Tradición Familiar: Capitulo 6

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Tradición Familiar.

 

CAPITULO 6: Aunque todavía no lo entienda.

 

 

 

 

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—Nunca vi esa película.

 

ChangMin habló inconscientemente, MinHo levantó la mirada y dejó la pequeña maqueta que se encontraba haciendo para la clase de arte y sonrió.

 

—¿Cuál película, Hyung?

—Casa Blanca. Dicen que es la más romántica de todos los tiempos.

MinHo se sorprendió —¿Te gustan las películas románticas?

 

—No, pero me hubiera gustado verla. Y saber de que hablan en esas películas viejas que ve mamá, donde siempre mencionan la dichosa película y las mujeres se ponen tan cursi que hasta lloran, me gustaría haberla visto solo para saber por que mamá asiente mientras llora dándole la razón a la actriz de que es la mejor película de todas.

 

—¿Quieres mucho a tu mamá, verdad Hyung?

—Si, pero prefiero alejarme cuando ve ‘Cuando Harry encontró a Sally’ es un mar de lágrimas y suspiros impresionante. Como mencionan a Casa Blanca todavía peor.

 

MinHo rió brevemente, había descubierto a JaeJoong en una ocasión viendo ‘Cuando Harry encontró a Sally’ no lo había visto en la pose de cursi o lleno de suspiros. MinHo se preguntó si ChangMin lo sabía.

 

—Bueno… Una vez vi por casualidad el final de Casa Blanca y por lo que pude entender no se quedan juntos. La chica prefiere al millonario o algo así.

—Triste— ChangMin dejó las piezas que se encontraba pegando a la maqueta y levantó la mirada hacía el techo.

 

—¿Por qué, Hyung?

 

—Si mi historia de amor terminara de esa manera, rechazando el amor y siendo feliz con el dinero, no sería feliz en verdad. Preferiría estar con la persona a la que quiero y de ese modo entonces si sería feliz. 

 

MinHo sonrió, dejo lo que estaba haciendo y se acercó a Shim.

 

—Hyung… ¿Es cierto, estás saliendo con alguien mayor?

ChangMin suspiró, acariciando los cabellos de Choi –…Si, es cierto.— MinHo bajó la cabeza, mordió su labio y volvió a encarar a Shim, le regaló una pequeña sonrisa y empezó a recoger sus cosas.

 

—Me tengo que ir, seguimos con el trabajo mañana.

 

La mirada de ChangMin fue obviamente de confusión, Choi tomaba sus cosas y empezaba a salir de la habitación, Shim prefirió únicamente dejarlo ir, para cuando MinHo abrió la puerta y la sostuvo así, dándole la espalda. Las palabras del menor lo desubicaron.

 

—No importa, no me importa con quien estás saliendo, Hyung. Por que aún así mis sentimientos por ti no cambian. Yo igual sigo enamorado de ti.

 

ChangMin quiso detenerlo, pero la confesión lo había tomado por sorpresa, la puerta se cerró, MinHo ese día había dejado en la habitación de Shim su alma descubierta. Y no había recibido respuesta alguna.

 

 

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Cuando MinHo sintió las manos de ChangMin levantando su camisa, lo único en lo que pudo pensar era en que tenía que levantar los brazos y dejar que ChangMin lo despojara de la camisa polo que llevaba en ese momento.

 

Era inadecuado, por que seguían en el auto de ChangMin y estaban en el garaje de la casa del mismo, pero en realidad en esa relación, el moralista y digno no era él, así que si ChangMin había empezado con los besos, él no lo detendría.

 

Las manos de ChangMin tocaron su piel, y él únicamente cerró los ojos, el contacto de la piel del mayor con la suya siempre era placentera, su espalda apoyada contra el vidrio del auto y poco a poco las manos de ChangMin empezaban a viajar también hacía su pantalón.

 

Y no es como si MinHo se pudiera quedar quieto por demasiado tiempo. Por que sus manos empezaron a desbotonar la camisa de ChangMin, odiaba que usara esas camisas, siempre demoraba en quitársela, y siempre terminaba dañándoselas por abrirla de golpe.

 

Una sonrisa se posó en sus labios, ChangMin entonces se detuvo.

 

—No lo hagas.

—Siempre te he dicho que odio estas camisas, ¿No ves que las mías las puede quitar rápido?

—Por eso las usas siempre, que tramposo MinHo.

 

ChangMin besó su cuello, muy cerca de donde la manzana de Adán se encontraba y bajó lentamente con sus besos, en dirección recta, y fue entonces cuando Choi dejó emitir un pequeño gemido de sus labios, por que los de ChangMin habían empezado a llegar a su ombligo, y esa era su parte sensible.

 

Las manos de ChangMin abrieron su pantalón y cinturón demasiado rápido, siempre le intrigó a MinHo por que siempre el mayor lograba dejarlo atrás en cuanto a destreza y velocidad se trataba. Pero era sencillo, MinHo adoraba ser el blanco de caricias de Shim ChangMin.

 

ChangMin se alejó un poco, sonrió y desabotonó su camisa, más rápido de lo que MinHo hubiera podido hacerlo, rápido pero sin parecer apurado. MinHo se arrodilló quedando a la altura de ChangMin, ya que dentro del auto era muy difícil siquiera mantenerse así.

 

¿Recuerdan lo mucho que MinHo adora los labios de ChangMin?

 

Pues él nunca ha tenido problema alguno en demostrárselo, agarró sus mejillas y unió sus labios, lo besó de aquella manera que sabía a ChangMin le encantaba. Pausadamente, jugando con sus labios y lengua. Retrocediendo sin que siquiera el mayor se diera cuenta.

