Primera Plana : Capitulo 1

Posted on


Primera Plana

 

CAPITULO 1: Condiciones.

 

 

 

 

Shim respiró profundo y entrelazó sus manos.

 

SangHae abandonaría su puesto de Editora en Jefe en unos días, no era un secreto para nadie, la mujer se iría a trabajar a Estados Unidos, y toda la revista se había revolucionado por completo.

 

Los nombres corrían de un lado a otro, que si Siwon, DongHae, LeeTeuk, ChangMin. Las especulaciones no paraban, y todos estaban susurrando más que ninguno ahora, su nombre. Por que el jefe lo había llamado y lo había citado en su oficina.

 

—Tranquilo, ChangMin… Actúa normal, como si no fuera una sorpresa. Te sintieras alagado, no exageres en tus emociones. Compórtate como un adulto responsable que eres.

 

Intentó darse ánimos, parecer tranquilo y relajado.

 

Pero en sus veinticuatro años, y ChangMin todavía no se lo podía creer. A unos meses estaba de cumplir años, y si las cosas iban como lo sospechaba, sería el Editor en Jefe más joven de la revista.

 

Una sonrisa orgullosa en los labios y la puerta se abrió.

 

—Oh, ChangMin. Tan puntual como siempre.

 

Bang WookDae, su jefe desde hace más de tres años, palmeó un poco sus hombros. Bebiendo un poco del café en sus manos mientras se sentaba tras el escritorio, revisando algunos papeles sobre el escritorio. ChangMin decidió esperar.

 

—Bien, supongo que no es un completo secreto el por que te he citado. Ya todos han de estar hablando acerca de la salida de SangHae de la revista.

—Si, algo he oído.

 

Y una de las mayores ventajas que Shim ChangMin tenía, era que podía disimular muy bien sus emociones y lucir simplemente calmado en los peores momentos. Es por eso que rápidamente había sido considerado uno de los mejores.

 

—Pues bien, voy a ser muy sincero Shim. LeeTeuk, Siwon y DongHae tienen más años que tú en esta revista, pero orgullosamente puedo decir que uno de mis reporteros más jóvenes está a su nivel, es decir tú.

 

ChangMin se apoyó en su asiento, con una leve sonrisa en su rostro.

 

—Lo he pensado durante mucho tiempo, LeeTeuk es un reportero serio, de primera. Con las mejores exclusivas, Siwon es intrépido y lucha como sea por sus noticias. Y DongHae es perspicaz, audaz en el momento de desarrollar las notas.

 

—Lo sé mis compañeros son increíbles.

 

—Sin embargo, tú, ChangMin. Eres la mezcla perfecta de los tres. Y aunque eres maduro, centrado y muy profesional. Muchos de los socios consideraron que aún eres muy joven y que tal vez te falte un poco de la experiencia que a ellos les sobra.

 

La sonrisa de ChangMin entonces se comenzó a borrar lentamente. No, no podía ser así.

 

—Me hubiera encantado darte el puesto, ChangMin… Si de mi dependiera créeme que serías nuestro nuevo Editor en Jefe pero…

—¿Estas bromeando? No me darán el puesto…— ChangMin colocó la total incredulidad en sus facciones. —¿Por qué soy Joven?

 

WookDae se sintió apenado, asintiendo con pesar y volviendo a beber un poco más de su café.

 

—¡Es ridículo!— ChangMin se levantó del asiento, apretando sus puños con fuerza. –He entrevistado a famosos internacionales, de Hollywood inclusive, al presidente, a varios ministros, embajadores… ¡A la mismísima Reina de Inglaterra!

 

—Yo lo sé, ChangMin. Has conseguido notas que para los otros tres ha resultado imposible, pero por eso es que le pedí a la junta que te diera una oportunidad.

 

Las palabras de su jefe de pronto lo atravesaron. ¿Una oportunidad? La esperanza volvió a renacer en ChangMin. Una oportunidad, eso era todo lo que él necesitaba, una oportunidad para demostrar que no importaba la edad. Él podría ser el mejor.

 

—¿En que consiste?

—¿Has oído hablar del político Kim OhDae?

 

—Por supuesto.— ChangMin se volvió a sentar. –Es uno de los más respetados en el país, moralmente correcto, con una familia perfecta, una vida perfecta. Algo inverosímil en realidad si me lo preguntas.

 

WookDae sonrió. –Exactamente. Nadie puede ser perfecto en este mundo, ni mucho menos ser tan bueno solo por que sí. Muchos han intentando averiguar algo en el pasado o presente de este político pero no han encontrado absolutamente nada. Reforzando la idea de que en realidad es prácticamente un santo.

 

—¿Quieres que lo investigue?

—Quiero descubras todo de él, de su trabajo, de su familia, del dinero, que hace con él, que no hace con él, como lo gana, como lo desgasta. Absolutamente todo.

 

—Es complicado. Tú los has dicho y me tomara mucho tiempo.

—No lo creo.— ChangMin enarcó una ceja y Bang sonrió. –Tú contaras con una ventaja que los otros reporteros no. Estarás en su casa, convivirás con ellos. Tendrás las mejores primicias de la mano de personas que han convivido con ellos por años.

 

ChangMin recibió la carpeta que Bang le ofrecía y la abrió con cuidado.

