Se solicita novio: Capitulo 1

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Se Solicita Novio

 

 

CAPITULO 1: Perspectiva de Amor.

 

 

 

 

 

KIM JAEJOONG

 

 

¿Qué se podría decir de Kim JaeJoong?

 

 

A más claro de que es casi perfecto.

 

 

Tal vez podríamos denotar su cabello castaño oscuro semi largo, cubriendo algo de sus orejas sin tapar demasiado sus ojos, quizá su cuerpo bien trabajado, o tal vez su rostro excepcionalmente bello. Más bien sería bueno hablar de su prodigiosa voz.

 

 

Pero tampoco se puede obviar su sonrisa, sus gestos sensuales y mucho menos aquel aire de seducción que arrastra con cada paso que da. Y por supuesto su indudable buen gusto por la ropa, muy aparte del hecho más que obvio de que cualquier cosa que se ponga encima le queda bien y que claro, cocina como los Dioses.

 

 

En fin… A ojos de todos, Kim JaeJoong es casi perfecto…

 

 

¿Por qué casi?

 

 

Pues…

 

 

—No lo quiero.

 

 

JaeJoong escondió las manos en su leva negra recién comprada hace unos días y sonrió levemente como si incluso sintiera hasta compasión por el muchacho frente a sus ojos, era apuesto, el muchacho frente a sus ojos era muy apuesto, aún así lo había decepcionado.

 

 

—Pero… Es el celular que Jae Hyung me ha pedido.

—Te lo pedí la semana pasada, Seyung. Hoy para mí ya ha pasado de moda. ¿Qué tanto puede demorar una persona en comprar un celular?

 

 

 

 

—Lo he pedido directamente a Estados Unidos, por que por el momento solo lo producen ahí, ha demorado por los papeleos y el tiempo de viaje, yo lo compré el mismo día que Jae Hyung me lo pidió, pero recién ayer llegó a Corea, es por eso que recién hoy…

 

 

—Excusas y más excusas. No me interesan, además ya perdí el gusto por ese celular, nos vemos algún día, Seyung.

 

 

JaeJoong solo ignoró la sorprendida mirada en el menor. ¿Qué quería? Le estaba siendo sincero, es más debería agradecerle el que no le estuviera mintiendo. JaeJoong sencillamente había perdido el interés en el dichoso aparato tecnológico, le regaló una última sonrisa al menor y comenzó a caminar.

 

Seyung inmediatamente lo detuvo. Agarrando su brazo con fuerza.

 

 

—¿Sabes una cosa JaeJoong?

—Suéltame— Movió su brazo con fuerza sin embargo el rubio que tenía por pretendiente resultó más fuerte de lo que pensaba, la mano sobre su brazo apretaba con fuerza.

 

 

—Eres demasiado caprichoso, engreído, frívolo. Estas hueco por dentro Kim JaeJoong, lo único que tienes es una cara bonita, un cuerpo increíble y ya. ¿Quién podría querer a alguien tan vacío como tu?

 

 

—Tú me querías contigo hace exactamente no más de cinco minutos.

 

 

—Es el encanto de tu belleza, JaeJoong Hyung. ¿Qué pasa después? Cuando te conocen de verdad, cuando conviven contigo, es ahí cuando decepcionas. Es por eso que hay tanto divorcios últimamente, todos se dejan llevar por una cara bonita como tu. Tus padres te soportan hasta ahora por que son tus padres y ya, pero algún día se han de cansar.

 

 

—Ya basta— JaeJoong se soltó, verdaderamente brusco, con el entrecejo arrugado y una expresión intimidante en el rostro –Te estas pasando, Seyung.

—En realidad creo que ya llegaron a su límite ¿O por que crees que están buscando con tantas ansias que te cases ya?

 

 

Lo siguiente sorprendió incluso hasta el mismo Seyung, si bien eran conocidos aquellos músculos que Kim JaeJoong portaba, nunca pensó que esa mano pesara tanto, el puño de JaeJoong sobre el rostro del menor había sido limpio, sin errores y con toda la rabia retenida que el castaño pudiera guardar.

 

 

—No te me vuelvas a acercar en tu asquerosa vida, Seyung.

