Tradición Familiar: Capitulo 1

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Tradición Familiar

 

CAPITULO 1: Y MinHo está muy enamorado.

 

 

 

 

 

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Era su primer día de clases, en su nuevo instituto.

 

 

Llegaba asustado con la mirada perdida, tenía quince años y era su primer día en el instituto. ¿Su hermano? El muy insensible ya estaba de lo más campante junto a todo su sequito disfrutando de su popularidad y siendo tan él.

 

 

—¿Ya vieron a Siwon este año? Está en el patio central. Demostrándole al Instituto entero por que es bueno regresar a Clases— La muchacha que venía hablando sonrió y sus amigas hablaron al unísono con ella –Para verlo a él.

 

 

Las muchachas rieron y MinHo decidió solo continuar.

 

 

La gente de a poco se iba aglomerando y al final para cuando estuvo cerca de las escaleras pudo ver con claridad como su hermano sentado en el centro de todos verificaba quien sabe que en el celular. Un muchacho rubio se encontraba a lado de Siwon y otro castaño también les hacía compañía.

 

 

El resto, en su mayoría chicas, solamente los observaban, pendiente de si se les movía aunque sea un cabello.

 

—Una verdadera idiotez ¿Cierto?

 

MinHo giró hacia su derecha, donde un chico más alto que él solamente observa a los tres con resignación. Esa fue la primera vez que lo vio. Su perfil sencillo, sus labios, sus ojos. MinHo creyó haberse paralizado en ese preciso instante.

 

—¿Estas bien?

—¿Eh?— MinHo lució asustado, se había quedado viendo al muchacho y sus mejillas de inmediato se sonrojaron –Si… Solo me sorprendiste…

—Déjame adivinar… ¿Admirador de alguno de esos tres?

 

—Por supuesto que no— MinHo hizo una mueca de disgusto y el muchacho a su lado sonrió brevemente –Soy Choi MinHo, mucho gusto.

—Igual, soy Shim ChangMin. Dijiste ¿Choi? ¿Acaso eres hermano de Siwon?

—…Desgraciadamente, si.

 

—Pues esos dos, a un lado de tu hermano son Kim JunSu y Kim JaeJoong. Mis hermanos.

 

MinHo de inmediato se pregunto si ChangMin sería igual de popular. En ese momento notó que el muchacho llevaba una boina sobre la cabeza y acababa de ponerse unas gafas, retrocedía brevemente y agachaba la cabeza.

 

—¿Sucede algo, ChangMin?

—Me tengo que ir.

 

—Hermanito querido— El tal JaeJoong se había levantado, caminado hasta ellos y sonreído de una manera descarada, de una manera que era obvio había robado más de un suspiro —¿Por qué no aceptas que llevas en la sangre ser popular?

 

JaeJoong despojó de las gafas y la boina al menor.

 

Y las chicas estallaron en suspiros y gritos.

 

—¡¡Oppa!!

—¡ChangMin Oppa!

—¡Te extrañamos!

 

ChangMin se había molestado, le había quitado de las manos las cosas al rubio y se había marchado sin siquiera despedirse. MinHo únicamente lo observo alejarse con su propio grupo de seguidores atrás. MinHo suponía que ChangMin odiaba llamar la atención. Entonces dedujo que si alguien se enteraba de que era hermano de Siwon le pasaría lo mismo.

 

Tenía que huir, y pedirle después a Siwon que fingieran no conocerse.

 

—¡MinHo!

 

Siwon tan imprudente como siempre, acababa de dejar su idea de pasar desapercibido en el olvido. Todos lo miraron, Siwon se acercó, lo abrazó, sonrió y en cuanto tuvo a JaeJoong y JunSu alado, saludándolo y presentándose. MinHo supo que tenía su destino marcado. Miró hacía atrás y lastimosamente.

 

…Shim ChangMin ya no estaba a la vista.

 

 

 

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—Me lo he pensado mejor. Ya no quiero casarme.

 

MinHo dejó de escribir en su laptop, levantó la mirada y decidió cerrarla por un momento mientras apoyaba la quijada sobre su mano. Una pequeña sonrisa afloró en sus labios. Y ChangMin enfrente de él únicamente intentaba mantener su firme posición.

