Se Solicita Novio: Capitulo 13

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Se Solicita Novio

 

CAPITULO 13: Y en sus labios estuvieron, cuatro sabores diferentes.

 

 

YooChun pensó que hace tiempo no escuchaba Womanizer.
Justo en el momento en que sentía una mano agarrarlo por el hombro y hacerlo girar con fuerza, sonrió descaradamente y bebió un poco de su trago en cuanto vio a ChangMin con aquella rabiosa mirada.
—¡¿Qué demonios te sucede, imbécil?!
YunHo miró con sorpresa la manera tan agresiva en la que ChangMin se dirigía hacía YooChun, pero cuando JunSu lo abrazó susurrando muy cerca de su oído un ‘Hyung~’ el cuerpo entero sufrió un fuerte cortocircuito.
—¿Qué sucede ahora contigo cumpleañero?
—¡Mandaste a sacar a MinHo!
—Oh, así se llamaba. No es mi culpa que no haya tenido la edad suficiente como para entrar— YooChun bebió un poco de Vodka y trato de no verse tan sonriente.
—¡Idiota! ¿Es que no tiene nada mejor que hacer que fastidiarme la existencia?
—¿Acaso he dicho que yo hice algo? ¿Me viste hablar con alguien a parte de ustedes?— ChangMin lo miró con molestia, volviendo a apretar sus puños. Y arrugando el entrecejo.
—Min… ¿Qué sucedió con tu amigo?
—¡Este idiota habló quien sabe con quién e hizo que lo sacaran!
YunHo miró a YooChun y pudo observar por la manera en la que bufaba que probablemente si tenía mucho que ver en la situación. Pero le intrigaba ¿Por qué YooChun haría algo tan infantil como eso?
—Mira Shim, yo no he hablado con nadie. Estaba bailando con JunSu ¿Verdad, Su?
—¿Eh?— JunSu levantó el rostro e inclinó un poco la cabeza
—¿Es cierto o no, que no he hablado con nadie más que contigo mientras estábamos en la pista de baile?
JunSu llevó un dedo a sus labios y trató de recordar algún momento en el que YooChun se le pudo haber escapado –Mmh… No~. YooChun sonrió complacido —¿Lo ves? Yo no he hablado con nadie para que sacaran a tu amiguito.
YunHo afiló su mirada, había recordado a YooChun pidiéndole algo a JunSu.
—¡Fuiste tú! ¡Lo sé!
—En realidad no fue exactamente él…— ChangMin giro hacía JunSu y YooChun abrió los ojos con sorpresa.
—¡Pero bueno! Al final viniste con nosotros ¿O no? Tu amiguito no tenía la edad y punto. No te hagas problema.
JaeJoong dio por finalizada la conversación, miró a YooChun indicándole que le debía una. Y luego de eso bebió un poco de Whisky. ChangMin sin embargo no se iba a quedar tan tranquilo. Eso se notaba.
 

 

 

Birmingham, Inglaterra

 

 

—Señor…
—¿Qué te he dicho, Terrance?
—Si, lo siento. HeeChul le han llegado estas invitaciones.
El rubio levantó la mirada, despegando los ojos de la pantalla de la laptop y fijándola en el llamativo sobre que su secretaria tenía en las manos. Tomó la invitación que más le gustó y dejó el resto en las manos de la mujer.
—¿De quién es esta?
—De la familia WookDae.
—WookDae… WookDae, me suena.
La mujer sonrió —Es la familia dueña de la galería de arte más grande en Corea, cada año realizan este tipo de exposiciones en sus galerías para mostrar al mundo enteros sus nuevos artistas.
—Vaya Terrance. Eres inglesa y sabes más de Corea y sus familias que yo.
—Trabajo para su familia desde hace muchos años, señor— Kim la miró de inmediato –Perdón, HeeChul. ¿Confirmo su asistencia entonces?
—Depende ¿Cuándo es? Por que no puedo ir a Corea antes de terminar todo acá.
—De eso no se preocupe es la semana entrante.
—Perfecto entonces, confirma mi asistencia. En nombre de mi familia, mis padres se quedaran un tiempo más.
—De acuerdo, se… Heechul.
La mujer salió de la oficina y HeeChul se arrimó contra el respaldar de su asiento, masajeando un poco su sien. Quería y no quería volver a Corea, necesitaba ver a YunHo, pero temía encontrarse con Siwon.
Miró por el ventanal de su oficina en Inglaterra y pensó que de estar en Corea, tal vez. Él y Siwon ya hubieran tenido su irremediable conversación pendiente por tantos años. Buscó en sus recuerdos y se preguntó por un pequeño instante… ¿Buscaría en algún momento Siwon a YunHo?

