Amistades peligrosas: Capitulo 2

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Amistades Peligrosas.

 

CAPITULO 2: El enemigo de mi enemigo, es mi amigo.

 

 

 

‘¿Quieres salir conmigo?’

 

MinHo sonrió, leyó una vez más el mensaje en su celular y luego de ver al muchacho sentado tres asientos delante de él prestando atención a las clases, volvió a sonreír. El muchacho era apuesto, fuerte y simpático.

 

Pero no le gustaba lo suficiente. No, por que MinHo lo había decidido, tenía que ser este año. Él ya estaba en quinto y YunHo en sexto. Era el último año, la última oportunidad, por que Jung se iría a estudiar a Inglaterra.

 

Este año si o si. Choi MinHo y Jung YunHo tenían que salir juntos.

 

Escribió un rápido mensaje, con las típicas excusas, de ‘Lo siento mucho’ ‘No eres tu, soy yo’ ‘Quiero a alguien más’ y por supuesto el infaltable ‘Eres estupendo, encontraras a alguien mejor’

 

Suspiró y guardó el celular. Apoyó el codo en la mesa de su asiento y la quijada en su mano. Primer día de clases y ya tenía una confesión. Era impresionante. Sonrió una vez más observando la pizarra, pero ajeno a la clase.

 

—Profesor, buen día.

 

Un muchacho ingresó con tranquilidad, alto, elegante y demasiado serio para el gusto de MinHo, lo observó de pies a cabeza y no logró llamar su atención, por lo menos no lo suficiente, en especial por que el muchacho se veía de aquellos niños perfección.

 

—Shim, es la tercera hora. Estamos a punto de entrar al primer receso. ¿Cuál es su excusa?

—Acabo de llegar del otro lado del mundo, el avión se retraso. Lo siento mucho.

 

El profesor pareció pensárselo, pero finalmente le hizo un pequeño gesto con la cabeza para que entrara. ChangMin únicamente cerró la puerta y caminó hasta el final de la tercera columna, dejó la maleta en el suelo y miró con desatención por la ventana, que lastimosamente estaba demasiado lejos.

 

Choi lo observó por varios segundos. Recordaba haberlo visto un par de veces, pero hasta ahora nunca habían estado en el mismo salón. Según recordaba las últimas semanas del curso anterior había faltado. Shim siempre había sido un misterio dentro del Instituto.

 

El celular vibró sobre su mesa.

 

 

Ven al baño del tercer piso’

 

 

MinHo arrugó el entrecejo, era un mensaje de YunHo y resultaba demasiado comprometedor, era la primera vez que Jung lo invitaba a algún lado y menos a un lugar como ese entre clases. Mordió su labio inferior y levantó la mano.

 

Con o sin permiso, iría a encontrarse con YunHo.

 

 

 

 

—Bien, entonces mañana mismo quiero la investigación con letra de tamaño doce y renglón de dos espacios. No más de lo establecido que los conozco y son capaces de ponerme letra dieciséis con tal de escribir menos.

 

La mujer escribía en la pizarra los datos necesarios. Y los estudiantes aparentemente anotaban.

 

JaeJoong solamente veía su celular y las fotos que tenía almacenado. Suspiró al ver todas las miradas que estaban sobre él en la imagen, los abrazos, los regalos, las sonrisas. Quería regresar a Japón.

 

Observó a los estudiantes en el salón. Y su ánimo mejoró al notar que definitivamente Jung YunHo y su detestable amiguito no estaban en su salón. En el momento en que iba a tomar el lápiz para poder escribir, el lápiz cayó al suelo. Y JaeJoong bufó ante su suerte.

 

Estiró su brazo como pudo e intentó agarrarlo, miró a su alrededor y nadie parecía haberse dado cuenta. Extrañaba que todo el mundo estuviera pendiente de él y sus acciones, en Japón se hubieran lanzado al suelo solo para poder pasarle el lápiz.

 

Iba a volver a agacharse para intentar tomarlo, cuando una delicada mano le ofreció el lápiz azul que casualmente Joong le había regalado el último día de clases. JaeJoong levantó la mirada y sonrió.

 

—Gracias.

—De nada, soy Boa ¿Y tú?

—JaeJoong, mucho gusto.

 

La muchacha le sonrió y JaeJoong decidió imitar aquel gesto. Ella era muy bonita, simpática y seguramente llamaba la atención de muchos en el Instituto, ella era clave, si ella era popular, entonces JaeJoong de inmediato tenía que entablar amistad.

 

 

 

 

JunSu se volvió a recostar en su asiento con fuerza, realizó un pequeño puchero y se cruzó de brazos. El profesor de matemática seguía con su continúan charla, intentando ser simpático con los demás. Más un amigo que profesor, y JunSu no podía estar más aburrido.

 

HeeChul no estaba en su salón y era eso lo que lo ponía de peor humor, bufó con molestia y rodó los ojos, necesitaba el receso, ver a HeeChul y hallar la forma de que Chul se disculpara con los más populares del Instituto.

 

El problema es que HeeChul no lo haría y convencerlo era casi imposible.

 

YooChun sin embargo miraba con una sonrisa en el rostro a JunSu, sus expresiones y continúas muecas de niño engreído no complacido, lo divertían y desde que las clases hubieran comenzado, YooChun encontraba a JunSu lo único divertido en ese lugar.

 

Kim parecía absorto ahora con el lápiz en sus manos, como si concentrado como se encontraba buscara alguna solución para sus problemas. YooChun sin embargo no podía entender que clase de problemas podía tener un muchacho como él.

