aunque no fuera a bailar, más que sea para brindar apoyo. Me sorprendió que llegara tan tarde.

 

Lo miré atentamente, y él solo rehuyó a mi mirada. Jaejoong actuaba extraño, mucho más allá de lo usual. Dejó la maleta en el suelo y se acerco a los otros dos.

 

—¿Changmin que te sucedió?

 

Y todos actuaron como si el retraso de Jaejoong en realidad nunca hubiera existido.

 

 

 

 

—¿Estás bien?

 

Junsu apresuró un poco el paso, precisamente para caminar a mi lado mientras salíamos del conservatorio, ajusté la maleta a mi espalda y él me sonrió, yo solo asentí.

 

—Si, solo pensaba un poco.

—Últimamente andas muy pensativo e ido. ¿Te preocupa algo?

 

La velocidad con la que me analizó, fue sorprendente.

 

—No tanto así, solo intentó descubrir y arreglar un par de cosas.

—Entonces tal vez deberías aprender a mover las piezas a tu favor.

 

Esperen un momento… Esas palabras, esa expresión. Yoochun también las había utilizado.

 

—…Por que ya ha empezado a mover las piezas a su favor, pero no se para que. Ni cual es su objetivo. Por favor Yunho, aléjate de él.

 

Lo miré fijamente, completamente paralizado. Como si pudiera descubrir las máscaras que utilizaba por que de pronto fue como si el tiempo corriera lento y la sonrisa y mirada de Junsu hubieran cambiado. ¿Podía Yoochun tener razón?

 

—¿A que te refieres con mover las piezas a mi favor?

 

Junsu rió un poco, y no sé si fue la influencia de las palabras de Yoochun, pero de pronto él río como si la respuesta fuera demasiado obvia y se sintiera superior, miró hacía un lado y luego se acercó. Con una sonrisa de lado.

 

Sentí… Como si Junsu, el chico por el que había empezado a sentir tantas cosas, de la nada hubiera desaparecido, o sencillamente hubiera empezado a verlo tal y como es. No gustándome lo que descubría.

 

—Me refiero a que aprendas a salirte con la tuya, a obtener lo que quieres y punto. Tal vez podría darte un par de clases sobre eso.

 

Amplió su sonrisa un poco más, de pronto el ambiente se volvió como peligroso a su alrededor. Su sonrisa, su actitud, se aceró y yo me paralicé. Me tomó por el cuello y habló muy cerca de mi oído. Susurrante, sensualmente.

 

—…Hasta mañana, Hyung.

 

Luego de eso besó mi mejilla y se marchó. No pude dejar de verlo. No, hasta que desapareció de mi vista varias calles más adelante. ¿Por qué me había besado? Recordé el lugar al que JunSu había mirado antes de besarme y ahí estaba Jaejoong, con los ojos muy abiertos e igual de paralizado que yo.

 

Cabía la posibilidad… ¿De que lo hubiera hecho apropósito?

 

No, no podía ser verdad…

 

Jaejoong retomó el paso y se acercó a mí, con la mirada un poco perdida, y una sonrisa vaga en los labios, que no lograba convencer a nadie. Quise, poder explicarle la situación. Pero, explicarle ¿Qué? ¿Por qué?

 

—Corrí hasta acá por que pensé que podríamos irnos juntos.

—Podemos hacerlo, es decir vivimos en el mismo edificio. ¿No?

 

La conversación forzada llegó a su fin. Él no me miró pero decidimos avanzar. Él no preguntó por el beso que presenció y yo preferí no tocar el tema. No sé hasta que punto, su silencio logró hacerme sentir tan mal.

 

 

 

 

—Mis hermanas siempre dicen que eres demasiado guapo para ellas.

 

Reí ante el comentario de Jaejoong y él sonrío. Amaba la forma en que tiene para sacar conversaciones fuera de lugar en el momento menos apropiado, pero en ese momento por los menos había roto el incómodo silencio.

 

—Es la primera vez que me descartan por ser demasiado guapo.

—Por cierto Yunho… ¿Y tu moto?

—En el taller, me la entregan en uno días.

 

Jaejoong asintió, haciendo una pequeña mueca con los labios, amplié un poco más la sonrisa en mis labios. Los escalones pronto terminaron y ambos miramos las puertas de nuestros departamentos. El tiempo de pronto había sido muy corto.

 

—Eh… ¿Sabes? Podríamos almorzar juntos. Si quieres…

 

Hablé de la nada, no muy seguro de por que hacía eso. De por que lo invitaba, de por que quería pasar más tiempo con él. En realidad, estoy mintiendo. Lo sé, sé las razones para todo eso… Es que lo extraño.

