Labios Rojos

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Labios Rojos

 

 

 

“Por que YooChun solamente quiere a demostrarle a ChangMin que sus labios pueden ser tan sensuales como los de cualquier otro.

Y para su suerte, ChangMin es difícil de convencer.”

 

Labios Rojos.

 

One Shot.

 

 

 

—¿Qué es lo que más te gusta de mi, YunHo?

 

—Definitivamente… Tus labios.

 

 

Todo había comenzado ese día.

 

ChangMin no tenía demasiado que pensar. Demasiado que analizar o siquiera en que ocupar su tiempo y repentinamente había cometido el error de escuchar a los dos mayores del grupo hablar como si nada, en una charla nada particular.

 

 

Curioso, ChangMin observó los labios de JaeJoong y si, en efecto eran muy sensuales. Quizá una de las principales características de Kim JaeJoong. El mayor sonrió algo avergonzado ante la aplastante sinceridad por parte de su líder y ChangMin únicamente le dio una mordida a su cereal, desayuno de esa mañana.

 

YunHo sonrió y se volvió a concentrar en el periódico. Repentinamente sintió a YooChun muy cerca de su oído. La voz sensual de Park lo distrajo por un momento. —¿No te parece que ya deberían dejarse de indirectas?

 

 

—¿Eh?

YooChun sonrió. –¿No te habías dado cuenta?

—¿Cuenta?

—¿Qué sucede hoy contigo, ChangMin?

 

 

En ese preciso momento Shim regresó su mirada a los otros dos que compartían mesa con ellos, y captó el momento exacto en el que JaeJoong le ofrecía a YunHo un poco más de jugo de naranja. Jung le sonreía asintiendo levemente, y al igual que él, JaeJoong servía un poco de jugo, con una sonrisa en los labios también.

 

 

—Oh…

 

 

A ESO se refería YooChun. ¿Cómo no lo había notado antes?

 

 

—El cerebro privilegiado de Shim ChangMin ¿Ya no trabaja tan rápido como antes?

—…Idiota.

 

 

ChangMin lo miró molesto y a cambio de eso YooChun rió abiertamente. Con aquella expresión en su rostro que daba a entender que de verdad se estaba divirtiendo con aquella imagen. Dos minutos después JaeJoong decía ‘indirectamente’ que tenía que hacer unas cuantas compras y para variar YunHo se ofrecía a acompañarlo.

 

 

Aunque eso bien podía traducirse a hacerle de carga bolsas. Pero sonaba más romántico decir que lo acompañaría. ChangMin decidió no darle tan importancia a lo recién descubierto y continuó desayunando. YooChun sin embargo parecía muy entretenido con la música en sus oídos, escribiendo cada tanto en su cuaderno.

 

 

—¿Y JunSu?

—Se quedo hasta muy tarde en la computadora. De seguro aún duerme.

 

 

ChangMin asintió y en menos de dos minutos vio a YunHo y JaeJoong salir del departamento. Sin siquiera despedirse como usualmente lo hacían. ChangMin rodó los ojos y pensó. Que quizá en realidad esos labios de JaeJoong debían ser hipnotizantes.

 

 

 

 

 

 

 

La siguiente ocasión fue gracias a JunSu. Durante el almuerzo Kim había aparecido. Con una revista en la mano, colocándola sobre la mesa y por supuesto causando que la ceja izquierda de JaeJoong temblara. Un tic que muy poca gente conocía.

 

 

—Kim JunSu. Sabes a la perfección que mientras se come no se debe poner otras cosas en la mesa.

—Pero Hyung… Este artículo es muy interesante.

—Me importa un bledo que tan…

—Es sobre quien tiene los labios más sexy del grupo.

 

 

Entonces JaeJoong guardó silencio, YunHo solo sonrió, divertido por la forma en la que JunSu había logrado acaparar la atención de JaeJoong en ese momento. ChangMin solamente observó a JaeJoong mientras leía la revista y su rostro se transformaba en uno de total indignación repentinamente. Resultando incluso hasta divertido.

 

 

—¡¿Qué?!

 

 

YooChun retrocedió, entrando apenas al comedor, recién salido de la ducha el muchacho llevó una mano a su pecho y fingió estar demasiado asustado. —¿Qué sucede, Jae?

—Que te odio con el alma. Park YooChun.

—Lo juro, fue por error. No quería tomar tú acondicionador de cabello pero…

 

 

—¡¿Qué, tu que?!

—Oh… No te referías a eso.

 

 

Sonrisa marca YooChun y la ceja izquierda de JaeJoong volvía a temblar. ChangMin se colocó tras JunSu quien había vuelto a tomar la revista y por supuesto YunHo se pegó a Kim con la intención de poder ver también.

 

 

  1. Park YooChun… 49%
  2. Kim JaeJoong… 19%
  3. Jung YunHo… 13%
  4. Kim JunSu… 12%
  5. Shim ChangMin… 7%

 

 

YunHo se fingió dolido y JunSu colocó un pequeño puchero en el rostro. ChangMin sin embargo no vario demasiado su expresión. Movió su cabeza un poco hacía la derecha donde la foto de YooChun aparecía y pues indudablemente, sus labios eran llamativos.

 

 

—Eso fue aplastante.

—Se me ha bajado la autoestima…

—YooChun te odio…

—JaeJoong ¿Podrías dejar de decir que me odias?

 

 

ChangMin volvió a sentarse, a hacer lo que hacía mejor. Observar como los demás se dejaban envolver demasiado por lo que decían de ellos. En especial, JaeJoong quien en la mañana se había sentido tan agradecido por las palabras de YunHo.

 

 

YooChun leyó la revista y sonrió. Agarró por el hombro a YunHo, haciéndolo girar hacía él y con la cara más sentimental que encontró pronunció. –YunHo… ¿Qué es lo que más te gusta de mí?

 

—Tus labios por supuesto.

 

 

Y YunHo había accedido a seguirle el juego. JaeJoong por supuesto arrugo el entrecejo y tomando unas pocas verduras se las lanzó en la cabeza a YunHo. YooChun rió abiertamente y lanzó la revista al mesón. Kim JaeJoong jamás hacía ese tipo de cosas. Adoraba sacarlo de sus casillas.

 

 

—Moh~ No entiendo… ¿Por qué tengo tan poco porcentaje?

 

 

JunSu jugaba con su comida y YunHo de inmediato empezó a intentar darle ánimo –Vamos Su. Sabes a la perfección que tu tienes otros atributos con los que ninguno de nosotros puede competir.

 

 

—Además eres el lindo del grupo.— JaeJoong le sonrió, tomándolo del brazo. –Si te enojas no ves tan lindo entonces.

—Pero aun así sigo siendo el más sexy.