 

 

Kim no aportó algo más, arreglo un poco su cabello e inmediatamente le dio la espalda al rubio empezando a alejarse, tratando de ignorar sus últimas palabras, tratando de evitar que golpearan tan fuerte en su alma.

 

 

—Ese es tu destino Hyung, nunca conocer el amor. Por que una vez que te conozcan te dejaran, siempre será así, nadie puede querer a alguien tan caprichoso y hueco como tu. Nadie puede enamorarse de un alma vacía como la tuya.

 

 

 

 

 

 

 

 

‘Perfección’

 

 

El club de moda para todos los adultos jóvenes de hoy en día, con sus veinte cuatro años, JaeJoong no entendía por que su madre insistía en que ya debía asentar cabeza, quería pensar en que no era por el motivo que Seyung le había dado en la mañana.

 

 

Bebió un poco de su Martini, y notó para su desgracia que se encontraba completamente solo, no es como si tuviera problema alguno para encontrar compañía, pero no era nada más que eso, compañía. JaeJoong no tenía amigos.

 

 

Dejó un billete de veinte sobre el mesón y salió del club, entre la alegría y risas de los demás, JaeJoong se sintió fuera de lugar, cerró la leva lo más que pudo y en el frío de la noche decidió esperar a su chofer sentado en la pequeña banca justo en la vereda.

 

 

Necesitaba un nuevo prospecto para desviar la atención de su madre. Oh, ella estaba tan preocupada por sus relaciones que nunca duraban más de dos meses ¿Sería que Seyung tenía razón? Por un momento el hijo único de la respetuosa familia Kim había pensado que Seyung sería una buena opción.

 

 

Brillante, lindo y de buena familia.

 

 

Sin embargo a estas alturas, Seyung estaba más que descartado.

 

 

Necesitaba encontrar a alguien, cualquiera, a este punto de su vida ya no le importaba quien, cualquiera con tal de que su madre dejara de insistir con conseguirle a la persona ideal.

 

 

Una corriente de aire lo sorprendió y repentinamente JaeJoong fijó la mirada en el poste de luz frente a sus ojos, específicamente en aquel papel pegado, en aquellas letras negras que tan sencillas parecían.

 

 

…Y sonrió.

 

 

—Mira tú… Que interesante.

 

 

 

 

 

 

 

 

KIM JUNSU

 

 

—Más a la derecha, JunSu.

 

 

El cabello corto y negro contrastó a la perfección con el fondo blanco a su espalda, los pantalones crema y la camisa celeste abierta a la mitad del cuerpo. Era su imagen del día de hoy, su máscara de esa mañana. Su otro yo que emergía como cada día frente a su espejo.

 

 

—Más sensual.

 

 

Obedecer, sonreír, fingir. JunSu era tan infeliz, había deseado con tanto ímpetu llegar a ser modelo, conseguir la fama y el dinero. Que ahora que lo tenía, lo único que desea es huir. De ese mundo falso y cruel que lo rodea. El juego cruel del destino.

 

 

—Bien, eso es todo. Muchas gracias por todo, Su.

—No hay de que, Hyung. Gracias a ti también.

 

 

Tomo la toalla que le ofrecían y secó un poco su rostro, la campaña publicitaria de ese día había terminado y lo único que deseaba era poder llegar a su departamento, comer algo rápido y dormir. Escribió un mensaje rápido a su mamá y apagó el celular.

 

 

—Lo has hecho muy bien.

—Gracias, Mir. ¿Puedo desaparecerme del mundo?

—Solo no olvides que esta noche es la presentación de la nueva campaña publicitaria y como imagen no puedes faltar.

 

 

—Lo sé.

—Hyung… Eres increíble ¿Lo sabes, verdad?

—Si.

 

 

—Entonces por que no sales con alguien, dices que extrañas la compañía de tu mamá y tu hermano, salir con alguien te haría bien— Mir escribí un par de cosas en el celular mientras JunSu lo miraba con una sonrisa en el rostro.

 

 

—Si claro. ¿Qué quieres que haga? Me paro en la ventana y grito ‘¿Quién quiere salir conmigo?’

—Es una opción.

