Se ha enamorado de ti: Capitulo 2

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Se ha Enamorado de ti.

 

CAPITULO 2: El comienzo de un infierno imaginario.

 

 

—¿Otra vez?

 

JaeJoong levantó la mirada casi al mismo momento en que YunHo contestara la llamada de su celular, bebió un poco de su soda atento a las palabras del más alto, en especial por que cada cambio en el rostro de Jung no avecinaban nada bueno.

 

—¡¿Cómo que lo expulsaron?!

 

YunHo entonces se levantó. Por impulso quizá, acababa de arrugar el entrecejo y de la misma manera en la que sospecho, YunHo agravó su voz y colocó su expresión más seria de todas.

—Salgo en un momento para allá— YunHo pasó una mano por su rostro. Respiró profundo e intento calmarse en especial por que a parte de JaeJoong también estaba aquel muchacho que era el heredero de una de las empresas que ayudaría a la de su padre a ser todavía más imponente.

 

—¿Sucedió algo, Yunnie?

—Tengo que irme.

—¿MinHo?

—Si. Lo lamento YooChun en otra ocasión hablamos, te dejo en buenas manos.

 

Le regaló una pequeña y reducida sonrisa a Park y casi de inmediato tomando su celular y un poco de aire. Volvió a mirar a JaeJoong. –No te preocupes, Yunnie. Yo me quedó con él.

—De acuerdo, hablamos luego.

 

La salida de YunHo del restaurante fue casi inmediata, y aunque a través del cristal del gran restaurante Jae persiguió con la mirada a Jung, un suspiro salió de sus labios. Verlo marcharse así de apurado en su auto, siempre atrás de MinHo era desilusionante.

 

—¿MinHo? ¿Quién es MinHo?

 

JaeJoong recuperó la atención en YooChun y sonrió ligeramente.

 

—Es su hermano menor, demasiado problemático para mi gusto.

—¿Siempre termina arrancándolo de tu lado?

JaeJoong lo miró sorprendido —¿Qué? No, nosotros solo somos amigos.

—Oh, ya veo.

 

Las cosas hubieran sido más sencillas para YooChun si de repente JaeJoong no lo hubiera llenado de esa comodidad que sentía cuando estaba a su lado, como si se conocieran de toda la vida, como si el encuentro hubiera sido predestinado.

 

—Y YooChun… ¿Qué tan bien conoces New York?

 

—Ligeramente bien, he venido varias veces pero nunca me he quedado lo suficiente.

—¿En serio? Pues es tu día de suerte. No tengo mucho que hacer estos días por que pienso irme a vivir a otro país, así que puedo acompañarte a conocer todo lo que quieras.

 

—Te tomo la palabra entonces.

 

YooChun se levantó con una sonrisa en el rostro. Dejó un par de billetes en la mesa y le hizo una pequeña seña a JaeJoong para que lo siguiera. El muchacho ni siquiera lo dudo, tomó las gafas y el celular sobre la mesa y de inmediato se levantó.

 

—¿A dónde iremos?

—No sé, aquí tu eres el guía ¿No?

—Mmh… Pero yo no te llevare a los típicos lugares a los que va un turista.

—No importa. Enséñame Nueva York desde tus ojos entonces.

 

JaeJoong rió brevemente, por que recordó a la perfección cuando YunHo le pidió lo mismo, cuando YunHo dejó su pose de hijo perfecto y salió con el a divertirse, cuando por primera vez tuvo a YunHo única y exclusivamente para él.

 

—¿Sabes algo YooChun? Me simpatizas mucho.

 

 

 

 

—I have twenty two years old…

 

JunSu miró inseguro a ChangMin y él únicamente suspiró un poco, antes de tomar el periódico en sus manos y golpearlo con el mismo en la cabeza.

 

—¡Mal! ¿Cómo puedes tener esa edad y cometer tremendos errores?

—Mmh… Por eso odio el inglés.

—Pues debes aprenderlo sea como sea.