 

Después de todo el asiento trasero era siempre mucho más cómodo.

 

Y aunque a ChangMin se le dificultaba un poco más cruzar hacía atrás, finalmente pudo hacerlo. MinHo dejó que lo recostara, dejó que el cuerpo de ChangMin estuviera sobre el suyo, que sus manos tocaron su espalda y piel. Dejó que incluso mordiera juguetonamente su labio inferior.

 

—¿Podrían tener la amabilidad de vestirse y dejar de protagonizar una película porno?

 

Dos toques en una de las ventanas del auto e instintivamente ChangMin levantó el rostro. Dejando de besar a MinHo, cesando el movimiento de sus manos y con el cabello algo alborotado, las manos de MinHo tenían la culpa.

 

MinHo arrugó el entrecejo. Reconocería esa maldita voz donde fuera.

 

—¡Lárgate!

 

Y  ni siquiera lo pensó demasiado cuando volvió a tomar por las mejillas a ChangMin y lo besó. Con pasión, con desesperación, por que en realidad hace mucho que no estaban juntos y eso, empezaba a estresarlo.

 

—¡Padre quiere vernos, mocoso hormonal así que regrésale el pantalón a ChangMin y sal de ahí! ¡¡Ahora!! ¿O quieres que llame a tus suegros?

 

Y MinHo suspiró, por que ante la mención de sus padres, ChangMin de inmediato se sentó y buscó su camisa en el asiento delantero, abrió la puerta y abotonando su camisa como podía salió.

 

—Hola, Siwon.

—¿Pervirtiendo a mi hermanito para variar?

—Sabes que no es así.

—¿Ah, no? ¿Entonces por que siempre es él quien más desnudo se encuentra?

 

MinHo suspiró podía incluso hasta apostar su reloj recién regalado por ChangMin a que Shim se había sonrojado. Su hermano podía ser muy insoportable cuando se lo proponía, sujeto sin abrochar su pantalón y arrugó el entrecejo.

 

—¿Acaso en alguna ocasión he frustrado yo tus encuentros sexuales, maldito entrometido?

 

Fue directo igual que lo era su hermano, Siwon sonrió descarado. –El día que te atrevas, no vives para contarlo enano. Ahora por favor ponte una camisa y abrocha tu pantalón.

—Estoy con ChangMin.— Abrazó por la espalda a Shim y acentuó su seria mirada. –Es mi tiempo de calidad con ChangMin. No estorbes.

 

—Oh… Aún recuerdo ese tiempo cuando eras un niño y te la vivías pegado a mí.— La falsa melancolía en la voz de Siwon logró arrancarle una sonrisa a ChangMin.

—MinHo ve, tu padre por algo ha de querer verlos.

—Pero…

 

—Ve, luego regresas y estudiamos la clase que me dijiste que no entendiste.

 

Siwon rió intentando mirar hacía otro lado. –Si la clase, como no. Jae y yo solíamos no entender muchas clases. Lo curioso es que siempre estudiábamos juntos. Cuando ninguno de los entendía absolutamente nada.

 

—Pues para tu información ChangMin si tiene más cerebro que tú, así que si estudiamos… A veces.— Siwon enarcó una ceja.

—¿Y las otras veces?

 

—¡No te interesa!— MinHo se acercó a su hermano y analizó su rostro con atención. —¿Por qué estás de tan buen humor?— Siwon se sintió repentinamente descubierto, retrocedió un poco y carraspeó intentando cambiar de tema.

 

—Se nos hace tarde.

—No me desvíes el tema, Choi Siwon. Estas relajado y feliz. Lo suficiente como para que mis palabras sobre ChangMin y yo teniendo sexo no te afecten. ¿Por qué?

 

—Por que de seguro viene teniendo sexo desenfrenado con Jae.

 

ChangMin miraba sus manos cuando los hermanos Choi regresaron a mirarlo. La verdad es que la parte del sexo MinHo no lo dudaba. Pero resulta que si fuera así, JaeJoong estuviera junto a Siwon en estos momentos. MinHo no aprobaba ese tipo de relación que Siwon y Jae llevaba.

 

…Por que el no admitiría tener que compartir a ChangMin.

 

Era egoísta. Si. Ni siquiera lo negaba, por que no podía ni siquiera pensar en la posibilidad de imaginar a ChangMin divirtiéndose con alguien más y por que él no quería estar con alguien no fuera ChangMin.

 

Esa relación extraña de Siwon y JaeJoong… No la entendía.

 

—Ya veo… MinHo comienza a mal influenciarte. ¿Desde cuando eres tan horrendamente sincero. Shim?— ChangMin sonrió ante las palabras de Siwon y decidió estirar un poco su cuerpo.

—No lo sé. Desde que no puedo acostarme con mi novio desde hace como tres semanas tal vez.

 

ChangMin volvió a sonreír y palmeó un par de veces el hombro de Siwon. Alejándose de la vista de los dos hacía el interior de su casa. –Llámame cuando te desocupes.— MinHo asintió aún sabiendo que ChangMin no lo miraba. Miró a su hermano y sonrió.

 

ChangMin le había cobrado con creces la interrupción a Siwon, por que en su rostro había una mueca extraña y MinHo estaba tan feliz. Después de todo, debía ser como una patada en el hígado escuchar ese tipo de cosas sobre tu hermanito menor.

 

—De acuerdo, ya eliminé mis instintos asesinos hacía ChangMin y borré de mi memoria que si quiera enunció que tu y él tienen sexo seguido.