 

 

JunSu rodó los ojos y le dio un pequeño empujón al menor que rió con gracia, Mir era la única excepción de las personas que lo rodeaban, pocas personas valían la pena, eso JunSu lo había aprendido a las malas, si no lo buscaban para sacar provecho de su fama, era para destruirlo o en el peor de los casos lo único que buscaban era tener el orgullo de decir que uno de los cuerpos más deseados de todo Asia había estado en su cama.

 

 

Por eso Mir era como un hermano menor, alguien a quien proteger y con quien sentirse seguro, y por eso tal vez el muchacho tenía razón quizá era hora de buscar a alguien con quien compartir algo más que un par de cenas de negocio, el problema real era encontrar a ese persona que de verdad valiera la pena.

 

 

—¡Usted!

 

 

JunSu retrocedió asustado, una mujer de apariencia extraña se le había acercado e instintivamente Mir se colocó enfrente, evitando que la mujer pudiera tocarlo.

 

 

—¿Quién es usted? No la conozco.

 

 

—No necesitas conocerme, pequeño. Solo tengo que decirte que encontraras eso que tanto estás buscando, lo encontraras por sus letras impregnadas en un papel, tu dulzura y tu dolor finalmente serán recompensados.

 

 

—¡Hyung! Lo sentimos tanto.

 

 

Inmediatamente los guardias del edificio llegaron, agarrando a la mujer por los brazos.

 

 

—Entró por error y la hemos estado persiguiendo por horas, mil disculpas a los dos.

 

 

—Llévenla con alguien que la pueda ayudar— La voz de Mir logró agitar sus pensamientos, cuando JunSu lo notó, la mujer ahora reía como una verdadera desquiciada y casi de inmediato su cuerpo entero se estremeció.

 

 

¿Eso que tanto estaba buscando?

 

 

Hablaría aquella mujer… ¿De una pareja? ¿De amor? ¿Cómo sabía esa mujer que eso era precisamente en lo que estaba pensando? El destino o simple coincidencia, JunSu no sabía muy bien en que creer.

 

 

—JunSu… ¡Junsu!

—¿Eh? Disculpa es que…

—No le estarás dando vueltas a lo que te dijo ¿Cierto?

—No… Bueno…

 

 

Mir sonrió, colocando una mano sobre el hombro del mayor.

 

 

—La mujer esta demente, Su. No es bueno que le hagas caso.

—Si, tienes razón— JunSu entonces sonrió –Ven, te invito una copa de helado.

—¿Helado? ¿Por qué nunca me invitas un trago?

—Por que eres muy joven todavía, Mir.

 

 

—Que soy tu agente, demonios.

 

 

JunSu rió abiertamente.

 

 

 

 

 

 

 

 

Despidió a Mir con una sonrisa en el rostro.

 

 

Cuando el carro del menor estuvo lo suficientemente lejos, lentamente JunSu empezó a caminar hacía donde el suyo se encontraba. ‘Sus letras impregnadas en un papel’ ¿A que se refería aquella mujer con eso?

 

 

Agradeció que la exclusiva heladería no estuviera tan llena el día de hoy, así que recordar donde dejó su auto no le fue tan complicado. Sacó las llaves de su bolsillo y con las palabras de aquella mujer todavía rondando en su cabeza continuó caminando.

 

 

—¡Oye!

 

 

Aquel muchacho rubio que ahora se alejaba casi corriendo logró empujarlo con fuerza, JunSu pocas veces se molestaba y ese día, era una de esas veces. El muchacho aquel ni siquiera se había detenido para pedir disculpas, observó las llaves que habían caído al suelo y arrugo el entrecejo. Que mal educado.

 

 

—Lo siento mucho, te pido disculpas en su nombre.

 

 

Su sola voz bastó.

 

 

El cuerpo de JunSu tuvo un enorme sacudón, el corazón latió bárbaramente y solo con su voz. Verlo fue otra historia, el cabello negro, la sonrisa amable, el porte de caballero, JunSu por primera vez creyó en el amor a primera vista. Tan absorto en el hombre frente a él se encontraba que ni siquiera se dio cuenta en que el hombre le ofrecía sus llaves que hace un momento yacían en el suelo.

 

 

—Ten.

—Gracias… Yo…

—Me tengo que ir, disculpa.

 

 

—¡Mi nombre es JunSu, mucho gusto!