 

A mi mamá le gusta que almorcemos todos juntos, así que…

—Oh, no. Esta bien… Yo entiendo.

 

¿Qué diablos fue eso? ¿Por que hablé de es forma? ¿Por qué soné así? ¿Por qué le sonreí de la misma forma en la que él me sonrió cuando nos encontramos a la salida?

 

…¿Por qué ya no quiere pasar tiempo conmigo?

 

Lo mejor fue girar, despedirme apenas y entrar cuanto antes al departamento. Estos actos impulsivos en mi, estaban afectándome demasiado.

 

—¡Pero…! Pero después del almuerzo puedo darme una vuelta, es decir… Extraño ver a los gatitos y comprobar que estén vivos.

 

Pareció rendirse ante su última decisión, por que se veía algo consternado y yo solo sonreí. Asintiendo levemente y él me sonrió de verdad. Cerré la puerta luego de eso, me apoyé levemente y moví la cabeza un poco. Sonreír me fue tan fácil en ese instante.

 

Ahora… ¿Me tocaba esperar por él?

 

 

 

 

Llevé un pedazo de galleta a mi boca, el vaso con yogurt natural permanecía también sobre la mesa y yo solo recordé lo mucho que me fastidiaban las matemáticas, intenté terminar el ejercicio, aplicando formulas y supuestamente haciéndolo bien.

 

Lion, subió a la mesa, con un pequeño maullido, pasándose entre mis manos y terminando por acostarse sobre mi cuaderno. Acaricié su pelaje un rato, sonriendo ante lo cómodo que se veía conmigo.

 

—¿Piensas igual que yo cierto? Debería dejar de hacer estos tontos ejercicios. ¿No?

 

Lion pareció retorcerse bajo mi mano, como dándome la razón y yo solo reí un poco. La puerta sonó y me levanté de inmediato. Jaejoong estaba ahí con dos fundas de plástico en las manos y una gran sonrisa en los labios.

 

 

 

 

—Lo vi hace unos días en la tienda. Son unas cadenas pequeñas en las cuales puedes poner su nombre con estas letras que se pegan a la pequeña medallita que cuelga de la cadena.

 

Jaejoong puso la última cadena en el cuello de Lion. Coloqué las letras y el nombre de Lion se veía realmente bien. Jaejoong sonrió complacido con el trabajo y por un momento observarlo fue demasiado para mi.

 

—¿No piensas poner el nombre del resto?

—Aún no tienen nombres.

 

Pareció sorprenderse, pero rápidamente cogió a otro de los gatitos y empezó a colocar letras en su medalla. Lo acarició un poco contra su rostro y luego lo dejó ir.

 

—¿Princess?

—Es una linda gata, se merece ese nombre.

 

Continuó con otro de los gatos y solo suspiré. Observando a Jaejoong como miraba y analizaba a los gatitos decidiendo que nombre ponerlo, consultándome antes en esta ocasión. Cuando terminó, su sonrisa volvió a aparecer.

 

—Pensé que ya les habías puesto nombres, hace tanto que no venía.

—Estaba esperándote.

 

Nuevamente pareció sorprenderse, bajó un poco la cabeza y sonrió.

 

—Apuesto que tampoco los has vacunado.

—En realidad… Junsu y yo ya lo hicimos, fuimos al veterinario la semana pasada.

—Oh, ya veo…

 

La sonrisa desapareció. Tal y como había llegado, miró hacia la ventana y se levantó. Recogiendo los cuadernos que había ido a ver a su casa. Habíamos hecho la tarea juntos, la noche estaba por llegar. Habíamos pasado toda la tarde juntos.

 

Y yo había descubierto que si, en realidad extrañaba eso.

 

—Es tarde, ya debería irme.

—De acuerdo. ¿Mañana también estudiamos juntos?

 

Respiró profundo. Acomodando la maleta en su espalda y mirándome a los ojos. Inseguro de sus palabras.

 

—¿Estás seguro de que no tendrás problemas con eso?

—¿Qué clase de problemas puedo tener? Por supuesto que no, ven. Me agradó hacer la tarea contigo.

 

La sinceridad parecía arrancarle sonrisas a Jaejoong, por que empezó a caminar hacía la puerta de mejor humor. Cuando la abrí y vimos a Yoochun frente a la puerta del departamento de Jaejoong a punto de tocarla. Nos detuvimos.

 

Yoochun nos miró, aunque más específicamente miró a Jaejoong, con una expresión algo vacía en el rostro.

