Mientras tanto: Capitulo 2

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Mientras Tanto…

 

Capitulo 2: Vive normal, sé normal. Vive una vida que no pediste, una que no te pertenece.

 

 

 

 

 

He sido paciente durante tanto tiempo que llega a ser incomodo.

La injusticia hacía hervir mi sangre, estaba esperando en la oscuridad.

 

Incluso si está lloviendo; A esta noche solo le faltaba un trueno, solo faltaba un momento.

…Quería demostrarle al mundo nuestra verdad.

 

 

 

 

 

 

YunHo pasó la mano por aquel mueble de madera.

 

Observó las pertenencias que había, las fotos, una que otra crema, el celular, el cuaderno. Cada una de las pertenencias dentro de su habitación. Recordó a MinTae, la muchacha probablemente ya estaba en la escuela.

 

No entendía todavía esa relación que tenían, no entendía todavía por que parecía recordar cosas y situaciones de una realidad que no había vivido. Y sin embargo no entendía todavía por que se encontraba ahí, cuando hasta ayer se había acostado casi al amanecer luego de una sesión de fotos.

 

¿Es que acaso Jung YunHo, el líder de TVXQ nunca había existido?

 

¿Es que acaso todo había sido un sueño y esta era su realidad?

 

Dolió, su cabeza sufrió una fuerte punzada. Una muy dolorosa que lo hizo cerrar su ojo derecho. Pasó una mano por su rostro y suspiró. Si era un sueño, entonces ¿Por que no recordaba más cosas de su propia realidad?

 

El celular vibró, YunHo decidió no contestar.

 

Sin embargo justo antes de la quinta vibración, decidió levantar el celular.

 

—¿Diga?

¡Jefe! ¿Por qué no has llegado? Hay que hacer un montón de pedidos y necesitamos tu firma. ¿Te has enfermado?

—No… Yo, voy para allá.

 

No esperó a que el otro muchacho le contestara, o siquiera le respondiera y cortó la llamada. Miró la habitación y pensó que lo mejor por ahora era seguir viviendo, no sabía como, no sabía por que. Pero era mejor a quedarse entre cuatro paredes haciéndose preguntas que lo único que lograban era una grave migraña.

 

Tomó las llaves y decidió que al igual que en la mañana cuando habló con MinTae y su voz había sonado tan natural a la hora de molestarla, quiso creer que era su buen instinto. Pues entonces una vez más se dejaría guiar por él.

 

Por que al final de todo, era lo único que le quedaba.

 

 

 

 

 

JaeJoong suspiró.

 

Sentado en aquella banca del parque, con JunSu a su lado guardando silencio. Estaba cansado, no se había desahogado así en años. Llorar después de todo no era algo que le agradara demasiado o que hiciera a menudo. En realidad pocas veces si quiera mostraba incomodidad.

 

Era extraño. Estar ambos sentados como si nada en un parque, con la gente yendo y viniendo sin problema alguno, sin reconocerlos, sin la más mínima atención externa que durante mucho tiempo había anhelado, pero no de esta forma.

 

—Hyung…

 

Las palabras de JunSu quedaron a medias, JaeJoong únicamente estiró su mano y tomó discretamente la del menor, pudo sentir los ojos de él sobre su rostro, luego escuchó un suspiro. JunSu probablemente ya estaba mirando hacía el frente.

 

—Yo también tengo miedo, JunSu. Yo también.

 

 

 

 

 

—¿Un boleto para donde, señor?

 

YooChun ajustó las gafas a su rostro. Reconocible o no, YooChun solo quería pasar desapercibido. –Para Corea. El primero que halla.

—No hay vuelos directos.

 

—¡No importa!— La mujer pareció impresionarse ante su grito. YooChun decidió guardar la calma, sacarse las gafas y suspirar. –No importan las escalas, por favor tan solo deme el primer vuelo que vaya hacía allá. Es urgente.