 

JunSu suspiró y YooChun enarcó una ceja, eso había sido lindo. Park sacudió su cabeza convencido de que. No, un hombre, por ningún motivo podía ser lindo. JunSu sin embargo giró y lo vio de manera extraña.

 

—¿Qué tanto me ves?

 

YooChun intentó hacerse el desentendido.

 

—¿De que hablas?

—Llevas observándome casi desde que comenzaron las clases, y es molesto ¿Sabes?

 

Park sonrió, se había percatado de su mirada desde hace tiempo y no se lo había demostrado. YooChun llegó a la conclusión de que JunSu era demasiado cauteloso con sus acciones. Pero de todas formas, YooChun no se dejaría entrever tan fácilmente.

 

—No se de que hablas.

 

Por que JunSu podía mal entender sus acciones, por que YooChun solo lo observaba por curiosidad y diversión, el muchachito ese podría creer que le gustaba o algo por el estilo. Y YooChun no tenía la menor intención de salir con alguien.

 

—¡Me estabas viendo!

 

YooChun giró para observar al profesor que seguía con su charla, y se propuso ignorar al muchacho Kim que había puesto su rostro rojo, seguramente debido a la furia que había empezado a crecer en su interior.

 

—Estas alucinando, niño.

 

JunSu apretó sus puños y giró hacía donde el profesor se encontraba. Intentando ignorar a Park en el proceso, esta bien, no importaba. JunSu tenía cosas más importantes de las que preocuparse, como por ejemplo buscar a su hermano y hacer que le devuelva su vida llena de lujos.

 

Y cuanto antes, mejor.

 

 

 

 

MinHo abrió la puerta del baño y no se sorprendió al notar que estaba vacío.

 

—¿YunHo?

 

El muchacho salió de uno de los cubículos y le sonrió.

 

—¿Para que querías que viniera con tanta urgencia?— MinHo jugó con la camisa en sus manos, camisa que YunHo le había pedido unos minutos después. Jung se acercó y le sonrió, el corazón se le agitó a MinHo.

 

—Demoraste demasiado, mocoso.

 

Siwon se asomó de otro de los cubículos y MinHo arrugó el entrecejo. —¿Qué haces aquí?

 

—¿Cómo que, que hago aquí?— Siwon le quitó la camisa de las manos y la puso enfrente suyo para poder medir el tamaño.

—¿Aún no has entrado a clases? ¿Por qué?

 

Siwon suspiró, y miró a su hermano menor –Primero, claro que no. Segundo, por que no pensaba entrar sucio gracias al idiota ese que pronto me las va a pagar. Tercero, ¿Por qué creíste que YunHo te invitaría al baño a ti solo?

 

MinHo intentó hallar una respuesta creíble, pero falló. Así que prefirió permanecer callado.

 

—Esta camisa no me queda.— MinHo observó la manera burlona en que su hermano le hablaba, pero prefirió ignorarlo.

—Por si no lo has notado soy un poco más delgado que tu, y no estoy tan repleto de músculos como tú.

 

YunHo suspiró –Por favor Siwon, solo póntela.

—¿Y tu por que no trajiste más ropa? Tú ropa de chico grande si me queda…— Siwon miró fijamente a MinHo –…Esta ropa de niño, no.

 

MinHo realizó una pequeña mueca y logró empezar a jalar a YunHo hacía la salida del baño, le sacó la lengua a su hermano mayor. Y una vez estuvieron fuera. YunHo sonrió, MinHo se veía molesto con los brazos cruzados y una pequeña mueca en los labios.

 

—Vamos MinHo, ¿No me digas que te molestaron los comentarios de Siwon? Siempre los hace.

 

MinHo se detuvo miró el rostro del mayor y fijó su mirada en aquellos ojos.

 

—No es el comentario del idiota de mi hermano lo que me ha molestado.

—¿No? ¿Entonces que? Tu hermano necesitaba una camisa, no podía faltar el día entero a clases, bien sabes que le gusta marcar su lugar como el más popular en el Instituto.

 

—El más popular eres tú.— MinHo se acercó peligrosamente.

—Los dos.

 

—Por muy poco tiempo en realidad.— JaeJoong arregló un poco su cabello y sonrió gustoso cuando el muchacho de quinto lo miró de mala manera por haberlos interrumpido, sin embargo YunHo pareció no molestarse, tan solo elevó una ceja y alejó a Choi —¿Qué? ¿Ahora necesito un permiso para entrar a los baños? ¿O piensan seguir haciendo sus escenitas patéticas en pleno pasillo?

 

MinHo arrugó el entrecejo —¿Quién es él, Hyung?

—Un insignificante, Min.

 

JaeJoong apretó los puños. Jamás en su vida había sido indiferente en ningún lugar, y ese idiota de Jung YunHo no iba a darle esa fama –Me llamo Kim JaeJoong y para tu información Jung, no pienso dejar que…

 

—Nos da igual como te llames.— MinHo interrumpió indebidamente, con una sonrisa en los labios y agarrando del brazo a YunHo –Sigue siendo igual de invisible y desaparece.

—Mira, mocoso, te falta mucho para osar siquiera el hablarme así.

—¿No te das cuenta?— La voz de MinHo fue amenazante –Ya lo hice.

 

YunHo jugó con la hebilla de su reloj, indiferente a la pequeña discusión —¿Piensas moverte o tengo que moverte?— La voz de JaeJoong y su amenaza incluso fue hasta divertido, YunHo dejó escapar una risa, y se apoyó todavía más en la puerta.

 

—Yo no le doy paso a los seres patéticos.

JaeJoong sonrió –Pues yo sí, así que entra tu primero.— Kim estiró su mano de manera burlona y YunHo entonces arrugó el entrecejo. MinHo sonrió, Jung se empezaba a molestar.