 

—Vine por que creí que ya habías tenido el tiempo suficiente para pensar en lo que te dije.

 

Jaejoong se enderezó, y ajustó la maleta a su espalda. Estaba nervioso, por que se acercó a él sin atreverse a mirarme una sola vez.

 

—Entremos. ¿De acuerdo?

 

Yoochun levantó los hombros, restándole importancia al asunto, Jaejoong abrió la puerta y lo dejó pasar. Me miró y agitó su mano en señal de despedida. Respirando hondo antes de ingresar y desaparecer de mi vista también.

 

Últimamente… Todo lo que empezaba bien, estaba terminando mal.

 

 

 

 

Bostecé por quinta vez. El sol de la mañana me fastidiaba, y no tener mi moto empezaba a no gustarme ni un poquito. Otro día de clases. Tenía mucho sueño, si no me equivoco dormí aproximadamente cuatro horas. No iba a ser un buen día.

 

—¡Yunho!

 

Junsu apareció de la nada, corriendo hacía mi y tomándome del brazo para que avanzara junto a él a sabrá Dios donde, pero lucía tan preocupado que decidí no objetar.

 

—¿Junsu que sucede?

—Es Changmin se está peleando con Heechul.

 

Abrió los ojos y apresuré el paso. Pronto comenzamos a ver a los estudiantes amontonados cerca de la escalera. Junsu se abrió paso entre la gente y los vimos a ambos, discutiendo fuertemente en la intercepción superior de las escaleras.

 

—¿Quién te has creído para venir a hablarme de esa forma?

—Oh, por favor. Que tú y yo somos estudiantes. No eres mejor que yo por ser popular.

—Soy mejor que tú, Changmin. Que no quieras verlo es distinto.

 

Se miraban de una forma desafiante, tensa. Todos podían percibirlo, por que nadie se acercaba lo suficiente. Era obvio, los golpes llegarían en cualquier momento. Subí las escaleras con Junsu, con mucho cuidado y me coloqué entre los dos. Junsu se abrió un poco.

 

—Changmin todos están viéndolos. Cálmate un poco por que te puedes meter en problemas.

—Entonces dile a ese imbécil que deje de tratarme como si fuera un chicle con el que se atravesó por el camino.

 

Heechul arrugó el entrecejo y empujó a Changmin por el pecho.

 

—¿A quien llamas imbécil? Idiota.

—¿Hay otro Heechul por aquí?

 

Changmin lo empujó también, eran golpes algo fuertes, pero no demasiado. Las expresiones de Heechul ya habían cambiado. Estaba molesto y Changmin parecía no querer detenerse tampoco.

 

—No eres más que un entrometido que pagara caro por su atrevimiento.

—¡Deja de amenazarme! …Eres detestable.

 

Seguían empujándose y las chicas ya habían empezado a gritar un poco asustadas ante los bruscos que se empezaban a ver esos golpes. La tensión estaba cada vez más fuerte y cuando intenté acercarme. Heechul empujó a Changmin y él cayó contra mi cuerpo.

 

Nos estrellamos contra un pilar. La cabeza de Changmin había golpeado contra mi boca, un leve quejido salió de mis labios. Changmin se molesto aún más. Pronunció un ligero ‘Hyung, ¿Estás bien?’ y cuando asentí volvió a acercarse a Heechul, mucho más molesto.

 

—¡¿Qué diablos sucede contigo?!

 

Empujó a Heechul estaba más fuerte. Por que él se estrelló con la pared, en un golpe seco que sorprendió a todos y que debió dolerle mucho a Kim por que no se movió demasiado por un rato. Sin embargo luego levantó la cabeza, con una sonrisa ladina en los labios.

 

—¿Por qué no vuelves a tu esquina oscura perdedor? Deja de intentar ocupar un lugar que jamás podrás cubrir.

 

Miré la sangre en mis manos, emanaba de mi boca. Y era una herida un poco más grande que la que Changmin se había hecho ayer. Pero cuando levanté la mirada Changmin ya había rebosado su paciencia. Y golpeó a Heechul en la quijada.

 

Un quejido general se escuchó por todas partes, todos retrocedieron un poco. Heechul también pareció no aguantar más y golpeó a Changmin en el estómago. La dichosa pelea había empezado.

 

Los estudiantes se abrieron un poco, algunos se marcharon seguramente para avisar a alguna autoridad. Las chicas chillaban asustadas. Y yo todavía me encontraba un poco mareado por el golpe.