—¿Qué te hace pensar que no es así?

 

—¡Dios! Solo no volvamos a tocar el tema. ¿Bien?— Siwon comenzó a caminar, muy seguramente hacía la entrada de la residencia Shim donde había dejado su auto.

—Solo si dejas de interrumpirnos.

 

—No tientes a tu suerte Choi MinHo.

 

El menor solamente sonrió, no olvidando tomar la camisa que había dejado dentro del auto. Sus cosas se podían quedar ahí, después de todo tenía que regresar. Según ChangMin, a estudiar.

 

 

 

 

JaeJoong había decidido el lugar.

 

En uno de los múltiples restaurantes dentro de la Universidad, JaeJoong había decidido aceptar la invitación a almorzar de YunHo dentro de aquel lugar, el olor dulzón de los postres llegaba a sus fosas nasales y la deliciosa comida en su plato constataban maravillosamente.

 

—Sabe delicioso, nunca había comido aquí.

—Y hay muchas sucursales, una en el centro. La más grande.

—Si, la he visto. Es definitivo tendré que entrar algún día.

 

Sonrió al ver el rostro de satisfacción en Jung mientras probaba su comida, las cosas habían ido muy bien durante el día y le gustara o no a JaeJoong este día le pintaba demasiado bien como para que alguien pudiera arruinarlo.

 

—¿Eres chef entonces?

—Si, bueno voy a graduarme en un tiempo, pero ya no estoy estudiando.

—Que bien. Eso es bueno.

—¿Y tú?

 

YunHo limpió con una servilleta la comisura de sus labios. –Yo estudié mecánica automotriz. Así que me desempeño en mi campo.

—Mira tú… Así que has sido todo un profesional.

—Claro que si ¿Qué esperabas?

 

JaeJoong rió un poco, pero cuando agachó un poco la cabeza y vio hacía la planta baja al notar la pequeña algarabía de muchas personas, arrugó un poco el entrecejo. Habían muchas personas que saludaban a un muchacho con gafas y cabello lacio, JaeJoong desde el primer piso no lo podía distinguir muy bien.

 

—Seguramente es HeeChul. Estudió por un par de años aquí y es muy popular, supongo que hay cosas que nunca cambian. Espero que no te moleste.

 

Pero cuando YunHo vio el rostro de JaeJoong supo que no era así, Kim había arrugado el entrecejo y mantenía una expresión muy seria en el rostro. Incluso había dejado de comer y parecía dispuesto a levantarse en cualquier momento.

 

—¿Por qué lo invitaste?

—Bueno yo…

—Se suponía que íbamos a almorzar juntos.

—No pensé que te pudiera molestar tanto.

 

La manera despreocupada en que YunHo dirigió sus palabras a él mientras luego de unos segundos bebía agua, por supuesto que lo terminaron por molestar, dejó la servilleta sobre la mesa, agarró su bolso y se levantó.

 

—¿JaeJoong?

—Ese sujeto no me cae bien, supuse que lo sabías.

—No, no lo sabía. Y de todas formas, no tienes por que ponerte así. A mi no me agrada tu novio y no por eso te ando evitando.

 

—¡No te estoy evitando a ti!— JaeJoong colocó las manos con fuerza sobre la mesa, con el entrecejo arrugado y un poco más molesto todavía. —¡Y de todas formas yo no te impongo la presencia de Siwon como tu lo haces con HeeChul!

 

—Solo lo invite a cenar, demonios. ¿Cuál es tu problema?

 

YunHo también se levantó, empezando a molestarse también, JaeJoong apretó los puños. Exacto. ¿Cuál era su problema? ¿Por qué le molesta tanto? Pero justo cuando estaba dispuesto a decir cualquier oportunidad, la sonrisa de HeeChul se hizo presente, terminando de subir los últimos escalones.

 

—Yunnie~ Oh, hola JaeJoong.

 

HeeChul sostuvo el brazo de YunHo con confianza mientras lo miraba a él con una sonrisa, JaeJoong sintió incluso más rabia en su interior, HeeChul lo notó, por que de inmediato susurro un débil ‘¿Qué sucede?’ en el oído de Jung.

 

—Vámonos, HeeChul. Te invito a comer a cualquier otro lado.

—No es necesario.— JaeJoong cruzó la maleta en su cuerpo y dejó un billete que alcanzaba para cancelar su parte del almuerzo. –Yo soy quien me voy de aquí.

 

—He dicho que no, JaeJoong.

—Tú no eres quien para decirme nada, Jung YunHo.

 

Y así de molesto, JaeJoong empezó a bajar las escaleras, HeeChul lo observó marcharse aún sin entender lo que sucedía, miró a YunHo, y el muchacho lucía tan o más molesto que el mismo JaeJoong.

 

—Yunnie…

—Lo siento, Chul. Pero es obvio que no podré ayudar a MinHo y ChangMin.

—¿Por qué lo dices?

 

—No llevamos ni dos horas desde que de alguna manera nos disculpamos y de alguna manera nos empezamos a llevar bien, y mira nada más como terminó todo.— YunHo le hizo un pequeño gesto a HeeChul para que se sentara y Kim obedeció. –Dejemos las cosas como estaban.

 

—Pues encuéntrale el lado bueno a JaeJoong, por que yo ya empecé con mi parte.

 

YunHo entonces dejó de comer. —¿Tan pronto?— esta vez si se permitió ocultar un poco la molestia mientras HeeChul empezaba a leer la carta de pedidos. –No pensé que el amor del tal Siwon por JaeJoong fuera tan frágil.