—Chunie me tiene más paciencia.

 

JunSu acarició sus cabellos y suspiró largamente antes de ver al menor con cansancio y pedirle con una mirada que dejaran las cosas ahí. ChangMin sin embargo se hizo el desentendido.

 

—El examen es la semana que entra. Tienes que prepararte, Hyung.

—¡No es justo! YooChun ni tiene que estudiar.

—Por que el vive viajando para allá y para la visa lo necesitaba ahora concéntrate.

—…No quiero.

 

—Hyung…

—¡No quiero!

 

JunSu se cruzó de brazos, realizando un pequeño puchero y cerrando los ojos. ChangMin lo observó. Un par de segundos antes de que tomara una vez más el periódico y lo golpeara con el mismo en la cabeza.

 

—Concéntrate.

—Min, eres muy agresivo.

 

 

 

 

¿Tenía acaso JaeJoong un irrefrenable imán?

 

El muchacho había caminado y YooChun había decidido seguirlo, se lo había advertido, nada de lugares convencionales para turistas, y JaeJoong había cumplido. Por que antes que nada habían ido a un singular parque de diversiones en el centro de la ciudad.

 

JaeJoong lo había tomado de la mano y junto a él había accedido a subir la montaña rusa, la gran montaña rusa y luego cuando los cabellos de JaeJoong se hayan alborotado lo suficiente y se hubiera reído de él por lo mismo. YooChun comprendió que JaeJoong en definitiva le agradaba demasiado.

 

—No puedo hacer esto con mi hermano.

—¿Tienes un hermano?

—Si, es menor con unos cuantos años, pero no vive acá. Ven vamos por unos algodones de dulces.

 

Y otra vez lo estaba jalando, tomando de la mano y YooChun únicamente podía ver unos pasos más atrás del castaño como sus manos entrelazadas en aquella ciudad casi no llamaban la atención.

 

Le recordó a una cita.

 

Cuando entraron a aquella tienda de sombreros y JaeJoong se puso a probarlos, jugando con sus diferentes muecas antes de decidirse por uno para si mismo y otro para él. Descubrió también que el muchacho tenía buen estómago puesto que luego decidió que comieran un poco de helado.

 

—¿Has probado un MacDonalds en Estados Unidos?

—Pues no, ahora que lo pienso nunca he tenido el tiempo suficiente.

—Si no lo has probado aquí, no lo has probado como debería ser.

 

Y en esta ocasión YooChun se ofreció a pagar, y a JaeJoong pareció no molestarle. Así que una vez estuvieron sentados en la mesa, con la caminata y la diversión del día recién en ese momento se le había abierto el apetito al mayor.

 

—Me preguntaba… ¿Qué clase de persona es tu hermano?

 

JaeJoong levantó la mirada y sonrió. Limpió su boca y bebió un poco de Soda antes de poder responder, en especial por que resumir a JunSu en una cuantas palabras era una misión casi imposible.

 

—Él es realmente dulce, un poco torpe para algunas cosas y sorprendente en otras. Demasiada buena persona unas veces y otras… Tan testarudo. No le gusta que le recuerden las idioteces que hace, tiene una risa aunque extraña te place escuchar y escuchar. Lo malo es que no lo he visto en algún tiempo.

 

—Ya veo… Yo no tengo hermanos, pero si un amigo que es como uno.

 

YooChun sonrió de repente, algo nostálgicamente mientras jugaba con una papa en sus manos, suspiró brevemente y luego de eso decidió beber un poco de Soda, no había notado que en la mayor parte del día JunSu se había alejado de sus pensamientos.

 

—Eso es bueno. YunHo es mi hermano acá en Estados Unidos.

—Hablando de YunHo, ¿Cómo es su hermano? ¿Es igual que él?

—¿Igual que él? ¿A que te refieres?

—Pues así de educado, amable, sociable, se nota que es de esas personas que inspiran seguridad y confianza en un primer momento.