 

Observé a Jaejoong llegar junto a Yoochun, bajando del piso superior. Junsu pareció sorprenderse al verlos llegar. Pero Changmin tenía a Heechul por el cuello de la camisa, golpeándolo contra la pared y los cabellos de Heechul solamente se sacudieron.

 

—¡Changmin detente!

 

El grito de Jaejoong pareció no surgir efecto. Me empezaba a doler demasiado la cabeza y ese mareo me tenía mal. Recién en ese momento me percaté que al golpear la cabeza de Changmin contra mi boca, mi cabeza había golpeado contra la esquina del pilar tras de mi.

 

Jaejoong fijó sus ojos en mi, preocupado. Y bajó, para verme y tocar mi boca, la sangre me molestaba. Pero Heechul había pateado a Changmin y él se había estrellado contra el suelo. Para cuando Changmin se levantó y volvió a empujar a Heechul el grito de Yoochun alertó a todos.

 

—¡Tengan cuidado, demonios! ¡Están muy cerca de las escaleras!

 

Siwon llegó corriendo, bajando las escaleras lo más veloz que podía. Seguramente lo habían alertado también, pero de pronto todo comenzó a suceder demasiado rápido. Yoochun y Siwon intentaron llegar hasta HeeChul y Changmin. Pero Junsu ya se les había adelantado.

 

Intentaba detener la pelea colocándose entre los dos. Pidiendo casi rogando por que se detuvieran; Pero ellos parecían no entender. Un mal movimiento, estaban demasiado cerca de las escaleras. Y entre los empujones, los golpes y la adrenalina. Envueltos por la impulsividad, los tres rodaron por las escaleras.

 

—¡¡Junsu!!

 

El grito de Yoochun fue lo último que escuché antes de que Jaejoong me abrazara con fuerza, tambaleé y casi pierdo el conocimiento. Ese golpe en la cabeza, parecía ser un poco serio.

 

 

 

 

Me dolía horrores la cabeza, las pastillas que la enfermera parecían hacer efecto demasiado lentamente para mi gusto, tenía un esparadrapo en la boca, como si hubiera participado demasiado en la pelea. (Nótese el sarcasmo)

 

Jaejoong sostenía un poco de hielo en la parte posterior de mi cabeza. El director nos había dicho que nos fuéramos cuando terminaran de atendernos. Que mañana a primera hora todos tendríamos una productiva charla en su oficina. Es decir, se nos venía un castigo maldito.

 

Suspiré levemente, nos encontrábamos sentados junto a la cama de Junsu. Y en serio agradecía la presencia de Jaejoong en estos momentos. Por que este dolor de cabeza me mataba, pero al menos él estaba ahí, cuando no tenía que hacerlo.

 

Tanto Junsu, Heechul y Changmin permanecían inconscientes sobre las camillas y yo ya empezaba a preocuparme. Miré a Changmin frente a la camilla de Junsu, respiraba suavemente y Heechul en la camilla junto a la de él, empezaba a moverse.

 

Yoochun y Siwon se habían mantenido alejados. Apoyados en la puerta de la enfermería, cruzados de brazos y guardando silencio. Pero en cuanto su amigo empezó a moverse, ambos corrieron de inmediato hacía él.

 

Heechul se sentó con algo de dificultad. Llevando una mano a su frente, e irguiéndose de inmediato con algo de dificultad, aparentemente le dolía mucho la espalda y cuando dejó caer su hombro derecho supuse que no se encontraba muy bien.

 

—¿Te duele demasiado?

 

La voz de Siwon estaba repleta de preocupación. Jaejoong y yo mirábamos a los muchachos, Siwon intentó tocarlo pero HeeChul de inmediato le apartó la mano con una mueca de fastidio.

 

—Déjame en paz.

 

Yoochun solamente deslizó su mirada de Siwon a Heechul. Un poco sorprendido por ese comportamiento en Kim. Sin embargo Heechul empezó a levantarse y la enfermera llegó corriendo hasta él.

 

—Jovencito, por favor recuéstate o al menos déjame revisarte antes de que te vallas.

—No se preocupe, iré inmediatamente hacía mi doctor de cabecera para que me recete algo y me revise el hombro y la espalda.

 

—Pero…

—Señora, tranquilícese. No me gusta que alguien más que no sea mi doctor me recete algo.

 

Heechul se terminó de levantar, con una mano en su espalda. Yoochun lo miró, un poco preocupado. Siwon sin embargo permanecía aún sentado, mirando el lugar en la camilla que Heechul había ocupado.