 

—Kim JaeJoong…— Su nombre en los labios de YunHo fue delicadamente susurrante, pronunciado de forma vacía y lenta, lo suficiente como para que resultara amenazante y JaeJoong únicamente levantara la barbilla solo para no mostrarse débil –Te vas a arrepentir de haber pisado este lugar.

 

Luego de esas cortas palabras la puerta se abrió, Siwon salió arreglando el cuello de su camisa mirando de manera indiferente la manera en que JaeJoong y YunHo se miraban, su hermano sin embargo parecía ya aburrido de esa fija mirada. Siwon sonrió.

 

—¿Buscando problemas otra vez, nuevo?

 

YunHo giró, notó lo debidamente ajustada que le quedaba la camisa a su amigo, y el enojo se le pasó, en realidad se transformó en una burlona sonrisa. Por que la camisa a Choi le quedaba bien, y de seguro las niñas en el instituto estallarían en gritos al notar aquellos  músculos.

 

…Y por supuesto Siwon, se la pasaría hablando de lo genial que es ser él.

 

—¿Ustedes dos son chicle? Se la pasan juntos todo el día.

 

JaeJoong no dijo nada más, entró molesto a los baños. Y Siwon solo lo siguió con la mirada ante el arrebato del muchacho castaño. YunHo levantó los hombros en señal de no entender nada y MinHo solamente rodó los ojos.

 

—¿A que seré la sensación este año?

—Si, Siwon lo que digas…

—Bueno mocoso, puedes irte.

—¿Qué? Pero YunHo Hyung y yo…

 

Siwon sin embargo ignoró a su hermano menor, paso un brazo por los hombros de Jung, llamando su atención con una conversación cualquiera y logrando que MinHo quedara atrás, todavía más molesto con él. Con un ligero ‘¡Idiota!’ escuchándose a lo lejos.

 

 

 

 

—¡¿Cómo que estoy en este salón?!

—Choi deje de gritar como loco.

—No, usted no entiende. Siempre, toda mi vida he estado en el salón ‘A’. La gente como yo no puede ir en un lugar que tenga la letra de un segundo lugar.

 

El Director se detuvo, ajustando los lentes a su cara —¿Es usted estúpido, Choi?

—¡Oiga!

 

—¡Guarde silencio! Bien sé que lo que más le molesta es que lo haya separado de su uña y mugre Jung YunHo. Pero siempre que están en el mismo salón hacen lo que les da la gana. Y me cansé de recibirlos en dirección a cada momento. Se queda en el ‘B’ y punto.

 

—Pero…

 

La última exclamación de Siwon murió en cuanto el Director abrió la puerta del salón y Siwon solo suspiró, de nada le servía haber recibido todas esas miradas y suspiros cuando entro al salón ‘A’ junto a YunHo. No por que todo se fue al traste desde que la maestra le comunicara que no constaba en esa lista.

 

De ahí en adelante, mientras fue a dirección y le comunicaron su cambio de salón todo fue de mal en peor.

 

—…Bien, Choi pasa.

 

La voz de su Director, y Siwon hizo una pequeña mueca que la borró apenas puso un pie dentro del salón. No iba a mostrarse molesto. No cuando su imagen estaba en juego y era el primer día de clases.

 

Los suspiros no se hicieron esperar, las risas nerviosas de las niñas al verlo y el humor de Siwon empezó a mejorar de a poco, hasta que claro, el sonido de una silla moverse con brusquedad llamó la atención de todos. Kim HeeChul acababa de levantarse, señalándolo descaradamente, con la molestia clara en sus facciones.

 

—¡Tú! ¿Qué haces aquí?

 

Siwon enarcó una ceja, estaba a punto de contestarle de mala gana, pero el director se le adelantó –Joven. ¿Me puede decir que le sucede?— El director masajeó su sien inconforme y HeeChul recién en ese momento se percató de que no estaban solos.

 

—Yo… Solo…

—Siéntese…— El hombre revisó la carpeta en sus manos y suspiró –Kim HeeChul, guarde su comportamiento.

—Si.

 

Sin más, Siwon caminó con tranquilidad, sentándose en la columna lateral derecha a HeeChul, tan solo una fila más atrás. Kim giró a mirarlo de mala forma un par de veces. Choi solamente sonrió arrogante, aumentando la molestia en el muchacho quien al final solo suspiró y decidió prestar atención a la pizarra.

 

Concentrarse un poco en lo que quedaba de la clase para HeeChul no hubiera sido tan difícil, sino hubiera sido por que un pequeño golpe en la nuca lo hizo girar en dirección exacta a Choi Siwon, quien fingía jugar despreocupadamente con un lápiz en la mano.

 

HeeChul no le hizo caso, mejor dicho decidió ignorarlo. Tenía la piel sensible, muy sensible en realidad. Rozó levemente su cuello y continuó con su escritura. Un golpe más y en esta ocasión si vio el pequeño pedazo de papel caer al suelo. Miró a Choi y con una sonrisa en el rostro el muchacho parecía escribir.

 

Giró una vez más, tres, cuatro y cinco golpes. HeeChul estaba seguro de tener rojiza esa zona en el cuello, su piel sensible lo delataba todo el tiempo. Finalmente un pedazo de algo muy diferente a un pedacito de papel fue a dar esta vez en su cabeza e impulsivamente Kim se levantó.

 

—¡Oye, idiota!

 

HeeChul ni siquiera lo pensó, miró con rabia a Siwon y de inmediato la mirada de fingido asombro y desconcierto fue a dar en aquellos ojos oscuros, HeeChul empezó a sentir algo muy parecido al odio en ese preciso instante.