 

JaeJoong reflejó una amplia carcajada.

 

—Si… Claro. MinHo es una copia exacta de YunHo.

 

YooChun notó el sarcasmo en sus palabras y la manera algo molesta en la que bebía su soda, por un momento pensó que JaeJoong lo que quería en esos momentos era algo con cierto porcentaje de licor.

 

—¿YunHo no es así? Es lo que deja ver como primera impresión.

—¿Educado? Claro que lo es a estado en las mejores escuelas del país. ¿Amable? Demasiado y y todo el tiempo. ¿Sociable? Probablemente en exceso. Y lo de la seguridad y confianza, pues si, puedes sentirte así a su lado.

 

—¿Entonces?

—Que finalmente él y MinHo son hermanos y en algo tenían que parecerse.

—Creo que no estoy entendiendo.

—Jung YunHo no es únicamente una mata de virtudes. Nadie lo es.

 

—Eso lo entiendo, pero lo que no entiendo es la parte de su hermano.

—YunHo no es perfecto pero cuando menos tiene sus cosas positivas. Cosas con las cuales podrías pasar con facilidad cualquiera de sus defectos. Pero MinHo, MinHo a mi parecer no tiene ningún buen punto a su favor.

 

YooChun en ese momento pensó, que ese tal MinHo tenía mucho que ver en aquella mirada nostálgica que JaeJoong puso cuando observó a YunHo marcharse del restaurante.

 

—MinHo es el hermano menor de YunHo. Un niño engreído y capaz de hacer cualquier cosa para obtener lo que quiere. Demasiado problemático y peleonero. No es la primera vez que llaman a YunHo de la escuela de MinHo por su culpa. Por que te aseguro cualquier cosa que esa llamada fue de allá.

 

—¿La escuela? ¿Cuántos años tiene?

—Diecinueve. Es la segunda vez que repite el sexto curso, el año pasado lo expulsaron por indisciplina. Sus padres han intentado de todo, pero al parecer YunHo es el único al que parece obedecer.

 

JaeJoong bebió un poco más. YooChun lo miró atención y sonrió, parecía un niño pequeño quejándose del muchachito que le hubiera quitado su juguete favorito en el parque.

 

—Dijiste que YunHo y MinHo en algo se parecían. ¿En que se pueden parecer?

—Les gusta jugar demasiado.

—Dijiste que eran hermanos.

 

—Hermanastros en realidad, pero no me refería a ese tipo de juegos. Se desafían constantemente y se encaprichan al mismo tiempo con facilidad. Es como si solo se importaran mutuamente. MinHo es egoísta y engreído, le gusta jugar con las personas. Y YunHo… A veces lo hace sin darse cuenta.

 

 

 

 

—¡Patrick basta!

 

El golpe por parte del rubio se estrelló en la mejilla del castaño y Rain casi de inmediato levantó la mirada al sentir como el muchachito rubio respiraba agitado. Si, el golpe de Patrick había dolido, pero no lo suficiente como para hacer algún tipo de gesto.

 

—¡Va a pagar muy caro haber estado acosando a MinHo!

—¿Acosado? ¿Estas demente? Como si no conocieras al muchachito ese.

—¡No le permito!

 

MinHo miró asustado lo furibundo que se encontraba Patrick, luego vio a su profesor y Rain precisamente no tenía mejor rostro. Ambos enojados, pero por diferentes motivos. Patrick con Rain y Rain con él.

 

—¡Patrick dije que te detuvieras!

 

MinHo logró empujar a Patrick, lo suficientemente lejos como para que no volviera a golpear a Rain, y el hombre tan solo miró con desdén a Choi quien de inmediato, sonrió levemente. Los estudiantes parados alrededor únicamente se dedicaban a observar y cuchichear cada cierto tiempo.

 

—Lo siento, profesor.

—¿Lo sientes, Choi? ¿De verdad lo sientes? Si de verdad estuvieras arrepentido es por que tienes conciencia y tú precisamente no la tienes.