 

La enfermera solo suspiró, Jaejoong me miró, con sus ojos preocupados. Pero yo solo levanté un poco los hombros. No podía hacer nada, si Heechul no escuchaba a la enfermera y rechazaba a sus amigos. ¿Qué podíamos hacer nosotros por él, que ni nos determinaba?

 

—¿Por qué iniciaste esa absurda pelea con Changmin? Te creí un poco más maduro.

 

La seca pregunta de Siwon detuvo los pasos de Heechul, él solo sonrió, deteniéndose sin girar a mirar a Choi ni una sola vez.

 

—¿Por qué piensas que fui yo quien empezó todo?

 

Finalmente Heechul abandonó la enfermería, Siwon apretó los puños y respiró profundo. Yoochun miró la puerta por la que Heechul salió. Luego miró a Siwon y suspiró.

 

—Mejor lo acompaño, no se encuentra bien y no quiero que se vaya solo.

 

Siwon asintió, lo que me extrañó en medio de todo fue que Yoochun se acercara a Jaejoong, colocara su mano sobre el hombro de él y le susurrara un leve. ‘Me voy con Heechul, hablamos luego’ Jaejoong lo tomó con tranquilidad, solo asintió.

 

Es extraño… Miré su rostro, Yoochun ya abandonaba la enfermería, y Jaejoong lucía tranquilo aún preocupado por la herida en mi cabeza.

 

—¿Por qué Yoochun te comunica lo que hará? El odia dar explicaciones a la gente.

 

Sus ojos grandes me enfocaron, parecía algo sorprendido por mis palabras. Y no estoy seguro del rato en que nos quedamos así, su silencio era extraño. Changmin se quejó. Siwon pareció salir de su letargo y caminó hasta sentarse en su camilla.

 

Nos levantamos, el rostro de Changmin estaba compungido, probablemente por un dolor intenso. Comenzó a quejarse a gemir de dolor, sobando con su mano derecha su brazo izquierdo, se veía tan adolorido. Siwon  de inmediato se preocupó.

 

—¿Te duele demasiado?

—Es insoportable Siwon… Me duele mucho.

 

Miré a Jaejoong él, ya estaba preocupado también. —¡Enfermera!— La mujer dejó de escribir y corrió hacia nosotros en cuanto diviso a Changmin quejándose de tal forma. Se sentó a su lado y tomó su brazo con cuidado.

 

—Auch… Con cuidado, me duele demasiado.

—Tranquilo muchacho, estuviste a punto de fracturártelo, pero solo es un muy mal golpe. Es normal que te duela en exceso. Ya vuelvo…

 

Ella se levantó, seguramente por implementos y medicina. Y Changmin asintió, todavía con el rostro adolorido. Unos pasos rápidos, y por la puerta apareció Minho algo cansado por la corrida y con su rostro preocupado.

 

Pero él se quedó ahí, y aparentemente fui él único que lo notó, por que Minho clavó sus ojos en Siwon y Changmin, Shim se quejaba y dejaba caer un poco su hombro por el dolor, Siwon solamente lo tomaba de la mano, preocupado visiblemente.

 

—Tranquilo, Min… Todo estará bien, te lo prometo.

 

Minho tuvo esa expresión en el rostro, cuando soltó las puertas y decidió quedarse fuera. Me acerqué a Jaejoong y le susurré un leve ‘Quédate con ellos.’ Él solo asintió, y cuando abrí las puertas. Minho estaba ahí.

 

En el pasillo, arrimado contra la pared, estaba Minho con sus ojos perdidos en el suelo y esa expresión en el rostro que me recordó a Yoochun tantos años atrás. Se dejó caer lentamente, hasta quedar sentado sobre el suelo.

 

Tapó su boca con la mano, cerró los ojos y un pequeño gemido salió de sus labios. Di un paso, lentamente para que no se alterara. Su voz me sorprendió, tan afectada y distinta a la que usualmente tenía.

 

—Ellos de verdad se quieren Hyung, soy de lo peor, estoy con JoongHyun y me gusta la persona a la que mi hermano quiere. Soy un mal hermano… Yo…

 

Lo abracé, demasiado fuerte, por que él lo necesitaba, por que en ese preciso momento estaba tan triste que parecía un niño pequeño que solo necesitaba protección.

 

 

 

 

Luego de unos minutos, Jaejoong abrió la puerta. Asomó un poco la cabeza y me miró con algo de contrariedad.

 

—Yunho, Junsu ya despertó.

 

Minho se alejó un poco, arreglando su cabello y pasando una mano por su rostro. Intentando respirar normalmente.