 

—De ahora en adelante serás el chofer de la familia Kim, puertas adentro. Es decir que vivirás con ellos durante un plazo de dos meses, que es el tiempo que los ejecutivos te han dado para conseguir la nota. Vuelve con el lado oscuro de Kim OhDae y su familia y te aseguro que el puesto de Editor en Jefe es absolutamente tuyo.

 

ChangMin esbozó una sonrisa en sus labios.

 

—¿Lo prometes?

—Como que me llamo Bang WookDae.

 

La carpeta con varias hojas en su interior fue revisada completamente por sus ojos. Dentro cada uno de los integrantes de la familia se desarrollaba en pocas páginas.

 

 

 

 

Kim OhDae es como sabrás un reconocido político que se ha enfocado esencialmente en ayudar a los pobres, en preocuparse por ellos y velar por sus intereses.

 

 

 

—Así que es un honor para mí, inaugurar este maravilloso hospital para niños que atenderá completamente gratis a las personas de bajos recursos económicos. Uno de los hospitales más completos y con la mejor tecnología que este gobierno puede ofrecer. La medicina gratuita y los implementos necesarios.

 

Los aplausos se escucharon por todo el lugar, OhDae hizo una pequeña venia mientras sonreía agradecido con la simpatía de los presentes que lo llenaban de aplausos, sonrisas y gritos de agradecimiento.

 

Las fotos enfocaron de inmediato a Kim mientras cortaba la cinta de inauguración roja, estrechaba su mano con la del presidente y ambos mirando a las cámaras sonreían. Esa, era una foto de primera plana.

 

HeeChul ajustó la cámara con cuidado, tomando la foto adecuada donde ambos personajes salieran bien. Sonrió gustoso ante la buena foto y revisó las diferentes que tenía almacenadas. Su sonrisa deslumbrante había logrado capturar la atención de OhDae, aunque HeeChul no se hubiera dado cuenta.

 

—¿Lo tenemos todo?

 

Siwon se había acercado, HeeChul indudablemente había sonreído al notar que ya se encontraba a su lado.

 

—Por supuesto, Siwie. Todo como debe ser. ¿Tú anotaste todo?

—Así es, bueno entonces vámonos a editar que hay muchas más cosas que hacer.

—De acuerdo.

 

El teléfono de Siwon sonó y con un gesto en la mano le pidió a HeeChul que esperara, Kim asintió y decidió seguir revisando las fotos en su cámara.

 

OhDae sonrió en cuanto notó al fotógrafo solo, arregló un poco el cuello de su camisa y aprovechando que la mayoría se encontraba entretenido con el presidente o los famosos que habían asistido, se acercó con cuidado al muchacho de cabello castaño.

 

—¿Tienes buenas fotos?

 

—Por supuesto que si, soy el mejor fotógrafo del país.— HeeChul levantó la mirada y se sorprendió al notar al hombre frente a sus ojos. –Oh, Señor. Mil disculpas. Creí que era alguno de mis compañeros.

 

La manera ligeramente avergonzada y nerviosa en la que HeeChul se disculpó e hizo una pequeña venia le robó una sonrisa al mayor.

 

—Despreocúpate, no hay nada de malo en ser el mejor y ser consciente de ello.

—Muchas Gracias. Que bueno que su obra ya haya concluido es un maravilloso trabajo para los demás.

—Es algo que me gusta hacer.

 

HeeChul sonrió. Y OhDae dejó una mano en el bolsillo de su pantalón.

 

—Chul, vamos. Era el jefe quería que no olvidáramos que hoy en la noche es la entrega de premios de… Oh, Buenas tardes señor Kim.— Siwon asintió con educación y OhDae realizó el mismo gesto.

 

—Igualmente, Choi. Bueno por lo que acabo de oír irán a la entrega de esta noche ¿No?

 

Siwon lo notó, OhDae se refería únicamente a HeeChul, por que lo miró de inmediato y HeeChul con una sonrisa había asentido despreocupadamente. Siwon arrugó el entrecejo y tranquilamente se acercó a HeeChul pasando un brazo sobre los hombros del muchacho.

 

—Así es, ahí estaremos.

—Bueno, entonces. Nos veremos en la noche. Con permiso.

 

OhDae se alejó con una pequeña sonrisa en los labios, y el enojo de Siwon aumentó. ¿Qué pretendía ese sujeto mirando a HeeChul de esa forma?

 

—Siwie… ¿Qué sucede?

—Nada, Chul. Vamos que tenemos mucho trabajo que hacer.

—De acuerdo.

 

Comenzaron a caminar con tranquilidad, y Siwon suspiró resignado. Su amigo muchas veces era muy despistado.

 

 

 

 

 

Kwon Boa, es la quinta esposa de OhDae. Ya sabes que cuando murió la madre de sus cuatro hijos tuvo muchos problemas, pero nunca ninguna de sus ex esposas quiso dar declaraciones de él. Boa parece una mujer amable, dulce y muy asequible con la prensa. Y su matrimonio parece no tener problemas

 

 

 

—Eres un niño hermoso.

 

Boa acarició el rostro del pequeño niño en la sección de quemados. Aquella sección que ella visitaba cada semana, con una sonrisa en el rostro. Compartiendo con los niños desafortunados, con aquellos niños que necesitaban tanto cariño. Con aquellos niños a los que trataba como hijos.