—¡No le permito que si dirija de esa forma a MinHo!

 

Rain rodó los ojos y se comenzó a exasperar, por esa y muchas razones más no le gustaban los mocosos engreídos de esa escuela.

 

—Mira niño deja de ser tan patético, fue Choi quien se me lanzó encima en el salón. Tiene dos semanas con el mismo chiste pero como no le correspondo anda que le arde el ego. Por eso no me deja en paz.

 

—¡Deje de decir tanta tontería!

 

Finalmente MinHo no pudo sostener a Patrick, y el rubio volvió a lanzarse sobre Rain quien apenas tomó su brazo y logró girarlo lo suficiente como para que el muchacho cayera de rodillas al piso, con un gesto de dolor.

 

—Aprende a calmar tus impulsos, mocoso.

—¡Déjeme en paz! ¡Y a MinHo también!

 

MinHo volvió a intentar intervenir, pero no dio dos pasos cuando sintió que lo agarraban con demasiado brusquedad de la oreja.

 

—¡Auch! ¡¡Auch!!

 

Giró como pudo solo para ver la figura de su hermano quien con las gafas de sol puestas, a pesar de eso lucía muy, muy enojado. Y por supuesto MinHo de inmediato sonrió como pudo y la pelea entre Rain y Patrick se detuvo.

 

—Jung, sinceramente no se como este muchacho no puede tomar tu ejemplo.

—Rain lo siento mucho ¿Qué hizo esta ocasión?

—Ve con el director y te aseguro que no te va a gustar. Esta vez ya no hay segundas oportunidades para él. Y tú y yo somos amigos, pero en esta ocasión no abogaré más por él.

 

YunHo miró duramente al menor y MinHo tan solo volvió a sonreír. Sin embargo y a pesar de que lo estaba avergonzado públicamente frente a toda la escuela, YunHo no lo soltó en ningún momento. Jalándolo de la oreja y con MinHo quejándose a cada momento ambos se dirigieron hacía la oficina del director.

 

 

 

JunSu miró hacía el techo en la habitación de ChangMin, observó la lámpara en el techo y lo particular de su forma, sonrió ante el gusto algo extraño de Min para algunas cuantas cosas y prefirió no preguntar quien se la había regalado.

 

Miró su celular y se extrañó al notar que no tenía ningún mensaje o llamada perdida por parte de YooChun, pensó en lo mucho que le faltaba para que regresara y lo mucho que ya lo extrañaba.

 

Fueron varios segundos jugando con la pluma en su mano, rayando de vez en cuando una hoja en blanco que tenía a la mano, pensando en quien podría ser esa persona de la cual YooChun estaba enamorado. Pensando por que YooChun nunca había querido decirle su nombre.

 

—Hyung traje un poco de sandia.

 

ChangMin se sentó a su lado, poniendo la bandeja sobre la mesa y sonriendo brevemente. Comiendo casi de inmediato la sabrosa fruta y JunSu únicamente suspiró. Recordando que YooChun en cambio siempre le brindaba melón.

 

—¿Estas bien, Hyung?

—Si… Solo un poco nostálgico.

—Hyung… ¿Por qué no te olvidas de él y fijas tu atención en alguien más?

 

JunSu levantó la mirada sorprendido ¿Qué acababa de decir ChangMin? Mordió su labio inferior confundido y a diferencia de lo que hubiera esperado, Shim no le devolvió la mirada en ningún momento. Es más parecía más entretenido en ver a través de la ventana que observarlo a él.

 

JunSu no entendía. ¿Había sido una indirecta si o no?

 

—¿Por qué dices eso, Min? YooChun y yo solo somos los mejores amigos.

—¿Seguro?

 

Por primera vez desde que ese ambiente tenso se había esparcido ChangMin lo miró. Pero fue por tan breve momento que JunSu prefirió ignorarlo, y al notar como Shim agarraba otro pedazo de sandia. Decidió comer un poco también.