—¡YooChun!

 

 

ChangMin rió un poco al notar como los tres atacaban a YooChun y su supuesta sensualidad. Bebió un poco de agua. Y se preguntó por que JunSu se preocupaba tanto por eso. Después de todo el último lugar lo cargaba él.

 

 

Oh, oh.

 

 

¿Cómo no se había dado cuenta de que eso tampoco era bueno?

 

 

 

 

 

 

 

Eran las seis de la tarde.

 

 

Y MinHo había llegado de visita. Ambos sentados en el sillón veían la película que Choi había comprado y con unas cuantas palomitas de maíz. Y por supuesto una gran cantidad de soda parecían disfrutar de la televisión.

 

 

—MinHo…

—Dime Hyung.

 

 

Si algo le sorprendía, era lo atento que siempre el muchacho estaba a sus palabras. Le agradaba, en especial por que sentirse mayor frente a alguien, se sentía bien de vez en cuando. Y mucho más cuando este muchacho lo admiraba tanto.

 

 

—¿Te parece que los labios son la parte más llamativa de una persona?

—Los labios…— MinHo entonces giró hacia él. Dejando la película de lado y concentrándose en Shim. –No te lo podría decir, creo que depende de los ojos que están viendo.

—Ya veo…

 

 

MinHo asintió, gustoso de haber ayudado a ChangMin. Pero el mayor de repente se acercó, mirando atentamente sus labios. Y los nervios cubrieron por completo a Choi, intentó sonreír y tratar de no mirar a Shim, en especial por que si lo hacía entonces una risa nerviosa escaparía de sus labios.

 

 

—MinHo…

—Dime Hyung…

—Tienes unos labios parecidos a los de YooChun. ¿Quiere decir que son sensuales también?

—¿Eh?

 

 

MinHo no entendía. ChangMin se acercó más y en esta ocasión MinHo no desvió la mirada, ni siquiera se movió. Nervioso como se encontraba pudo respirar un poco de aire y cuando ChangMin sonrió MinHo solo pudo sonrojarse. –Si, tus labios son sensuales también.

 

 

—Gracias… Hyung.— MinHo rascó su nuca un poco tímido, sonrió e intentó concentrarse en el hecho de que ChangMin aún no se alejaba y su corazón acelerado en cualquier momento se le saldría del pecho.

 

 

—¿Qué le haces al pobre de MinHo?

 

 

YooChun apareció de repente, colocando su mano en la frente de Shim y alejándolo por completo del rostro de Choi. Inusualmente. MinHo sintió que Park YooChun nunca fue más inoportuno que en este momento.

 

 

—No le hago nada. Solo intentaba comprobar algo.

—¿En serio, que cosa?

—No te interesa.

 

 

MinHo suspiró volvió a mirar la pantalla con un desinterés total mientras escuchaba a ese par pelear. Él y ChangMin seguían sentados en el sillón. Pero YooChun detrás de ellos había logrado acaparar su total atención.

 

 

—Por favor ChangMin… ¿No te das cuentas que a duras penas es un niño?

—No es un niño. Y de todas formas ¿Por qué piensas que le quería hacer algo malo?

—Yo nunca dije que le fueras a hacer algo malo.

—¡Eres un…!

 

 

Los gritos continuaron y MinHo terminó por apoyar el codo sobre el brazo del mueble. Miró la película de manera indiferente. Era como algo de no creer, por que para variar, como que avanzaba un paso y siempre gracias a Park YooChun, retrocedía dos.

 

 

—Aunque no es malo si él se deja.

—¡Lárgate de aquí, Park!

—Si, claro llámame por mi apellido. Que maduro Shim, además ¿Que si no me quiero ir?

—…Te odio infinitamente.

—Si, yo también te quiero ChangMin.

 

 

 

 

 

 

 

JaeJoong tenía una inusual costumbre.

 

 

Por obviedad cuando hacían una sesión de fotos, los maquillaban, pintaban un poco sus labios con un brillo transparente. Solo para hacerlos ver bien. Eso decía su manager, y ChangMin no podía evitar sentirse más gay en esos momentos.

 

 

Pero a JaeJoong parecía no importarle, es más él siempre pedía un color un tanto elevado para sus labios, algo así como un rosa muy leve que apenas se notara. JaeJoong en serio amaba sus labios, quizá un poco más que entrenar su cuerpo.

 

 

—Hyung.

—¿Si?

—Mis labios son menos sensuales que los tuyos, pero aún así ¿Son sensuales?

 

 

JaeJoong sonrió. Giró la silla para poder verlo a la cara. Colocó las manos sobre sus hombros y lo miró de una manera tan dulce y comprensiva que le recordó a su madre. En realidad, ChangMin siempre se preguntó por que no podía comparar a JaeJoong con su padre.

 

 

Aunque claro, el hecho de que el mismo labial que pedía JaeJoong lo usura su madre, particular situación que jamás lo había comentado con nadie. Probablemente tenía mucho que ver. El aroma de fresas suaves que despedían los labios de Kim JaeJoong… Era por demás traumante.

 

 

—Minnie…— Oh, por… En serio que se parecía a su madre cuando lo aconsejaba. –Entiende que no se trata de que sea más sensual en ti o no. Se trata de la forma en que decidas como hacer uso de tu sensualidad.

 

 

—¿Eh?

—Por ejemplo. YunHo tiene mejores brazos que yo. Pero ¿Recuerdas aquel concierto en el que levanté la manga de mi camisa enseñando mis músculos y las fans enloquecieron?

 

 

—Si…

—Pues en ese momento todo el mundo se olvido por unos segundos de los perfectos brazos de Jung YunHo.

—¿Eso quiere decir que…?

 

 

—JaeJoong tu turno.

 

 

La voz de una de las encargadas y ChangMin suspiró aliviado. Por que no estaba entendiendo y odiaba sentirse estúpido. –Hablamos luego.— ChangMin asintió, pero estaba seguro de que eso no pasaría, por que JaeJoong y sus metáforas raras, siempre lo confundían.

 

 

 

 

 

 

 

—¡Min!

 

 

JunSu se acercó con una sonrisa en el rostro y palmeó la espalda del menor en señal de cariño. Oh, JunSu tan cariñoso como siempre. ChangMin lo miró y sonrió. Desistiendo de probar suerte con JunSu y escuchar su filosofía de vida.

 

 

—¿Vas para el carro?

—Si, Hyung. ¿Nos vamos juntos?

—Claro, pero… ¿No has visto a los demás?

 

 

JunSu intentó buscar con la mirada a los demás, pero ChangMin de inmediato habló. –YunHo y JaeJoong Hyung fueron los primeros. Supongo que ya se han ido. El único que falta es YooChun. Así que supongo que demorara un poco.