 

—Kim.— La profesora se levantó de su asiento y HeeChul giró asustado –Está castigado, no olvide ir después de clases a la oficina del director. Siwon rió maliciosamente y la mujer de inmediato sonrió satisfactoriamente –Olvide esa sonrisa Choi, usted también esta castigado por haber faltado las tres primeras horas de clase.

 

—¡Pero…!

—¡Silencio!

—Usted no me puede castigar— Siwon se levantó de su asiento, con la mirada firme y las manos apoyadas en el escritorio –Mi padre es…

 

La mujer sonrió –Su padre ha llamado esta mañana. Cero contemplaciones más allá de la de cualquier otro estudiante. Fue muy claro, este año usted no tiene tratamiento especial por su apellido. Ni usted, ni Jung YunHo. El año pasado se metieron en demasiados problemas aprovechando su apellido, dinero e influencias.

 

El murmullo dentro del salón se esparció. HeeChul sonrió contento, el castigo ya no sonaba tan mal después de escuchar tremendo desplante hacía el insoportable de Choi Siwon. Ambos volvieron a sentarse y lo único que si le disgustó fue el comprobar de la gran popularidad que a pesar de todo, Choi Siwon gustaba.

 

Las frases de: ‘Te apoyamos, Hyung’ ‘Oppa, sigues siendo genial’ ‘Lograras demostrarles que eres mucho más que un apellido’ Se esparcieron. HeeChul lo sabía, por experiencia propia, esto solo lo elevaría más. Solo que ahora bajo una imagen tierna y sexy de niño desamparado por sus padres.

 

HeeChul tuvo un mal sabor de boca.

 

 

 

 

YunHo recibió en unas cuantas hojas las clases que se había perdido, agradeció con una sonrisa discreta a las muchachas que se derretían con su presencia. Y respiró profundo para intentar escuchar la larga serie de reglas del salón ‘A’ definitivamente este año sin Siwon en el salón sería muy aburrido.

 

—Permiso.

 

JaeJoong atravesó la puerta con un aire de príncipe, y el notar que robaba demasiadas miradas no le agradó. Por que JaeJoong disfrutaba de esa atención, y lo peor de todo disfrutaba más por el hecho de creer que le estaba ganando.

 

Estiró su pierna izquierda, justo en el momento en que JaeJoong pasaba a su lado regodeándose de todas las miradas que robaba. Predeciblemente Kim cayó, y su imagen de príncipe perfecto se borró en ese instante.

 

Las risas estallaron, y Jung se permitió sonreír de manera descarada.

 

—Invisible y torpe. Realmente patético.

—¡YunHo, eres un maldito hijo de…!

 

—¡Kim, Jung!— La profesora se levantó, el salón guardó silencio y YunHo se acomodó en su lugar cruzado de brazos.

—¡Me puso la pierna para que cayera!

 

YunHo solamente arrugó el entrecejo ante lo ruidoso que podía ser para su gusto el muchacho, JaeJoong lo miro por un largo rato, probablemente con odio, YunHo no necesito verlo, para saber que lo miraba, por que sencillamente YunHo sabía que era así.

 

—Su vocabulario amerita una visita al director a la salida de clases.

—Pero es el primer día de clases y yo jamás he sido castigado.— Casi al último la voz ligeramente prepotente por parte de JaeJoong confundió a todos, la mujer enarcó una ceja, y le entregó el papel a JaeJoong donde indicaba su citación.

 

YunHo recordó su pequeño papel rosa que también indicaba que tendría que ir a dirección por su atraso. Frunció el ceño ligeramente y mordió su labio inferior, su padre ya lo había advertido, nada de contemplaciones este año. Debía dejar de portarse como un idiota adolescente y tomar carácter.

 

El futuro heredero Jung, debía ser un ejemplo a seguir.

 

Lo que verdaderamente le intrigaba a YunHo era saber según su padre. ¿En que momento él había sido un niño revoltoso, un adolescente idiota? Siempre había sido el digno heredero Jung, pesando más su apellido. Que su nombre.

 

Quizá por eso prefería el Instituto, el lugar aquel donde ‘Hyung’ ‘Oppa’ o ‘YunHo’ eran sus distintivos, donde entre los estudiantes pesaba más YunHo que Jung, donde Jung el heredero era invisible, por que YunHo brillaba con luz propia, por ser el más popular, el irremediablemente apuesto, el increíble bailarín.

 

¿Vanidoso?

 

Tal vez, pero ese era su mundo. Y era mil veces mejor que ser reconocido únicamente por ‘El hijo heredero Jung’

 

 

 

 

—Lamento la demora.

 

Sus palabras dichas entre un murmullo molesto y su entrecejo arrugado, sorprendió a muchos, en especial por que Choi MinHo era siempre carisma y juegos. Un MinHo molesto no era fácil de asumir.

 

—De acuerdo, antes del almuerzo armaré grupos para que me presenten un trabajo acerca de las culturas en los diversos países. Y de una vez les digo prohibido escoger un país Asiático. Será para fin de mes y deben traerme un plato típico, hablar unas frases de su leguaje, vestimenta…

 

La mujer se emocionó con lo que hablaba y desde la computadora mostró varias imágenes que se reflejaban en la pizarra gracias al InFocus. MinHo rodó los ojos, presionando varias teclas de la calculadora que había empezado a sacar solo para reducir su nivel de estrés.

 

Parecía haber tenido algún avance con YunHo, cuando el tal JaeJoong apareció.

 

No escuchó el momento en el que la profesora armaba los grupos, leyendo la lista en la pantalla, dirigió su mirada a Shim quien para variar miraba por la ventana. MinHo arrugó el entrecejo. No le agradaba ese chico ¿No tenía nada mejor que hacer que observar a otra parte e ignorar al resto del mundo?