 

HeeChul se estremeció de solo pensarlo.

 

 

Seúl, Corea.

 

 

—¿Podría darme un poco de sal por favor?
—Si… Supongo.

El bar tender empezó a buscar algún recipiente donde poner lo que YooChun acababa de pedirle y mientras esperaba, Park apoyó tranquilamente los codos sobre la barra. YunHo en frente de él, solo lo miraba con diversión.
—¿Para que la sal?
—Para que se le pase un poco a JunSu. Lo pone bajo su lengua y listo.
—Mmh… Ya veo. Me preguntaba ¿Por qué lo hiciste?
—No sé de que hablas.
Inesperadamente YunHo acababa de colocar sus brazos a los lados de un tranquilo Park YooChun quien a pesar de su aparente tranquilidad se empezaba a sentir acorralado. Con el rostro de YunHo demasiado cerca.
—Lo sabes, el amigo de ChangMin.

—Yo no fui.
—¿En serio?
YooChun sonrió —¿Qué me das a cambio de mi silencio?
—¿Qué quieres?
YooChun en ese momento recordó por que le gustaba tanto YunHo, sonrió una vez más y miró a los ojos al más alto –Un beso.
—Bien, primero la verdad, luego el beso.
—Si, fui yo.

 

YunHo se alejó con aquella sonrisa de ‘Lo sabía’ pero había algo más. YooChun lo podía ver, era esa misma expresión que había detectado en JunSu cuando quería subir a interrumpir a ChangMin y su amiguito.
Park lo vio acercarse, tan lentamente que fue insufrible, pero cuando esos labios estuvieron así de cerca una vez más. Su mente viajó lastimosamente a días atrás cuando otros labios pronunciaban e interrumpían el momento tan apasionante que de seguro estaba a punto de tener.

 

Te odio…

Fue casi como escuchar su fastidiosa voz.
Igual de insoportable, igual de desagradable, igual de inoportuno. Sin embargo y a pesar de todo el beso no llegó. Por lo menos no como él esperaba, puesto que YunHo lo tomó del rostro y solo deposito un breve beso en su frente.
YooChun sacudió su cabeza confundido.
—¿Qué fue eso?
—No especificaste donde querías el beso.
YunHo iba alejarse, YooChun lo detuvo, agarrándolo por el brazo –En mis labios, quiero el maldito beso en mis labios.
—¿En serio?— YunHo sonrió –Pues lo hubieras dicho antes, yo ya cumplí con mi parte y te di un beso.
—La sal, señor.
YooChun tomó el pequeño vasito y fue tras YunHo quien ya bajaba las escaleras. Era una determinación. Quería besar a YunHo, por que necesitaba comprobar algo.
—Espera.
—¿Qué sucede?
YooChun no iba a esperar, bajó un escalón y con la mano que le quedaba libre tomó por la nuca a Jung, lo acercó a su rostro y lo besó. Los labios de YunHo no se apartaron. Ahora que lo pensaba, nunca lo hacían.
A diferencia de la vez anterior, ninguna voz se escuchó y besar a Yunho fue decisivo, estaba la misma adrenalina de la primera vez que se besaron, estaba esa agradable sensación indescriptible.
…Pero seguía faltándole un ‘algo’
YunHo lo miró con una sonrisa en el rostro, cuando sus rostros estuvieron lo suficientemente lejos el uno del otro como para que se pudiera ver que aparentemente no había pasado nada.
—¿Comprobaste lo que querías comprobar?
—…No lo sé.
De repente la música empezó a ponerse lenta, el ambiente aparentemente se relajo un poco y era momento de bailar lento, de que las parejas llenaran el lugar y por un par de canciones tuvieran su momento.
—Ve a lavar tu cara un rato, y despéjate. Yo le doy esto a JunSu.
YooChun inconscientemente asintió. Dejándose quitar el pequeño vaso de las manos. Y observando a YunHo terminar de bajar las escaleras, con una parsimonia envidiable, y con aquella elegancia que YooChun había determinado desde el principio.