 

…Como los hijos que hasta ahora no ha podido tener.

 

—He traído una gran sorpresa para ustedes. Por favor recíbanlos con mucho amor.

 

Boa señaló hacía la puerta y por ella ingresaron varios chicos y chicas disfrazados y maquillados llevando sobre sus hombros algunas bolsas seguramente llenas de regalos. Boa se cruzó de brazos y decidió observar la manera entusiasmada en que los niños aplaudían y reían.

 

Se sentó en el resquicio de la ventana y observó con algo de melancolía el lugar, mientras un suspiro de salía de sus labios. Desde que se había casado con OhDae las cosas habían sido claras, él ya no quería más hijos y ella había estado tan enamorada en ese tiempo.

 

 

 

 

 

 

“Kim JaeJoong. El mayor de los hermanos, un modelo reconocido en el medio. Uno de los más apuestos y reconocidos internacionalmente. A pesar de todo, vive una vida aparentemente tranquila y racional. Muy enamorado de su novia la también famosa y actriz Bae Yoona.”

 

 

La diseñadora de modas, SanKi salió del brazo de JaeJoong y recorrió la pasarela, ocupando en su otro brazo el hermoso ramo de flores que JaeJoong le hubiera entregado hace apenas unos minutos.

 

Los aplausos de pies de todos los personajes dentro del desfile no se hizo esperar y los camarógrafos, reporteros y demás presentes ocuparon de inmediato los mejores lugares para poder obtener la mejor nota.

 

—Muchas gracias a todos por estar aquí. Ha sido un trabajo de mucho esfuerzo de parte de todos y por supuesto gracias a mis modelos.— Sanki acarició el rostro de JaeJoong y el muchacho sonrió. –A todos, a la prensa, a mis amigos, a los meseros. Absolutamente a todos muchas gracias.

 

YunHo desde su lugar aplaudió ante las palabras de la mujer y sonrió con gusto. Observó la hora en su reloj y recordó que debería estar en la oficina en unos minutos, WookDae se lo había advertido.

 

La mirada de JaeJoong lo capturó por unos momentos, su mejor amigo, planeaba algo. YunHo lo sospechaba. No por gusto lo conocía desde hace tantos años. El muchacho habló en el oído de la mujer y ella con una gran sonrisa le cedió el micrófono a JaeJoong.

 

—Bueno, yo quería hacer una mención en especial, aprovechando que esta toda la prensa reunida. Amor ¿Puedes subir un momento?

 

Jaejoong estiró su mano derecha hacía donde Yoona se encontraba, y la mujer elegantemente vestida lució un poco sorprendida pero aún así accedió y subió a la pasarela, intrigada por la petición de su novio.

 

—Hoy, quiero anunciar formalmente. Que Yoona y yo nos acabamos de comprometer. Por favor, apóyennos de ahora en ahora en adelante en nuestra nueva aventura.

 

Un silencio se esparció por un momento. Yoona se mostró sorprendida y de inmediato besó los labios de su novio. ¿Esa era la extraña manera de Jae de pedirle matrimonio? No importaba, se iba a casar con uno de los hombres más guapos del país y se sentía orgullosa de eso.

 

Los aplausos, los flash, las llamadas por teléfono. Y YunHo desde su lugar aplaudió a la pareja con una sonrisa divertida en sus labios. Besando a su novia, JaeJoong lo miraba fijamente. YunHo se divertía con aquello, por que Jae era tan o más retorcido que él.

 

 

 

 

 

“Kim YooChun y Kim JunSu. Quienes de no ser por que son físicamente diferentes, juraría que son gemelos. Han pasado toda la vida, desde pequeños juntos. Son demasiado unidos para el gusto de algunos. Pero siempre se han apoyado mutuamente, los más unidos de la familia Kim.”

 

 

—Mira que es ridículo…

 

YooChun miró la televisión con una copa con vino en las manos mientras daba un par de vueltas sobre la silla en su oficina, donde desde hace un tiempo venía escuchando las canciones de un nuevo grupo que quería probar suerte con la fama.

 

Desde su lugar, apoyado un poco en la tabla de controles JunSu sonrió socarronamente. Bebiendo también un poco del costoso vino. Viendo como su hermano mayor JaeJoong besaba a su ahora prometida.

 

—¿Qué crees que esté tramando JaeJoong?

—No lo sé, Su. Pero seguramente nada bueno.

—Oh, no seas cruel Chunie~ Joongie no es tan malo.

 

Ambos rieron ante las palabras de JunSu y el menor caminó con tranquilidad hacía el televisor para poder apagarlo de una vez. Solo lo habían encendido por que KanHae los había llamado diciendo que pusieran el dichoso canal inmediatamente.

 

…Vaya tontería.

 

 

“Desde pequeños mientras YooChun tocaba el piano, JunSu cantaba, en casi todas las reuniones sociales, encantando a todos. Cosa que aún hacen. Pero mientras YooChun se dedicó a ser un Productor Musical y JunSu es uno de los mejores coreógrafos del país. Vinculando su unión fraternal incluso son su trabajo”

 

 

—¿Sabes Chunie? Probablemente me toque ir a San Diego la próxima semana.

—¿San Diego? ¿Estados Unidos?