 

 

Oh… Odiosa impulsividad, gritó como un verdadero idiota en el intento vano de saber su nombre, el hombre que ya había empezado a seguirle los pasos al rubio que hace un momento lo había golpeado, giró por un segundo, le regalo otra sonrisa, le habló y su corazón se volvió a agitar. ¡Que sonrisa!

 

 

—¡YunHo, igualmente!— Agitó la mano en señal de despedida, el hombre ahora tenía un nombre y era YunHo, lo continuó viendo hasta que se perdió de su vista con último grito dirigido hacía aquel imprudente rubio —¡Chul, vuelve acá ¿Qué son esas hojas?!

 

 

Suspiró.

 

 

Que día… Jugó con las llaves ahora en sus manos y con el animo renovado siguió caminando. Sin embargo una hoja en el suelo logró llamar su atención, se parecía a las que cargaba el muchacho rubio que YunHo perseguía.

 

 

Pensó de inmediato que podría a través de aquella hoja volver a contactar con YunHo, volver a verlo, ser amigos, quizá algo más. JunSu se llenó de ilusiones la cabeza, leyó la hoja en sus manos, abrió los ojos sorprendido y de alguna manera la esperanza bailarina en su pecho había crecido.

 

 

YunHo, YunHo, YunHo…

 

 

Su mente repetía únicamente ese nombre.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

PARK YOOCHUN

 

 

Gran compositor, galardonado, rico, apuesto, y todo un seductor.

 

 

Un gran mujeriego… Aburrido.

 

 

Aburrido de lo mismo, de lo constante, de la fase de conquista, de cantar un poco, de embelesar con sus palabras, de sexo y se acabo. Estaba aburrido, pero no del sexo en si, estaba aburrido del sexo aquel en el que empezaba a sentirse vacío.

 

 

Ya no era la misma intensidad, la misma pasión, ya no era… Simplemente ya no era.

 

 

Faltaba algo, faltaba locura, adrenalina, descubrimiento, pasión absorbente, de esa en la que casi pierdes la razón, a YooChun le faltaba verdadera intensidad, que ninguna mujer, por más sensual que esta fuera lograba encender en él. Llegando a ese punto… YooChun empezaba a pensar que era gay.

 

 

Sentado en aquella cafetería al aire libre con un cigarrillo en sus manos, YooChun lució abatido.

 

 

No podía seguir así, sintiéndose frustrado por no sentirse plenamente satisfecho sexualmente. ¡Demonios! Que eso afectaba a sus composiciones, que si el no estaba feliz, sus canciones no eran lo mismo, y si el no escribe para enamorar no vende sus canciones, y por tanto no dinero, no lujos, no nada de tanto lo que a él le gusta.

 

 

Apagó el cigarrillo y decidió caminar.

 

 

Si una mujer no lo satisfacía, pensar en un hombre por otro lado no le parecía tan descabellado. Sexo rudo, abierto, sin recriminaciones… ¡Salvaje pues! Para que reprimir sus necesidades si al final y al cabo no se sentía capaz de realizar su reciente fantasía descubierta.

 

 

…Hacerlo con un hombre.

 

 

El pecho se le agitaba y la sangre le hervía, incluso hasta la piel vibraba de solo pensarlo, pero como un pensamiento se quedaría, como un deseo absorto y bien guardado por que sencillamente no se atrevía, ni siquiera a experimentar. No conocía a nadie lo suficientemente cercano como para proponerle el experimentar juntos. Así que en pocas palabras no tenía con quien.

 

 

¿Conquistar a alguien?

 

 

Sinceramente Park YooChun sabía como conquistar a una mujer, sin decir palabra alguna incluso. ¿Pero a un hombre? YooChun no sabía que método seguir, como acercarse, que decir, e intentar usar los métodos que usaban las mujeres con él sería tan patético, YooChun siempre se había hartado de tener su propio método de conquista.

 

 

Y parecer un chico nuevo en esto de ser gay tampoco iba con él. No le gustaba saber que otro pensara que podría aprovecharse de su inexperiencia y desconocimiento en el tema. ¿El débil? Jamás. Por esa y otras innumerables razones, YooChun seguía en abstinencia y con su fantasía sexual reprimida.

 

 

 

 

 

 

 

 

—Una vez escuché que reprimir tus fantasías sexuales hace que ‘aquello’ en los hombres se haga más pequeño cada día.