 

—En realidad, Yunnie. Sabes muy poco sobre esa relación.— YunHo enarcó una ceja, y HeeChul sonrió. –Ellos mantienen una relación completamente abierta y de todas formas…

—¿Tú conocías a Siwon desde antes, verdad?

 

HeeChul dejó la carta y suspiró. –Si, en París. Hace algunos años atrás.

—Con razón…

—¿El que?

—Nada… Solo, lo supuse desde que se encontraron en la mansión de los Kim.

 

Un mesero llegó unos segundos después, recogió los platos de JaeJoong y tomó el pedido de HeeChul, como si en realidad JaeJoong nunca hubiera pasado por ahí. Sin embargo, HeeChul no estaba dispuesto a dejarlo olvidar tan fácilmente.

 

—¿Y por que estaban peleando?

—Por ti.

 

YunHo siempre era terriblemente sincero, por lo menos con él, nunca le mentía, nunca lo había hecho, nunca le había ocultado algo. Y sinceramente, eso, era lo que HeeChul más apreciaba en Jung.

 

—No le simpatizo ni un poco. ¿Cierto?

—Fue más que eso, de repente se puso… Extraño.

—¿Extraño?

 

YunHo sonrió. –Como celoso.

—¿Crees que sospeche algo de lo de Siwon?

—No, pero en realidad no creo que eso le moleste tanto. Después de todo según tú, mantienen una relación abierta. ¿No?

 

—¿Celoso de nuestro acercamiento entonces?

—Probablemente.

HeeChul se apoyó en su asiento y cruzó los brazos. –Pensándolo bien, si estabas a solas con él. No tenías por que llamarme, solo vine a interrumpir.

 

—Que ya hayas desvestido a Choi Siwon no quiere decir que yo pueda hacer lo mismo con JaeJoong en un solo día.

 

HeeChul rió divertido y YunHo rodó los ojos mientras bebía un poco de soda. Aquel comentario había provocado en él un frío interno que lo había desestabilizado. Por alguna razón, YunHo sentía que este jueguito se le podía ir de las manos en cualquier momento.

 

 

 

 

JaeJoong se subió al taxi y arrugó el entrecejo.

 

Pasó las manos por su rostro y exhaló con fuerza. ¿Qué demonios le había pasado allá arriba con la presencia de Kim HeeChul? Fue como si de repente todo el ambiente maravilloso que habían formado se derrumbara y a YunHo pareciera no importarle.

 

Se había sentido a gusto con YunHo, desde esa locura de subirse a un bus, hasta el momento en que sus compañeros los vincularon y el almuerzo. Todo había marchado a la perfección, hasta que YunHo decidió que se aburría con él y hubiera invitado a Kim HeeChul a almorzar con ellos.

 

¿Por qué no le preguntó?

 

¿Por qué fue tan increíblemente desconsiderado?

 

¿Es que acaso no le importa en lo más mínimo lo que él piensa?

 

¡¿Por qué diablos estaba tan molesto?!

 

Habían muchas cosas que Kim JaeJoong solía no soportar, que JunSu agarrara de su ropa y cosas sin pedirlas. Que ChangMin agarrara y se marchara desconsideradamente a perderse incluso por días con MinHo sin avisarle a nadie y que Siwon de pronto olvidara que estaban juntos.

 

Bueno, Siwon era un caso completamente aislado, su relación hace mucho que no funcionaba como debería ser y eso ya ni siquiera dolía cada vez que JaeJoong lo pensaba. Pero aún así, Jung YunHo hoy se había ganado el premio al idiota del año.

 

¡Idiota, idiota, idiota!

 

En realidad, ahora con la cabeza un poco más fría. JaeJoong pensaba que no era tan malo, de algún modo YunHo lo había querido vincular con sus amistades, para de ese modo también afianzar su amistad. ¿No?

 

¡¿Pero que diablos estaba pensando?!

 

YunHo y HeeChul por ningún lado eran simples amigos. Y él por ningún lado quería a Jung YunHo tan solo como un amigo. ¿Y Siwon? Cuando el entendimiento proceso una respuesta. JaeJoong abrió los ojos sorprendido, con un vago susurro en sus labios.

 

—Oh, Dios… Me atrae el idiota insensible ese.

 

Está bien, podía controlar eso. Si, YunHo era terriblemente sexy, su sonrisa era asquerosamente envidiable y su voz era embriagante. Bien. JaeJoong podía controlar eso, Siwon también tenía esas características. ¿No?

 

Si, y por algo estaba saliendo con él.

 

¡No, no, no!

 

El no quería salir con YunHo, por ningún lado, por ningún motivo. Solo… Todo, había sido exabrupto. Si, así es, a eso se había reducido todo. Ahora, lo que iba a hacer es fingir que nada había sucedido y que únicamente había tenido un mal día, que había empezado bien, pero que el idiota de YunHo había decidido malgastar.

 

¡Demonios, JaeJoong! Deja de pensar en él

 

—Joven…— El hombre al mando del taxi lo miró por el espejo retrovisor, ahora que lo notaba conduciendo demasiado lento. —¿Me va a decir la dirección hacía donde se dirige o seguimos dando vueltas?

 

JaeJoong se sintió aún más avergonzado, ¡Idiota, YunHo! Esto era su culpa también.

 

 

 

 

 

MinHo sintió el vaivén de sus cuerpo y mordió su labio inferior con fuerza, el sudor en su piel no lo molestaba ni por un momento, en lo único que podía pensar era en lo mucho que había extrañado la voz susurrante de ChangMin en momentos así.