 

—Si se lo propusiera sería él más popular apenas mi hermano y YunHo se gradúen— La forma molesta en la que presionaba las teclas de la calculadora aminoró de a poco mientras analizaba a ChangMin. –Claro, él más popular después de mí.

 

Una llamada y discretamente ChangMin atendió la llamada en su celular, curioso MinHo regresó la mirada a la maestra y ella parecía muy absorta diciendo unos nombres. Choi volvió a mirarlo y a pesar de que hablaba por celular, ChangMin seguía mirando hacía la ventana con una mirada muy clara de querer huir de allí.

 

—Choi, Shim. Grupo número tres.

 

La mirada de MinHo fue hacía adelante y ChangMin pareció reaccionar, cortando su llamada sin siquiera despedirse —¿Qué?

—¿Disculpe?— Obviamente ChangMin fue un poco más educado, levantando la mano y arrugando el entrecejo ¿Quien demonios era Choi?

 

—¿Han estado escuchándome?

 

MinHo sonrió como niño pequeño y ChangMin únicamente rodó los ojos apenas lo vio. Genial seguramente le tocaría hacer el trabajo prácticamente solo, ese niño de mucho no ayudaría.

 

Sin embargo la sonrisita juguetona de MinHo no bastó. La mujer se molestó demasiado y un papel con aquellos dos nombres escritos, fue entregado demasiado pronto.

 

 

 

 

—¿Almorzamos juntos?

 

Boa sonrió en cuanto escuchó la proposición por parte de JaeJoong, pero no tuvo tiempo de responderle al chico que caminaba a su lado, cuando Jung YunHo la tomo de los hombros en un pequeño abrazo que más una sonrisa, logró deleitar cada uno de sus sentidos.

 

—¿Vienes conmigo? Te invito a almorzar.

 

Boa sonrió y asintió, le dio una última mirada de disculpa a JaeJoong y junto a YunHo continuó. Claro esta, su mirada de mucho no sirvió, no cuando YunHo le sonreía a Kim de aquella manera tan arrogante y victoriosa.

 

JaeJoong apretó los puños. No le molestaba que se llevara a Boa, bueno, la muchacha era hasta cierto punto simpática y por la mirada de los demás chicos en la cafetería, suponía que era una de las más populares. Y hermosas.

 

He ahí el dilema, por que Boa sería su catapulta a la popularidad y Yunho acababa de robársela de las manos. La hora del almuerzo no había empezado bien. Caminó entre diversas frases de:

 

‘¿Quién es él?’

‘Es tan apuesto…’

‘Es enemigo de YunHo Oppa’

 

Y esa última frase no le gustó. Se sentó en una pequeña mesa, que casualmente le permitía una vista directa hacía ese gran ventanal que era ocupado por YunHo, Siwon y Boa, sentados en el borde de la ventana los tres parecían brillar con el sol.

 

JaeJoong arrugó el entrecejo y se cruzó de brazos. Ese era su lugar y como que se llamaba Kim JaeJoong que lo recuperaría. Por lo menos llamar la atención con su apariencia como siempre, sin ningún esfuerzo había funcionado.

 

—Tienes que hacer algo que pueda llamar la atención de todos. Algo que te reafirme como verdadera competencia frente a esos dos. Simple contemplación por parte de los demás no te sirve.

 

JaeJoong giró a su derecha, un muchacho de cabello castaño, ligeramente más largo que el suyo se sentó a su lado, con un pequeño chupete en las manos. Mirando con la misma afección a los que se encontraban en el borde del ventanal.

 

—¿De que hablas?

—¿Quieres ser el más popular, cierto?— JaeJoong giró un poco su cabeza –Kim HeeChul.

—Kim JaeJoong.

 

Entrelazaron sus manos brevemente y cuando regresaron sus miradas, un muchacho de cabello corto acababa de acercarse a conversar con toda la tranquilidad del mundo, asombrando a más de uno en el proceso, en especial por que Siwon pareció pensárselo un poco, pero decidió sonreír y dejarlo conversar con ellos.

 

Era oficial, uno más acababa de ser parte del exclusivo grupo de populares.

 

JaeJoong miró al muchacho a su lado y HeeChul ya lucía muy molesto –Y ese idiota al que todo el mundo le mira el trasero es Kim JunSu. Estamos saliendo.

—¿Eh?— JaeJoong miró al muchacho, sonreía ante alguna broma de Siwon y parecía no tener ningún problema con acoplarse a ellos. –Un momento si él es tu… ¿Por qué me quieres ayudar?

 

—Por que el idiota ese de camisa ajustada es un imbécil.— JaeJoong lo sabía por la mirada que todos le enviaban a Siwon su popularidad había subido demasiado y era casi imposible que no se hablara de otra cosa por los pasillos. JaeJoong sin embargo se sintió más cómodo al notar que HeeChul no le rendía pleitesía a esos dos.

 

—Pues el idiota ese de sonrisa encantadora es todavía mas imbécil.

HeeChul sonrió –Eres genial, me encantas JaeJoong. Además tienes madera de chico popular. Créeme que no será difícil.

 

—Entonces es un trato ¿Nos ayudaremos mutuamente?

HeeChul sonrió –Por supuesto que si, destruiré al idiota de Siwon hasta el punto de que lo único que se hable de él, sea para decir que es un imbécil.

—Perfecto, por que a mi solo me interesa destruir al idiota de YunHo.

 

Sus manos entrelazadas una vez más, y en ese preciso instante. MinHo entró a la cafetería, con varias chicas a su alrededor, chicas que quedaron relegadas apenas el menor divisó a YunHo y se acercó al particular grupo que hablaba animadamente.