 

 

—Oh, ya veo. Entonces vámonos. ¿Qué tal si jugamos al llegar?

—Ayer compré un nuevo video game.

—Eso suena bien.

 

 

Caminaron la poca distancia hacía la salida, y cuando JunSu recordó haber dejado el celular en el camino. ChangMin tuvo que acceder a acompañarlo. Hasta que claro el sonido de algo caer los detuvo ante la puerta semi abierta.

 

 

—¿Por qué retrocedes, Yun?

—Por que te estas acercando demasiado… ¿Jae?

 

 

ChangMin miró a JunSu. Y JunSu lo miró a él. Aquella mirada fue un grito mudo y desesperado de ‘Huyamos’ ChangMin retrocedió un paso y JunSu lo imitó. En el momento que ya habían girado algo volvió a caer al piso, pero en esta ocasión solo hubo silencio.

 

 

Y eso era todavía peor. Esa tarde ninguno de los dos tuvo ganas de jugar.

 

 

Dos días después YunHo y JaeJoong anunciaban que estaban saliendo y que por supuesto a parte de los cinco. Nadie más lo debía saber. El poder de los labios de JaeJoong volvió a intrigar a ChangMin.

 

 

 

 

 

 

—Chang… ChangMin… ¿Qué haces?

 

 

 

La duda lo había embargado una vez más. JaeJoong había seducido a YunHo con sus labios. Con sus estupendos labios rojos por el brillo del maquillaje. Y ChangMin tenía la duda de comprobar si podía hacerlo también.

 

 

JunSu había sido su opción a escoger, puesto que no había nadie más en la casa. Una mano en la pared y el cuerpo de JunSu contra la pared, mirándolo a los ojos sumamente sorprendido y nervioso. ChangMin quería comprobar el poder de sus labios.

 

 

Pero simplemente, ChangMin no encontraba las palabras para explicarle a JunSu que esto se trataba de una investigación de campo. No lo entendería… Por que sencillamente era Kim JunSu, y él no entendía lo difícil que es comprobar una teoría.

 

 

Necesita de pruebas, experimentos y un sinfín de acciones complicadas para su mente.

 

 

—JunSu ¿Has visto…? ¿ChangMin que haces?

 

 

Oh, YooChun. Tan oportuno como siempre. En realidad ChangMin empezaba a replantearse la posibilidad de que YooChun lo estuviera haciendo a propósito. ChangMin se alejo y dejó para otro día su investigación de campo.

 

 

JunSu pareció volver a recordar como se respiraba.

 

 

—¿Desde cuando te has vuelto un acosador de menores?

—JunSu Hyung es mayor que yo, por si no lo sabías.

—Créeme si no lo supiera, dudaría mucho que tu fueras el menor. En todo caso eso no cambia el hecho de que te la pases buscando la boca de otros.

 

 

JunSu levantó la mirada miró a ChangMin y pensó que de seguro ese extraño acercamiento se debía a algo muy extraño que circulaba por esa retorcida mente. Miró a YooChun y lo vio tan concentrado en pelear con ChangMin que prefirió no preguntar. Aprovechando que era invisible para los dos salió. Necesitó mejor dicho, huir.

 

 

—¿De que demonios estas hablando? Yo solo intentaba…

—¿Sabes que? No me interesa.

—¿Y ahora por que demonios estás molesto?

 

 

—¡No estoy molesto!— YooChun abrió la puerta de la habitación de JunSu y la cerró con fuerza. ChangMin solo se estremeció ante la brusquedad por parte de Park. Así que YooChun tan solo decidió que era hora de encerrarse en el estudio y hallar paz. –Mocoso idiota…

 

 

 

 

 

 

Tres días después, ChangMin seguía sin entender por que los labios de una persona podían ser tan embelesadores. Hasta el punto de ser tan llamativos como para poder dejarse deslumbrar. Entonces fue hacía aquel que deleitaba tanto de aquellos labios rojos de Kim JaeJoong.

 

 

—Creo que no entendí tu pregunta.

 

 

ChangMin rodó los ojos con algo de exasperación y se sentó junto a YunHo quien solamente reía nervioso ante la directa pregunta del menor. —¿Qué por que razón te gustan tanto los labios de JaeJoong? Ni que supiera hacer otra cosa con ellos aparte de sonreír o besarte.

 

 

YunHo escupió el poco café que había bebido y ChangMin solo realizó un pequeño gesto de desagrado ante la acción. El nerviosismo en YunHo aumentó y ChangMin supuso que tal vez JaeJoong si hacía algo más que besarlo con esos labios.

 

 

Pero Shim no estaba en edad para escucharlo. Y YunHo no era tan descarado como para contarlo.

 

 

—Chang…ChangMin…

—¿Por qué todo el mundo ahora tartamudea mi nombre?

—¡Por que haces preguntas que no debes!— Shim se sorprendió ante el grito de YunHo, pero dos segundos después el líder respiraba profundo y calmaba sus expresiones. –Lo siento, Min.

 

 

—Solo es curiosidad, Hyung. Se supone que deberías saciarme.

—Pero no con ese tipo de cosas Min.

—Pero Líder Hyung…

 

 

—¡Ok, ya basta!

 

 

Park YooChun entró al camerino. Con su ropa de diseñador recién puesta y el entrecejo arrugado. Estaba molesto y ChangMin con la mano en la rodilla del mayor no ayudaba. Puesto que lamentablemente YooChun solo había escuchado desde que la palabra ‘Curiosidad’ salió de los labios de Shim unos segundo atrás.

 

 

—¿Qué te sucede, YooChun?

—¡Tú, Jung YunHo! ¿Cómo te atreves a dejarte seducir por este mocoso hormonal que sabrá Dios que se habrá metido en estos días que anda tan arrebatado?

—¡Que… ¿Yo que?!

 

 

—¿Qué les sucede?— JaeJoong entró de repente, molesto por los gritos que acababa de escuchar. JunSu por suerte todavía estaba siendo fotografiado. —¿No me van a responder?

—Sucede que tu novio está dejando que Min lo ande toqueteando en vez de pararle el juego.

—¡Jung YunHo!

 

 

—¡Yo no he hecho nada!

 

 

ChangMin bufó molesto y se arrimó contra su asiento con la mirada en el techo. Al final de todo, seguía sin poder saciar su duda. ¿Qué tenían los labios para ser considerados sexy o sensuales?

 

 

…¿Sería acaso ese aroma a fresas suaves?

 

 

 

 

 

 

 

 

JaeJoong había sentido ganas de cocinar algo.

 

 

Así que ChangMin se había sentado en la mesa de la cocina, jugando en su celular y comiendo unas cuantas fresas que JaeJoong estaba utilizando para el pastel que se le había antojado repentinamente hornear.