 

—ChangMin… Quieres cancelar la boda por ¿Quinta vez?

—Tú no entiendes, mis hermanos primero van a poner el grito en el cielo y luego no van a querer casarse jamás, solo para que yo no lo haga.

—Pero tú quieres casarte conmigo. Así que harás todo lo posible.

 

ChangMin entrecerró los ojos.

 

—¿Cuándo dejaste de ser ese niño tímido y dulce que se sonrojaba?

—Cuando conocí a un pervertido llamado Shim ChangMin.

—Como sea. Tenemos veinte años y…

—Y estas usando las excusas de JaeJoong ¿Verdad?

 

Shim desvió la mirada.

 

—Bueno…

—¿No se los has dicho?

—MinHo no ha habido la oportunidad.

—Perfecto.

 

Choi volvió a abrir la laptop y ChangMin supuso que se había enojado. Rodó los ojos por lo infantil que podía ser a veces MinHo, lo observó tipiar unas cuantas palabras, pero lo que lo termino por intrigar fue cuando luego de unos segundos el muchacho le sonrió abiertamente.

 

—Listo. Ya se enteraron.

—¿Qué? ¿De que hablas?

 

ChangMin giró la laptop de inmediato solo para ver la pantalla en que las letras ‘Mensaje Enviado’ se reflejaba con fuerza. Logró hacer clic en el link adecuado, solo para ver el pequeño mensaje de:

 

ChangMin y yo nos vamos a casar.

Hagan lo que hagan, digan lo que digan.

Es una decisión tomada.

MinHo

MinHo le sonrió, ChangMin cerró la laptop y se levantó de su asiento, por instinto el menor de los hermanos Choi miró de un lado a otro solo para hallar el mejor lugar a la hora de huir. Shim lo agarró de la camisa y lo levantó de su asiento.

 

—Te va a costar recompensarme mucho por esto.

 

La sonrisa en ChangMin y MinHo supo que eso era mejor que hacer deberes.

 

Los labios de ChangMin lo embelesaron demasiado rápido y cuando la mano de ChangMin tocó la piel de su espalda, bajo la camisa. MinHo supo que eso iba mejor de lo que esperaba. Retrocedieron torpemente, chocando entre la silla, el escritorio, y la mesita de noche.

 

ChangMin entre risas y besos apenas susurraba un ligero ‘Torpe’ pero MinHo en esos momentos lo único que podía hacer era reír bajamente y morder el labio inferior de ChangMin. Finalmente cuando MinHo pudo sentir la cama con sus piernas tomo del pantalón a Shim y lo hizo girar lo suficiente como para que con un pequeño empujón cayera de espaldas a la cama.

 

—Mi turno…

 

La sonrisa traviesa en Choi logró romper las barreras de ChangMin, tenía un secreto, por alguna razón, Shim ChangMin tenía cierta debilidad con su sonrisa. Pero MinHo sabía que no era el momento para analizarlo. Se sacó la camisa de algodón con facilidad y se colocó sobre las piernas de ChangMin con la misma sonrisa de hace unos minutos.

 

—¿Pusiste seguro, MinHo? Te recuerdo que mi mamá esta en la casa.

—Si… Creo que si…

 

MinHo levantó lentamente la camisa de ChangMin, lo suficiente como para que su abdomen quedara a la vista. Sus labios se acercaron de inmediato, logrando el contacto adecuado, el suficiente como para que Shim suspirara varias veces unos cuantos gemidos.

 

—Un momento… ¿Crees?

 

ChangMin cerró los ojos, MinHo mordía sus abdominales, agarrando la poca piel que podía con sus labios y cuando escuchó a MinHo jugar con la hebilla de su cinturón. Un gemido más sonoro salió de sus labios.

 

—Hijo se que estas con MinHo pero necesito saber donde están… Tus… Hermanos…

 

La puerta se había abierto. MinHo de inmediato levanto la cabeza, moviendo sus cabellos en el proceso. ChangMin ni siquiera lo dudó, se sentó como pudo, bajando su camisa y sin fijarse que con su impulso el menor caía directamente al piso.

 

—¡Auch!

 

—Mamá… Yo… Estábamos estudiando.