 

 

—Mira que es imbécil. ‘Yo no fui’ ‘No he hablado con nadie’
ChangMin miró el espejo en el baño y observó su reflejo, mojó su rostro una vez más y suspiro.
—Claro que no fuiste tú, si mandaste al tal JunSu ha que sacaran a MinHo.
La puerta del baño se abrió y ChangMin arrugó el entrecejo.
—¿Qué haces aquí?
Sin embargo YooChun lucía ensimismado, como si de no lo hubiera escuchado, ChangMin volvió a sentirse tan o más molesto que hace un rato. Quería, tenía tantas ganas de golpearlo de verdad. Pero no le iba a dar el gusto de darle a notar que de verdad le estaba fastidiando el día.
—Lárgate, Park.
Pero fue en ese momento cuando por fin, YooChun levantó la mirada, ChangMin se sorprendió, incluso hasta retrocedió cuando sus ojos se toparon con los de Park, por que nunca lo había visto de esa manera. Siempre era con odio, o retadoramente.
Sin embargo, ahora, se veía… ¿Confundido?
Antes de que pudiera hacer algo o siquiera alejarse. YooChun se acercó, lo tomó de la chaqueta, cerró los ojos y unió sus bocas. En un beso muy parecido al que tuvieron dentro del auto aquel día. Y del mismo modo había una diferencia.
Pero ChangMin no podía identificar cual era.
Nunca cerró los ojos y gracias a eso pudo notar que YooChun si los tenía cerrados, con tanta fuerza que ChangMin no terminaba de entender que sucedía. YooChun lo besaba, buscando que le respondiera. Y entonces Shim reaccionó, se estaba dejando besar, sin siquiera oponerse.
—Idiota, suéltame.
Lo empujó y golpeó. Lo suficientemente fuerte como para que YooChun retrocediera varios pasos. ChangMin tenía el corazón latiendo demasiado fuerte y no entendías por que. Y si había algo que Shim ChangMin odiaba era no entender lo que sucedía a su alrededor.
Peor aún, si eran tantas cosas al mismo tiempo.
ChangMin terminó por marcharse, empujando con su cuerpo a YooChun y saliendo con la puerta siendo azotada a su salida. YooChun únicamente lo vio marcharse. Preguntándose el motivo por el cual, a pesar de que la puerta se hubiera cerrado, seguía esperando que ChangMin girara hacía él…

 

…Aunque fuera una última vez.

 

 

 

—¿Mejor?

—Si, un poco.
YunHo sonrió –Cortesía de YooChun.
JaeJoong solamente observó, aquella conexión tan asombrosa que no estaba muy seguro de en que momento se había establecido entre YunHo y JunSu. No le gustó. Esa opresión en su pecho volvió a hacer su acto de aparición. Y JaeJoong prefirió únicamente beber un poco de Vodka.
—Hyung, me voy.
ChangMin apareció de la nada, llamando la atención de todos, el menor se veía agitado, mal humorado y sobre todo apurado —¿Qué? Pero…
—Luego te explico, ahora solo quiero marcharme.
—Te llevo entonces.
—No es necesario, tomo un taxi y listo.
—ChangMin le prometí a Sarah que…
Las palabras de YunHo se detuvieron su mirada se posó justo frente a ellos y de inmediato los otros tres muchachos dirigieron sus miradas hacía el mismo lugar, para cuando YooChun regresó y los observó tan concentrados en una parte de la discoteca, le fue casi imposible no mirar al mismo lugar.
Del otro lado de la discoteca, la banda de SS501 se encontraba reunida en una mesa, acompañados por el infaltable Oguri Shun, quien al parecer ahora andaba de arriba para abajo con Hyun Joong, y el por que de aquello estaba frente a sus ojos en este momento.
Shun sentado junto a Hyun Joong abría una pequeña cajita de manera discreta frente a los ojos del sorprendido líder. Decía un par de cosas y sonreía con verdadera devoción. Hyun Joong miraba sorprendido el anillo, como si sencillamente se hubiera congelado.
Mucho no se podía saber la distancia era un gran contratiempo, pero cuando al final el líder pronunció su respuesta y el rostro de Shun se iluminó, fue suficiente como para llenarse de una suposición probablemente correcta. El resto de la banda estalló en vitoreo y aplausos. Shun tomó de la quijada al líder y lo besó.
Lo siguiente fue lo más difícil de todo, poco a poco fueron regresando sus miradas a Jung y diferente a lo que hubieran esperado. YunHo no expresaba absolutamente nada, ni dolor, ni tristeza, ni indiferencia. Era como si su rostro se hubiera estacionado en un punto en el que tan solo no se podían sacar conclusiones.