—Si, MBLAQ filmara su video allá y su manager me ha pedido que los acompañe.

—Oh, te voy a extrañar mucho mi Su.

 

JunSu sonrió. Dejando la copa a un lado y sentados descaradamente sobre las piernas de su hermano, quedando ambos frente a frente. YooChun ni siquiera dudo en poner sus manos en la espalda del menor y sonreír. Mientras sentía las manos de JunSu alrededor de su cuello.

 

—Entonces… Déjame algo de regalo para no olvidarte, Chunie.

—Como digas, Su.

 

 

 

 

 

Kim MinHo. El menor de los hermanos. Su madre murió durante su nacimiento y lejos a lo que todos esperaban, el muchacho resultó una rama de virtudes, inteligente, artístico, bueno en los deportes, con un legado casi asombroso de premios y muchos planes de estudiar fuera del país.

 

 

Los aplausos resonaron con fuerza en el lugar.

 

MinHo subía los pocos escalones hacía el estrado y con una sonrisa en sus labios recibió el dichoso premio que la Ministra de Educación le entregaba. Asintió con educación y la mujer le dio un beso en cada mejilla, orgullosa del muchacho frente a ella.

 

MinHo se acercó al micrófono, levantó un poco el premio y sonrió.

 

—Bueno, muchas gracias a todos por estar el día de hoy conmigo. Le dedicó este premio de la excelencia estudiantil a mi padre, a mi madre, a Boa que es como una segunda madre para mí, y por supuesto a mis hermanos que son un gran apoyo. Y aunque ninguno haya podido venir por sus múltiples obligaciones. Se que me apoyan con todo su corazón. Gracias.

 

Los aplausos esta vez fueron de pie, muchos abrazaron a MinHo, y el muchacho solamente sonreía ante las cámaras mientras se mostraba emocionado por el honor recibido. Con una dulce expresión en su rostro y una encantadora sonrisa deslumbrante en los labios.

 

 

 

 

 

<< Vuelve con el lado oscuro de Kim OhDae y su familia y te aseguro que el puesto de Editor en Jefe es absolutamente tuyo. >>

 

 

 

ChangMin pagó la carrera al taxista. Y observó la enorme mansión frente a él, se quito las gafas, suponía que dentro habría suficientes empleados que lo podrían ayudar con la información necesaria.

 

Apenas tocó el timbre una linda muchacha lo recibió. Con una sonrisa en los labios.

 

—¿Si, que desea?

—Vengo por el puesto de chofer, soy…

—Oh, si pasa. ¿Eres ChangMin, cierto? El mayordomo Lee no está, pero me dijo que te hiciera firmar el contrato de inmediato ya que comenzabas hoy mismo.

 

ChangMin pudo entrar y maravillarse con los lujos que la gran mansión le mostraba. Exhaló asombrado en serio, no quería ni imaginar cuanto ganaba el político entre su trabajo como funcionario y sus empresas. Eran demasiados lujos.

 

—Ten.

 

Recibió el contrato de sus manos. Y lo observó con ligereza, su jefe ya le había comentado de él. Así que mucho no tenía que leer, en realidad aquella clausula de total confidencialidad con lo que pasaba dentro de la casa era algo normal entre las familias de poder, pero el que firmara como Choickang ChangMin. No le terminaba de agradar.

 

Ese no era su nombre después de todo.

 

Firmó con tranquilidad y la muchacha sonrió. –Bien, ChangMin. Yo soy MinKih, Bienvenido, y te voy a dar una recomendación.— La muchacha mordió su labio inferior. –Todo lo que llegues a ver, ignóralo. Las cosas aquí son muy diferentes y difíciles y es mejor no entrometerse.

 

La curiosidad de ChangMin se despertó.

 

—¿A que te refieres?

—Solo ten en cuenta, que nosotros somos empleados. Y ellos son ellos, los patrones. Punto final, lo que pase entre ellos. Es asunto de ellos. Nunca te entrometas.

 

La puerta se abrió, con total despreocupación. ChangMin giró sorprendido mientras veía al menor de los hermanos Kim entrar, con el entrecejo arrugado y aparentemente muy molesto. El muchacho lanzó la mochila al suelo y miró el premio en sus manos con desagrado.

 

ChangMin lució sorprendido ni siquiera él, había alcanzado el premio a la excelencia estudiantil durante sus años de estudiante. Ese muchacho debía ser verdaderamente brillante.

 

—MinKih toma esta porquería ponla en la estantería de mi padre donde gusta regocijarse de la brillantez de su hijo menor, pero como siempre odia estar en los momentos verdaderamente importantes.

 

MinHo no lucía dolido, más bien lucía molesto. La muchacha tomó el premio en sus manos. Y MinHo empezó a subir las escaleras, abriendo su camisa. Detuvo sus pasos de repente y lo miró directamente.

 

—¿Quién eres?

—Soy el nuevo chofer, Choickang ChangMin, mucho gusto joven.

—Mmh… No voy a almorzar no tengo ganas de verle la cara a esta bola de hipócritas.

 

Y ChangMin ya sabía que no se dirigía a él sino a la muchacha quien asintió tranquilamente, cuando el muchacho se encerró en su habitación. MinKih suspiró. Y si el oído no le fallaba, podía asegurar que esa canción a todo volumen que se escuchó fue de Linkin Kim o Sum 41.