 

Los gemidos del mayor llegaban perfectamente a sus oídos y cada vez que cerraba sus ojos podía sentir que abandonaría la consciencia solo para poder gemir como en realidad le gustaría. Pero luego recordó que estaban en la habitación de ChangMin y eso no era recomendable.

 

Observó la mano de ChangMin y al notar que a pesar de no tener ni una prenda encima aún conservaba su reloj lo hizo sonreír, por que él también mantenía en su muñeca el reloj que ChangMin en la mañana hubiera decidido era para los dos de ahora en adelante.

 

Y hubiera sido lo más romántico que hubiera pensado. Si en ese momento ChangMin no hubiera mordido su cuello con fuerza, haciéndolo gemir como en realidad no quería.

 

–Agh~

 

Se apoyó con fuerza sobre las sábanas y aunque no podía ver el rostro del mayor incluso podía sentir que sonreía. –Extrañaba tus gritos exagerados, MinHo.

—Maldito, sabes que nos pueden escuchar y que te van echar la culpa a ti. ¿Eres masoquista acaso?

 

—Casi…
ChangMin logró agarrarlo por la barbilla y hacerlo girar un poco, sus bocas casi devorándose una vez más y MinHo volvió a perder el raciocinio y control de sus actos, un último movimiento. Y MinHo sintió que el aire le empezaba a faltar.

 

Agarró por el rostro a ChangMin y giró por completo casi sin pensarlo demasiado y lo siguió besando. De la misma forma en la que todo hubiera comenzado y de la misma forma en la que ChangMin le demostraba lo mucho que lo había extrañado todo este tiempo.

 

Y aunque la intensidad fue bajando de a poco, MinHo no borró la sonrisa en su rostro. ChangMin con su pecho algo agitado solo sonrió y corrió uno de los mechones de MinHo y lo escondió tras su oreja. Antes de dar un beso en su frente y dejarse caer sobre el cuerpo del menor, quien solamente rió un poco ahogadamente ante el gesto.

 

—No demoraste, pensé que sería algo importante.

 

MinHo se había dedicado únicamente a acariciar el cabello de ChangMin. –Padre solamente quería enseñarnos unas invitaciones a un evento de caridad muy importante a la cual, la familia Choi no puede faltar y mucho menos dejar de participar.

 

ChangMin rió un poco. –Si, nuestro padre también nos habló de eso en la mañana. Pero como JunSu es infaltable a esas cosas, no insistió demasiado.— Soltó un corto suspiró y volvió a apoyarse en la cama, para poder ver la cara del menor. —MinHo sabes que te conozco a la perfección ¿Verdad?

 

—¿Qué sucede, Minnie?

—No, ¿Qué te sucede a ti? Estabas muy extraño en la mañana.

 

—Oh, eso.— Fue el turno de MinHo para permitirse suspirar. –Es solo que hoy escuché como decían que tú y yo éramos totalmente incompatibles. Que tú estabas listo para el matrimonio, pero que yo para nada. Bueno, y un montón de cosas más.

 

ChangMin pocas veces colocaba un rostro serio. Logró sentarse con cuidado, logrando que con cuidado MinHo hiciera lo mismo, y tapando sus piernas con una sábana. Tomó por el rostro a Choi y lo miró a los ojos.

 

—Entiende bien esto, Choi MinHo. Si no estuviera seguro de lo que siento por ti, si no estuviera seguro de lo que tú sientes por mí. ¿Crees que haría tanta locura para que estuviéramos juntos?

 

—Pero ellas…

 

—El matrimonio para mi es algo serio. No es como si hubiera pensado en eso toda mi vida, pero yo no voy a casarme con alguien con quien me vaya a divorciar a los dos meses. Me conoces, para buena o mala suerte, pienso demasiado las cosas antes de hacerlas. Y tú, mocoso chismoso, has sido mi mejor decisión.

 

MinHo tuvo que luchar contra ese sentimiento desbordante en su interior que le gritaba que no importaba si lloraba, por que ChangMin era la persona indicada, por que podría llorar en su pecho una y mil veces más. Pero él no quería verse débil.

 

Y sin embargo, a pesar de los veinte y tantos años que ya cargaba encima, para MinHo fue inevitable, por que no sentía esa inseguridad desde aquella ocasión cuando tenía dieciséis y ChangMin destruyó sus esperanzas confesándole que había empezado a salir con alguien más.

 

En aquella época en la que ChangMin desconocía de sus sentimientos, en aquella época en MinHo pasó muchos días viendo el techo de su habitación y Siwon únicamente lo abrazaba con fuerza. Pidiéndole que volviera a ser el de antes, que volviera a sonreír, que se olvidara de ChangMin.

 

Es curioso, MinHo solo ha amado a ChangMin. Y ChangMin solo lo ha amado a él. MinHo no necesita más amores, y ChangMin tampoco. Independientemente de que les hubieran gustado otras personas.

 

Sonrió muy poco y se abrazó al fuerte cuerpo de ChangMin.

 

¿Qué importaba el pasado? ¿Qué importaban esas mujeres envidiosas?

 

MinHo era feliz ahora, ChangMin era feliz con él. Y nada ni nadie lo podía evitar. Por que lo que habían construido era hermoso, y sus planes estaban en marcha. Por que MinHo sentía cuando abrazaba a ChangMin que todo iba a estar bien.

 

Por que ChangMin solo quería, que su relación fuera así por siempre.

Y hoy, MinHo había descubierto lo que ChangMin tan secretamente guardaba en su interior.

 

Todo estaba bien así entonces.

 

 

 

 

YooChun subió las pesas una vez más y Mir se permitió emitir un pequeño bostezo.