 

El menor de la banda de SS501 se levantó de repente. Le hizo una seña al DJ y este le bajo casi todo el volumen a la música. —¡Escuchen todos! Nuestro líder se nos casa, chicos, chicas a llorar nuestro desconsuelo.
El muchacho hizo su broma melodramática y el lugar se lleno de aplausos y un montón de gritos que no se podían identificar y a pesar de todos, de entre todos. Los ojos de Hyun Joong se encontraron justamente con los de YunHo. Y entonces Hyun Joong se volvió a paralizar.
Shun a su lado pasaba un brazo por sus hombros, Hyun Joong solamente acarició el anillo en sus manos y desvió la mirada, hasta que nuevos vitoreo y aplausos llamaron su atención, el que según tenía entendido era el prometido de YunHo, lo había agarrado de la corbata y jalado hacía él.

 
Se besaban.

 

JaeJoong y YunHo se besaban, con aparente tranquilidad, pero cuando la mano de YunHo estuvo en la espalda del castaño el beso se volvió más intenso. Casi hasta dejarse sin aire. Hyun Joong respiró profundo, desvió la mirada y luego de que el DJ decidiera poner un par de canciones románticas más.
Todo volvió a la normalidad y el resto se volvió a divertir.

 

 

 

YunHo había entendido que ChangMin se había quedado por el incidente con Hyun Joong, miró a su alrededor y se sorprendió al notar que habían terminado en uno de esos típicos puestos de comida en la calle. Los cinco, compartiendo mesa como le hubiera gustado que pasara estando sobrios.
La idea había sido de YooChun.
YooChun se veía más relacionado al igual que ChangMin a las cosas simples de la vida y pues él no tenía problemas con ir a comer a un lugar así, con tal de estar rodeado de buenos amigos. JunSu y JaeJoong sin embargo, eran los que más rodeados de lujo estaban y aún así estaban ahí, con él. Los cinco.
—¿Saben cuál es el problema con las bodas?
—¡Que están pasadas de moda!
—¡Exacto!
JaeJoong chocó sus manos con YooChun y algo tambaleantes tuvieron que agarrarse de la mesa para no caerse. JunSu rió divertido ante aquello y ChangMin solamente rodó los ojos. YunHo sin embargo miró confundido la situación.
—¿Qué? ¿Qué paso? ¡No vi!
—Nada Hyung…— ChangMin levantó la mano pidiendo otro tazón de Kimchi y agarró por el hombro a YunHo –Mira Hyung no es importante casarse o no. Lo importante en mi opinión es estar con alguien que sepa cocinar muy bien. Eso es importante.
Todos rieron abiertamente. Y ChangMin recibió con gusto su siguiente plato de comida, el puesto estaba casi vacío, sus únicos acompañantes eran un par de muchachos, y por supuesto aquellos cinco chicos algo ebrios que no hacían más que hablar incoherencias.
—No sé por que pensé que Min diría algo profundo.
—¿Algo profundo? ¡Subsuelo!