—¿Estudiando? Según recuerdo estas estudiando Administración no Medicina.— La mirada de su mamá se dirigió a MinHo, y ChangMin de inmediato le lanzo la camisa.

—Señora yo le explico…

 

MinHo se había puesto la camisa lo suficientemente rápido como ChangMin lo deseaba pero esa mirada como lo suponía no era buena. MinHo se había acercado, y ChangMin lo había tomado del brazo.

 

—No te atrevas.

—Pero es tu mamá debe saberlo.

—¿Qué debo saber?

—Lo que sucede es que…

 

—¡No te atrevas! Se lo diré yo con calma y paciencia.

—¿Saber que?

—Pero no me vas a dejar estar presente y debo estarlo.

—He dicho que no MinHo, no es el momento.

—¡¿El momento de que?!

 

El grito de su mamá, la insistencia de MinHo y ChangMin terminó por explotar.

 

—¡Me voy a casar, demonios!

 

Su madre abrió los ojos sorprendida, llevó una mano a su boca e incluso retrocedió un par de pasos. MinHo giró con lentitud, ChangMin respiraba algo agitado y sus puños apretados por la presión no eran algo precisamente bueno.

 

—Bueno, no se lo dijiste con calma y paciencia precisamente ¿Ves? Me hubieras dejado decírselo yo.

 

ChangMin lo miró con indignación, mordió su labio inferior y estaba a punto de tomar una almohada para golpear a MinHo en la cabeza cuando el almohadazo llegó a su propia cabeza cortesía de su mamá.

 

—¡Shim ChangMin! ¿Cómo puedes arrastrar el lindo de MinHo a un matrimonio siendo tan jóvenes?— Y su madre seguía golpeándolo, tanto que tuvo que empezar a huir, a pesar de que su madre lo seguía y MinHo sorprendido únicamente observaba.

 

—Pero… Pero… ¡Yo soy tu hijo!

—Tengo un pervertido por hijo, que convence a jovencitos para tenerlos esposados a su cama todo el tiempo.

—¡¿Qué?! ¡Yo jamás he hecho eso, mamá!

 

MinHo se sentó en la cama, abrió su celular y empezó a jugar un rato. Mientras la mamá de ChangMin se calmaba pasaría un largo rato. Por esa y muchas razones era bueno ganarse a las suegras. Hubo una ocasión en la que ChangMin lo miró y MinHo únicamente levantó el pulgar susurrando bajamente.

 

—…Fighting

 

Oh, MinHo amaba a su suegra.

 

 

 

 

 

A JaeJoong ocasionalmente no le gustaba conducir, pero si debía hacerlo, pues lo haría. Lo único malo de todo eso era que tenía conducir de regreso a Seúl y conducir de una ciudad a otra siempre le resultaba demasiado cansado.

 

El celular vibró repentinamente, lo tomó con una mano y con la otra procuro sostener el volante, intercalaba su mirada entra la pantalla y el camino. Por suerte y no había mucho transito en la carretera ese día. Observó un correo de MinHo y arrugó el entrecejo sorprendido.

 

¿Qué querría tan repentinamente?

 

Los ojos se estacionaron en la pantalla en cuanto abrió el mensaje. Ese muchachito insolente. No podía ser cierto. ChangMin se lo hubiera dicho. Y dado el caso… ¡Son demasiado jóvenes!

 

El golpe le anunció el choque.

 

El celular fue a dar al volante y gracias a su cinturón, no fue más que un breve sacudón. Levantó la cabeza un poco mareado por el brusco movimiento y observó con horror que el carro se le había apagado. Intentó encenderlo un par de veces pero de nada sirvió, JaeJoong miró de un lado a otro, estaba en medio de la nada.

 

Se bajó del auto, azotando la puerta, intentó encender el celular pero debido al golpe ya no encendía. Maldito celular caro y tan delicado. Un carro paso y JaeJoong estiró el brazo para llamar su atención y sin embargo no se detuvo. Y así pasaron tres carros más.

 

—¡Todo es tu culpa Choi MinHo!

 

Le gritó al celular y suspiró derrotado. Un camión algo grande hizo su aparición y JaeJoong hizo su último intento, estiró el brazo y a diferencia de las veces anteriores en esta ocasión el auto se detuvo.