 

 

YooChun tapó con sus manos el lugar exacto en el que se encontraba el cierre de su pantalón. Las mujeres en el asiento de enfrente hablaban con tranquilidad, sin percatarse de que de que el se encontraba inconscientemente pendiente a sus palabras.

 

 

Había decidido subirse a un bus cualquiera, con tal de despejar su mente.

 

 

Pero no había servido de mucho, aquellas mujeres llevaban hablando de sus vidas matrimoniales sexualmente frustradas siquiera media hora y justo cuando YooChun empezaba a pensar que su vida sexual no era tan mala, aquella mujer lanzaba ese horroroso comentario.

 

 

Las mujeres por fin bajaron en una parada y YooChun suspiró aliviado.

 

 

Debía cumplir su estúpida fantasía como diera lugar.

 

 

No iba a conquistar a nadie, no iba mucho menos a pagarle a alguien, jamás pagaría por sexo, no habiendo tenido tanto y gratis. Teniendo la seguridad de saberse deseado por alguien más, y eso es algo que no se puede comprar.

 

 

…Estaba realmente jodido.

 

 

Paso una mano por su rostro, observando el respaldar del asiento frente suyo y entre las letras algo temblorosas, una oportunidad brillo a los ojos de Park YooChun. ¿Qué tan malo podía ser hacer caso a un pequeño anuncio?

 

 

 

 

 

 

 

 

SHIM CHANGMIN

 

 

—Otra excelente calificación, Shim. Muchas felicidades.

 

 

El muchacho solo asintió, envuelto por las rabiosas miradas de sus compañeros ChangMin solo guardó la hoja en su maleta y sin siquiera confirmar algo, guardo su cien y salió del salón. Si, no tenía ningún amigo. Si, la mayoría lo despreciaba por ser casi un genio.

 

 

Pero, a ChangMin no podía importarle menos.

 

 

Al final, cuando se graduaran, cuando trabajaran, quien triunfaría de verdad serían pocos, y entre ellos, en lo más alto. Estaría él.

 

 

Camino por el Campus con tranquilidad, ante unas cuantas miradas de desprecio y otras de molestia, pero las ignoró todas. Ignorantes envidiosos que no sabían llevar la vida como es debido, si tanto lo envidiaban ¿Por qué no lo imitaban? No era un genio, solo estudiaba como debía, que ellos decidieran pasársela matando sus neuronas con licor, no era su problema.

 

 

—¡Hey, Shim! ¡Atrapa esto con tu cerebro!

 

 

Apenas divisó la botella plástica hacía él, suspiro. Incluso tuvo tiempo de suspirar antes de tomar la botella en sus manos y regresársela con más fuerza, logrando golpear en la nariz a su agresor, no alegó algo más. Era gastar palabras inútilmente. Escuchó un par de insultos a su persona pero una vez más los ignoró.

 

 

…Idiotas descerebrados.

 

 

 

 

 

 

 

 

—Me preocupa que no tengas amigos.

 

 

Caminó, decidiendo tomar un taxi cuando se cansara, con las palabras de su ama de llaves en la cabeza. Gracioso ¿No? Que fuera una mujer ajena a tu sangre la que se preocupara más por ti que tus padres, que tus padres que se la pasan únicamente viajando y comprando.

 

 

—Nunca los has tenido, ni siquiera cuando eras un niño.

 

 

Sarah era ya una mujer vieja, no quería darle preocupaciones. Se la veía muy angustiada por su culpa, y el no eran un inhumano como para no importarle, suspiró cansado sin saber muy bien que hacer.

 

 

—¡Callado!

 

 

Bruscamente, un hombre demasiado grande lo empujó dentro de un callejón, tapando su boca y enseñándole un cuchillo como amenaza, momentáneamente ChangMin lo dejó hacer. El hombre se veía aturdido, seguramente drogado.

 

 

—¡Dame todo tu dinero!

 

 

La mano temblorosa esperando su dinero lo hizo sonreír. Patético. ChangMin era cinta negra, no le tomó ni dos segundos deshacerse del enorme hombre con un par de golpes, el cual se alejó huyendo, quien solo limpió su uniforme y volvió a suspirar.