 

—Cinco mil uno… Cinco mil dos…

 

El mayor de los hermanos Park, dejó la pesa en su lugar y le lanzó la blanca toalla en la cara al menor. –Muy chistosito ¿No?

—Es que me aburro de verte hacer lo mismo.

 

—Entonces imita a tu hermano mayor.

Mir negó de inmediato. –No gracias, mis músculos están bien como están, así de discretos.

—Pues entonces no critiques, que mis músculos son los que nos dan de comer.

 

—¡Imbécil!

 

Mir golpeó la espalda de YooChun y él con una pequeña mueca debido al dolor rió un poco. Mientras bebía agua pudo notar la mirada de Mir perderse entre la gente, pero decidió no tomarle demasiada importancia.

 

—Oye, YooChun… ¿Qué tan bien van las cosas con el tal JunSu?

—Bien ¿Por qué la pregunta?

 

Mir se acercó un poco al rostro de YooChun y señaló el pasillo principal, justo ahí donde JunSu con una toalla sobre su hombro derecho reía alegremente junto al mismo muchacho con el que YooChun lo había visto el día anterior.

 

¡Oh, maldita su suerte!

 

¿Es que acaso ese sujeto no pensaba despegársele? Arrugó el entrecejo y se levantó de su lugar, Mir únicamente lo observó preocupado.

 

—¿Hyung?

—Deja yo me encargo.

—Pero…

 

YooChun caminó demasiado rápido para Mir, pero cuando una hermosa mujer se hubiera acercado a los muchachos, YooChun de inmediato se escondió tras uno de los pilares, jalando a Mir en el proceso.

 

—¡Hey! ¿Qué sucede?

—Ella es una de mis clientes.— La voz susurrante en YooChun y Mir rió divertido. –No te rías mocoso.

 

—Es que a ti te pasa de todo, ahora hasta te van a bajar el trabajito.

—¡No hables de esa manera, Mir!

—¡¿Por qué?!— Mir se cruzó de brazos. –Tú andas con tus indirectas todo el tiempo. ¿Por qué yo no puedo?

 

—Por que yo soy yo, y tú eres mi hermanito menor y no debes expresarte de esa forma.

—Mmh… Idiota.

—¡Mir!

—Oh, ya se fueron.

 

—¿Fueron?

 

La suerte de YooChun empezó a cambiar, el muchacho que acompañaba a JunSu se alejó junto a la mujer dejando a JunSu completa y absolutamente a su disposición. Agarró a Mir por la camisa y lo empezó a jalar mientras caminaba hacia Kim.

 

—¡Hey, suéltame! ¿Qué haces?

 

—Primero explotó la fase celos en Kim JunSu, segundo la fase remordimiento y recompensa por el error cometido y finalmente buscó promocionarme como un adorable y cariñoso hermano mayor.

 

—¡¿Qué diablos?! ¡Suéltame YooChun!— Mir intentaba por todos los medios soltarse, he ahí cuando le daba la razón a su hermano con aquello del ejercicio. –No le voy a hacer de incestuoso por ayudarte con algo que tu y tus músculos deberían hacer por si solos y tampoco te voy ayudar a fingir que eres un buen hermano mayor.

 

YooChun entonces se detuvo, girando y mirándolo a los ojos por supuesto sin soltar el cuello de su camisa todavía. —¿Cómo que fingiendo? ¿Eh, mocoso? SOY un buen hermano mayor.

—Si claro, ¿En que pesadilla fue eso?

—Mas te vale que…

 

—¿YooChun?

 

Y Mir no pudo evitar la indignación que sintió al ver como el rostro de su hermano cambiaba de uno molesto—indignado—poco paciente a uno de sorpresa y felicidad total en cuanto giro a ver al heredero Kim.

 

Maldito hipócrita

 

—Oh, Junsu. Que sorpresa.

 

YooChun lo agarró por la camisa, jalándolo con fuerza contra su cuerpo, y pasando uno de sus brazos alrededor de cuello, cosa que para su desgracia pareció funcionar, por que JunSu enarcó una ceja, colocando una expresión menos amable en su rostro.

 

—Vaya… No sabía que venías a este gimnasio Chunie, y menos que tuvieras tan buenos amigos.— YooChun rió un poco, mientras JunSu solo bebía agua.

—Bueno yo diría que Mir y yo somos algo más que amigos.

 

YooChun lo miró, Mir miró a YooChun y aunque él no cambió su seria expresión, aún así YooChun agitó sus cabellos y rió un poco. Oh, el odio de Mir iba en incremento. Y el del tal JunSu también por que lo miró duramente y arrugó el entrecejo.

 

Genial, otra persona más que lo odiaba a su larga lista de personas que lo odian. No era la primera vez que hacían esto, bueno lo de los celos si. Pero fingir que eran pareja no, ¿Por que? Por que cuando las clientas se volvían insoportables y terriblemente acosadoras.

 

A su ‘querido’ hermano no se le ocurría nada mejor que decirles que se había hecho gay y ahora vivían juntos. Y finalmente luego de correr por que una mujer herida es peligrosa, en unos cuantos días los insultos, intentos de asesinatos, y golpes paraban para al pobre Mir y por fin dejaban a su hermano y a él en paz.

 

—Que bien por ustedes, bueno yo me tengo que ir.

 

YooChun abrió los ojos sorprendido ante esa aparente indiferencia en Kim, o el muchacho era muy orgulloso o sencillamente YooChun estaba perdiendo parte de su encanto. Incluso tuvo que verse obligado a darle un codazo a su hermano para que controlara la risa que estaba a punto de exteriorizar.