 

JaeJoong sonrió, del auto se bajo un muchacho de cabello oscuro, vistiendo tan solo una camisa sin mangas, demasiado pegada al cuerpo y un pantalón en cambio demasiado flojo. Inevitablemente Kim recorrió con la mirada al más alto.

 

—¿Problemas?

—¿Eh?

—¿Por qué me hiciste de la mano entonces?

 

—Oh, si. Se apagó.

 

¿Actuó como un verdadero estúpido? Pues si, únicamente señalo el auto y el muchacho que acababa de bajarse del auto, le hizo una señal para que abriera el capot de su auto. Lo cual fue un tanto difícil considerando el hecho de que se había estrellado contra un árbol.

 

JaeJoong siempre creyó que encontrar un mecánico sexy, eso solo pasaba en las películas o series. Su cabeza se ladeó un poco mientras veía al hombre intentar mover el carro un poco. En el intento de empujar el carro los músculos en los brazos descubiertos del muchacho se hicieron todavía más notorios.

 

JaeJoong sacudió la cabeza. Estúpido mecánico sexy. ¿Por qué era mecánico, no?

 

—Lo siento, no puedo hacer mucho. Necesitarías llevarlo al taller.

—¿Eh? ¿Quiere decir que no va a arrancar?

—Pues no, puedo arrastrar tu carro hasta mi taller si quieres.

—¡¿Entonces si eres mecánico?!

 

El hombre sonrió y Jae tosió indiferente, había sonado muy impulsivo.

 

—Si. ¿Te llevo?

 

JaeJoong inconscientemente volvió a ver esos músculos y otra vez volvió a reprochar a su cerebro por estar aparentemente dormido y no poder concentrarse en que el hombre aquel era un completo desconocido.

 

—Me harías un gran favor, gracias.

—De nada. Por cierto mi nombre es YunHo ¿Y tú?

—JaeJoong, Kim JaeJoong.

 

YunHo le sonrió, mientras iba al auto por una especie de polea. JaeJoong respiró hondo. ¿Qué le estaba pasando? Debía concentrar sus pensamientos en Siwon, el idiota ese que fuera lo que fuera era su pareja.

 

Oh, y por supuesto en los idiotas esos que tenían la loca idea de querer casarse.

 

—JaeJoong ¿Podrías sostener el otro lado de la polea?

 

Kim asintió y en cuanto vio los músculos de YunHo trabajar, haciendo el nudo que amarraría su auto al de él con fuerza. Nuevamente volvió a respirar hondo y repetir únicamente ‘Siwon, Siwon, Choi Siwon’

 

¿Qué le sucedía?

 

Eran solo unos estupendos Tríceps, él también los tenía. Y por supuesto que Siwon también.

 

¿Por qué los de ese sujeto serían mejor?

 

—Listo.

 

YunHo se enderezó y JaeJoong únicamente suspiró.

 

Oh, demonios. Tenía además, una asombrosa sonrisa.

 

 

 

 

 

JunSu siempre prefería hacerlo en lugares públicos.

 

Por que probablemente el escándalo era menos.

 

—¿Me estas hablando en serio?

 

El muchacho enfrente de él, acababa de arrugar el entrecejo y colocar una mueca de disgusto en el rostro. JunSu prefirió por el momento jugar con su copa de helado, por lo menos hasta que el muchacho decidiera asimilar la situación.

 

—JunSu te estoy hablando ¿Me estás terminando?

—Solo creo que ya no te quiero de la misma forma y prefiero que no nos hagamos daño.

—¿Hagamos?— Joon rió, bebió un poco de su café y volvió a mirar al rostro del muchacho de cabello negro —¿Te estas burlando de mi?

 

—Joon no exageres.

 

—¿Ahora de quien te enamoraste?

—Las cosas no son así.

—¿No lo son? Me vas a decir que no te paso lo mismo conmigo cuando nos conocimos y por eso dejaste al idiota en turno de ese entonces.

 

—Te estas portando cruel.

—¿Cruel o realista?

—Tómalo como quieras. Me cansé de ti Joon, y ahora no estoy siendo realista sino cruel ¿Entiendes la diferencia?