 

 

Curioso el hecho de encontrar la solución a tus problemas en el momento menos indicado.

 

 

ChangMin observaba atento el pequeño papel pegado en la pared frente a sus ojos, se acercó un poco más, una sonrisa traviesa se posó en sus labios, si bien no podía conseguir un amigo para tranquilizar a Sarah, siempre podía comprarlo ¿No?

 

 

Eso es lo que le habían enseñado sus padres después de todo.

 

 

 

 

 

 

 

 

KIM HEECHUL

 

 

—¡Por favor, tía Heyon! No es justo para Yunnie.

 

 

YunHo solo bebió un poco de te, HeeChul pudo notar el desinterés total de su primo en el tema, especialmente por que él continuaba insistiéndole a su tía por que desistiera de esa idea loca de querer casarlo. ¡Y YunHo simplemente parecía resignado!

 

 

—Querido, ya es hora de que mi Yunnie siente cabeza. Y como él mismo me ha dicho le es indiferente hacerlo ahora o en diez años, entonces ¿Para que alargar lo inevitable?

—Pero… ¿De quien se trata?

—Oh, se que te va encantar Chul, esta mañana me reuní con la mamá de Kim JaeJoong, es un muchacho realmente hermoso.

 

 

—¡¿Ese engreído?!

—¿Lo conoces?

—A la perfección, todo el mundo dice que es un niño mimado que solo tiene lo que quiere, que pide lo imposible y cuando lo obtiene se aburre con facilidad. Ese tipo no es para mi Yunnie.

 

 

—¿Y quien si lo es?

 

 

—Alguien que ame de verdad a Yunnie y por supuesto alguien a quien mi Yunnie amé también.

—Entonces olvídalo— Finalmente YunHo intervino, levantándose de su asiento y con la voz firme –Yo no pienso enamorarme. Si el muchacho acepta por mi no hay problema madre, con permiso.

 

 

HeeChul y Heyon suspiraron con la salida de YunHo.

 

 

—¿No hay forma, verdad?— Heyon se veía ampliamente decepcionada –Así lo case con el mismísimo demonio, YunHo jamás desistirá de su idea de no enamorarse ¿Por qué no busca a alguien más e intenta enamorarse? Si ni siquiera lo intenta, jamás podrá olvidarse de él.

 

 

—Tía… Dame una última oportunidad. Yo haré que Yunnie encuentre a alguien que de verdad valga la pena, yo haré que encuentre a esa persona de la cual debe enamorarse.

—No, Chul. Lo de Kim JaeJoong es cierto, ya hablé con su madre. No quiero que mi hijo muera solo a causa de ese idiota. Yunnie no va a olvidarlo jamás, pero tampoco permitiré que mi Yunnie continué solo.

 

 

—Pero… Tía…

 

 

—Basta Chul, hemos hecho hasta lo imposible y nada ha funcionado. YunHo ha sido muy claro. No se va a volver a enamorar, así que lo único que nos queda es velar por que por lo menos intente ser feliz junto a buen compañero de vida. No podemos esperar más, ni siquiera debemos albergar la esperanza de que YunHo llegara amar a JaeJoong.

 

 

—¡Pero ese JaeJoong es…!

 

 

—Yo se como es, Chul. ¿Crees que comprometería a mi hijo con cualquier cara bonita? Es el único modo, por que de esa forma ese muchacho JaeJoong no sufrirá cuando se de cuenta que YunHo jamás lo podrá amar. Probablemente ni siquiera le importe.

 

 

—Pero ¿Y si intenta engañarlo?

—No lo hará, estoy segura de que mi YunHo podrá con ese niño engreído, lo llenara de buenos sentimientos y valores, YunHo tiene esa influencia en las personas. Llegaran a quererse, lo sé.

 

 

—Pero no se amaran.

—Ese mi querido sobrino, es un pequeño precio por el que tendrán que pagar.

 

 

HeeChul observó a la mujer salir, realizó un pequeño puchero y arrugó el entrecejo gracioso.

 

 

—No me rendiré tan fácilmente, Yunnie merece ser feliz. Merece encontrar el amor una vez más.

 

 

 

 

 

 

JUNG YUNHO

 

 

—¡Que vengas acá!