 

El sonido de un auto frenar despreocupadamente alertó a ChangMin pero en cuanto vio el rostro resignado de la mujer a su lado, supuso que aquello era algo normal.

 

—Ese es el joven JaeJoong.

 

Y tal y como la muchacha lo había predicho por la puerta principal ingresó el modelo, masajeando un poco su sien. Y aparentemente con una fuerte migraña.

 

—MinKih voy a tomar una larga ducha.— JaeJoong abrió los ojos y notó en las manos de la muchacha el premio. —¿El mocoso ya llegó?— ChangMin notó cierto desprecio en esas palabras. –Da igual. No quiero que nadie me moleste, peor si es Yoona. Solo me avisas si se trata de YunHo.

 

Y de la misma forma en que hubiera llegado, JaeJoong subió las escaleras encerrándose en su habitación. No sin antes golpear la puerta de MinHo gritando un sonoro. ‘Bájale a tu música, mocoso desagradable’ Pero la música nunca aminoró su ruido. Shim miró a la mujer.

 

—¿YunHo?

 

—Es el mejor amigo del joven JaeJoong. Diría yo que la única persona a la que le tiene cierta consideración. Han estado juntos casi desde siempre. Creo que desde que sus madres estuvieron embarazadas.

 

—¿Y su novia?

—Ella es un caso totalmente aislado para el joven JaeJoong.

 

Sinceramente, ChangMin no supo comprender esas palabras.

 

—MinKih… Sírveme el almuerzo en unos cuarenta minutos.

 

La señora de la casa apareció también soltando una bincha de su cabello y dejándolo caer con cuidado. Boa era una mujer joven y bella, ChangMin lo pudo apreciar en ese momento.

 

—¿Eres el nuevo chofer, cierto? Mucho gusto, soy Kwon Boa. Espero que te sientas a gusto.

—Muchas gracias, señora. Mi nombre es Choickang ChangMin.

—De acuerdo, iré a la piscina un rato, cualquier cosa me avisas MinKih.

—Claro, señora.

 

ChangMin pensó que Boa era la única persona amable que hasta ahora había visto en esa familia. Unas risas llegaron hasta sus oídos, y Boa pareció sentirse incómoda de repente. YooChun y JunSu llegaron de pronto. Ambos pasando sus brazos por los hombros del otro.

 

—Oh, mira Chunie… La zorrilla ha estado en casa.

 

YooChun rió abiertamente y miró con desprecio a la mujer. –Boa. ¿Cómo así no andas cuidando hijos ajenos? Claro como mi padre quiere dañar la raza contigo es por eso que no te queda de otra que andar llenándote de ilusiones con niñitos pobres. ¿Verdad?

 

Las palabras eran crueles, las risas aún más. Y el tono de voz sarcástico y cruel. YooChun y JunSu se aprovechaban en el otro. Mirando con desprecio a la mujer, que como toda una dama prefirió ignorarlos. ChangMin apretó sus puños, Boa no merecía eso.

 

—En fin. No nos sirvas almuerzo MinKih. Chunie y yo iremos a almorzar fuera.

—Le dices a padre que regresamos para salir juntos para la entrega de premios, nos vamos a cambiar.

 

YooChun y JunSu subieron las escaleras entre cuchicheos y risas. Boa finalmente suspiró, anunciando que iría a la piscina a relajarse un poco. ChangMin bufó con algo de molestia, MinKih parecía apenada por la señora de la casa.

 

—Y eso no es lo peor, ellos cuando menos son directos. JaeJoong es aún más cruel con sus comentarios en doble sentido, es cizañero y siempre que puede intenta que su padre pelee con Boa.

 

—¿Y el menor?

—El la trata con total indiferencia, como si simplemente la señora Boa no existiera para él. Hasta el punto de ser muy despiadado.

 

—Ella… Debe amar mucho al señor OhDae para soportar todo eso.

—Un amor que no es merecido.

—¿Disculpa?

 

Eso, había sido un dato muy importante, pero al parecer la mujer sintió que había hablado de más y mostró un total hermetismo.

 

—Bueno ChangMin, tu uniforme esta sobre tu cama. Vamos te enseñare la casa y tu habitación.

 

ChangMin asintió y decidió que iría poco a poco averiguando todo. Deseó poder tener una libreta a la mano para anotar todo lo que había visto hasta ahora. Pero por suerte, tenía una mente privilegiada y podía recordarlo todo con facilidad.

 

 

 

 

 

Ya a las siete de la noche.

 

Los integrantes de la familia Kim estaban elegantemente vestidos. Todos y cada uno con una sobriedad asombrosa en la que YooChun y JunSu permanecían arrimados a la limosina. Boa arreglaba un poco la camisa de OhDae. Y MinHo permanecía muy concentrado en su celular.

 

ChangMin pensó que mientras no se dirigieran la palabra ellos eran una familia perfecta.

 

—Muchacho.— El mismísimo OhDae lo llamó y ChangMin se quito el gorro de su uniforme y se acercó al hombre.

—Dígame, señor.

—Ve por YunHo y JaeJoong, diles que ya nos vamos.

 

—Inmediatamente.