JunSu rió ante su propio chiste y ChangMin de inmediato lo golpeó en la cabeza –Que mal chiste, Hyung.
—¿Hyung? ¡Min, ya me consideras tu hermano mayor!— JunSu abrazó a Shim y YunHo descubrió que cuando JunSu bebía, abrazaba demasiado.
—Ne~ Pero, a que mi YunHo es más guapo que cualquier actor japonés.
JaeJoong habló sin pensarlo, abrazando a YunHo con fuerza y esperando la respuesta de los otros tres quienes de inmediato asintieron sin pensarlo. Ni analizar demasiado el posesivo usado por Jae.
—¡Si, nuestro Hyung es el mejor!
—¡No hay duda de eso!
—¡Yo apoyo esa emoción!
YunHo rió divertido, con una pequeña sonrisa en el rostro, algo nostálgica tal vez. Pero al final sacudió un poco su cabeza y decidió no pensar más en eso. –Chicos hora de ir a casa.
—¿Y cómo nos iremos? Nos venimos caminando hasta acá.
—Para eso existen los taxis JunSu.

Todos se fueron levantando poco a poco, cuidando sus movimientos, en especial por no querer conocer de cara a cara al suelo. ChangMin sin embargo no daba índices de querer marcharse.
—Levanta, Min.
—No, yo quiero comer más.
YooChun ni siquiera habló tomo por el cuello de la chaqueta a Shim y lo levantó de su asiento —¡Oye! Suéltame— Pero a pesar de los reclamos YooChun nunca lo soltó —¡Que me sueltes!

YunHo paró al taxi. Se sentó en el auto del copiloto y dejó que el resto viera como se acomodara, el primero en subir atrás fue JunSu, seguido por YooChun y ChangMin –Yo no quepo ahí— Se quejó JaeJoong cerrando la puerta del asiento trasero y abriendo la puerta donde YunHo se encontraba –Acá en cambio estaré más cómodo.
Y sin pensarlo demasiado, se sentó en las piernas de Jung y cerró la puerta, con una sonrisa en el rostro, sonrisa por la cual. YunHo prefirió no llevarle la contraria —¡Bien! A decir sus direcciones chicos…— La voz de YunHo fue acatada como una orden, no cumplida como él hubiera querido.
—¡Alado de la casa de mi vecino!

—¡Queda frente a un parque, de eso si me acuerdo!

—¡Pisos, muchos pisos. Es un edificiote!

—¿Se guía si le digo que es una mancionsota?
El taxista miró preocupado a YunHo, y él tan solo le hizo un gesto para que no se preocupara. Irían por el que vivía más cerca hasta él más lejano, así sería más fácil. YunHo todavía estaba consciente como para recordar direcciones.
JaeJoong rodeó su cuello con sus brazos y se pegó a él como si de un niño pequeño se tratara, logrando robarle una sonrisa a Jung. El auto arrancó y pudo observar como YooChun permanecía con la cabeza apoyada sobre la de ChangMin, y ChangMin sobre el hombro de YooChun. JunSu tan solo se apoyaba en el cuerpo de Min.

 

Ojalá bajarlos no fuera un problema.

 

—¡Saluda a Sarah de nuestra parte!

JunSu agitó su mano en despedida viendo como algo tambaleante ChangMin entraba a la casa. Dándoles la espalda pero agitando su mano en despedida. JaeJoong miró interrogante a JunSu —¿Quién es Sarah?
—No sé, pero YunHo Hyung la mencionó un par de veces.
YooChun estalló en risas y el auto volvió a arrancar.
 

 

—¿Sabes algo, YunHo?
YooChun se asomó a la ventana que Jae y YunHo ocupaban.
JaeJoong se abrazó más a YunHo —YooChun no dejas dormir.
—¿Qué cosa YooChun?
—Esta salida fue frustrante, extraña y conflictiva, pero… Divertida. Me gusto.
—¿La repetimos?
—¡No!
La respuesta por parte de los tres muchachos le resultó graciosa, agitó la mano en señal de despedida y el auto no arrancó hasta que YooChun no hubiera entrado.