 

 

 

 

—¿Qué ves, YunHo?

 

El muchacho giró sorprendido al escuchar la voz de Siwon, sonrió un poco y con un pequeño gesto le indicó al resto que volvería pronto, camino hacía la salida de la cafetería y en cuanto vio a un muchacho con audífonos y la capucha del abrigo puesta sonrió, no se había equivocado.

 

—¡Hey!— Levantó uno de los auriculares del muchacho y sonrió –Really, I never…

—Stop, YunHo.

—You are so charming.— La voz sarcástica en YunHo y YooChun rodó los ojos, dejó las manos dentro de su pantalón y YunHo lo analizó con la mirada.

 

—¿Por qué vistes tan… Particular?

YooChun afloró una sonrisa —¿Particular? Ah, ya se… Quieres saber por que no luzco como un príncipe impecable como tú ¿Right?

 

YunHo rió brevemente –Ni me lo digas, no quieres que nadie se entere de ti Micky ¿Me equivoco?— YooChun pareció inspeccionar con la mirada que nadie estuviera cerca.

—Shut up.— Park lo sabía, hablar con YunHo en inglés era fácil, en especial por que hablando ese idioma, del otro lado del mundo se habían conocido.

 

—Ni lo intentes, aquí todos mantienen un muy buen nivel de inglés. Así que nos entenderían fácilmente.

—Me da igual entonces. Solo evita decir que…

—Si, si. You know? You are so… Interesting.

—Really? Because I think you are stupid.

 

YunHo volvió a reír –Park YooChun. Me encanta tu nombre.

—¿Por qué?

—Por que indudablemente pesa más que el mío. Y eso me hace ver que por lo menos frente a ti no tengo prohibido perder o cometer errores. Por que se que pasas por lo mismo que yo.

 

YooChun rodó los ojos y volvió a ponerse los audífonos. –Solo guarda silencio y todos felices.—  Se volvió a alejar sabiendo que YunHo lo miraba y quiso aprovechar eso tan solo para decir una última cosa –Oh, y si me quieres hacerme un favor, finge no conocerme. Eso de ser el chico nuevo que conoce al más popular, no va conmigo.

 

Casi hasta podía suponer la mirada entre divertida y asombrada de Jung, pero decidió no prestarle demasiada atención. Caminó entre los pasillos y se sentó justo en el barandal del balcón del tercer piso. Ahí donde no había mucha gente y se podía ver absolutamente todo.

 

Apoyó la espalda un poco y subió las piernas ¿Peligroso? Un poco, pero YooChun hace mucho había perdido el miedo a las alturas. Sacó la pequeña libreta y bolígrafo de uno de sus bolsillos y con la música a un volumen considerable, empezó a contemplar el brillante cielo de ese día.

 

La suave brisa del día, el ambiente perfecto, comenzó con unas cuantas notas de Do, luego Mi, y un tarareo interminable salió de sus labios, de su inspiración, la música se grabó en su mente, paseó por sus manos y se transcribió en aquella libreta. Una nueva canción tenía en su poder.

 

Se entretuvo tanto en la nueva canción que estaba componiendo que al poner en Pausa a su Mp3, recién en aquel momento se percató de alguien gritándole desde el otro lado del pasillo que corría hacía él a toda velocidad.

 

—¡Pero…! ¡Park, Que sucede con usted?! ¡Tan joven!

 

El profesor enfrente agitaba las manos y YooChun poco entendía, guardó la libreta en su bolsillo una vez más y bajó del barandal, el profesor lo abrazó y YooChun se irguió incomodo ante el contacto.

 

—Gracias a Dios. Que bueno que desistió.

—¿Qué? ¿Desistir? ¿De que habla, profesor?

—No intente fingir Park, yo lo vi. Subirse al balcón, cerrar los ojos y probablemente escribir su última voluntad en aquella libreta antes del suicidio.

 

—¿…Qué?

 

Sin embargo el profesor únicamente le dio un par de palmadas en el hombro con una descolocada mirada comprensiva. –Pero tranquilo, Park. Lo importante es que desististe. Yo mismo me encargaré de que hables con la Psicóloga del Instituto es una mujer muy sensible y se lleva muy bien con los muchachos…

 

—Pero yo no…

 

El hombre comenzó a jalar a YooChun seguramente al comedor, o algo así le había entendido en medio de todas esa parolata incomprensible de lo bella que era la vida. También le dijo algo de invitarlo a almorzar con sus demás compañeros de salón, sobre sociabilizar y sabrá Dios que más.

 

Por que YooChun todavía no estaba muy seguro de lo que acababa de suceder.

 

 

 

 

—Maldito estúpido… Pero me las pagas.

 

HeeChul refunfuñó un par de veces más frente al espejo, tratando de ver dificultosamente la mancha rojiza en su cuello que el desobligado de Choi Siwon le había provocado con sus estúpidos jueguitos de lanzarle bolitas de papel en hora de clase.

 

—¡Chul!— JunSu entró al baño con una sonrisa resplandeciente, HeeChul lo ignoró y arrugó el entrecejo —¿Dónde te habías metido?— Con una sonrisa todavía más grande JunSu lo abrazó por la espalda y cerró los ojos.

 

—¿Suéltame JunSu?

—¿Eh? ¿Qué pasa?— HeeChul se alejó, colocando una mano sobre los lavabos y mirando seriamente al muchacho.

 

—¿Qué me pasa?— HeeChul rió asombrado —¿Cómo se te ocurre ir y montarle platica al idiota de Choi Siwon? ¿Cómo después de que viste que me golpeó?