 

La mujer asintió un poco más calmada, digitó un poco más tranquila y YooChun decidió dejarla trabajar tras la computadora. Sus ojos viajaron de un lado a otro, entre las personas que allí había, pudo identificar a unos hombres vestidos de traje negro que miraban de un lado a otro.

 

—Señor…— YooChun de inmediato giró hacía la mujer. –Su vuelo sale en dos horas. Por favor este a tiempo, o mejor dicho quédese de una vez en el aeropuerto, tiene que…

—Esta bien, me sé todo ese procedimiento de memoria.

 

Bendita tarjeta de crédito con la que había pagado, tomó el pasaje, su pasaporte. Y por supuesto la tarjeta y el Boucher. Ni siquiera hizo demasiado esfuerzo, guardó los documentos en la maleta y volvió a colocarse las gafas.

 

Giró dispuesto a continuar, sin embargo, esos hombres que hace un rato había identificado lo miraron y dos segundos después los tenía corriendo hacía él. El impulso a veces es el motor de todos nuestros actos. YooChun sabía, lo miraban a él, los buscaban a él, venían hacía él.

 

Por eso corrió, ajustó el pequeño bolso y corrió hacía el interior del aeropuerto con la intención de esconderse o cuando perder de vista a aquellos hombres que ahora parecían incluso más rápido.

 

Las personas solo ocupan un mínimo porcentaje de su capacidad real. YooChun pensó en aquello mientras unas fuertes manos lo agarraban por los brazos y detenían su paso. Genial. Ni siquiera tuvo la oportunidad de esforzar un poco de su porcentaje escondido todavía no rebelado.

 

—Joven, Park por favor regrese a la mansión, su padre se molestara.

 

YooChun se removió incómodo, ambos hombres lo sostenían uno por cada brazo. —¡Suéltenme! ¡No les permito que me traten así! No se quienes son, pero me tiene sin cuidado no he hecho absolutamente nada.

 

Los hombres compartieron miradas preocupados. —¿Joven se siente bien?— YooChun percibió entonces que aparentemente se conocían.

—Suéltenme.

 

El rubio suspiró y miró YooChun con seriedad. –Joven esto es cansado. Siempre tenemos que perseguirlo cuando intenta escapar de sus responsabilidades, y siempre es más difícil cuando sale del país. Traerlo de vuelta es aún más complicado.

 

—Es hora de que empiece a escuchar su padre, lo que hace lo hace por usted es por su bien.— Ahora el castaño le hablaba también, YooChun no entendía. –Es hora de que siente cabeza. El embajador únicamente quiere que usted…

 

—¡¿El embajador?!

 

Sus sentidos reaccionaron precipitadamente. Cuando un embajador te mandaba a seguir por unos guardaespaldas no podía ser algo bueno. El rubio alto que sostenía su brazo izquierdo arrugó el entrecejo.

 

—Si, el embajador de Corea en Estados Unidos. Su padre.— YooChun abrió los ojos todavía más, la sorpresa y el miedo lo invadieron. Con razón aquel hombre imponía tanto con solo su presencia. –Por favor regresemos, mañana tienen que volar a Washington y es mejor que descanse, parece que no se siente bien.

 

Los hombres lo soltaron. Empezaron a caminar y YooChun entre los dos decidió avanzar, solo mientras analizaba lo que acababa de descubrir. Miró el reloj en su muñeca, recordó el pasaje en su bolso y suspiró. Se detuvo y decidió que pasara lo que pasara su instinto le decía, que no debía estar ahí.

 

—Lo siento mucho.

 

Los hombres lo miraron. YooChun levantó la mirada también, un último suspiro y Park YooChun decidió en esta ocasión usar aunque fuera un dos porciento más de lo que usualmente usaba, dio media vuelta y corrió.

 

Por que debía huir, por que si JunSu estaba en la misma situación que él, entonces él debería estar con JunSu. Por que necesitaba protegerlo, tenía la necesidad de hacerlo. Se concentró en ese pensamiento y aumentó el paso.