 

 

—YunHo… ¿Crees en el destino?
—¿El destino.
JaeJoong a diferencia de la vez anterior, accedió ir a su casa en ese estado. YunHo lo había acompañado hasta la puerta y JaeJoong había aprovechado para hablar a solas con él mientras JunSu dormitaba en el taxi.
—Si, ¿Crees en él?
—No sé… ¿Por qué lo preguntas?
—Los niños en la fundación te dicen Appa ¿Verdad?
—Si.
JaeJoong sonrió. –Pregúntales como me dicen a mí, y sabrás a lo que me refiero— YunHo sintió la manos de JaeJoong sobre su cabeza, haciendo que se agachara un poco, tan solo para que JaeJoong pudiera depositar un dulce beso sobre su cabello.
—Hasta luego, YunHo.
YunHo se vio incapaz de responder como le hubiera gustado, únicamente levantó una mano y observó la puerta frente a sus ojos cerrarse. Kim detrás de la puerta se apoyó en ella y suspiró, cerrando los ojos y con una sonrisa en el rostro.

 

 

—Hyung… Quédate~
JunSu lo agarró de la mano y YunHo tan solo negó con la cabeza, pero JunSu volvió a apresar su mano con aquella expresión de desamparo en el rostro. De todos, JunSu era el que menos equilibrio tenía. Mir suponía no estaba o dormía profundamente por que nunca apareció.
—Por favor~
Observó a JunSu y recostado en la cama y decidió que lo acompañaría un rato y cuando se durmiera. Se marcharía a su casa. Por suerte y ya le había pagado y pedido al taxista para que se fuera. Suponía que dejar a JunSu en su cama le tomaría tiempo y no se había equivocado.

Se acostó junto a él y JunSu lo abrazo.
—Hyung~
YunHo bajó un poco la cabeza para ver a JunSu y ante su sorpresa, JunSu apenas se alzó un poco y unió sus labios en un contacto breve pero dulce al mismo tiempo. YunHo se sorprendió. JunSu parecía un verdadero niño en estos momentos.
Alejándose con un sonrojo en sus mejillas y acomodando el rostro sobre su pecho. Abrazándolo con más fuerza de la que hubiera esperado. Suspiró relajadamente y miró el techo, eran cerca de las cinco de la mañana. Se quedaría unos minutos más y luego iría a su departamento.

 

 

Sintió un pequeño y leve golpe en el rostro.
Seguido por otro y luego dos más.
YunHo abrió los ojos. Mir desde un pequeño sillón se había dedicado a lanzarle pequeños pedacitos de papel al rostro, paso una mano por su rostro y se dio cuenta por la manera en la que el sol alumbraba que era demasiado tarde. Se había quedado dormido.

—¿Qué sucedió aquí?
—¿Eh? Nada de lo que crees, Mir— Se separó con cuidado de JunSu y bajó de la cama –Me tengo que ir. Tengo una cosa que hacer. ¿Qué hora es?
—Las doce en punto.
—Dile a JunSu que me tuve que ir. Y NO pasó nada.
Mir sonrió –Tranquilo, sé como es JunSu cuando bebe. Abraza demasiado.
—Exacto, debes corregir eso en él.
Mir rió un poco mientras veía a YunHo medio arreglarse frente al espejo y salir con un pequeño movimiento de mano. Tenía que llegar a su casa pronto, desde la mirada de ChangMin ayer cuando quiso salir de la discoteca de repente. Sabía que tenía algo más que hacer.

 

 

El celular de YooChun sonó una y otra vez.
No necesitaba verlo para saber de quién se trataba, seguramente era Lee para preguntarle cómo cada día, como iba con la novela, tomó el celular y sin la más mínima preocupación lo lanzó contra la pared.

 

Te odio…

Hundió el rostro en la almohada y suspiró.
Maldita voz que volvía a escucharla incluso hasta cuando ya estaba sobrio, con un horrendo dolor de cabeza. Pero sobrio al fin y al cabo. YooChun sinceramente prefería escuchar la voz de ChangMin cuando estaba ebrio.
Para poder atribuirle la culpa de sus desvaríos, única y enteramente al licor en su organismo.