 

Con el poco orgullo y dignidad que le quedaba Joon se levantó de la mesa y salió del restaurante. JunSu solamente suspiró y siguió comiendo de su helado. No le gustaba este tipo de escenitas.

 

JunSu no era una persona cruel o egoísta ni mucho menos le gustaban las relaciones Open Mind, tal cual mantenían Jae y Siwon. La idea de ir compartiendo a la persona que quería no le gustaba demasiado.

 

Su único problema era ser demasiado enamoradizo.

 

Se enamoraba con facilidad y se desencantaba con la misma rapidez. ¿Capricho? No era precisamente una persona caprichosa. Únicamente tenía un corazón tan grande como para creerse enamorado varias  veces.

 

Observó a la viuda HangIn entrar al restaurante del brazo de un muchacho muy apuesto y joven. Que estaba seguro no era ningún hijo o sobrino. El cabello oscuro algo alborotado, la sonrisa de seductor y varios novios celosos en el restaurante debido a que sus noviecitas no despegaban la mirada de aquel hombre lo hizo sonreír.

 

La viuda HangIn no era vieja, sus treinta y tantos si cargaba, pero ese muchacho seguramente no pasaba de los veinte cinco. Por eso amaba a esa mujer, su ídolo para ser más específicos. Pagó la cuenta y decidió que más tarde hablaría con la mujer para ver que tan bien le fue en su cita.

 

Lastimosamente no pudo ver bien al nuevo prospecto puesto que el sombrero y las gafas lo ocultaban bien, pero en cuanto tomaron asiento el muchacho se deshizo de ambas cosas y JunSu lleno de curiosidad decidió acercarse a saludar.

 

El sonido de su celular lo distrajo.

 

El mensaje lo hizo olvidar de su pequeña distracción.

 

Y velozmente salió del lugar. Shim ChangMin lo tenia que escuchar.

 

 

 

 

 

—¡Auch! Mamá… Mamá basta, que no soy un niño pequeño.

 

Rye lanzó a su hijo en el diván y su esposo arrugó el entrecejo confundido, mientras veía como un tranquilo MinHo entraba tras ellos. El hombre se levantó de su asiento y se acercó a ChangMin quien sobaba su oreja adolorida debido al jalón constante que había recibido de su mamá.

 

—¿Qué sucede, Rye?

—¡Que este muchachito piensa casarse y ni ‘Pio’ nos ha dicho!

—¿Qué tu, que? ¡Shim ChangMin!

 

Shim volvió a sentirse como hace un rato. ¿Por qué nadie le decía nada a MinHo? ¡Él había sido él de la idea!

 

—Todo esto tiene una explicación, padre.

 

—¿Explicación? Admitimos tu relación con MinHo por que te consideramos a pesar de ser el menor el más consciente de todos, por que tratamos de entenderte. ¿Pero de ahí a casarte? ¿Has perdido la razón? Ni siquiera te has graduado como profesional.

 

—Además… ¿Se te ha olvidado nuestra tradición familiar?

—Se pueden calmar. Hablan como si JaeJoong y JunSu nunca hubieran salido con nadie.

—Ellos ya están a punto de graduarse y tú tienes apenas veintiuno.

 

—Señores, yo se que esto puede parecer una locura, pero lo hemos pensado bien. No es una decisión tomada al azar.

—Oh, MinHo lindo. No es tu culpa que ChangMin te haya llenado de ilusiones, él sabe a la perfección nuestra tradición.

 

ChangMin miró a su madre, luego a MinHo y las miradas de madre a hijo que se lanzaban. Luego miró a su padre con aquella expresión de que apoyaba enteramente a Rye, y ChangMin únicamente suspiró. Tenía la batalla perdida. En ese cuento, MinHo era el pobre niño que no sabía nada de la vida y él, el insensible aprovechado.

 

…Se notaba que no lo conocían.

 

—Bueno, basta. En todo caso no hay mucho que hablar. ChangMin conoce de nuestra tradición familiar y por nada del mundo se va a dejar pasar esto por alto. Así que no hay nada que discutir.

 

—Pero señor…

—MinHo, es mi última palabra. Si JaeJoong y JunSu no se casan o comprometen antes. No hay boda para ustedes.