 

 

—¡Deja de comerte las fresas!

 

 

ChangMin recibió un pequeño golpe en el dorso de su mano con la espátula que tenía JaeJoong en las manos y sonrió como niño pequeño a modo de disculpa. JaeJoong únicamente rodó los ojos y le correspondió a su sonrisa.

 

 

Recordó entonces su teoría de que la sensualidad de los labios dependían del olor a fresas que JaeJoong tenía gracias al discreto labial que usaba en las sesiones fotográficas, comió una última fresa y se acercó un poco al mayor.

 

 

—Jae… ¿Huelo a fresas?

El mayor acercó un poco su nariz y asintió. –Si.

—¿Son mis labios sexy entonces?

 

 

JaeJoong rió bajito ante la teoría que le presentaba ChangMin y con un pequeño gesto de negación en la cabeza amplió un poco más su sonrisa. —¿ChangMin huelo a fresas en este momento?

 

 

—No…

—¿Son mis labios sensuales en este momento?

—Pues… Si.

 

 

ChangMin suspiró. No era el aroma. Se apoyó en la silla e hizo varios círculos sobre la mesa con su dedo índice. YooChun de repente salió de su habitación, abrió la nevera, bebió un poco de agua, miró fijamente a ChangMin y siguió de largo sin hablarle.

 

 

—¿YooChun está molesto contigo?

—No lo sé… Ese hombre anda muy extraño últimamente.

—¿Igual que tu?

—Yo solo ando haciendo una investigación muy importante y patentando teorías.

 

 

ChangMin comió otra fresa y JaeJoong dejó lo que estaba haciendo para ver al menor a los ojos. –Pues quizá sería bueno que le explicaras a YooChun por que estas haciendo esas cosas.

—¿Y por que tendría que decírselo?

 

 

—Para que no mal entienda tus acciones.

—Halla él que anda creyendo que todos somos como él.

 

 

JaeJoong rodó los ojos una vez más y cuando ChangMin tomó otra fresa. JaeJoong de inmediato volvió a golpearlo con la espátula. –Me vas a dejar sin fresas para mi pastel.

 

 

 

 

 

 

 

 

—Ne~ Eun Hyung.

—Dime Min.

—¿Tu crees que mis labios son sensuales?

 

 

El miembro de Súper Junior giró sorprendido ante la pregunta del menor de Dong Bang Shin Ki y arrugó el entrecejo confuso, luego una sonrisa surcó sus labios. –Vaya… Se ve que esa encuesta de verdad les ha afectado. JunSu me preguntó lo mismo la semana pasada.

 

 

—¿Y tu que crees?

 

 

—Que es una forma de verlo. Todos ustedes son distintos de alguna forma así que se podría decir que no puedes evaluar la razón por una misma razón. Cada uno tiene… Una cualidad especial.

 

 

—Pero… Yo no me refería a eso.— ChangMin se cruzó de brazos y movió un poco sus labios. –Lo que me intriga es: ¿Qué es eso que se necesita para que consideres a un par de labios como los más sensuales?

 

 

—En realidad eso depende del gusto de las personas.

—Mmh… MinHo dijo lo mismo.— ChangMin llevó una mano a su barbilla y miró concienzudamente hacía la pared.

 

 

JunSu salió de repente. Sonriendo ante la visita de su mejor amigo. —¿Qué tal? ¿Dónde me vas a llevar?— Eun de inmediato sonrió y agarró por el brazo a JunSu.

—No sé… ¿Una película estaría bien?

—Mientras no sea de terror.

 

 

—Eun…— La voz de ChangMin logró detener a los dos muchachos a punto de salir. —¿Tú consideras los labios de JunSu sensuales?— El sonrojo acudió de inmediato a los dos, y ChangMin no entendió muy bien por que. JunSu lo miró pidiéndole que mejor se callara y ChangMin volvió a quedarse con la duda.

 

 

—Vamos, Eun. No le hagas caso a Min.

—…Si.

 

 

 

 

 

 

 

MinHo lo había invitado.

 

 

Estaban grabando el nuevo video de SHINee y Choi le había pedido que lo acompañara, sentado casi junto al director. ChangMin podía observar de primera mano como los jóvenes integrantes de la banda, se divertían grabando el video.

 

 

—¿Qué te ha parecido, Hyung?

—Que va a quedar muy bien.

 

 

MinHo sonrió complacido ante las palabras de Shim y se sentó junto al mayor para poder beber un poco de agua. –ChangMin. ¿Qué te parece mi nuevo estilo?

—Me gusta como te queda el cabello negro, Key.

 

 

Key sonrió y MinHo rodó los ojos. Había comprendido cuando noto a Key tan atento con ChangMin que traerlo había sido mala idea. Pero sencillamente cuando Park YooChun apareció llamando la atención de varios, MinHo entendió que prefería Key intentando acaparar la atención de Shim.

 

 

—¿Se puede saber que haces todavía aquí Shim ChangMin?

—¿No se suponía que estabas tan infantilmente enojado conmigo que ni me hablabas?

 

 

YooChun y ChangMin compartieron miradas serias por largo rato. Sin notar siquiera cuando Onew se acercó a decirle a los muchachos que debían volver a grabar. YooChun fue el primero en desviar la mirada y esconder las manos en los bolsillos de su pantalón.

 

 

—Como sea, estamos en el estudio quince a punto de grabar y tu ni seña de vida dabas.

—Oh, lo había olvidado.— ChangMin se levantó de inmediato. –Por cierto… ¿Se puede saber por que andabas enojado conmigo?

—¿Quién ha dicho que ya no lo estoy?

 

 

ChangMin entrecerró los ojos molesto y decidió caminar hacía el otro estudio. Allá Park YooChun con sus estupideces. Ni siquiera sabía por que el mayor se había molestado con él. Así que con el paso rápido ChangMin decidió dejarlo atrás. Por que si, señor. Él también podía ser infantil cuando se lo proponía.

 

 

—¡Hey, ChangMin!

—¿Qué?

—Tu tan educado como siempre ¿No?

 

 

ChangMin solo rodó los ojos.

 

 

—¿Qué quieres YooChun?

 

 

—¿De verdad quieres saber por que estoy molesto contigo?— ChangMin enarcó una ceja y al parecer YooChun pareció tomarlo como un ‘Si’ –De acuerdo, entonces te espero en la terraza del edificio esta noche a las nueve. Sin falta.

 

 

YooChun siguió caminando y ChangMin solo se quedó mirándolo. Eso había sido extraño. ¿Por qué de repente YooChun parecía querer arreglar las cosas como la gente normal? Suspiró cansado de pensar demasiado las cosas y continuó caminando.