 

Poco a poco y sin mirar atrás, sin saber siquiera por que corría de pronto tan rápido. Finalmente cuando sintió que ya no podía más giró casi sin aire en los pulmones y descubrió gustoso, que aquellos hombres. No lo seguían más.

 

Se arrimó contra una de las paredes y sonrió. Solo necesitaba unas cuantas horas más.

 

 

 

 

 

Siwon se empezaba a preocupar.

 

HeeChul no quería eso.

 

Por eso tomó fuerzas de donde no sabía, colocó una sonrisa falsa en sus labios y decidió finalmente, luego de dos horas salir de la habitación. Fuera Xiah, Max y Micky se encontraban en el sillón, Max y Xiah jugando. Micky observando a los menores jugar.

 

Uknow, Hero y Siwon sentados en la mesa de la cocina hablando aparentemente con calma y bebiendo un poco de te. HeeChul volvió a respirar profundo y armarse de valor. Aunque fuera muy difícil.

 

—¡Chul!

 

El falso YunHo estuvo frente a él, lo observó como pidiendo permiso y HeeChul únicamente le sonrió, se veía tan preocupado, se veía que necesitaba tanto abrazarlo, se veía tan como YunHo, que únicamente sonrió y accedió a que lo abrazara.

 

—HeeChul por favor, no nos vuelvas a hacer esto. En serio, me asustaste.

 

La voz de Uknow en su oído era tan parecida a la de YunHo, sonaba igual, sus brazos rodeando su cuerpo, esa calidez se sentía igual. Si cerraba los ojos y se dejaba confundir podía creer que se trataba de él.

 

Pero no lo era, HeeChul lo sabía, había un algo que no estaba muy seguro, había una distante realidad en la que ese no era su YunHo, no el que conocía, no el que era su mejor amigo, no el que lo escuchaba cuando se quejaba por estupideces. HeeChul lo sabía, ese no era su YunHo.

 

…Pero el resto del mundo parecía creer que si.

 

—Bueno, bueno. Dejen los arrumacos.

 

Hero arrugó el entrecejo, igual que lo hiciera JaeJoong cuando los veía demasiado cariñosos. Los separó con algo de discreción y se paró en medio de los con los brazos cruzados. Uknow rascó su nuca avergonzado y sonrió de aquella manera semi infantil que no muchas personas tenían la oportunidad de ver.

 

¡Dios, en serio se parecían demasiado a los reales!

 

Los otros tres integrantes de TVXQ se acercaron, Siwon se puso frente a él y le sonrió, acariciando cuidadosamente su mejilla. —¿Seguro que ya te sientes mejor?

—Si, Siwie… No te preocupes.

 

Una sonrisa falsa más. Primero y antes de parecer un completo demente debía tantear el terreno que estaba pisando. Por que necesitaba descubrir, saber, verificar antes de actuar. Las películas se lo habían demostrado, actuar como demente no ayudaba en nada, por que luego nadie te quería apoyar.

 

Las películas después de todo, se basaban en una serie de posibilidades reales.

 

—¿Por qué no juegas un poco con nosotros, Hyung?

Xiah lo vio esperanzado, hablando dulcemente, solo por si todavía se encontraba un poco alterado. –No, gracias. La verdad me duele un poco la cabeza.

 

—Quizá tanto tinte comenzó a afectarte, HeeChul Hyung.

—¡Max! ¿Qué es esa forma de tratar a tus mayores?— Hero reaccionó de inmediato, dándole un golpe en la cabeza al menor.

—Hero Hyung… Pero si él sabe que es broma.

 

HeeChul únicamente sonrió.

 

La puerta sonó y Micky levantando su mano únicamente pronuncio un vago. –Yo abro.— Y se alejó, HeeChul quería creer que muy en el fondo todo se trataba de una mala broma. Pero todo, absolutamente todo en ese lugar tenía la marca de ellos. Era demasiado elaborado para tratarse solamente de una broma.