 

 

 

 

 

—Pues mi gente dice que demoraran mucho en terminar de reparar tu auto.

 

JaeJoong suspiró ¿Qué tan fuerte puede haber sido el golpe? Prefirió no preguntar.

 

—¿Vas a dejarlo?

—Supongo, pero no cargo efectivo. ¿Lo puedo dejar?

—Claro suficiente garantía con tu auto.

—De acuerdo entonces yo estoy llamando para cuando lo tengan listo.

 

—De acuerdo ¿Vives en Seúl, cierto?

—Si.

 

JaeJoong estiró su mano y YunHo apretó la suya con fuerza a modo de despedida. Muy a lo occidental sinceramente, pero luego de eso, JaeJoong únicamente agarró su maleta, celular y papeles. Con la firme decisión de tomar un taxi y llegar a casa cuanto antes.

 

—Oh, y hay un agregado especial de veinte dólares por el aventón hasta acá.

—¡¿Vas a cobrarme por haberme traído?!

—Si.

—Eres un…

 

JaeJoong mordió su labio inferior, observó la sonrisa en YunHo y prefirió callar, tomó su maleta y giró dispuesto a salir de ahí.

 

—Si quieres puedo llevarte.

JaeJoong giró —¿En serio?

—Solo serían diez dólares más.

—¡Imbécil!

 

YunHo sonrió al verlo salir con la maleta y el rostro indignado. Miró el cielo y supuso que empezaría a llover.

 

—¿Quién era?

—Un niño rico.

YeSung sonrió –Te encantan los niños ricos ¿Verdad Hyung?

—No es mi culpa, siempre me los termino encontrando. Ahora vamos a trabajar.

 

YeSung solamente le quito la gorra que acababa de colocarse y YunHo decidió dejársela quitar, observó al muchacho acercarse a los demás que admiraban el carro tan lujoso que el tal JaeJoong acababa de dejar, y por un momento pensó que sino fuera por cierto muchachito brinquillo que no veía desde hace días.

 

…Quizá ese tal JaeJoong le hubiera llamado mucho la atención.

 

 

 

 

 

—¿Sabes lo que es un Gigoló?

 

YooChun sonrió.

 

Miró su reflejo en el espejo y suspiró largamente mientras empezaba a desvestirse y Mir a su lado únicamente guardaba la ropa en cada uno de los cajones.

 

—No soy un Gigoló, Mir. Únicamente ofrezco mi compañía a las mujeres que se sienten solas y quieren salir por ahí a divertirse.

—¿Hay alguna diferencia?

—No me acuesto con ellas— Mir enarcó una ceja y YooChun corrigió –…No con todas.

 

—Como sea ya está la comida ¿Vas a cenar?

—Primero me voy a dar una ducha.

 

Mir asintió y contó mentalmente hasta treinta, calculando el momento exacto en que el agua caería sobre el cuerpo de Park.

 

—¡¡Mir!!

—Oh, olvide decirte Hyung, la casera volvió a castigarnos quitándonos el agua caliente por una semana.

—¿Qué? ¿Y ahora por que?

 

YooChun se asomó, con el cabello un poco mojado.

 

—Por que nos atrasamos otra vez con el pago del arriendo.

—¡Demonios! Pero si antes de subir le vine pagando.

—Exacto, antes de subir. Ella nos cancelo el agua caliente a las siete de la mañana, poco después de que saliste.

 

—¿Y por que no me lo dijiste?

—Por que me gusta verte sufrir.

 

Mir sonrió y salió corriendo de la habitación de YooChun quien ya había intentando echarle un poco de agua. Se encamino a la cocina a servir la comida y sonrió brevemente. Le agradaba demasiado esa convivencia y sino fuera por que apenas tiene diecisiete años y es demasiado joven para trabajar.

 

Hace mucho que hubiera intentado ayudar a su hermano con los gastos.

 

 

 

 

 

—¿Dónde estuviste?

 

Siwon se levantó del asiento y se acercó a un cansado JaeJoong que acababa de entrar a la residencia Kim. Jae recorrió con la mirada el lugar y pudo observar que por la presencia de sus padres y los de Siwon, ChangMin y MinHo eran el tema de conversación.