 

—Pero JunSu, por que no vienes con nosotros y comemos algo.

JunSu se detuvo. Sin siquiera girar y con los puños apretados. –No, gracias. No quiero interrumpir lo que hubieran tenido planeado.

 

—Hermano… ¿Por que él me esta dando la impresión de que cree que somos pareja o algo así?

 

Pero Mir no era tonto, sabía cuando y como intervenir. Aun más cuando se trataba del orgullo y trabajo de su hermano, por que después de todo, quien tendría que soportar a un herido en su orgullo Park YooChun no era otro sino él.

 

—¿Hermano?

 

JunSu esta vez había girado, un poco confuso todavía. Y Yoochun inevitablemente se sintió orgulloso de su hermano pequeño. Tanto que en un rápido movimiento le dedico una sonrisa al menor.

 

—Si, creo que no los he presentado. JunSu él es Mir, mi hermano menor.— Ambos hicieron un pequeño asentimiento a modo de saludo, YooChun amplió su sonrisa todavía un poco más, el rostro impávido de JunSu era adorable. Era hora de la fase dos. –Y Mir, no seas tonto. ¿Cómo crees que JunSu podría pensar algo así de nosotros?

 

—Eh… Bueno yo…— JunSu logró sonrojarse un poco. Y rascar su nuca con una tímida sonrisa en sus labios. –Creo que mejor si acepto su invitación.— Amplió un poco más su sonrisa y YooChun pareció alegrarse por ello. JunSu sintió la misma alegría también.

 

—¿Y de donde se conocen?

 

JunSu miró a Mir y sonrió. Ahora que lo pensaba mejor, el muchacho le caía bien. –Estamos juntos ayudando en una obra de beneficencia.

—Oh, si. Chun me ha contado de eso, iba a ir con él pero el Instituto no me lo permite, muchas horas de estudio.

 

—¿Todavía vas al instituto? Pensé que ya estabas en la Universidad.

—Pues no, en realidad eres la primera persona que me dice que parezco mayor a lo que soy, por lo general siempre piensan que soy hasta menor.

 

Ambos rieron y YooChun no pudo evitar lo bizarro de la situación, hasta hace un momento había una tensión absorbente y ahora de pronto son los mejores amigos. Es que la hipocresía es totalmente escalofriante. ¿O era que tal vez de verdad habían simpatizado?

 

Bueno, en verdad YooChun mucho de eso no podía opinar, por que él poco sabía del amor o la amistad. Apenas y sabía como querer a su hermano menor y hasta ahí.

 

—Pero si quieres ayudar, te ofrezco algo bueno.

—¿De que hablas?

—Chunie tu también puedes ir, mañana habrá un evento de caridad muy importante, habrán deportes, subasta y bueno, muchas cosas. Será divertido.

 

—¡Genial! Me encantaría ir.

YooChun arrugó el entrecejo, no, Mir no tenía por que ir. –Oye niño, ¿Y tú ya hiciste toda tu tarea?

—No tengo cinco años, YooChun. Y si, si la hice.

 

Se miraron fijamente y JunSu no pudo evitar reír alegremente. El teléfono de Kim sonó y con un gesto en la mano pidió permiso para poder alejarse por un momento. Mir se acercó un poco a YooChun.

 

—Bien, excepto por la extraña risa, me cayó bien.

—No vas a ir.

—Pero…

—Yo voy a trabajar y allá solo va a haber puros niños ricos, no quiero que vayas.

 

—Oye, JunSu es muy amable y me cayó bien y creo que yo también él, claro luego de que descubrió que no era un rival. Además no creo que sea hipocresía en realidad le agradé y él me agradó a mi.

 

—¡Mir!

 

—Ne~ JunSu Hyung.— Mir pasó un brazo sobre los hombros de JunSu quien sonrió atento. —¿Y donde es el evento? Solo por si el ogro de mi hermano no me quiere llevar.

—Oh, no te preocupes por eso, si lo deseas puedo pasar a recogerlos.

—¡Perfecto!

 

YooChun únicamente bufó, había olvidado que por algo, después de todo son hermanos. Maldito Mir manipulador que lo miraba de reojo con una sonrisa de ‘Te gané’

 

 

 

 

Siwon asintió ante la empleada que le abrió la puerta y decidió caminar directo a la cocina. Con la invitación tras su espalda, cubrió con cuidado los ojos de un tranquilo JaeJoong que parecía solo beber café y leer el periódico.

 

—¿Siwon?

—¿Ya no estás molesto?

 

Tranquilamente se sentó frente a JaeJoong, quien parecía un poco menos molesto que en esa mañana cuando le reclamó por lo del auto. –Creo que no, tengo otras cosas en que pensar.

—¿La graduación?

 

—También.

 

Siwon prefirió no indagar demasiado y le mostró la invitación al mayor mientras él doblaba el periódico. –Será mañana, pensé que sería bueno que fuéramos juntos para limar asperezas.

 

JaeJoong rió un poco. –Eso sonó a como si de pronto nos hubiéramos vuelto enemigos.

—Y no es así.— Siwon dudó un poco. —¿Cierto?

 

Kim JaeJoong pocas veces dudaba de sus actos, pero en ese momento solo quería fingir que en realidad aunque sea una parte de su vida, marchaba como debía ser. Agarró por las mejillas a Choi y besó sus labios con suavidad.

 

—Ya todo está bien, Siwon.

—Perfecto. Voy a participar en lo de…

 

Y JaeJoong entonces dejó de escuchar, fue como si hubiera presionado el botón de silencio a su vida, y únicamente pudiera captar sus propios pensamientos. Apoyó el codo en el mesón y la quijada sobre su mano.