 

—Está bien Hyung, ve. Es mejor que regrese a clases, en una hora es la salida.

—De acuerdo, pero ¿Estás seguro?

—Si, ve tranquilo.

 

Nos levantamos y en ese preciso instante vi a Junho corriendo hacia nosotros, vestido ahora con otro uniforme que seguramente era el de su antiguo instituto al cual había regresado.

 

—¿Dónde está Junsu?

—Acá, vamos.

 

Cuando ingresamos, Changmin ya tenía el brazo completamente vendado y al parecer ya no se quejaba tanto, hablando bajamente con Siwon. Junho corrió hacía Junsu, la enfermera lo revisaba y Junsu pareció sonreír un poco al ver a su hermano.

 

—¿Qué sucedió?

—Una pelea.

 

Junho entonces arrugó el entrecejo. –Prometiste que estas cosas no volverían a pasar.

—No es lo que crees, yo intentaba detenerlos.

 

Eso fue extraño por que Junho pareció no creerle mucho a Junsu, pero aún así guardó silencio. Y yo ni siquiera me imaginaba que Junsu podría estar metido en otras peleas antes.

 

—Parece que no hay ningún daño demasiado grave. Pero te daré algunos analgésicos para el dolor, y ungüentos para esos golpes que tienes, además debo colocarte un parche en la espalda.

 

Junsu asintió, la mujer se levantó y Changmin levantó un poco la cabeza.

 

—Hyung lo siento… Creo que no podré ayudarte con lo de tu presentación.

—Pero… ¡Intervine precisamente para que eso no pasara!

 

De acuerdo eso fue muy egoísta, el lugar se llenó de un silencio incomodo, Junsu trastabilló un poco ante sus siguientes palabras. Un poco nervioso ante el error que había cometido.

 

—Es decir… Bueno sabes a lo que me refiero, a veces soy un poco torpe.

 

Changmin asintió, no muy convencido de esa excusa, pero Junsu agachó un poco la cabeza, seguramente preocupado por su nota, y por que podría salir del equipo si su promedio bajaba. Me acerqué a él y Jaejoong me miró atentamente.

 

—Tranquilo Su… Yo podría ayudarte con lo del baile.

—¿Es en serio?

 

Asentí, y su rostro se iluminó por completo, se estiró para abrazarme con fuerza y yo solo sentí como me jalaba hacía él.

 

—Será increíble Yunho, eres tan bueno bailando.

—Tú también eres bueno, Su.

—Seremos el mejor dúo, ya lo verás.

 

Junho nos sonrió, la mirada de Jaejoong incomodaba, pero cuando giré hacía él, él desvió la mirada. Junsu levantó la mirada, directo hacía el reloj.

 

—¡Dios! Es tarde, necesito ir con el entrenador y decirle por que no voy a poder ir a entrenar o de seguro me crucifica mañana.

—No creo que sea conveniente, jovencito.

 

La enfermera había regresado, pero Junsu ya se estaba levantando y con su pie derecho en el suelo se quejó de dolor. Su cuerpo estuvo a punto de doblegarse, pero lo sostuve con fuerza y él se agarró a mi.

 

—¿Su, que sucede?

—El pie, me duele… No puedo asentarlo.

 

Lo levanté con un solo movimiento, recostándolo sobre la camilla una vez más. La enfermera revisó su pie y negó acomodando los lentes en su cara.

 

—Tiene un fuerte dolor producto de un mal movimiento en su pie, no es una fractura, pero le será molestoso por varios días. Voy a tener que hacer una nota para tu entrenador, no podrás practicar por varias semanas.

 

—¡¿Qué?! ¡No, usted no puede hacerme esto! Ya mismo comienza el campeonato inter escolar. ¡Eso es muy importante! ¡¡Demonios!!

 

Junho se acercó a él, intentando calmarlo, pero Junsu todavía parecía molesto moviendo sus brazos y enojado como nunca antes. Es cierto, el fútbol es muy importante para él, pero justo en este momento…

 

Junsu lucía como el Junsu del que Yoochun me había hablado.

 

 

 

 

—¿No te pareció extraña la actitud de Junsu?

 

Realmente, no tenía muchas ganas de responderle a Jaejoong, principalmente por que ni yo sabía exactamente los alcances de toda esta situación, por eso, únicamente levanté un poco los hombros.

 

Changmin bufó un poco, todos caminábamos hacía la salida. Y Siwon solamente sonrió un poco ante de palmear un poco su hombro.

 

—De seguro mis padres me van a asesinar cuando me vean con el brazo así.