 

ChangMin asintió e ingresó a la mansión. El mejor amigo de JaeJoong había llegado hace unos veinte minutos antes y se habían encerrado en el estudio. ChangMin caminó un poco lento y estuvo a punto de golpear con educación la puerta cuando sintió que la puerta era golpeada desde adentro.

 

¿Se estarían peleando?

 

—JaeJoong… Nos están esperando.

—¿Y? ¿Acaso crees que me importa?

 

La puerta volvió a ser golpeada y ChangMin decidió alejarse. Tragó saliva con fuerza, no quería pensar mal pero…

 

—Agh~ Yunnie…

—Tú comenzaste JaeJoong, ahora no te quejes.

—Mmh… ¿Quién dijo que quería que te detuvieras?

 

Los gemidos comenzaron a sonar con fuerza, el rostro de ChangMin se azoró con fuerza y el muchacho volvió a retroceder. Un tanto confundido. ¿No se suponía que JaeJoong tenía novia? ¿No se suponía que se iban a casar? ¡¿No se suponía que YunHo era solo su mejor amigo?!

 

¿Sabes? Yoona me llamó toda la tarde… ¡Agh!… Es una ilusa si creía que le iba a responder.

—Joongie… Que retorcido, mira que hablar de tu novia… Mientras estamos a punto de tener sexo.

—Mmh… Ella es un cero a la izquierda y lo sabes. ¡Agh, YunHo! Estas siendo muy brusco.

—¿Y? Sabes a la perfección que te gusta.

 

Una pequeña risa, por parte de ambos y ChangMin tapó su boca. Eso no está bien, nada bien. Y era demasiado para su propio entendimiento. Sacudió un poco su cabeza, y recordó que los tenía que llamar. Tocó levemente la puerta, ¡Demonios! Solo quería ir a su departamento y huir.

 

—¡¿Quién diablos es?!

—Jo…Joven, su padre le manda a decir que se apure, ya se…

—¡Me voy con YunHo. Lárgate!

 

Y ChangMin dio media vuelta y se marchó, en cuanto escuchó un gemido más por parte de JaeJoong entonces bajó las escaleras con rapidez. En serio, esto era más de lo que quería saber.

 

 

 

 

 

ChangMin bostezó una vez más.

 

El sol de la la mañana lo golpeaba en el rostro. La noche anterior no había sido tan complicada, todos habían bajado con tranquilidad, OhDae tomando la mano de su esposa, y ante la prensa toda esa familia parecía perfecta.

 

Se apoyo un poco en el auto esperando que el menor bajara, tenía que llevarlo al Instituto, y luego regresar por OhDae para llevarlo al Congreso. Si, había descubierto muchas cosas malas y retorcidas pero aquello era vívidamente nada a su nivel.

 

Puros chismes, por así decirlo.

 

ChangMin necesitaba, para lograr su puesto algo escabroso en el trabajo de OhDae. Eso era el tipo de reportajes por el cual él merecería el titulo de Editor en Jefe. Que si los hijos malcriados, y resentidos trataban mal a su madrastra.

 

Que si el hijo mayor resultó gay y con su mejor amigo. Todo eso era pura farándula. Pura prensa rosa y él lo que necesitaba era descubrir el lado oscuro de Kim OhDae, estafas, malversación de fondos. Algo, que incluso lo hiciera ganarse un premio.

 

Una verdadera noticia, un verdadero trabajo de investigación.

 

—Ya vuelvo.

 

Kim MinHo se acercó casi corriendo y lanzándole la maleta, ChangMin tuvo que hacer malabares para poder agarrarla mientras veía al muchacho de uniforme acercarse a un muchacho de cabello negro que ChangMin suponía era su vecino.

 

—¡Key! Espérame.

—MinHo…

 

KiBum había estado a punto de subir al auto que manejaba su chofer, cuando vio a MinHo acercarse a él con una gran sonrisa. Besando sus labios y logrando que ambos giraran un poco.

 

—¿Cómo amaneciste, Key?

—Muy bien. ¿Y tú?

—¡Muy bien! ¿Me viste ayer en la televisión?

—Si, felicitaciones por tu premio. Me lo ganaste.

 

ChangMin desde su lugar notó algo en MinHo mientras estaba junto al otro muchacho. Quiso creer que MinHo había encontrado fuera de su familia algo por que ser feliz y tener su lado bueno. Key lucía ligeramente un poco más serio que MinHo. Y vestía un uniforme diferente.

 

—Bueno, se hace tarde. ¿Nos vemos hoy?

—Las veces que mi KiBum quiera.

—De acuerdo, nos vemos entonces.

 

Key había estado a punto de subir a su auto, pero cuando MinHo lo agarró por el brazo y lo besó, una pequeña sonrisa corrió por los labios del mayor.

 

—Deja de ser tan cursi, MinHo.

—Si yo no soy cursi ¿Quién lo será entonces?

 

KiBum sonrió y subió a su auto. MinHo agitó su mano en señal de despedida, y cuando estuvo el auto lejos, suspiró. ChangMin vio las facciones del menor cambiar un poco cuando dirigió una mirada hacía su mansión.

 

—Vámonos.

 

Y su voz fue cortante y algo déspota.

 

Ya una vez en el auto y con varios metros recogidos. ChangMin llegó a la conclusión de que el menor de la familia era muy extraño. Lo miró por el espejo retrovisor y el muchacho escribía algo en su celular.