 

Dejó que Siwon le entregara sus pertenencias a la empleada y sonrió brevemente cuando notó la preocupación en sus facciones.

 

—Solo se me daño el carro y tuve que dejarlo en el taller, nada grave.

—Bien ¿Ya te enteraste?

—Por supuesto que si.

 

—¡Ya llegue!

 

JunSu entró repentinamente con las llaves del auto todavía en sus manos y observando a JaeJoong algo sorprendido, puesto que el muchacho lucía muy cansado. Y por el estado en que su cabello castaño se encontraba suponía no se había visto en el espejo por mucho rato.

 

—Que bueno que ya están todos, tomen asiento.

 

Fue el cabeza de familia de los Choi quien invitó a todos a sentarse.

 

—No hay de que preocuparse, ellos no se van a casar.

 

—¿Por qué lo dices Siwon?

—Una de las tradiciones familiares de ChangMin es que no puede casarse sin que sus hermanos mayores lo hagan antes. JunSu acaba de terminar con Joon y JaeJoong y yo pues… Por supuesto que ni de cerca a algo parecido.

 

JaeJoong bajó la mirada, en parte Siwon tenía razón. Pero en parte esas palabras dolían también. Por que sencillamente él si quería a Siwon, y Siwon como se lo había dicho mil veces. No se ataba a nadie.

 

—¿Entonces hay de que preocuparse?

—Por supuesto que no.

 

 

 

 

—Habrá que apurarse con lo de conseguirles entretenimiento futuro a tus hermanos.

 

ChangMin miró a MinHo quien sostenía en sus manos una lata de soda, ambos sentados en el jardín de la mansión, permanecían cual acusados esperando el veredicto de sus familias. ChangMin sonrió y abrazó al menor contra su cuerpo.

 

—Jae está con tu hermano.

 

—¿Y? Siwon tiene la maldición de ser demasiado Open Mind, así que no nos puede ayudar.

—Pero Jae lo quiere.

—¿Y? Mi hermano también lo quiere, pero estoy seguro que nunca se han querido lo suficiente.

 

—¿Y crees que tu hermano va a dejar que así de fácil le quites a Jae?

—De él también nos podemos encargar.

—Pero…

 

—ChangMin… Casi estoy seguro de lo que nos van a decir que no.

—¿De verdad me quieres tanto? ¿De verdad te quieres unir a mi vida para siempre?

—¿Lo dudas todavía?

 

ChangMin observó el rostro de MinHo y más como impulso que como muestra de cariño, acarició aquel rostro con lentitud. Cerró los ojos y pudo sentir que MinHo lo hacía también.

 

—Hagámoslo.

 

A MinHo prácticamente le brillaron los ojos.

 

—¿Aquí? Nuestros padres pueden salir en cualquier momento y suficiente con la escenita que le dimos hoy a tu mamá.

—No hablaba de eso, pequeño pervertido. No se como te pueden considerar la victima.

 

—Por que soy demasiado lindo.

—Como sea, me refería a que hagamos hasta lo último para casarnos. El fin justifica los medios ¿No?

 

MinHo volvió a brillar, sonrió deslumbrantemente y agarró a ChangMin por el cuello, con el único objetivo de poder besarlo una vez más. Por que sus besos eran estupendos y a MinHo le encantaban.

 

—Haber pequeños pervertidos, se calman.

 

Siwon apareció. Con una pequeña sonrisa en el rostro y MinHo rodó los ojos, no necesitaba ir hasta el salón para saber la respuesta. Pero no importaba. Por que a partir de ahora comenzaría la cuenta regresiva para los vacíos corazones de aquellos tres.

 

 

 

 

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—Niños…

 

JaeJoong levantó la mirada, con sus nueve años recién cumplidos siempre se había jactado de ser un buen hermano mayor, y como tal se encontraba en el parque junto al pequeño JunSu, quien con sus ocho años en la espalda corría tras el balón. JaeJoong únicamente leía su libro y miraba a ratos al menor solo para vigilar que no se cayera.

 

—Papá… ¿Sucede algo?

JunSu se les unió de inmediato y Ohn acarició con amor los cabellos sus hijos —¿Recuerdan a mi amiga Rye?

—Si.

 

—Pues ella ha venido al parque conmigo ¿No les molesta?