 

—Si, somos solo amigos.

—Ya veo… Mejor así entonces.

—¿Mejor?

 

ChangMin sin embargo lo ignoró, volvió a levantarse para traer consigo su laptop y encenderla frente a los dos. Como si nada hubiera pasado y la conversación nunca hubiera existidos. JunSu estaba confundido, no entendía que acababa de pasar pero tampoco se atrevía a preguntar.

 

Le dio una pequeña mordida a su pedazo de sandía y observó el perfil del menor. Concentrado en esa bella sonrisa que repentinamente se había posado en los labios de ChangMin, JunSu volvió a comer un poco más de la fruta.

 

—¿Me estas escuchando Hyung?

—¿Eh? ¿Qué?

ChangMin sonrió –Nada Hyung, solo te decía que descansemos un poco del inglés y mejor hagamos el deber de Administración.

 

—Mmh… No es justo, eres dos años menor y recibes esa materia conmigo.

—Por que no la cogiste cuando era. Por eso estás viendo una materia con chicos de año menor. Además ni que la rama de esta materia fuera tan extensa.

 

ChangMin comenzó a tipiar un par de palabras en buscador, pero repentinamente sus movimientos se detuvieron.

 

—Min… ¿Pasó algo?

—No… Solo, tuve un leve estremecimiento.

—¿Escalofrío?

—Algo así, más bien diría que fue un mal presentimiento.

 

JunSu sonrió —¿Mal presentimiento? ¿Desde cuando crees en esas cosas?

—Tienes razón— ChangMin sacudió los cabellos de JunSu –Tanto juntarme contigo me ha hecho daño.

—¡Hey!

 

 

 

 

—Acosar un profesor.

 

YunHo primeramente habló en voz baja, MinHo únicamente se colocó el cinturón de seguridad y respiró profundo al notar como su hermano empezaba a acelerar visiblemente enojado. MinHo incluso tuvo que agarrarse de la puerta del auto.

 

—¡¡Acosar a un profesor que de paso es mi amigo!!

—Yun, lo siento. Te juro que no vuelve a suceder…

 

—¿Y de que me sirve que te vuelvas a arrepentir? ¡Ya te expulsaron!— YunHo incluso a pesar de la velocidad lo miró fijamente por un par de segundos –Otra vez te expulsaron. Vas a cumplir veinte años y ni siquiera terminas la escuela. Ya deberías estar en la Universidad.

 

—Yun…

 

—¿Te he permitido que hables, MinHo?— La forma en que YunHo arrastraba las palabras, lo hizo temblar ligeramente de temor, por primera vez en toda su vida. MinHo le temió a alguien. Y por un momento incluso pensó que en cualquier rato lo cachetearía. Pero era YunHo, y él jamás le pondría una mano encima…

 

—…Lastimosamente.

—¿Qué dijiste?

MinHo lució sorprendido –Nada, lo siento, hermano. De verdad.

 

YunHo detuvo el auto. MinHo únicamente por precaución se pegó un poco más a la puerta y miró temeroso al mayor. Jung respiró hondamente. Regresó su mirada al muchacho a su lado y se mostró un poco más calmado.

 

—No me parece que les estés dando dolores de cabeza a nuestros padres a cada momento. Por esta ocasión no les voy a decir nada. Pero te vienes conmigo.

MinHo sonrió —A tu departamento? ¿Me vas a llevar a tu departamento, Hyung?

 

—¿Me crees estúpido?— La sonrisa de MinHo se esfumó —¿Crees que voy a premiarte en vez de castigarte? Por supuesto que no. Tengo que ir a Corea a arreglar unos asuntos por un par de meses, así que te vienes conmigo, te matriculo en el primer colegio que encuentre y ya no va a ver más problemas, MinHo. Estas advertido.

 

—¿Corea? ¿Colegio nuevo? ¡No! ¡¡Por supuesto que no!! ¡ME NIEGO!