 

—¡Detente!

 

ChangMin frenó. Y vio por los espejos como MinHo se bajaba del auto y se acercaba a un muchacho que al parecer llevaba un largo rato haciendo ejercicio, corriendo por aquel hermoso parque frente a ellos.

 

—¡JoongHyun!

—¡Min!

 

Ambos corrieron y se abrazaron con fuerza. ChangMin sonrió, pero su sonrisa se deshizo en cuanto notó que el tal JoongHyun tomaba por las mejillas a MinHo y lo besaba con mucho ímpetu. ¿De que se trataba todo esto?

 

—¡Waa! Te extrañe mucho, pequeño. Te vi en televisión, te veías muy bien, mocoso

 

MinHo se removió incómodo en los brazos del mayor y se alejó un poco.

 

—No me digas mocoso, JoongHyun. Sabes que no me gusta.

—Oh, si lo siento mucho. ¿Me perdonas?

—¿Me das otro beso?

 

Una sonrisa en los labios de MinHo y JoongHyun ni siquiera dudo en tomar sus labios incluso aunque trastabillaron un poco, varios pasos hacía atrás.

 

—Pequeño tienes clases ¿Cierto?

—Si, solo quería saludarte.

—De acuerdo. ¿Te voy a recoger?

—¡No! Es decir…— MinHo intentó sonreír una vez más. –Mejor nos vemos en la pista de hielo.

 

—Ok. Nos vemos entonces. Yo hoy entro tarde a clases.

—De acuerdo, cuídate mucho.

 

Y MinHo volvió a entrar al auto, tomando el celular en el asiento y volviendo a escribir con tranquilidad. ChangMin estaba muy desubicado, esa familia era muy extraña.

 

—Onew…— MinHo contestó una llamada, ChangMin únicamente lo observó por el espejo. —¿Estás en la Universidad? Yo voy camino al Colegio… Te extraño mucho ¿Cuándo nos vemos?… Claro que si, sabes que mi vida es muy aburrida. Del colegio a la casa. Y como tu andabas de viaje.

 

Un momento… ¿Ese era otro? ChangMin decidió mirar hacia el camino que conducía. ¿Con cuantos andaba al mismo tiempo este mocoso desubicado?

 

—¿Por qué no salimos en la noche?… Padre no tiene que enterarse que salí, y de verdad te he extrañado muchísimo… Si es en todo el doble sentido que quieras.— MinHo rió abiertamente mientras veía su colegio cercano. –Entonces en eso quedamos. Promételo, toda la noche será para mí. De acuerdo, adiós.

 

ChangMin pocas veces en su vida había conocido a alguien tan descarado y era obvio que ese muchacho empezaba a ganarse los primeros lugares.

 

—Estaciónate aquí.— ChangMin obedeció. Y cuando MinHo bajó el vidrio de su ventana observando a un muchacho de cabello castaño algo largo hasta los hombros ChangMin rodó los ojos. ¿Otro más? –Mi dulce TaeMin. Te extrañé ayer.

 

—¡MinHo!— El muchacho llevó una mano a su pecho. –Me asustaste, siento no haber podido ir a la entrega de tu premio. Mi padre quiso que lo acompañara a Japón estos días y no pude regresar a tiempo.

 

MinHo sonrió.

 

—Esta bien, te perdono. Pero te toca recompensarme por ello.

—¿Eh?

 

MinHo amplió su sonrisa indicándole al muchacho que entrara al auto junto a él.

 

ChangMin pasó una mano por su frente. Ese tal MinHo, parecía tener una personalidad distinta con cada uno de los muchachos con los que salía. Su instinto de ver un poco más allá se lo decía.

 

Con Key parecía dulce, con JoongHyun era extrovertido, con Onew era coqueto y con TaeMin, parecía ser el que llevaba el control. Por lo ingenuo y tímido que se llegaba a ver el menor.

 

—Ne~ TaeMin… Te extrañé mucho.

—Hyung, yo también.

 

MinHo pasaba su mano por el pecho de TaeMin, juguetona y seductoramente. Sin embargo TaeMin no podía dejar de ver el lugar que ocupaba el chofer, incomodo por la presencia del hombre en el carro.

 

—¿Qué sucede, Tae?

—Es que es… Incómodo.

 

TaeMin señaló con sus ojos donde el mayor se encontraba y MinHo rió.

 

—No seas bobo, Tae. Él no tiene por que decir o hacer algo.

 

Y MinHo no demoró más, atrapando los labios de TaeMin con fuerza, jugando con sus manos y aprovechando que se encontraban dentro del auto como para que alguien más los viera. Y aunque al principio estuvo un poco renuente, finalmente TaeMin se rindió y dejó que MinHo jugara como siempre con su cabello mientras lo besaba.

 

La verdad era, que salir con MinHo era lo mejor que le había pasado.

 

 

 

 

 

ChangMin soltó el gorro sobre el mesón y exhaló con fuerza.

 

Varias empleadas cocinaban lo que él suponía era el almuerzo. Ya había dejado a OhDae en su puesto de trabajo, y a diferencia de la joyita que tenía por hijo menor, el viaje hasta su lugar de trabajo había sido muy tranquilo para el gusto de ChangMin.