 

Miró la invitación en sus manos y omitió un pequeño suspiro. De pronto Siwon lo aburría. ¿Iría YunHo al dichoso evento? Seguramente si, pero con el tal HeeChul a lado, si, eso era lo más seguro.

 

Aún así. JaeJoong tuvo que admitir que le alegraba el por lo menos saber que en realidad si tenía la seguridad de que podía ver a Jung YunHo ahí. Dio un pequeño asentimiento, sabrá Dios a que de todo lo que Siwon decía y sonrió. En realidad no le placía prestar atención.

 

Ni siquiera darle la suficiente importancia al por que del repentino entusiasmo de Siwon. Que probablemente venía desde la mañana, pero eso era extraño, por que luego de discutir no se habían visto más, hasta ahora.

 

En fin, en realidad, no quería pensar demasiado. Solo quería que el día de mañana, llegara cuanto antes.

 

 

..::..::..::..

 

—¿A que te refieres con que no piensas ir más al instituto?

 

ChangMin arrugó el entrecejo cuando luego de casi una semana de no ver a MinHo ni siquiera en el instituto. Se apareció en su casa, con un jean, un polo y una gorra, así como si nada. Con una sonrisa algo tímida en los labios.

 

—A eso Hyung, es solo que hablé con un buen amigo y él me aconsejó que si en verdad te quería tanto entonces debía olvidarme de ti, por que si estabas con alguien más solo me haría daño viéndote a diario.

 

MinHo prefirió omitir el hecho de que el nombre de ese amigo era YunHo y que llevaba un tiempo medio saliendo con él. Intentándolo olvidar en el proceso. Lo único que vio MinHo fue el rostro molesto de Shim ChangMin.

 

—¿Qué amigo es ese?

—No importa Hyung… Ni siquiera lo conoces.

—¡Importa! Por que te anda aconsejando estupideces.

 

MinHo arrugó el entrecejo. –No hables así, él es muy inteligente y muy importante para mí.

—¿Tanto que lo antepones sobre mi?— De acuerdo esto era extraño, ChangMin de pronto lucía muy, muy molesto. –Coges y desapareces casi por una semana, me voy de viaje y ni siquiera fuiste a recibirme. ¿Estabas con él?

 

—Ese día si, pero pensé que llegabas la otra semana.

—¡Al diablo con eso! ¡Aléjate de él, no me gusta!

—¡Ni siquiera lo conoces! ¿Además para que querías que te fuera a recoger? ¿Para verte besuquearte con el idiota que tienes por novio?

 

—¡No hables así de Rain!

—Entonces no hables tú así de mi amigo.

—¡No hablo de él, si te alejas de él!

—¡¿Pero por que demonios te molesta tanto?!

 

—¡¡POR QUE NI LO CONOCES Y LOGRA QUE TE OLVIDES DE MI!!

 

A MinHo esa confesión lo tomó por sorpresa, apretó sus puños y pensó en las palabras de YunHo. Tenía razón, ChangMin seguía con Rain y él no debía confundir las cosas, respiró profundo. Ya había dicho lo que tenía que decir, se cambiaría de instituto y se iría del país, muy lejos donde visitar a ChangMin le resultara muy difícil.

 

Caminó hacía la puerta y no se atrevió a mirarlo una vez más.

 

—MinHo…

—Ya te dije todo lo que te tenía que decir, Hyung.

—Min…

 

—No seas infantil, ChangMin. Tú estas con Rain y no pretendas tenerme a tu lado, amándote como un verdadero estúpido, esperando a que un día de repente te des cuenta que te has enamorado de mí. Por que esas cosas, en la vida real, no pasan.

 

Y cuando la puerta estuvo cerrada, Shim únicamente se pudo dejar caer sobre el sillón dentro de su habitación, con el sentimiento de perdida en su interior. Y con el sinsabor que MinHo había dejado en su corazón al pronunciar su nombre tan insípidamente.

 

 

..::..::..::..

 

 

 

Fin Capitulo Seis

4 comentarios sobre “Tradición Familiar: Capitulo 6

    Tsukiyomi Akemi escribió:
    9 agosto, 2011 en 13:09

    Ahh me choca, x q a Jae siempre lo utilizan y luego me lo dejan de lado o.ó

    Me gusta

    halmonieyunjae escribió:
    18 marzo, 2014 en 17:48

    Jae es el unico que es fiel… ni Siwon, Yunho y Heechul piensan en eso. Pobre de mi Jae ;0;
    El ChangMinHo me mata de ternurita~~ y de sensualidad :3

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    laucamp escribió:
    10 febrero, 2015 en 9:50

    Es verdad el único fiel es Jae, Changmin también, pues ama Minho, Junsu es de novios pero se que es fiel cuando anda con alguien, pero lo de Siwon, Heechul y Yunho no me gusta. Que esos do anden y sigan su vida como quieran pero que ya dejen a Jae y Yunho a parte, que no se metan con ellos.
    Gracias

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    Chunsadycta escribió:
    23 julio, 2015 en 11:48

    No puedo creer que al pobre de Minho le haya tocado sufrir asi por ChangMin ¡.¡ LO bueno de todo es que ya estan juntos luchando por su felicidad…aunque la verdad es que ya me dio mellito porque se de dos que van a lloear mucho y de otros de otros tres que no van a acavarcela con el enamoramiento y la carga de conciencia¡¡¡ Amo adoooro a estos hermanos Park sin la cosa mas tierna y divertida ommo Mir si que tiene buen maestro en casa jajaja

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