 

—¡Hyung!

 

La estancia fue llenada por los integrantes de SHINee, HeeChul no era tonto, él se había dado cuenta, de aquellas miradas de MinHo, él sabía, por esa devoción que mostraba en cada <<Hyung>> que pronunciaba. HeeChul lo sabía, y esperaba que MinHo en realidad reconociera la realidad.

 

Pero aquello no sucedió, todos los integrantes sin excepción saludaron a los TVXQ y a ellos, con una gran sonrisa, con mucho afecto, llenos de una emoción embargante que le hizo creer a HeeChul que el que se estaba equivocando era él.

 

—Hyung, buenos días.

 

Fue en el momento en que lo abrazó. MinHo sonreía abiertamente, cuando abrazó a Max su sonrisa se paralizó. Nadie más lo notó, pero MinHo sintió un gran vacío, aun cuando las manos del mayor se posaban en su cintura y lo abrazaban con igual afecto.

 

¿Qué me sucede?

 

Siguió abrazándolo, todavía un poco más. ¿Qué le estaba pasando? ¿Acaso de pronto se le había pasado el amor por Max? MinHo lo vio verdaderamente imposible, por que hasta ayer estaba repleto de demasiadas ilusiones, por que Max acababa de terminar con su novia.

 

—¿MinHo… Sucede algo?

—¿Eh?

 

Choi se alejó un poco, todavía con sus brazos semi abrazando a Max y con sus rostros demasiado cerca, a Max pareció no incomodarle la cercanía, pero luego al notar el rostro del mayor tan cerca, MinHo únicamente atinó a sonrojarse y alejarse ante su estupidez.

 

—Uhh~

 

El sonidito de burla de parte de los demás, fue todavía peor. No ayudaron para nada, y MinHo decidió únicamente carraspear como si nada hubiera pasado. Key solamente rodó los ojos y negó con la cabeza, era un claro mensaje: ‘Estas siendo muy obvio, Choi MinHo’

 

Eso, era lo que recitaban los ojos de KiBum.

 

Sin embargo ese vacío en su pecho le preocupaba, había un algo que le hacía mucha falta, y no estaba muy seguro de que era.

 

 

 

 

Inseguro, como nunca antes.

 

ChangMin levantó el auricular, dentro de una cabina de un teléfono publico, marcó el número de su líder se lo sabía de memoria, al igual que el de cada uno de los miembros. Tenía una muy buena memoria, los números importantes siempre los tenía presente.

 

¿Si?

 

¿Esa era la voz de YunHo? Su corazón latió apresurado. Quería decir que no estaba solo, quería decir que si llamaba a YooChun, JaeJoong o JunSu entonces también le contestarían. Su emoción aumentó. No estaba solo, en medio de toda esta locura, sus amigos estaban ahí.

 

—YunHo, por Dios. Que bueno que te escucho, no se que está pasando pero amanecí…

Muchacho, tranquilo…— YunHo rió un poco, ChangMin se alegró de escuchar esa risa. –Pero te has equivocado. No soy ese tal YunHo.

 

ChangMin arrugó el entrecejo. ¿Qué no era YunHo? Pero si era su exacta voz. –YunHo deja de bromear, no estoy de ánimos ni te imaginas por la locura que estoy pasando, hoy desperté en un departamento que…

 

—Oye tranquilo, escucha es en serio. No soy ese tal YunHo.

 

ChangMin decidió creerle. –Disculpa… Entonces ¿Con quien estoy hablando?— La respuesta pareció demorar un poco. Pero finalmente y luego de pensarlo demasiado al parecer el hombre que le había contestado la llamada, suspiró. Al parecer había sonado tan preocupado y desesperado como para que el hombre le soltara esa información así de fácil.