 

 

—Pero… ¿Por qué aquí?

 

 

 

 

 

 

 

 

JaeJoong estaba recostado en el sillón del departamento cuando ChangMin salió de su habitación arreglando una bufanda a su cuello. —¿Vas a salir?

—Si, no creo demorar mucho. Nos vemos más tarde, Hyung.

—De acuerdo.

 

 

JaeJoong tomó el libro que estaba sobre la mesa frente al sillón y unos segundos después YooChun salió de su habitación también. —¿Y ChangMin?

—Dijo que iba a salir, pero que no demoraba.

 

 

YooChun pareció contemplar la hora en su reloj. Y se fijó que eran cerca de las ocho y media. Solo esperaba que en verdad no demorara o que cuando menos no olvidara que habían quedado en encontrarse.

 

 

 

 

 

 

 

 

Para cuando ChangMin llegó al edificio donde habían grabado esa tarde, lo encontró cerrado.

 

 

—Era de suponerse.

 

 

Se sentó en el pequeño puesto que había a la entrada esperando a que Park llegara, si él no había podido entrar, mucho menos lo haría YooChun. Cerró la chaqueta a su cuerpo y decidió esperar tan solo un rato más.

 

 

También decidió preguntarle a Park acerca del poder de los labios. Después de todo había sido YooChun el ganador y después de todo aunque odiara admitirlo. Era YooChun muy probablemente el único que podría darle alguna respuesta.

 

 

 

 

 

 

ChangMin es un verdadero idiota

 

 

Esa fue la conclusión a la que YooChun  pudo llegar luego de dos horas en las que Shim ChangMin nunca apareció. El frío lo absorbió casi por completo y eso no era bueno por ninguna parte. Estar en la terraza de aquel edificio donde vivían, con tremendo aire que helaba no era bueno por ninguna parte.

 

 

Bajó las pocas escaleras, de regreso al departamento que compartía con el resto de los muchachos. Pensó que seguramente el muy idiota se debía haber entretenido por ahí, haciendo quien sabe que y había olvidado su cita.

 

 

Justo cuando estaba a punto de abrir la puerta del departamento, las puertas del ascensor se abrieron y Shim ChangMin apareció, aparentemente con mucho frío y muy, pero muy molesto con él.

 

 

—¡Oye, idiota!

—¡Oye, mocoso del demonio!

 

 

Lo dos se miraron sorprendidos, pero volvieron a mirarse con odio, apretar sus puños y arrugar el entrecejo. —¡¿Cómo te atreves a dejarme plantado?!— El haber vuelto a hablar al mismo tiempo fue demasiada coincidencia, peor aún cuando lo volvieron a hacer. —¿De que estas hablando? YO te estuve esperando.

 

 

YooChun movió un poco su cuello. –Haber ChangMin, YO te estuve esperando en la terraza. Acabo de bajar y nunca llegaste.

—Mientes si ni siquiera dejaron entrar por que ya estaba todo cerrado.

—¿Cómo no te van a dejar entrar si vives aquí?

 

 

—¿A…Aquí?

 

 

YooChun pareció comprenderlo poco a poco, en especial por que ChangMin agachó la cabeza avergonzado ante su error y para YooChun eso fue más que suficiente. Una risa salió de sus labios.

 

 

—Eres un idiota, Min. ¿Por qué pensaste que me refería a ese edificio?

—¡Por que cuando me lo dijiste estábamos ahí!

—Eres un… Idiota…

 

 

ChangMin hizo un pequeño puchero. –Y de todas formas ¿Por qué me tenías que citar en otro lugar? ¿No podías decírmelo aquí y ya?

—Aquí si, dentro no. Están los demás.

 

 

 

 

 

 

 

 

Luego, y a pesar del frío YooChun decidió que sería bueno si se reunían en la terraza del edificio como habían quedado. ChangMin ajustaba la chaqueta a su cuerpo. El frío lo cubría y YooChun tan solo soplaba un poco de aire en sus manos.

 

 

—Habla YooChun, muero de frio.

 

 

Park respiró profundo. Miró el suelo y se preocupó por el hecho de que todas las palabras que había preparado. Las había olvidado. Miró a ChangMin por un momento y suspiró. Maldito muchacho del demonio que pocas veces tenía una expresión en el rostro. O quizá era el frío. Simplemente YooChun no hallaba las palabras y ahí radicaba el problema.

 

 

—Yo… ¿Qué te dio por besar a todo el mundo estos días?

—No quería besarlos. Estaba intentando descubrir algo.

—Descubrir ¿Qué?

 

 

ChangMin miró a YooChun y suspiró. —¿Por qué tienes tus labios mejores que los míos?

—¿Eh?— YooChun se mostró sorprendido. Empezó con una sonrisa y luego de eso río. ChangMin de verdad que a veces era como un niño. –Eres un tonto, Min…

 

 

—Cállate Park. Que tú no eres precisamente la rama de la inteligencia.

 

 

Vinieron unos segundo de silencio en los que ninguno dijo palabra alguna, por un buen rato. YooChun miró la oscura noche y respiró profundo una vez más. –No hay ningún secreto.

—¿De que hablas?

—Estabas buscando la razón por la que mis labios ganaron. ¿Cierto?

 

 

ChangMin asintió. –Si.

—Pues es así. Tengo estos labios por que nací así. Es decir por que mis padres me hicieron con mucho amor. Por eso soy tan sexy.

 

 

ChangMin rodó los ojos. –Eres un imbécil. Pensé que dirías algo profundo o inteligente. Pero no… Tú no puedes dejar de ser tan tú. ¿Verdad?

—No te compliques, Min. ¿Qué te parece si te doy algo más en que pensar que en los labios de los demás?

 

 

—¿De que hablas?

 

 

De repente, y antes de que ChangMin pudiera siquiera alejarse, los labios de YooChun estuvieron sobre los suyos. Besándolo con una antelación que ChangMin desconocía. El frío de la noche movió sus cabellos y sus ojos abiertos habían captado cada expresión en YooChun.

 

 

Para cuando Park se alejó. Y el cerebro de ChangMin pareció no querer formular una frase coherente. Shim entendió que esa sonrisa en el rostro de YooChun más ese beso habían logrado dejarlo inmóvil.

 

 

—Piensa ahora en mis labios. ¿Vale?

 

 

YooChun palmeó sus mejillas y luego de eso se alejó. ChangMin estuvo en la misma posición siquiera por media hora más. Llevó a una mano a su pecho. Y luego de esa primera extraña impresión, suspiró.

 

 

—Extrañamente… Ya no tengo frio.