 

YunHo volvió a tomar un poco de aire y MinHo deseó no haber vuelto a abrir la boca.

 

—No tienes elección, MinHo. No te voy a dejar en New York de ‘Vacaciones’ mientras esperas que comience el nuevo ciclo escolar. Dándole dolores de cabeza a mamá por que te desapareces día y medio de fiesta en fiesta. Ya te lo dije, el objetivo no es premiarte, sino castigarte. Así que te vienes conmigo si o si. Se enteren o no de que te expulsaron.

 

—Pero… ¡No conozco a nadie allá! No tengo amigos por allá. Toda mi vida está acá, no me gustan sus costumbres, son demasiado formales. A mi me gusta la libertad de Estados Unidos, poder hacer lo que se me de la gana, cuando se me de la gana, con quien se me de la gana.

 

—MinHo…

—¡Además! ¿Cómo es eso de que te vas por un par de meses y no ni siquiera me he enterado?

—Choi MinHo, no hay nada que discutir, es mi última palabra. Te vienes conmigo a Corea y punto.

 

MinHo apretó los puños, mordió su labio inferior y desvió la mirada. YunHo volvió a encender el auto y antes de que pudiera darse cuenta ya se encontraban camino a casa. No le gustaba la idea, no quería ir. Pero lastimosamente para él, ya no había vuelta atrás.

 

 

 

 

—Ven.

 

JaeJoong sonrió y YooChun se dejó guiar, por que así lo deseó por que aquella sonrisa se le hacía tan conocida, pero a la vez tan lejana. Por que la reconocía, pero la sentía como nueva y por que a pesar de todo JaeJoong transmitía tanta alegría como la que sentía cuando estaba junto a JunSu.

 

—¿Qué es este lugar?

—Ya verás.

 

JaeJoong se abrió paso entre la gente que se aglomeraba frente al enorme puente y al escuchar el grito estridente de una muchacha. YooChun perdió de vista a JaeJoong. Giró hacía el lugar de donde había provenido el grito y se sorprendió al ver que con un cinturón de seguridad amarrado desde la cintura al pecho los muchachos saltaban.

 

—Listo.

—¿Listo que?

—Ya nos anoté— Kim le señaló hacia un hombre que escribía un par de cosas en una laptop y YooChun enarcó una ceja.

 

—Nos anotaste en ¿Qué?

—¿Has sentido la adrenalina a todo lo que da?

 

—Kim JaeJoong, Park YooChun.

 

El hombre gritó sus nombres y JaeJoong volvió a tomarlo de las manos, sin embargo YooChun arrugó un poco el entrecejo —¿Te apellidas Kim, cierto? Como no lo había notado…

—¿Notado que?

—Te apellidas igual que un amigo.

 

JaeJoong giró un poco la cabeza, confundido. Estaba a punto de preguntarle por el nombre de ese amigo, pero casi de inmediato los asistentes los despojarnos de sus pertenencias y comenzaron a colocarles los cascos y los cinturones respectivos.

 

JaeJoong olvidó junto a YooChun el tema.

 

—¿Esto es seguro?

 

Park miró a la muchacha que le ponía el cinturón y ella sonrió divertida ante el leve nerviosismo en el tono de voz del mayor. –Si, señor. Es seguro.

—Ok. Confió en usted.

 

—¿Quieres decir que no confías en mí?— JaeJoong golpeó levemente el brazo de YooChun y el muchacho únicamente respiró hondamente antes de observar al altura que lo separaba del mar a sus pies. Volvió a respirar profundo y antes de que YooChun volviera a replantearse la idea de echarse para atrás.

 

JaeJoong lo sujetó de la mano y los guió hacía adelante.

 

YooChun reprimió el grito que intentó salir de sus labios, y el aire golpeando en su rostro de aquella manera, con la velocidad dejándolo casi sordo. Sujetando únicamente la mano de JaeJoong, fue increíble.