 

 

YunHo sopló un poco la sopa en el plato.
—Dicen que es bueno para la resaca.
ChangMin le sonrió y sopló sus manos ante el frío que sentía esa tarde. Probó un poco la sopa que YunHo le acababa de invitar y sonrió ante lo deliciosa que estaba, miró al hombre enfrente de él y suspiro.
—¿Por qué la invitación a este desayuno—almuerzo, Hyung?
—Por que ayer quisiste marcharte de la nada y supongo que fue por algo que no te gustó. Quise recompensarte de alguna manera. Creo que salir todos juntos no fue tan buena idea.
—Lo fue al final— YunHo miró a ChangMin y sonrió ante las palabras del menor –Y… La razón por la que me quise ir, tu no tenías nada que ver— ChangMin bebió un poco de agua y miró a Jung —¿Sabes algo, Hyung? Sin necesidad de ir a la discoteca más cara del país. Con invitarme a comer como lo has hecho ahora. Para mi hubiera sido más que suficiente.
YunHo contempló el lugar sencillo al que había llevado a ChangMin, nada de lujos ni nada por el estilo, sencillo y punto. Contempló a Shim por unos segundos y volvió a sonreír. Probando más de aquella deliciosa sopa.
—¿Sabes que me gusta de ti?— ChangMin de inmediato se mostró interesado —Me gusta de ti que no te importa a donde vayas a comer si la comida es buena. Que prefieres ir a comer a cualquier lugar menos a un restaurante fino, por lo poco que dan. Y por que no tienes reparo en mostrar que te gusta lo simple de la vida. Que eres feliz, con lo más sencillo.
—¿Sabes que me gusta de ti, Hyung? Que te preocupas por mí, que te interesa lo que pienso y principalmente por que me has demostrado que no solo Sarah me puede llegar a querer y valorar como lo merezco.
—¿Y tus padres?
—¿Ellos?— ChangMin sonrió irónicamente –Ellos les pagan a otras personas para que me den lo que quiera, ellos delegan a otras personas sus obligaciones conmigo.
YunHo miró a ChangMin y prefirió por ahora, no ahondar más en el tema.

 

—¿Estuvo buena la fiesta?
—¿Por qué la pregunta?
—Por esa sonrisa de estúpido que tienes en el rostro, JaeJoong.
—Calla Boa.
Kim miró a los niños hacer ejercicio en el patio y sonrió complacido al notar como un par se daba cuenta de su presencia y se desvivía por llamar su atención y saludarlo. Casi de inmediato todos los niños se fijaban su presencia y lo saludaban también.
—¿Entonces?
—En realidad fue un desastre tras otro, pero…
—¿Pero?
—Me gusto el final de mi noche.
Boa enarcó una ceja divertida mientras JaeJoong se alejaba de la ventana y se sentaba en el sillón, con aquella misma sonrisa en el rostro.
—¿Y cómo fue tu final?
—Dulce.
—Querrás decir, cursi.
Boa continuó firmando unos papeles y JaeJoong rodó los ojos.
—Como sea, para mí fue dulce. Y punto.
—¿Entonces ya estás listo para admitir que te has enamorado de YunHo?
—¿Qué? ¡No! Solo… Me gusto como me sentí. No quiere decir que… ¡No!
—Esta bien, está bien… Respira, muchacho, que te va a dar algo.— Boa estiró su cuerpo y decidió cambiar de tema —¿Qué preparas hoy para los niños?
—No lo sé pensaba en algo sencillo, un poco de leche con chocolate y unos cuantos Croissant.
—Suena bien.

 

—Lamento no poder estar más tiempo contigo.
—No hay problema, Hyung. Es tu trabajo.
—Nos vemos después.
—De acuerdo.
ChangMin estuvo a punto de empezar a quitarse el cinturón, pero casi de inmediato sus ojos se encontraron con una pequeña cajita de color verde frente a sus ojos. Por instinto su mirada se dirigió hacía Jung quien con una pequeña sonrisa le ofrecía la caja.
—Olvide dártelo ayer. No es la gran cosa, pero espero que te guste.
Una sonrisa nerviosa y con las manos un poco inseguras tomó la pequeña. La observó por unos segundos y sus ojos parpadearon constantemente por uno cuantos segundos en los que cada pequeño de detalle para él, es importante.