 

 

 

 

 

 

 

 

JunSu colocó otra toalla fría sobre la frente de ChangMin y suspiró. Miró al muchacho que se movía de un lado a otro en la cama, sudando un poco y aparentemente muy incómodo, sosteniendo su estómago de vez en cuando.

 

 

—¿Cómo te resfriaste así?

 

 

JaeJoong estaba cocinando una saludable sopa, YunHo y YooChun habían salido a comprar medicina y pues a él lo habían dejado de enfermero. ChangMin se removió un poco más y finalmente se acurrucó bajo las mantas. Dejando a JunSu contemplando a un ChangMin completamente escondido.

 

 

—Hyung…

—Dime ChangMin.

 

 

JunSu supuso que ChangMin estaba muy dormido. Y que para variar estaba hablando entre sueños. Se acomodó mejor y cayó en cuenta que nunca antes había hablado con el menor cuando estaba dormido y además enfermo.

 

 

—¿Cuándo se te acelera el corazón? Eso… ¿Es malo?

—Depende.

—¿De que depende?

—De por que razón ha ocurrido.

 

 

ChangMin pareció removerse bajo las sábanas. Se quitó la manta y logró sentarse, aunque por un momento llevó una mano a su cabeza y cerró los ojos, seguramente se habría mareado. –Hyung solo es investigación de campo.

 

 

—¿Eh?

 

 

Y ChangMin había imitado el gesto de YooChun. Había besado los labios de JunSu en un corto tiempo que duró lo suficiente como para que Shim volviera a llevar una mano a su pecho. –No… No se me aceleró el corazón.

 

 

JunSu suspiró. –Min. Dos cosas.— Shim levantó la mirada hacía el mayor. –Una y solo para que no te preocupes yo tampoco sentí algo y dos no lo vuelvas a hacer. Me has tomado por sorpresa y además… ¿Quién te ha besado así?

 

 

—Con esa pregunta son tres.

—¡No importa! ¿Min, quien fue?

—Oh, Dios… Estoy viendo la luz… Voy a morir…

 

 

ChangMin volvió a acostarse. Cubriéndose por completo bajo la manta y escuchando a JunSu como se quejaba de que le dijera la verdad. Pero ChangMin solo podía esconderse y rezar, por no ver la cara de YooChun siquiera por unos días más.

 

 

 

 

 

 

 

Y ChangMin descubrió que no sabía rezar, cuando esa misma noche, a todos los integrantes de TVXQ les dio por armar una pijamada para acompañarlo en su enfermedad. De nada sirvió decirles que los podía contagiar. Igual ellos se agruparon en su pequeña, pequeñísima habitación.

 

 

—La verdad no entiendo como te resfriaste tanto, Min.

 

 

JaeJoong desde el suelo sobre una improvisada cama armada con unos cuantos edredones habló sin preocupación alguna. ChangMin siguió escondido bajo su manta, sobre su cómoda cama mientras el resto de los integrantes permanecían en el piso. Sinceramente ChangMin esperó escuchar la voz de YooChun.

 

 

—Tal vez pasó mucho tiempo en la calle, el frío de ayer fue fuerte.

—No lo creo YunHo. ChangMin salió con bufanda.

—Eso le pasa por andar haciendo sabrá Dios que, con sabrá Dios quien…

—¿Eh? ¿Qué sabes tú, JunSu?

 

 

Y ChangMin se hundió más en el colchón. JunSu aparentemente no dijo nada. Y aún así entre broma y broma los otros tres integrantes parecían disfrutar de sus teorías del por que se había resfriado tanto.

 

 

Hasta que claro sintió la mano de YooChun bajó la manta, estuvo a punto de doblarle el brazo al muy… En fin, el caso fue que antes de hacerlo, pudo ver entre la semi oscuridad de su escondite, como YooChun únicamente dejaba un pequeño trozo de papel justo a su lado.

 

 

ChangMin no lo pensó demasiado estiró la mano fuera de su manta y alcanzó su celular. Sin sacar todavía su cuerpo de ahí. Con la luz que el celular le proporcionó pudo desdoblar el papel y entender la compacta letra de Park.

 

 

 

Te has resfriado por mi culpa, lo siento.

Te lo compensaré.

 

 

Inevitablemente ChangMin cerró los ojos y se hundió todavía más en el colchón. Ajustó la manta a su cuerpo y prefirió fingir que era un vegetal que no oía, veía ni se movía. Así era mucho más cómodo.

 

 

—Oigan… ¿Se han dado cuenta que Min no habla desde hace mucho?

—Si… ¿Ya se habrá muerto?

 

 

¿Ya?

 

 

Que lindos amigos tenía.

 

 

 

 

 

 

 

 

—Lo prometido es deuda.

 

 

ChangMin tuvo sobre la mesa, justo frente a él. Un delicioso litro de helado de vainilla con chocolate derretido sobre puesto en una enorme copa de helado. Dos días después que estuviera oficialmente recuperado de su resfriado.

 

 

—¿Es esta tu indirecta frecuente para decirme, Shim ChangMin muérete?

—No seas idiota, ya te has recuperado y se lo mucho que te gusta el helado.

 

 

ChangMin sonrió y sus ojos brillaron al ver el delicioso helado frente a sus ojos. La cafetería del estudio siempre tenía deliciosos postres. Grabando más allá, se encontraban otros grupos y por supuesto YunHo, JaeJoong y JunSu, ya se habían ido. Acostumbrado a quedarse hasta el final en las grabaciones con YooChun.

 

 

Finalmente había accedido a ir a la cafetería con él.

 

 

—¿Qué tal?

—Delicioso.

—Sabía que te gustaría lo probé hace unos días pero como andabas tan resfriado.

 

 

 

 

 

 

 

 

MinHo se había enterado que ChangMin andaba por el estudio y luego de que estuviera enfermo por unos días en los que no lo había visto. Supuso que acercarse a saludarlo sería bueno, y por supuesto el primer lugar en el que pensó fue en la cafetería.

 

 

Me he preguntado todos estos días… ¿Por qué lo hiciste?

 

 

Había acertado, Shim ChangMin se encontraba sentado en una de las mesas de la cafetería junto a YooChun. Comiendo de un helado muy grande. Extrañamente ambos miraban el helado constantemente mientras hablaban. MinHo entonces detuvo sus pasos.

 

 

Me vas a obligar a decírtelo ¿Verdad?

 

 

YooChun había sonreído, algo nervioso o incómodo. MinHo a esa distancia, en la que apenas y alcanzaba a escuchar, mucho no entendía.

 

 

Es que en realidad… No entiendo por que lo hiciste.

—¿No lo entiendes? ¿En serio?

 

 

YooChun fue el primero en levantar la mirada, ChangMin pareció dudarlo mucho. Pero finalmente lo miró, con aquella expresión de confusión en su rostro que MinHo nunca antes había visto en el mayor.