 

De acuerdo mi nombre es Uknow.— ChangMin sintió su mundo paralizarse. ¿Uknow? ¿Los de la televisión? ¿Los impostores esos que había visto cantando SU canción? –Por favor intenta ser discreto, es que te oyes tan… Asustado. Quiero confiar en ti.

 

Tenía que admitirlo, esto daba miedo, por que volvió a sentir lo mismo que sintió cuando escuchó al falso ChangMin entonar SU nota alta, igual a su magnifica voz que lo estremeció. Y ahora este sujeto llamado Uknow, tenía exactamente la misma voz que su líder.

 

—Lo siento, me he equivocado. No te vuelvo a molestar.

 

Entonces cortó la llamada. Con el corazón agitado y una mano pasando por su rostro. Esto estaba mal, estaba muy mal. ¿Acaso estaba perdiendo la razón? Llevó una mano a su pecho y suspiró.

 

Dos golpes en la puerta de la cabina y ChangMin lo ignoró, dos golpes más y ChangMin arrugó el entrecejo, no estaba de ánimos para soportar a nadie. Sin embargo cuando la puerta empezó a ser abierta a la fuerza. ChangMin giró asustado.

 

—¡Min! ¡Gracias a Dios, pequeño eres tú!

 

Solo una persona le decía ‘pequeño’ solo una persona tenía derecho a decirle así, Jung YunHo, el verdadero, el real. Su líder. Estaba ahí, frente a él, con los brazos estirados pretendiendo abrazarlo.

 

ChangMin nunca es expresivo nunca lo ha sido en realidad, pero cuando lo vio no pudo evitarlo, se lanzó a sus brazos sin siquiera dudarlo, retrocedieron varios pasos, pero aún así YunHo lo siguió abrazando. Y entonces si, descubrió una gran diferencia entre la voz de YunHo y la de Uknow.

 

La voz de YunHo era más cálida, la voz de YunHo lo hacía sentir protegido, justo como un hermano mayor te hace sentir. Y ChangMin gracias a su altura no pudo esconder el rostro en el pecho del mayor, pero si agachó un poco la cabeza, casi apoyándose en la nuca de él.

 

—Temía no verlos… Hyung, en serio no te imaginas el miedo que he sentido.

—Tranquilo, Min. Yo estoy contigo, te lo prometí y se lo prometí a tus padres, siempre cuidaría de ti.

 

ChangMin se alejó un poco, lo miró a los ojos y sonrió, luego lo volvió a abrazar, por que en serio, necesitaba de esos abrazos de padre, que únicamente Jung YunHo sabía dar. Por que YunHo para ChangMin era como su padre—líder—hermano—ejemplo a seguir.

 

…Y aunque jamás lo reconocería, era así.

 

 

 

 

 

—¿Qué crees que debamos hacer, Hyung?

—No lo sé, en realidad… Ni siquiera se que está sucediendo.

—Pero… ¿Qué es esto? Hasta ayer…

—Yo se JunSu… Pero cada vez solo estoy más confundido.

 

JaeJoong pasó las manos por su rostro y suspiró. JunSu lo observó y decidió no continuar hablando. –Yo creo que lo mejor será continuar… No sé, intentar seguirle la corriente a todo esto y ver más adelante que es lo que está sucediendo en realidad. Por que si tenemos una vida pendiente no podemos estancarnos como si nada.

 

—Pero hasta ayer tú y yo éramos cantantes, más que eso, actores, bailarines. No podíamos siquiera salir del edificio sin que las fan se nos tiraran encima. Todo esto… Es frustrante.

 

JaeJoong sonrió. —¿Te frustra poder salir con tranquilidad?

 

—Me frustra no saber que ha pasado con mi familia.— JunSu se mostró algo enojado, seguramente por que JaeJoong no supo dar con el motivo real de la preocupación en el menor, y al contrario lo supuso frívolo y banal. JaeJoong únicamente se removió incomodo en su lugar.

 

—Lo siento, Su.