 

 

Atrapó a su primo, respiró agitado y una sonrisa vislumbró en sus labios.

 

 

—Si que eres escurridizo ¿No, Chul?

—Un poco, si— La sonrisa divertida del rubio logró que YunHo lo volviera a soltar, por alguna razón sabía que no escaparía.

—Oye, ni siquiera le pediste disculpas al chico que empujaste.

 

 

—¿Chico? ¿Cuál chico? ¿Era lindo?

—Chul ese no es el punto. ¿Enserio no te diste cuenta?

—NO. ¿Crees que hubiera seguido de largo si me hubiera dado cuenta? Estaba más ocupado en huir de ti.

—Como sea ¿Qué son todas esas copias y por que las escondes de mí?

 

 

—¡Nada!

 

 

Los ojos de YunHo resplandecieron en señal de desafío y a pesar de que le tomó su tiempo, por fin pudo más que sea quitarle una pequeña parte de su botín a un nervioso HeeChul que abrazaba con fuerza el montón de papeles.

 

 

Leyó el papel y el celular en sus manos cayó.

 

 

 

 

 

..::..::..::..

 

Se solicita novio

(De preferencia lindo o extremadamente bueno en la cama, cualquiera de las dos cosas me viene bien)

Soy guapo, inteligente, educado, alto, buen cuerpo, hablo más de tres idiomas, bailo demasiado sexy y hasta canto un poco…  ¿Que más quieren?

¡Llámenme es de urgencia!

Me quieren casar y necesito enamorarme antes de que eso pase.

092345689

JY

..::…::..::..

—¡¡Chul!!

 

 

La voz de YunHo salió en un grito, HeeChul se estremeció.

 

 

—Yunnie es por tu bien.

—¡¿Cómo se te ocurre hacer tamaña estupidez?! ¿Y de quien es este numero?

—De un nuevo celular que compre, exclusivamente para el futuro amor de tu vida.

—¡Chul!

 

 

HeeChul comenzó a retroceder asustado los ojos de YunHo brillaban de furia.

 

 

—Pero ya no sabía que más hacer, además ¡No están malo como parece, ni siquiera puse tu nombre completo!

—¿No es tan malo? ¡¡¿NO ES TAN MALO?!! ¡¡Quien sabe que clase de pervertidos te llamen, Chul!!— YunHo respiró, procurando hablar un poco más tranquilo —¿Cuántas copias de estas has repartido?

 

 

—Hasta ahora, ninguna, las acabo de sacar.— YunHo suspiró aliviado, con una mano sobre el pecho y una pequeña sonrisa de alegría –Pero escribí un par de cosas por ahí y pegué unos cuantos papelitos escritos a mano por mi por ahí también ¡Pero solo unos cuantos!

 

 

—¡¡Chul!!

 

 

Dos segundos después, YunHo volvía a perseguir a su primo.

 

 

Iban a ser unos largos días, hasta su futura boda.

 

FIN CAPITULO UNO

17 comentarios sobre “Se solicita novio: Capitulo 1

    Chunsadycta escribió:
    11 julio, 2015 en 23:04

    Jajaja Ese Hee chul y sus ideas tan locas jajaj pobre Yunho pero la verdad se saco la loteria con ese primo suyo. Mi Chunnie casi me mata de risa al imaginarlo todo asustado ya ves Amor lo que te sacas por andar escuchando conversacuones ajenas jajaj . Me encanta y lo mejor es que este es uno de los fianlizados¡¡¡¡¡

    Me gusta

    Choi Ji Sungah escribió:
    20 agosto, 2015 en 0:07

    Jajaja me he reído mucho en este capitulo, es que Heechul y sus ideas son sensacionales, pobre Yunho le dará un ataque con ese primo *–*
    Y lo de Yoochun me mato, tapandose y pensando que se le achicara si no hace realidad su fantasía jajaja bueno al menos lo ayudo a tomar una pronta decisión 7-7
    Me encanto, seguiré leyendo~~~

    Me gusta

    laucamp escribió:
    25 marzo, 2016 en 0:50

    Jajaja…. esta muy divertido y mas ahora que aparezcan sus pretendientes, y veo que son Jae, Junsu, Yoochun y Min, haber que hace Yunho ante tanto enamorado que va a tener o con el que va a lidiar.

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