 

Se transportó en menos de unos segundos. Como si el tiempo se hubiera detenido o hubiera disminuido en velocidad, apenas giró como pudo su cabeza, observó el cuerpo de JaeJoong sujetado su mano y cayendo con vertiginosidad, como si de un experto se tratara, con los ojos cerrados. Kim parecía huir de sus problemas.

 

Sus manos se fueron soltando, YooChun no pudo evitar intentar retenerlo con sus dedos, pero la distancia los separó. Fue entonces que decidió cerrar los ojos y dejarse llevar por esa maravillosa energía que comenzaba a explanarse por su cuerpo.

 

El cinturón que los sostenía se templo.

 

Y YooChun abrió los ojos la subida fue lo que marcó la diferencia, entre el tiempo que parecía ir lento, a como se sentía ahora. Todo comenzó a sacudirse al mismo tiempo y YooChun se entregó a la emoción que sentía en esos momentos, lejos de miedos y temores.

 

La risa de JaeJoong llegó hasta sus oídos.

 

Se estaba divirtiendo, y YooChun una vez más. Volvió a olvidar que le había prometido a JunSu llamarlo por lo menos una vez por día cuando llegara.

 

 

 

 

—¡Fue grandioso! No lo hacía desde que YunHo me acompañó.

 

JaeJoong irradiaba entusiasmo y YooChun ya estaba cansado. Un día entero de emociones, y apenas había llegado al país ese día. JaeJoong notó su silencio y giró lo suficiente como para pararse enfrente de él y continuar caminando hacía atrás, mientras YooChun solamente avanzaba.

 

—¿Qué sucede YooChun, no te divertiste?

—Por supuesto que si, solo estoy cansado ¿Tú no?

—Algo, pero ha valido la pena.

 

YooChun miró el enorme edificio frente a sus ojos y sonrió —¿Aquí vives?

—Si. ¿Te vas para tu hotel, verdad?

—No en realidad, mis padres tienen un departamento lo suficientemente grande para los tres a unos cuantos kilómetros de aquí. Solo tomo un taxi y ya.

 

—Me alegra.

—Nos vemos otro día, JaeJoong.

—Igual…— YooChun le hizo un pequeño gesto y comenzó a alejarse, dándole la espalda con tranquilidad, sin embargo contra sus propios impulsos, JaeJoong lo detuvo –…YooChun.

 

—¿Si?

—Veámonos mañana. En la misma cafetería en la que nos conocimos. Quiero seguir haciéndole de Guía Turístico.

 

YooChun sonrió, notó que JaeJoong había avanzado un par de pasos hacía él y decidió hacer lo mismo, acercarse lo suficiente y tomar por el mentón al muchacho, lograr que lo mirara directamente a los ojos y dudara.

 

JaeJoong sin embargo no lo dudo.

 

Acercó sus labios a los de YooChun e incluso pasó una de sus manos por el cuello del más alto. Como un beso leve y de desconocidos, como si no hubiera la suficiente confianza y no quisieras asustar al contrario.

 

…Como si de una pequeña probada se tratara.

 

JaeJoong se alejó con una sonrisa en el rostro y YooChun tan solo relamió su labio inferior con cuidado. Desvió momentáneamente la mirada y amplió un poco más su sonrisa. Kim JaeJoong tenía un algo que lo atraía constantemente.

 

—Mañana a las diez, Jae.

—A las diez en punto.

 

Kim solamente lo miró por última vez y giró para entrar al edificio. YooChun permaneció un par de minutos más, solo hasta que un taxi apareciera. Su teléfono comenzó a sonar. YooChun con aquella sonrisa en el rostro logró sacar el teléfono y mirar el nombre que brillaba constantemente.

 

El nombre de JunSu le pesó en el alma.

 

…Se había olvidado por completo de él.

 

Se quedó tan absorto observando aquellas cinco letras que no se percató del momento en que la llamada terminó. Y solamente quedaron las palabras ‘Una llamada perdida’ YooChun mordió su labio inferior y decidió mejor guardar el celular.