—Vamos… Chul, a lo mejor no lo hizo a propósito y si vieras como conversamos todos, de seguro te caería bien.

 

—Tu lo que buscas es ser popular otra vez, aprovechar las conexiones de todos esos niños de papi para ubicar a tu hermano y recuperar tu dinero.— HeeChul fue claro, sin palabras bonitas y eso pareció descolocar a JunSu.

 

—Chul, en primera no buscó ser popular. Ya lo soy, de otra forma no me hubieran dejado entrar tan fácilmente a su círculo cerrado de amigos del que todo el mundo habla. Y en segundo si, ¿Qué hay de malo en pedirle a alguien que me ayude con algo? Yo solo estoy buscando que seamos amigos para que no tomen a mal mi petición más adelante.

 

—Oh, si claro. ¿Y no te has puesto a pensar que el idiota de Choi te dejó entrar por que me odia?

—Ay, vamos Chul. ¿Cómo te va a odiar si apenas se han visto una vez?

 

—¡Por que estamos en la misma clase!— HeeChul se mostró molestó –Me hiso la vida imposible casi todo el tiempo. Pero claro, como lo vas a saber si lo primero que hiciste a penas salimos al receso fue ir a buscar a esa gama de estúpidos. Y a mí, ni siquiera por mi salón pasaste.

 

—Chul…

—Déjame, JunSu.

 

El muchacho volvió a abrazarlo y HeeChul se removió incómodo —¿Qué es esto?— HeeChul se tensó, la mancha roja en su cuello.

—Nada. Déjame.

—¿Quién te hizo esto?

 

JunSu incluso levantó un poco el cabello en la nuca de HeeChul, sin soltarlo y con el entrecejo arrugado –Dime que esto no es producto de…

—¡Claro que no!— El cuerpo entero de Chul se sacudió de solo pensarlo, en especial por que había dio Siwon el culpable –Fueron solo unos golpecitos de papel en mi nuca.

 

—¿Ah, si?

 

—Si. Ya sabes que mi piel es muy sensible y cualquier cosa la hace enrojecer. Ninguna boca a parte de la tuya ha estado ahí.— JunSu sonrió ante las palabras y lo bien que sonaron. Un pequeño beso en aquella marca rojiza y HeeChul suspiró –No hagas eso~.

 

—¿Por qué? Es divertido…

 

 

 

Entre las muchas cosas que Siwon entendió ese día. Es que había pasado demasiadas horas yendo al baño, pero en esta ocasión más allá de su imagen dañada gracias al insoportable de HeeChul, esta vez era por que lo necesitaba.

 

—Chul~ Solo jugaba… En serio no es el lugar…

—¿Y? ¿Recuerdas cuantas veces nos descubrieron en el internado en Estados Unidos?

 

Unas risas y Siwon desistió de abrir la puerta del baño. Había gente que de verdad sabía jugar en este primer día de clases, decidió dejar a la pareja en paz. Pero apenas dio un paso, recordó ese ‘Chul~’

 

Regresó su mirada hacía la puerta y sonrió malévolamente, entre abrió un poco la puerta y como lo suponía, Kim HeeChul tomaba del rostro a JunSu, el muchacho que se había acercado hace unos minutos a conversar. Se besaban con una pasión tal que indudablemente la ropa les comenzaría a estorbar en cualquier momento.

 

Y para su maravillosa suerte, Choi divisó, justo bajando una de las escaleras a su estricto profesor de literatura.

 

 

 

 

Hay unos muchachos en el baño…

 

JunSu repentinamente cambió de posiciones. Colocando a HeeChul contra la pared del baño, sonrió levemente y volvió a besar aquella zona rojiza en el cuello del muchacho, amaba ese punto débil en Kim.

 

—Y parece que uno de ellos está obligando a algo que el otro no quiere.

 

La puerta del baño se abrió y ambos no pudieron ni siquiera moverse ante la sorpresa —¡Kim JunSu! Suelte a ese muchacho de inmediato.

—¿Eh?

 

Debería detenerlos… Ese tipo de actos no están bien.

 

El profesor de literatura agarró por la oreja a JunSu y él pareció empezar a quejarse dificultosamente. HeeChul sin embargo miró sorprendido la situación –Profesor no es lo que parece, Su no quería oblig…

—¡Cállese Kim!

 

Y si alguien se entera, la imagen del instituto quedaría machada.

 

El profesor salió con JunSu siendo jalado por la oreja, JunSu le hizo un pequeño gesto a HeeChul de que no se preocupara. Y al salir de los baños HeeChul solo miró con circunstancia como el profesor regañaba a JunSu con algo de ‘Todo a su tiempo’ ‘Si no se siente preparado todavía, no lo presiones’

 

HeeChul suponía que con esas frases, era suficiente castigo.

 

Vergüenza propia y ajena, nunca era bueno.

 

Desde las escaleras. Siwon se escondió de inmediato. Realizó una mueca de disgustó y pateó uno de los escalones. Maldita suerte que nunca era completa. Su objetivo no era que se llevaran a JunSu sino a HeeChul.

 

Su error posiblemente había sido no especificar quien supuestamente acosaba a quien.

 

 

 

 

JaeJoong miró molesto a YunHo, quien ya sentado en uno de los asientos frente a la oficina del Director, únicamente le sonrió burlonamente. Como recordándole por que estaba ahí. Decidió dejar un par de asientos vacíos y marcó distancia. YunHo para variar estaba sentado junto a Siwon.

 

¿Es que ese par nunca se separaba?

 

ChangMin llegó con un suspiro en sus labios y se sentó inconsciente junto a JaeJoong, cruzó una pierna y decidió apoyar la cabeza en la pared, cerró los ojos y decidió esperar su turno. Genial, en problemas a sabiendas de que no debía hacerlo.