 

Sarah, muchas gracias. Tus regalos son los mejores…

 

Era ella la encargada de siempre darle esa pequeña alegría, por que sus padres siempre estaban ausentes. Por que finalmente siempre mandaban un regalo, por que nunca pensaban en él. Solo compraban lo más caro. Y YunHo acababa de demostrarle que había pensando en él.
Shim se quitó el cinturón de seguridad muy lentamente, analizando muy bien su próxima acción. Miró a YunHo de reojo y se decidió por un ‘Si’ por que no podía ser posible que hubiera besado tantas veces a YooChun y ni una sola a YunHo.
—Hyung. Gracias por todo.
ChangMin sonrió y YunHo le respondió de la misma forma. Shim se acercó con lentitud, posando sus labios sobre los de Jung y dejando que fuera YunHo el que lo guiara. Y a pesar de que el beso estuvo demasiado bien.
ChangMin sintió un peso en el estómago.
Ese sentimiento de saber que no estaba haciendo lo correcto.
YunHo lo miró comprensivamente, de una manera que realmente no esperaba —¿Está bien que yo haya sido tu primer beso?— ChangMin entonces lo analizó ¿Primer beso? Eso no era cierto… ¡¿Cómo demonios no se había dado cuenta de eso antes?! Park YooChun había sido su primer beso, días atrás. En medio de toda una borrachera.
—S…Si
—Oh, bueno. ¿Entonces por que luces tan conmocionado?
—Por que… Bueno, siento como si…
—¿Hubieras estado pensando en otra persona?
ChangMin lo miró una vez más. ¿Cómo podías ser YunHo tan perceptivo.
—Te pasa lo mismo que a él.
El susurro de YunHo llegó hasta sus oídos, pero no lo pudo escuchar muy bien, sin embargo esa sonrisita en sus labios le daba a entender que YunHo sabía, algo que él ignoraba. Finalmente se bajó del auto, agitando su mano en despedida y pensando seriamente en las palabras de YunHo.
¿Cómo explicarle a YunHo que ese no había sido su primer beso?
ChangMin sinceramente ya se estaba hartando de no dar explicaciones y de que la gente se la pasara suponiendo demasiadas cosas de él, tanto así que a este paso finalmente sería Park YooChun quien lo conociera de verdad.

 

 

—Señor WookDae, buenas tardes.
—Joven Siwon, un gusto verlo una vez más. ¿Listo para presentar sus obras en mi galería?
—Por supuesto que si, todo está casi listo.
Siwon sonrió abiertamente al hombre que en este momento lo trataba de manera cortés, había sido muy difícil ser lo suficientemente bueno como para ser considerado para la exposición de la semana entrante. Pero lo había logrado y su sueño de a poco se iba cumpliendo.
Tomar fotografías siempre había su pasión, y ahora su más grande pasión podría ser apreciado por todos.
—Entonces espero que sea el más alabado por los expertos. Confío mucho en usted.
—Muchas gracias, señor WookDae.
—Bueno tengo que irme. Suerte con todo.
Siwon lo observó marcharse, miró la gran galería de arte en la que se encontraba y su sonrisa se amplió de solo pensar que sus fotografías serían expuestas en la galería más importante de toda Asia.
El orgullo resonó en su pecho y decidió que estaba de tan buen ánimo como para visitara a su primo. Sacó el celular de su bolsillo y buscó entre su agenda el número que necesitaba, espero un par de segundos, y ni siquiera le dio la oportunidad al muchacho de contestar.
—Jae. ¿Cómo estas? ¿Ocupado?
No tanto, ¿Por?
—Estoy de buen humor y tenía ganas de hablar con alguien. ¿Dónde estás?
En una fundación, está algo lejos y…
—Dame la dirección. Iré de todas formas. Espera un momento… ¿Dijiste fundación? ¿Tú haciendo obra social? Es definitivo entonces, tengo que ir a visitarte.
El silencio de JaeJoong fue momentáneo pareció pensárselo un poco, pero luego de un largo suspiró accedió.
Está bien, ¿Tienes donde anotar?

 

FIN CAPITULO TRECE

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