—No…— JunSu suspiro y bebió un poco de su te. –Yo lo siento, es solo que…

—Esta bien, todo esto está lo suficientemente mal como para que nosotros lo empeoremos.

 

JunSu sonrió y JaeJoong se sintió satisfecho con eso. Miró por la ventana a través del pequeño café en que se encontraban y suspiró. Jung YunHo estaba ahí, caminaba junto a ChangMin como si nada. Su corazón se aceleró y de inmediato se levantó.

 

—¿Hyung?

—¡Son YunHo y ChangMin!

 

JunSu se levanto de inmediato, saco un billete y lo dejó en la mesa, corrió junto a JaeJoong fuera del café, vio en las facciones de JaeJoong una desesperación absoluta que por un momento lo desubicó. JunSu recordó, que para JaeJoong muchas veces los integrantes de TVXQ eran más como su familia que la real para él.

 

Jaejoong incluso estiró su brazo para alcanzarlos, en medio de la corrida, varios metros más atrás de JaeJoong, JunSu pudo notar como Jung estiraba su brazo y llamaba a un taxi. JunSu lo sabía, no los alcanzaría.

 

JaeJoong lo descubrió al final, cuando a unos metros los observó subirse al taxi con tranquilidad. Únicamente pudo apoyar las manos en sus rodillas y respirar dificultosamente, la corrida había sido inesperada y se había cansado.

 

—ChangMin… YunHo…

 

La mirada de JaeJoong lucía tan triste mientras veía al auto alejarse que JunSu mordió su labio inferior y corrió, empezó a correr, colocando sus manos a un lado de su boca, aprovechando de esos gritos que los muchachos siempre molestaban en decir que poseía.

 

—¡¡YunHo!!— Corrió, cada vez más rápido, a pesar de que el auto se alejaba cada vez más y más. —¡¡ChangMin!!— Y comenzó su desesperación, por que unos segundos después pudo sentir a JaeJoong gritando también. Corriendo también, dando su último esfuerzo una vez más.

 

—¡¡Deténganse!!

 

ChangMin fue el primero en girar, lo vio por la parte trasera del auto y sus ojos se abrieron con gran sorpresa. Inmediatamente YunHo empezó a dar leves golpes en el asiento del conductor indicándole que se detuviera.

 

ChangMin fue el primero en salir, JunSu decidió no detenerse, colocó una gran sonrisa en el rostro y se lanzó sobre el menor. Sin el menor reparo o cuidado, empujándolo con fuerza y haciéndolo que chocara contra un poster. Lo abrazó con fuerza. Era su hermanito menor, al que siempre molestaba.

 

—ChangMin idiota… Pensé que no te vería más.

—Hyung… Me estás dejando sin aire…

—Calla, deja tu amargura por un instante que ahora solo te quiero abrazar.

 

Y ChangMin decidió por primera vez obedecer a JunSu, cerró los ojos y abrazó también el cuerpo del más bajo. Dejando que lo siguiera abrazando, así eso le pudiera costar el valioso aire en sus pulmones.

 

JaeJoong finalmente llegó visualizando directamente a YunHo quien hubiera bajado después de ChangMin, se detuvo con tranquilidad, recordando que de repente no solo no lo veía desde lo de este cambio indefinido de realidad.

 

…No lo veía desde hace mucho tiempo atrás cuando TVXQ anunció su separación ‘temporal’.

 

YunHo lo miró, con aquellos ojos tan necesitados de cariño. Tocó su rostro como si no se lo creyera, sonrió nervioso y esa sonrisa en aquellos labios pareció temblar, por que JaeJoong creyó que su líder empezaría a llorar. Por que YunHo obviamente estaba dudando sobre que sentimiento expresar.

 

Sujeto con ambas manos su rostro todavía sin pronunciar palabra alguna. JaeJoong lo había descubierto hace un tiempo atrás, durante su convivencia, durante su separación, lo había soñado y lo había esperado.

 

…Había mantenido la secreta esperanza de que esos labios un día tocaran los suyos.