 

 

ChangMin yo… Me he enamorado de ti.

 

 

Medio minuto después, MinHo caminaba como un cuerpo sin vida por los pasillos del estudio. Recordando cada dos segundos las palabras de YooChun y la manera aquella en la que ChangMin se había paralizado, soltado la cuchara en sus manos.

 

 

Y aún así, ninguno de los dos había apartado la mirada del otro.

 

 

 

 

 

 

 

 

ChangMin palpó las emociones de su corazón todavía agitado.

 

 

Escondido bajó la manta de su cama, cosa que se le empezaba a hacer una recurrente mala costumbre. Se hizo un pequeño ovillo y cerró los ojos. Esta vez no había habido beso de por medio. Entonces ¿Por qué su corazón se había agitado?

 

 

Es más… ¿Por qué aún se agitaba cada vez que lo recordaba?

 

 

Dos golpes en la puerta, muy leves y ChangMin se dobló un poquito más bajo su manta. –Min… ¿Vives o mueres?

—YunHo, esa no es la manera de preguntar… ¿Min, estas bien? ¿Te has vuelto a enfermar?

—Jae Hyung, sinceramente no sé por que estamos preguntando, deberíamos entrar y ya.

 

 

—JunSu tiene razón.

—YunHo no lo apoyes. Debemos respetar la privacidad de ChangMin.

—¿Y a todas estas alguien ha visto a YooChun?

—Esta en su habitación.

—¿Otro enfermo?

 

 

ChangMin pensó en si lanzarse de la ventana sería una opción, pero luego decidió que no. Podía fracturarse y eso a su carrera no le convenía. Entonces intentó infructuosamente tapar con una almohada sus oídos.

 

 

Escucharlos a veces era tan… Frustrante.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Y dinos ChangMin… ¿Cuál es tu chica ideal?

 

 

La sonrisa de Shim en esos momentos fue tan falsa que incluso hasta se sintió mal. Por que principalmente no tenía ganas de sonreír. No cuando los nervios lo habían abrazado y su estómago se había revuelto.

 

 

Creo que tiene que ser dulce y comprenderme mucho. Respetar mi carrera y ser inteligente.

 

 

Cerró los ojos en medio de esa sonrisa, mientras lucía al mismo tiempo un poco concentrado en lo que decía. Lejos de que en realidad había hablado por hablar. Dejando un vago significado de lo que haya dicho en alguna otra ocasión.

 

 

Vaya… Pocas palabras, pero muy exigente al mismo tiempo.

—Así es nuestro, ChangMin.

—Él definitivamente sabe lo que quiere.

 

 

La voz de YooChun mientras sonaba tan normal lo atravesó. Un pensamiento corrió por su cabeza, y entonces si, su sonrisa desapareció.

 

Desde ese día… No he vuelto a hablar con YooChun.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

—Salió muy bien, gracias a todos.

 

 

El director del programa hizo su agradecimiento general y los integrantes de Dong Bang Shin Ki solamente asintieron con una pequeña inclinación, mientras la gente empezaba a tomar su respectivo camino.

 

 

YooChun iba dispuesto a reunirse con JunSu y Eun quienes conversaban entre risas, pero la mano de ChangMin tomándolo del brazo, lo detuvo.  Shim no lo miraba y YooChun únicamente sonrió, esperando a que las palabras le salieran solas.

 

 

—Yo… Veámonos hoy a las seis, en el parque frente al edificio.

 

 

Luego de eso, YooChun apenas vio como ChangMin era abrazado por YunHo quien le decía que lo invitaba a tomar algo por haberse recuperado tan pronto. YooChun no escuchó más de ChangMin en ese día.

 

 

 

 

 

 

 

 

Era un buen lugar.

 

 

ChangMin lo sabía muy bien por que solía sentarse ahí a solas a esta hora, nadie pasaba y por ende nadie lo veía ni se le lanzaba encima cada tanto. Era un lugar a vista de todo el mundo, pero sin que nadie los viera también.

 

 

Miró la hora en el reloj y YooChun tenía atrasado veinte minutos.

 

 

Aunque cuando lo divisó bajándose de un taxi que se estacionó frente al edificio donde vivían, una sonrisa se plasmó en sus labios y cuando lo vio corriendo hacía él. El corazón una vez más se le agitó.

 

 

—ChangMin… Eres un verdadero idiota…

—¿…Qué?

 

 

Ok, eso no era precisamente lo que le hubiera gustado escuchar a su llegada. Pero realmente lo había intrigado.

 

 

—Pensé que te referías al parque frente al edificio donde grabamos el programa de hoy, casi me desnudan cuando me vieron ahí.

—Imbécil, me refería al parque frente al edificio en el que vivimos.

—Si, ya me di cuenta.

 

 

Se miraron por un largo rato y finalmente un suspiro salió de sus labios. Se sentaron cuando ya seguir peleando no tenía ningún sentido. Y ChangMin jugó con sus manos por un largo rato, no era tan bueno con las palabras como YooChun.

 

 

—Creo que tú y yo debemos dejar de citarnos. Es mejor si salimos juntos desde el principio.

—Me parece…

 

 

YooChun sonrió ante la situación y cuando sintió a ChangMin cerca de él, giro con tranquilidad. ChangMin estaba cerca, pero no lo suficiente. –Una vez mi madre me dijo hijo, besa a quien quieras, pero que no se trate de una persona tonta, y tú, Park YooChun eres más tonto de lo que mi propia paciencia puede tolerar.

 

 

—¿Es eso una respuesta?

—No, es mi queja contra tu estupidez.

—Eres tan romántico, Min.

 

 

YooChun apoyó los codos sobre sus rodillas y miró el gran edificio donde vivían. ChangMin se volvió a acercar un poco más y YooChun sintió un nudo en la garganta, incluso sintió su cuerpo empezándose a paralizar. Las cosas no debían ser así.

 

 

No, cuando en la mayoría de los Fic que las Fans hacían, lo ponían a él como el indudable seductor que acosaba contra una pared al menor del grupo. No, cuando ChangMin debería ser el sonrojado y tímido chico que cae presa de su seducción.

 

 

—Tal vez sea hora de empezar a desobedecer a mis padres.— YooChun entonces levantó la mirada, posándola en aquel rostro sonriente que parecía cumplir con cada una de sus palabras. —Ellos no siempre pueden saber lo que es bueno para mí. ¿No?

 

 

YooChun se enderezó, plasmó con sus manos las mejillas algo frías de ChangMin y sonrió. En esta ocasión ChangMin fue quien se adelantó cerrando los ojos, y YooChun acercó sus labios, lo besó sabiendo que aquello era lo único que había deseado hacer desde hace bastante tiempo.