 

Justo antes de guardarlo en el bolsillo de su pantalón volvió a sonar. No tenía palabras, no tenía excusas y si mucha culpabilidad injustificada. Temió sentirse descubierto, temió tantas cosas en el mismo momento, que lo único en lo que pudo pensar fue en apagar el celular.

 

Soltó un poco del aire en sus pulmones.

 

Y se preguntó seriamente si estaba haciendo o no lo correcto. Notó la pantalla oscurecida de su celular y decidió que no había vuelta atrás. Observó a un taxi acercarse y guardando el celular en su bolsillo, estiró la mano, solo para llamar la atención del conductor.

 

 

 

 

—Que raro… Chunie siempre me contesta el celular.

 

JunSu miró el celular fijamente y mordió su labio por un momento. Volvió a remarcar el celular de YooChun pero en esta ocasión salió como apagado. A JunSu no le quedó más que suspirar largamente y dejar el celular sobre la cama.

 

Recostado en la cama de su habitación, JunSu únicamente miró el techo de la habitación, ligeramente triste. Por que YooChun había prometido llamar y no lo había hecho, por que lo extrañaba demasiado y aparentemente YooChun no.

 

El celular sonó y JunSu se apuró en contestar.

 

—¿Chunie?

—No, Hyung. Soy Min ¿Ya llegaste a tu casa?

—Oh, Min.— JunSu sonó decepcionado –Si, ya estoy incluso en mi cama, gracias por llamar.

—¿Nos reunimos mañana?

 

—Si— JunSu estiró su mano y la observó por un largo rato, conversando con ChangMin más por inercia, preocupado por YooChun y con el sueño apoderándose de sus sentidos —¿A que hora?

—Tengo clase hasta las doce ¿Te parece a esa hora?

—Si, pero ven a mi casa. Te invitó a almorzar.

 

—De acuerdo pero no cocines tu por favor Hyung. Un leve sollozo llegó a los oídos de ChangMin —¿Hyung?

 

JunSu acababa de colocar el brazo sobre sus ojos, dejando escapar ese par de lágrimas que se le atoraban en el alma y que no podía continuar reprimiendo. Con una opresión en su interior y un mal presentimiento recorriendo su cuerpo.

 

—Estoy bien, Min. No te preocupes.

Pero…

­—Hablamos mañana.

 

Cerró la llamada y dejó el celular sobre la cama una vez más. Sabía que ChangMin no insistiría, por lo menos no hasta mañana y en esos momentos agradecía la madurez adelantada en el menor.

 

Un sonido en su laptop llamó su atención. Y con el animo un poco bajo todavía se acercó con tranquilidad.

 

¿Estas ahí, Su?

 

JunSu sonrió, su hermano siempre en el momento oportuno, estaba a punto de escribir cuando JaeJoong le continuó escribiendo.

 

 

Tuve un buen día, con un muchacho que YunHo me presentó. Salimos a demasiados lugares y hasta volví a saltar del puente una vez más. Tienes que conocerlo, es genial.

 

 

JunSu sintió el buen ánimo recorrer su cuerpo. Con esas pocas palabras su hermano volvía a llenarlo de buenos sentimientos y entusiasmo. Decidió olvidarse de YooChun por un momento y chatear con su hermano por un largo rato.

 

JaeJoong podía siempre robarle una sonrisa del rostro.

 

 

FIN CAPITULO DOS

 

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2 comentarios sobre “Se ha enamorado de ti: Capitulo 2

    Itayuyi Vivar escribió:
    21 enero, 2013 en 3:32

    Ah!!! no puede ser :/´pobre Susu, en ke estas pensando Chunie

    Me gusta

    Lya escribió:
    31 mayo, 2014 en 13:07

    Yoochun que estás haciendo?!, pobre Junsu cuando se entere que el chico del que Jae le habla es su Chunnie ;-;

    Me gusta

☆ Por que mi único sueldo, son sus bellos comentarios ↓ ツ

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