—Tranquilo, yo hablaré con ellos y le explicaré la situación.

 

—¿Estas demente? Si mis padres se enteran que fue por una pelea me recontra matan.

—De acuerdo, de acuerdo. Les diremos que fue un accidente en la clase de deportes.

 

—Bien, pero se los dirás tu, yo fingiré demencia y que me me pegué tan fuerte en la cabeza que no recuerdo nada, así evitaré mentirles. Y tendré la verdad en mis manos en caso de confrontación directa futura.

 

Siwon rió, pasando una mano por los hombros de Changmin y subiendo junto a él al carro de la familia Choi. Su relación curiosamente me agradaba, aunque Minho estuviera tan… Afectado por ellos.

 

—Muchas gracias por haberme llamado.

—Cuida de él.

 

Junho asintió, con Junsu sosteniéndose de él, pasando su brazo por los hombros de su hermano, cojeando un poco y acercándose al auto donde sus padres los esperaban. Suspiré un poco y Jaejoong se arrimó junto a mi.

 

—Día loco ¿No?

—Extraño más bien.

 

 

 

 

Subíamos las escaleras del edificio. Jaejoong hablaba de a quien podíamos regalarles los gatos, puestos que ya estaban un poco más grandes. Suspiré por que necesitaba saberlo y Jaejoong parecía más calmado.

 

—Al final nunca me dijiste. ¿Por qué Yoochun te dio explicaciones?

 

Jaejoong se detuvo, respiró profundo y me miró a los ojos.

 

—La verdad es que hace unos días Yoochun y yo hablamos, me dijo que quería salir conmigo y a mi él siempre me ha gustado y…

—Espera un momento, ¿Me estás diciendo que tu y Yoochun…?

 

¿Me estaba alterando? ¡Dios, si! ¡¡Me estaba alterando!! Y estaba gritando y Jaejoong parecía enojarse.

 

—¿Por qué te molesta?

—Por que creí que tu yo… Teníamos algo… Como una conexión. ¡No lo sé! ¿Qué diablos pasa contigo?

 

—¡¿Conmigo?! ¿Qué pasa contigo? ¡No puedes reclamarme algo cuando TÚ estás saliendo con JunSu! ¡¡Y si tenemos una conexión como dices!! ¡¿Por qué no me has dicho nada de su relación?! ¡Aún sigo esperando que lo hagas!

 

Un momento… Esta discusión estaba tomando rumbos insospechados. Decidí calmarme, respirar hondo y tratar de que gritar no fuera una opción.

 

—¿Quién diablos te dijo que Junsu y yo estábamos saliendo?

Jaejoong entonces relajó sus expresiones. —¿Ustedes no…?

 

—Por supuesto que no. Si, de acuerdo. Junsu me provoca muchas cosas y me gusta. Pero… ¿Cómo voy a salir con él cuando me siento tan confundido con respecto a lo que siento por él y por…?

 

Decir la verdad… ¿O no? Jaejoong dio un paso hacía mi, mi estomago pareció vaciarse por completo y sentía mi pecho completamente congelado.

 

—¿Por Junsu y quien más?

—…Por ti.

 

¿Por qué sentí de repente como si quisiera lanzárseme sobre la boca? Estábamos tan cerca. La fiesta, recordé la fiesta, sus labios, su estómago. ¿Podía volver el tiempo justo a ese momento?

 

—Sabía que te encontraría.

 

Esa voz gruesa y fuerte me hizo girar de inmediato, pegarme a la puerta de mi departamento y observar con horror como mi padre subía las escaleras, completamente molesto. No podía ser, él no sabía donde me encontraba.

 

Jaejoong lo notó, mi alejamiento, mi mirada y cuando mi padre estuvo frente a mí, observándome como siempre, yo solo me estremecí, pero intenté no demostrarlo. Mamá no podía haberme traicionado, ella había prometido no decir nada.

 

—Eres un inconsciente, mal agradecido. ¿Cómo se te ocurre abandonar la casa de esa forma? ¡¿No te das cuenta que por eso nuestro apellido está en boca de todos?! Tú y tu etapa de rebeldía ya han colmado mi paciencia.

 

Arrastró sus palabras de tal manera que la amenaza en sus labios fue palpante cuando su mano se estrelló en mi rostro, en una cachetada que hizo mi herida más dolorosa, volviendo a hacer sangrar mi labio.

 

—¡Oiga! ¿Qué le sucede? No puede golpearlo de esa forma… Es su hijo.