 

 

—¿En serio crees que soy un tonto?

 

 

ChangMin sonrió y golpeó ligeramente la cabeza del mayor. –Idiota una cosa es desobedecerlos y otra muy distinta es olvidar lo que me han enseñado.— ChangMin agarró por el cuello de la camisa a YooChun y unió sus labios una vez más. –Y mi mamá me enseñó a no besar a tontos.

 

 

Los pocos segundos que permanecieron con los rostros cerca, fue peligroso.

 

 

Por que si bien podían estar en un lugar donde no había demasiada gente a la vista, también era cierto, que no siempre pueden estar a solas como si nada. ChangMin se fijó en un auto estacionándose frente al edificio y arrugó el entrecejo. Había visto ese carro antes.

 

 

—¿Ese no es JunSu?

—¿Y ese que le esta comiendo la boca no es Eun?

—¡Delfín del demonio! ¿Cómo se atreve a no contarnos nada?

—Es que ya se me hacía raro eso de ‘Solo somos amigos’

 

 

YooChun y ChangMin se miraron por un rato y rieron. –Parecemos viejas chismosas.— YooChun agarró las manos de ChangMin y logró que el muchacho se levantara de su asiento. —¿Vamos a extorsionarlos?

 

 

ChangMin sonrió, de acuerdo debía admitirlo…

 

 

…Amaba esa parte retorcida de Park YooChun.

 

 

Diez segundos después Park YooChun y Shim ChangMin se encontraban parados en una de las ventanas del Nissan blanco golpeándola levemente para poder llamar la atención de los dos dentro y cinco minutos después, ya habían obtenido una gran cena gratis.

 

 

 

 

 

 

 

 

Entonces… YooChun ¿Cuál es el tipo de mujer con el que te gustaría compartir el resto de tu vida?

 

 

YooChun realizó un coqueto movimiento con sus labios, luego los mordió y miró hacía el techo como si de verdad le costara mucho decidirse. Llevó una mano a su barbilla y sonrió ampliamente.

 

 

Pues tiene que ser inteligente, le tiene que gustar mucho el helado, dulce y tierna lo suficiente como para esconderse bajo la manta cuando este nerviosa y por supuesto que no le importe lo que digan los demás, siempre quiera estar conmigo.

 

 

El grito enloquecido de las Fans y por supuesto los suspiros anhelantes y enamorados replantaron el lugar. YooChun rió de aquella manera que enloqueció todavía más a los presentes y cuando miró a ChangMin…

 

 

El muchacho apretaba los puños e incluso su ojo derecho parecía querer cerrarse.

 

 

La risa repentina acudió a YooChun. Shim ChangMin acababa de ser comparado con una chica y eso le había molestado. YooChun podía disfrutar tranquilo, por que en ese preciso momento, frente a las cámaras. Shim no podía hacer nada.

 

 

 

 

 

 

 

 

—¡Eres un imbécil!

 

 

YooChun recibió un golpe en su cabeza y ChangMin se encontraba a su lado muy enojado. YooChun sonrió y Shim se cruzó de brazos. –Bueno si tanto te molestó lo hubiera resumido a: ‘Pues esa persona se llama Shim ChangMin’ ¿Te hubiera gustado eso?

 

 

ChangMin entrecerró sus ojos y luego giró caminando de regreso al bus que los llevaría a la estación de radio de HeeChul. A genial… Eso sería muy estresante, JaeJoong peleando a cada momento con HeeChul por tocar demasiado a SU YunHo.

 

 

Cabe recalcar, que JaeJoong parecía no cansarse de acentuar el posesivo.

 

 

—Oye, YooChun.

—Dime…

—Mis labios… ¿Te gustan?

 

 

—No es lo que más me gusta de ti precisamente.— ChangMin volvió a golpear a YooChun en la cabeza.

—Oye, deja de dañarme el peinado.

 

 

—Entonces deja de decir tanta estupidez.

—Tú preguntas, yo respondo. Además… Lo que más me gusta de ti son tus ojos.

—¿Mis ojos, por que no mis labios?

 

 

—Por que cuando veo tus ojos, puedo ver más cosas que viendo tus labios. Por que no importa si arreglas o no tus ojos. Ellos nunca cambian, siguen expresando lo que sienten y yo sigo sintiendo que me gustaría verlos el resto de mi vida.

 

 

—YooChun eres tan cursi.

—Y tu envidioso, por que no puedes decir cosas como esas.

 

 

ChangMin tomó una vez más de la camisa a YooChun y besó sus labios con suavidad. –No puedo decir, pero tal vez pueda expresarlo mejor.

—Ok, ¿Quién eres y que has hecho con Shim ChangMin?

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Bueno, bueno… Luego de que JaeJoong confesara que lo más le disgusta de mi es que sea el mejor amigo de YunHo. Continuemos con el menor del grupo y vamos a ver hasta que punto puedo sacarle las verdades.

 

 

JaeJoong estuvo más que gustoso de que fuera una presentación radial, por que tapó con su mano el rostro y agachó la cabeza, avergonzado totalmente. YunHo palmeó su espalda levemente y un suspiro salió de sus labios. Kim HeeChul se las pagaría.

 

 

Dime ChangMin… ¿Qué es lo primero que ves en la persona que llama tu atención?

 

 

ChangMin sonrió y miró a YooChun quien bebía un poco de agua. Se acercó al micrófono enfrente suyo y con una voz muy tranquila y pasiva habló.

 

 

—Sinceramente… Sus labios.

 

 

YooChun se atoró con la poco agua que había ingerido y ChangMin sonrió. Una patada en su pierna por parte de Park y entonces supuso que había alcanzado su objetivo. Vengarse de Park YooChun.

 

 

Oh, sus labios… Que sexy Min.

—Si, eso también. Sus labios tienen que ser los más sexys.

 

 

Y gracias a ese pequeño comentario. Tres días después los Fic YooMin habían aumentado.

 

 

 

 

+—+—FIN—+—+

 

15 comentarios sobre “Labios Rojos

    Ally D'angelo (@Ally_Dangelo) escribió:
    28 septiembre, 2013 en 23:01

    *-* ¡HERMOSO FANFIC! xD
    ¡YooMin MANDA!❤ ;D
    Para serte sincera, no leo muchos DBSK/fanfics en español, porque siempre que logro encontrar algún summary que llame la atención, terminando estando tan mal escritos que no los sigo. u_u
    Sin embargo, me atrapó tanto este OS que lo seguí, y me emocioné al ver que está bastante bien escrito! :'D Así que, me tendrás un tiempo por aquí…😉
    Well done, dear! Keep writing! ^-^~

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