—Por supuesto que no.

—No papi.

 

Vieron a la mujer bajar del auto, cogiendo de la mano a un niño pequeño que miraba con curiosidad el lugar.

 

—¿Quién es ese niño, papá?

—Su nombre es ChangMin, y es el hijo de Rye. Tiene siete años, casi su edad.

—¡Si! Alguien más con quien jugar futbol.

 

JunSu salió corriendo hacia donde se encontraban los dos y Ohn observó con una sonrisa en el rostro como JunSu le hablaba con esa energía tan propia en él al menor. Sintió la mano de Jae sujetar la suya y de inmediato regreso la mirada a su hijo mayor.

 

—¿Qué sucede Jae?

—¿Cuándo nos vas a decir que Rye es tu nueva novia?

 

Ohn se vio sorprendido. JaeJoong siempre había sido un niño muy persuasivo, pero en esta ocasión, verdaderamente lo había dejado sin palabras.

 

—Mira el es mi hermano mayor, JaeJoong. Pero todos le dicen Jae.

—Mucho gusto. Shim ChangMin.

—¿Qué les parece si jugamos un poco de futbol?

—Su, sabes que no me gusta el futbol.

 

—De acuerdo, de acuerdo ¿Qué tal las escondidas?

—Me parece bien ¿Tu que dices, Min?

—No se contar hasta número muy altos, pero acepto.

 

Los niños se alejaron corriendo, Rye tomó de la mano a Ohn y él únicamente le sonrió. —¿Cuándo se los vas a decir?

—En unos días, ya creo que no les va a sorprender tanto.

—Yo también se lo diré en unos días a Min.

 

Desde esas manos entrelazadas, en el dedo anular de Rye un hermoso anillo de compromiso resplandecía.

 

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FIN CAPITULO UNO

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6 comentarios sobre “Tradición Familiar: Capitulo 1

    kira *o* escribió:
    1 marzo, 2012 en 13:13

    OMG!!!! O.O… osea que Jaejoong y Junsu no son hermanos de Minnie?¡???? … solo por que su appa se caso con la omma de Minnie no??

    waaaaaaaaaaaaaaaa me encanta n.n … seguire leyendo n.n

    Me gusta

    minakolovemin escribió:
    12 mayo, 2012 en 9:58

    KYAAAAAAAAAAAA~~~~~ ME ENCANTAAAAA!!! ….Minho el inocente xDDD y Changmin el perver~ xDDD pero si ambos son iguales xDDD,…graciaaaas~~!!!! ^^ m encanta..voy a seguir leyendo~ *_*

    Me gusta

    Itayuyi Vivar escribió:
    18 agosto, 2012 en 16:45

    jajaja me gusta la mala vida, ya se ke aún no hay actualizaciones y ke me voy a desesperar después por eso pero es ke no lo pude evitar es tan graciosos pobre min todos lo creen un pervertido jajajaja

    Me gusta

    halmonieyunjae escribió:
    18 marzo, 2014 en 13:09

    Ay~~ asi que Min no es hermano de Jae y Junsu~~~ por eso el “Shim” ahora todo tiene sentido :3
    Aksgsushhs Yunho siempre tan impresionantemente sexy *¬* y Yoochun todo un gigoló para poder manteber a su hermano ;0;
    Ajshssugs me voy a seguir leyendo :3

    Me gusta

    laucamp escribió:
    9 febrero, 2015 en 2:58

    Aunque Min no es su hermano de sangre, lo aman esos hermanos que le dio el destino…
    Ahora los van a casar a como de lugar para poder hacerlo ellos, por lo pronto hay que lograr que estos conozca a los elegidos…
    Gracias

    Me gusta

    Chunsadycta escribió:
    22 julio, 2015 en 0:04

    Atrapada atrapada me encanta la situacion. Pero lo que me tiene curiosa es como es que Yoochun y mir tan solitos? y Yunho wooooo Yunhooo todod un sexy Mecanico esto se va a poner Muy myy interesantree¡¡¡¡ ah y Mi Chunnie no es un Gigolooo >.< Es solo que con lo sexy que es bueno inevitable que tenga su pegue jajajaj Lo AMOOOO¡¡¡¡

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