 

Jaejoong se interpuso entre nosotros, mirando con horror la sangre en mi boca y enfrentando a mi padre. Yo solo permanecía encorvado, el dolor de cabeza había regresado.

 

—¿Quién es este muchacho Yunho? Y por que se atreve a hablarme de esa forma.

 

Me estaba cansando, por razones como está odiaba vivir bajo el mismo techo que este hombre. Intenté limpiar un poco la sangre y Jaejoong se acercó un poco a mí.

 

—¿Estás bien?

 

—No.— Miré a mi padre, con todo el fastidio que su presencia me provocaba. –Vete, no tienes nada que hacer aquí. No te he pedido nada desde que me fui. ¡Sácame de tu maldita herencia si te da la gana! ¡Ya no me consideres tu hijo! ¡¡Me da igual, SOLO VETE!!

 

Él volvió a levantar la mano. Cerré los ojos y cuando el golpe llegó solo me encogí un poco más. El dolor nuevo no lo sentí. Cuando abrí los ojos el cabello de Jaejoong estaba frente a mí. Y mi padre veía desconcertado lo que había ocurrido.

 

—No lo golpeé más, por favor.

 

Mi corazón latió apresuradamente. Jamás en mi vida. Me había sentido así. Jaejoong llevó una mano a su mejilla, ahí donde esa marca roja en su rostro había quedado. ¿Por qué se había interpuesto? ¿Por qué su voz me hacía sentir así?

 

¡¿Por qué Jaejoong tenía que ser así?!

 

No pude, intenté dejar de mirarlo. Pero no pude, ahí estaba él. Defendiéndome y recibiendo un golpe por mí.  ¡¿Por qué demonios tenía que comportare esa forma?! ¡Nadie se lo había pedido!

 

Yo solo… Quería abrazarlo. Y quedarme así para siempre.

 

—¡¡PADRE!!

 

Yoochun subió corriendo, asustado. Demasiado. Me miró preocupado y luego lo miró a él. Su respiración estaba descompasada y cuando vio mi rostro arrugó el entrecejo.

 

—¡¿Por qué lo has golpeado?! ¡¡Prometiste no hacerlo más!!

 

La voz alterada de Yoochun, mirada molesta de mi padre. El dolor en mi cabeza aumentaba. Lleve una mano a mi cabeza. Empezaba a sentirme sumamente mareado. Jaejoong me agarró por debajo de los brazos.

 

—¿Ustedes… Son hermanos?

 

En ese momento recordé, que nadie más sabía de nuestro lazo sanguíneo.

 

 

 

 

Jaejoong se quedó junto a mí toda la noche.

 

No estoy seguro de si deliré en lo que quedó de la madrugada, solo sé que esta fiebre me desmoronó casi por completo, producto tal vez del estrés de estos últimos días. Pero Jaejoong estuvo ahí.

 

Y yo desconocí al mundo exterior. Por ese día.

 

Cuando amaneció, Jaejoong me sonrió, semi acomodado desde el sillón en mi habitación. Fue la primera vez en todos estos meses, que desayunar cereal y leche me pareció tan reconfortante.

 

Tal ve fue… Por que él estuvo junto a mí.

 

 

 

Publicado por: Yoonho_kts.

Estado: Sick.

Escuchando: One (U2).

11 comentarios sobre “Blogger: Novena Publicación

    Chunsadycta escribió:
    30 agosto, 2015 en 15:53

    Aahhhh Esta escna Yunjar es preciosa¡¡¡¡ romantica, violenta, tensa, tierna y luegoi tuuu Nes poniendome a sacar conjeturas porque Junsu tiene un lado siniestro que Chunnie si conoce el punto es que el lo acosaba porque era como su mission imposible pero ahora hay una historia extraña detras de estoo. Lo ves esto es lo que me encanta de tus historias siempre ahy algo que descubrir y cuando eso pasa me dan ganas de rascarle mas al asunto y justo ahora quiero saber un montonnde cosas; porque El 2U bros esta distanciado, que paso con el Yoosu que Chunnie lo ama y le teme??. Minho Shiwon y Min ese trio aahhg Wooi maravilloso Cap en serio¡¡¡

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    laucamp escribió:
    4 abril, 2016 en 13:12

    Que interesante e intenso capitulo, a parte retrata a Junsu tan diferente de como supuestamente en realidad es.

    Que lindo es Jae, cuida y protege a Yunho, que se de cuenta que ama a Yunho y que Yoochun solo es u.n enamoramiento juvenil que tiene, antes que le de una respuesta a Yoochun de andar con él.

    Gracias!!!

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