 

Pero como en cada ocasión aquello no sucedió, YunHo besó su frente, el contacto duró lo suficiente, JaeJoong cerró los ojos agradeciendo ese contacto y sintiéndose asquerosamente débil, por que al cerrar tan fuerte los ojos una lágrima escapó.

 

Luego lo abrazo, esos abrazos cálidos que una vez fueron confesados en una radio tanto tiempo atrás. JaeJoong no era débil, tampoco era de mostrar sus emociones con absoluta facilidad. Pero los integrantes de su grupo eran una gran excepción.

 

…YunHo aún más.

 

Y en medio de ese abrazo, en el que apoyó el rostro en YunHo, en el que la fragancia de Jung lo envolvió en medio de tanto desconcierto y temor, por fin, Kim JaeJoong se pudo sentir un poco más seguro.

 

 

 

 

 

—Chul…— Uknow se sentó a su lado pasó un brazo alrededor del suyo enredándolos en el proceso y colocando un puchero en sus labios. –Estás muy callado, y eso asusta. Usualmente no eres así.

 

Hero frente a ellos volvió a cruzarse de brazos. –Lo que es extraño es que seas tú el que anda de cariñoso sobre él y no él sobre ti.

—Uhh~ Umma anda celoso, ¡Appa no lo hagas sentir mal a Umma, compórtate!

 

Todos rieron ante la gracia de Max y Hero decidió únicamente rodar los ojos. Siwon sin embargo solo se removió un poco incómodo en el lugar. HeeChul decidió que si seguía actuando raro, las cosas no marcharían bien.

 

—No estés celoso… Hero. Pero ya deberías hacerte a la idea de que él es solo mío.

 

A HeeChul le costó pronunciar sus nombres, por eso se detuvo ante el de JaeJoong y omitió el de YunHo. Abrazó a Uknow con fuerza dejando que sus mejillas se chocaran y le sacó la lengua a un Hero ya un tanto molesto.

 

—¡Si, Te gané Xiah!

—¡No es justo! ¡JoongHyun tramposo, nunca había jugado este juego!

—Yo tampoco ¿Verdad Key?

 

KiBum únicamente levantó la mirada del libro que permanecía leyendo, suspiró y luego regresó su atención a la lectura —A mi no me metan en sus niñerías.

—¡Key!

—…Te estoy ignorando, JoongHyun ¿Acaso tu mono neuronal cerebro no lo nota?

 

—¡¡Onew Hyung!!

 

Cuando JoongHyun gritaba así le recordaba a Key por que él y Xiah congeniaban tan bien, aunque sus apariencias distaran por mucho. —¡Key apoya a JoongHyun!

—¿Cómo diablos sabías que se trataba de mí?—

 

Key dejó el libro sobre sus piernas y desde la cocina la voz de Onew fue clara y se escuchó por todo el departamento. –Por que siempre eres tu el que logra que JoongHyun se salga de sus casillas y se comporte como idiota.

 

Key se sonrojo levemente, tan leve que apenas fue notorio. JoongHyun pareció algo avergonzado e intentando desviar el tema aceptó darle la revancha a Xiah quien reía bajito ante la situación. Key decidió ir al baño y alejarse de toda esa locura.

 

—…Idiotas.

 

—¿MinHo, estas bien?— La pregunta de Max lo tomó por sorpresa, el menor apoyado en el balcón del departamento únicamente giró y aceptó la bebida enlatada que el mayor le ofrecía. –Te ves extraño.

 

—Tú te ves extraño en realidad.

 

—¿Yo?— Max pareció sorprendido.

—Hyung… No quiero que suene raro, pero…— MinHo mordió su labio inferior y finalmente lo miró a los ojos. –Cuando te abracé, sentí… Fue como si no fueras tú en realidad. Como si me sintiera vacio de repente.

 

ChangMin entonces enarcó una ceja. —¿No te gustan mis abrazos?— MinHo se apresuró en mover sus manos y retractarse.