 

—¡Hyung!

 

MinHo llegó directo hacía Siwon, lo abrazó con fuerza y colocó un pequeño puchero en sus labios —¿Qué haces aquí, Min?

—Me castigaron. Siwon, no permitas que nuestros padres se enteren. Me dijeron que un problema más y directo al internado.

 

Siwon rodó los ojos –Tal vez no diga nada. Pero te costará.— Choi pareció pensárselo mirando hacia el techo –Tu nuevo Wii estaría bien.

—¡Oye!— Sin embargo al escuchar la pequeña risa de Jung, MinHo se separó un poco de su hermano —¿YunHo Hyung, que haces tu aquí?

 

—Por lo del atraso.

MinHo golpeó el brazo de Siwon —¿Ves? Tú siempre eres el causante de que YunHo Hyung se meta en problemas.

—Ah. Lo defiendes. ¿Y yo?

 

—Tú eres un imbécil.

—Oye muchacho del…

 

—¡Nada! Lo eres y punto.— MinHo le sacó juguetonamente la lengua a Siwon y YunHo recordó por que a veces le gustaría tanto tener un hermano, y quizá ahí estaba el secreto de por que era tan unido a MinHo. Por que en el menor de los Choi, YunHo veía al hermano menor que nunca tuvo.

 

—Gracias por acompañarme.— JunSu lució abatido y HeeChul sonrió levemente.

—No me lo agradezcas, de todas formas tenía que venir para acá.

—¿También tienes que ver a la psicóloga?

—Casi…

 

Se sentaron justo en el espacio que había dejado JaeJoong, obviamente JunSu junto a YunHo, y HeeChul junto a JaeJoong. Chul no tardó en hacer un pequeño gesto de saludo con el castaño y sonrió.

 

—¿JunSu, que haces aquí?

 

—Sin comentarios, Hyung. ¿Y ustedes?

—Castigados.— Respondieron al unísono los hermanos Choi y YunHo. JunSu inevitablemente sonrió. Y recién en ese momento se fijó en que la Dirección estaba junto a la oficina de la Psicóloga.

 

La sonrisa de JunSu se borró en cuanto vio a Park acercarse por el pasillo y apoyarse en la pared justo frente a él, arrugó el entrecejo y aunque YooChun en ningún momento le dedicó alguna mirada. JunSu tan solo sintió que no lo soportaba.

 

El Director Lee salió de la oficina y miró con asombro a la gran cantidad de muchachos afuera de su oficina.

 

—¿Esto es una broma?

 

Su secretaria desde el escritorio, negó levemente, embobada viendo a todos los muchachos ahí sentados.

 

—¿Pero que sucede con ustedes? ¡Es el primer día de clases!— Le se exasperó y los muchachos tan solo se hicieron un poco hacía atrás desde su lugar —¿Saben? La gente NORMAL en su primer día de clases hace amigos, o habla con sus viejos amigos de lo que hizo en las vacaciones. Pero no, ustedes se meten en problemas.

 

Lee respiró hondamente y retomó la palabra –Y para variar los hermanitos Choi aquí. Jung YunHo no podía faltar. ¿Shim?— Lee sacudió un poco la cabeza —El resto no sé ni quienes son. Ah claro, son nuevos. ¿Saben que los nuevos no se meten en problemas? Entren de una vez.

 

Los muchachos comenzaron a ingresar con tranquilidad, a excepción de YooChun y JunSu quienes siguieron tranquilos en su lugar —¿Y ustedes?

Los muchachos levantaron sus pequeñas notificaciones –Cita con la psicóloga.— Y el que hayan hablado al mismo tiempo no ayudó.

 

Lee suspiró —No sé si lo saben o no. Pero eso no es precisamente mejor.— Lee volvió a suspirar y masajeó su sien. Dentro le esperaban los peores dolores de cabeza que había tenido, y al parecer ahora serían más.

 

…Sería un largo año escolar. Y ojalá su cordura aguantara lo suficiente.

 

FIN CAPITULO DOS

 

5 comentarios sobre “Amistades peligrosas: Capitulo 2

    Tsukiyomi Akemi escribió:
    8 agosto, 2011 en 15:57

    Quiero q YunHo caiga rendido a los pies de JaeJoong o.ó!!!! Jajajaaj vaya mancuerna Jae y Heechul jajaja xD

    Me gusta

    alanix escribió:
    23 agosto, 2013 en 21:12

    Pobre director xD le van a crear una gastritis xD
    Yha todo se esta armando o.o

    Me gusta

    ale weath escribió:
    9 septiembre, 2013 en 21:55

    Wuaaaaaaahahahahahagaghaaghahahahahaha xd enserio que me he reído a cada rato con este. Fanfic x3 heechul y jae que combinación tan mas explosiva xd me muero x saber que parara xd~~ seguiré leyendo~~ saludos~~

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    Choi Ji Sungah escribió:
    19 agosto, 2015 en 1:30

    Ahhhhh la unión de Hee y Je sera genial, entre los dos dejaran a Siwon y Yunho exhaustos jajaja y no me gusta el Junchul ahhhh esta bien lo soportare, xk es parte de la historia, pero quiero que este con Siwon ok tmbn esperare, pero esta genial >< seguiré leyendo ~~~

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    laucamp escribió:
    13 julio, 2016 en 13:51

    Fantástico los 7 con problemas desde el principio. Jajaja, Jae y Heechul juntos para hacer rabiar bien y bonito a Yunho y Siwon. Junsu no soporta a Yoochun y Changmin y Minho juntos para hacer un trabajo. Muy bieno.

    Gracias!!!

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