 

Sinceramente esa familia empezaban a traumarlo, entre el mayor y el menor. Los otros dos que trataban como basura a su madrastra. No, definitivamente había visto más de lo que quería ver.

 

—¿Qué tal el primer día ChangMin?

—Fue… Indescriptible.

 

MinKih sonrió mientras picaba un poco de verduras y ChangMin bebió un poco de agua. Necesitaba descansar un poco, por que según le habían anunciado. Boa saldría de compras y le tocaría acompañarla.

 

—SoonTae queremos un poco de agua.

 

JunSu y YooChun aparecieron en la cocina, vestidos con ropa de dormir todavía. ChangMin miró la hora en el reloj. Era muy tarde, pasado de las once. Como para que siguieran durmiendo. Además de que se levantaran justo al mismo tiempo.

 

La empleada se acercó a los muchachos y le sirvió un vaso a cada uno. MinKih notó la duda en los ojos de ChangMin, entonces sonrió.

 

—Ellos comparten habitación. Por eso se levantan juntos.

—¿Todavía comparten habitación?

—Son muy unidos, desde pequeños lo han sido, así que cuando decidieron no cambiar de habitación y mudarse a la habitación más grande pues no hubo gran problema.

 

—¿Cuántos años tienen?

—El Joven YooChun va a cumplir veinticinco y el Joven JunSu tiene veinticuatro.

—Ya veo…

 

Las mujeres en la cocina volvieron a entretenerse con los suyo. ChangMin se dedicó a observar discretamente a los dos hermanos que empezaban a salir de la cocina. YooChun susurró algo al oído de JunSu y el menor rió divertido.

 

Sin embargo cuando YooChun colocó descaradamente su mano sobre los glúteos de JunSu y este pareció no incomodarse, si no todo lo contrario. Por que sonrió y le susurro algo al mayor al oído, algo a lo que YooChun con una sonrisa asintió de inmediato.

 

ChangMin se sorprendió, su mente divagaba entre muchas posibilidades, pero no quería creer en eso. Por que no era posible. Regresó su mirada a las mujeres en la cocina, y ninguna parecía haber notado algo.

 

¿A eso se refería MinKih con que lo que sucedía entre ellos, se quedaba en ellos y no se entrometiera? En realidad ChangMin dudaba que la mujer fuera plenamente consciente de todo lo que él había descubierto en tan poco tiempo.

 

Respiro hondamente y pensó, que la única razón por la que seguiría ahí era por su futuro puesto de Editor en jefe, y por supuesto por su premio. Oh, si por que de ahora en adelante como que se llamaba Shim ChangMin que se ganaría un premio.

 

…Aunque lo único que quisiera es huir de toda esa locura.

 

Fin Capitulo uno.

12 comentarios sobre “Primera Plana : Capitulo 1

    Mikka escribió:
    21 diciembre, 2012 en 3:12

    La familia Kim es todo un caso.
    Changmin tendrá unas extensas visitas al psicólogo después de todo ese jaleo, pero bueno, ¿todo por el puesto de editor?… la verdad es que preferiría mi salud mental antes de un trabajo bien pagado, siempre puedo comer legumbres~ lol

    Me ha encantado, así que te leeré en el siguiente capítulo😉

    Me gusta

    M.B.V (@belen_146) escribió:
    25 diciembre, 2012 en 18:59

    Pobre boa algo me dice que ella es la mas buena de ahí… son tan malos los chicos… yo si hubiera sido ella hace rato me hubiera ido… esta bueno leer otra faceta de los chicos… pero ojala que cambien por que hasta dan ganas de golpearlos jajajaja… bueno me intriga mucho quiero ver que tan enamorados están el yunjae y yoosu… quiero saber que va pasar con minho que tiene como múltiples personalidades…. y pobre changmin será que va a resistir jajaja

    Me gusta

    Jaqueline Cassiopeia escribió:
    19 julio, 2013 en 22:26

    changmin esta descubriendo los secretos de los jovenes kim que hara con tanta informacion

    Me gusta

    Chunsadycta escribió:
    8 agosto, 2015 en 1:29

    Para empesar la imagen en la portada esta increible Felicidades a la creadora. Me estaba plantenado la posivilidad de leer Bloguer pero zaaaaaaz Primera olana me atrapo y digo dos cosas que me han enganchadop Yoosu incestoooo sabta madre de criiiistooo, crusificado muerto y resucitado jaja En serio que verlos en esta faceta cruel despiadada y en plan amoroso digo bueno esto va a ser bueno Se que me escucho muy pervertida pero Nesly creo que te volaste la bardaaa😜 Jae aigoooo eso no pinta bien pero a ver que sale pa mi que estos chamacos vana a aprender a la mala a ser niños mmm ¿buenos? pobre Min COMO QUE YA LE VA DANDO EL ADIOS A SU SALUD MENTAL JAJAJA

    Me gusta

    laucamp escribió:
    6 diciembre, 2015 en 1:46

    Changmin con lo que ha descubierto lo tiene desubicado, esos niños tan desubicados, Jae queriendose casar me imagino que por apariencias y teniendo de amante a Yunho, Junsu y Yoochun en incesto y Minho tan noviero con varios al mismo tiempo.

    Gracias!!!

    Me gusta

☆ Por que mi único sueldo, son sus bellos comentarios ↓ ツ

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s