—¡No! ¡No es eso Hyung! Siempre me han gustado tus brazos.— Y su repentina confesión, tomo por sorpresa a ambos. MinHo bajó la cabeza avergonzado.

 

—Tranquilo MinHo. Si, suena raro si nos escucharan personas extrañas. Pero eres mi amigo así que supongo que está bien.— No era eso, MinHo sabía que no era eso. Es más quería que sonara raro, que Max entendiera, que llevaba demasiado tiempo enamorado de él que ya incluso dolía.

 

…Pero algo en su interior le decía que no era el momento.

 

Max pareció agitar sus cabellos como usualmente lo hacía, y MinHo sonrió. –Dale otra oportunidad a mis abrazos. ¿Vale?— Y todo, luego de esas palabras ocurrió demasiado lento. Max dejó su bebida sobre el ancho barandal del balcón y lo abrazó.

 

MinHo sintió su corazón agitarse, pero no como debería.

 

Ese repentino sentimiento no le gustaba, por que faltaba algo, no estaba seguro que, pero a ese abrazo le faltaba algo y no sabía que era, por que estaban solos, por que era Max, el menor de TVXQ, su Hyung. El que conocía desde hace tanto.

 

…Y aún así… Era, como si en realidad… No fuera él.

 

 

 

 

 

—Señores pasajeros hemos llegado, les pedimos por favor un poco de tiempo mientras terminamos de arreglar un par de inconvenientes y de inmediato podrán bajar. Mientras tanto por favor revisen todas sus pertenencias y prepárense a desembarcar.

 

 

Nunca antes había viajado tantas horas, malditas escalas, las odiaba, le dolía la espalda, el cuello, tenía hambre y sueño. Pero no importaba, por que esta en Corea, en Seúl más específicamente. Estaba de regreso en su país y era eso lo importante.

 

Se colocó las gafas una vez más. Ajustó la boina a su rostro y como supuso que lo estrían siguiendo, aunque dudaba que dieran con el país tan rápido. Pero aún así, sabía, debía ser discreto.

 

Se mantuvo en su asiento hasta que abrieran las puertas. Miró el reloj en su pulsera, ya adecuado a la hora coreana y suspiró. Quería, necesitaba ver a sus amigos, pero más que nada un nombre resaltaba en su cabeza. Y solo quería encontrarlo y saber que estaba bien.

 

…O que por lo menos, existía en esta difusa realidad.

 

 

 

 

 

La historia había comenzado en un pantano y un día desperté en el caos.

Esta vida donde defendí mi amor, no puedo renunciar a ella.

 

Mañana no tendré miedo, incluso si el amor se congela por la nieve.

…Esta es mi última prueba.

 

 

Fin capítulo dos.

2 comentarios sobre “Mientras tanto: Capitulo 2

    kimjejecyy escribió:
    16 septiembre, 2011 en 13:33

    Wow de verdad necesitaba. Comentar este capitulo estef wow nunca lo habia leido xq no se jeje pero es en verdad wow me encanta, en verdad las ideas que tienes son grandiosas y cada vez solo quiero continuar leyendo todo lo que escribes, te felicito porque vas a estudiar literatura y te deseo lo mejor porq en verdad pienso que eso es para ti, es muy gratificante y lindo cuando haces lo que de verdad te gusta te lo digo x experincia y cuando te apoyan tus seres queridos mas n___n.

    Bueno estef te agradezco una vez mas por escribir cosas tan benas y espero ansiosa la conti de todos los ficos que quieras actualizar soy tu fan jejej oki dejo de divagar cuidate y una vez mas felicidades!!!!

    Me gusta

    Itayuyi Vivar (@ItayuyiVivar) escribió:
    15 septiembre, 2012 en 11:38

    waaaa!!!! ya staba llorndo de pensar ke en esta realidad tampoco estarían juntos pero afortunadamente no fue así, gracias es una historia fascinante ^^

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