Sobrenatural: Capitulo 1

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Sobrenatural.

Capitulo 1: Cigarrillo.

 

 

Fue como hormigas recorriendo su cuerpo.

 

Changmin miró al sujeto que acababa de abrirle, tenía un cigarrillo en las manos. Las gafas de sol en su rostro y entonces pensó que indudablemente el dueño de aquel departamento acababa de llegar, su ropa es blanca.

 

Es extraño, a Changmin no le gusta el blanco, pero en aquel sujeto. Es cándido.

 

Es extraño, por que  el blanco refleja pureza y frialdad.

 

—¿Vienes por lo del departamento?

—Si, ¿eres Kim Junsu?

 

Luego de una larga calada a su cigarrillo, Junsu abre un poco más la puerta y le permite entrar. Es imposible para Changmin evitar esa pequeña mueca que ha dibujado en su rostro al percibir el aire nocivo a su alrededor.

 

—¿Te molesta el cigarrillo?

—Me incomoda, mucho.

 

Logra sentarse en un sillón y Junsu sonríe de lado, apagando el cigarrillo en un cenicero cercano.

 

—Da igual, de todas formas. Estoy pensando en dejarlo.

—Pues no parece.

 

Cuando Junsu enarca una ceja, Changmin se cruza de brazos. Con la misma expresión seria que siempre lo ha caracterizado. No le incomoda la verdad y la utiliza como su recurso más valioso.

 

—Bien, ¿Changmin, cierto?

—Shim Changmin. ¿De cuánto es la renta?

 

La mirada de Changmin se deslizaba dentro del gran departamento. Curioso por los lugares que había. Junsu solo se arrimó un poco mejor en su asiento. Y estiró uno de sus brazos.

 

—No tan rápido pequeño, ¿Cuántos años tienes?

 

Cuando Shim arrugó el entrecejo, Junsu comprendió su error.

 

—Tengo diecinueve años, no soy ningún pequeño.

—Oh, bien. Pero yo soy tu hyung entonces. Tengo veintiuno en un par de días veintidós. Así que eres un pequeño a mis ojos.

 

La expresión sería de Changmin se asentó un poco más.

 

—Como sea, ¿compartiremos verdad? ¿De cuánto es la renta?

—Doscientos cincuenta mil wons. Pero dividiremos los gastos en partes iguales. Es un precio razonable si consideras el lugar y lo amplio que es.

 

Changmin asintió, revisando aún con una escrutiñadora mirada el lugar. Junsu sonrió, cerrando brevemente los ojos. Era un muchacho demasiado serio a pesar de su edad. Pero fácilmente impresionable al parecer. Decidió levantarse y poner la mejor de sus sonrisas.

 

—¿Quieres conocer el lugar?

—Supongo que si.

 

Junsu decidió comenzar por el comedor, en la pequeña mesa que tenía e inmediatamente avanzó hasta la mediana cocina que había. Changmin parecía maravillado con lo que veía, aunque pretendía ocultarlo. Junsu contaba con la experiencia como para descubrir las verdaderas emociones de cualquiera.

 

—Es espacioso, la dueña del edificio me ama así que digamos que tengo ciertos privilegios para salir y entrar cuando se me pega la gana. Además el portero también ayuda, permiso indefinido para las fiestas. Es un buen lugar.

 

Su voz sonaba como un eco mientras atravesaban el largo pasillo hasta la habitación junto a la suya. La puerta blanca que abrió con un pequeño movimiento de perilla, Changmin ingresó en la casi vacía habitación iluminada por la luz que entraba por la ventana.

 

—Es muy amplia, ¿esta sería mi habitación?

—Si, aunque mi habitación es casi el doble que esta.

 

A Changmin eso no pareció incomodarle, reviso el closet, la ventana e incluso por unos minutos en los que se asomó. El menor pareció cerrar los ojos y respirar profundo. Cuando una sonrisa surcó por sus labios, Junsu supo que tenía un nuevo compañero de departamento.

 

—¿Entonces? ¿Te gusta el lugar?

—¿Cuántos baños hay?

—Dos. Uno de ellos está al final del pasillo, el otro está en mi habitación.

 

Unos minutos después estaban sentados, en esta ocasión en el comedor. Con un vaso con agua frente a Changmin y una cerveza en las manos de Junsu. El mayor se quito las gafas por un momento y Changmin abrió un poco los ojos al notar el morado alrededor de su ojo derecho.

 

Junsu levantó la mirada y sonrió al sentir los ojos de Changmin en él.

 

—Fue un tipo desagradable, no soportó que le hubiera ganado el puesto en una campaña.

—¿Eres publicista?

—Modelo.

 

Changmin abrió un poco la boza y asintió. Era de imaginarse, Junsu se veía lo suficientemente apuesto como para algo así.

 

—Entonces… ¿Te escogieron a ti, y él te golpeó por eso? ¿No es un poco infantil?

—No fue exactamente así, pero Jaejoong no sabe perder. Digamos que no nos llevamos muy bien que digamos después de todo.

—Ya veo…

 

Shim respiró profundo y miró los papeles que Junsu hace un rato le había extendido, correspondientes a la firma del contrato; Y por un momento se detuvo a pensar si era buena idea o no.

 

El lugar era amplio, agradable, ubicado en una buena zona. Y Junsu parecía incluso un buen tipo, aunque ese ojo morado plantaba suficientes dudas. Changmin decidió que no se encontraría con un lugar así dos veces. En el momento en el que levantó el bolígrafo para poder firmar, Junsu le quitó los papeles, con una sonrisa en los labios.

 

—Antes que firmes me gustaría aclarar un par de cosas.

—¿Reglas de convivencia?

—Algo así.

 

Junsu bebió un poco de cerveza y arrugó el entrecejo.

 

—Diablos… Odio el licor.

—¿Por qué bebes entonces?

 

—Por que debo acostumbrarme a ellas para las reuniones importantes, al menos evitar hacer mala cara cuando hacemos un brindis.

 

Changmin lo miró extraño, pero prefirió no argumentar algo más. Se apoyó en la silla y cruzó sus brazos.

 

—Bien, tú dirás.

 

—De acuerdo. Primera regla, soy muy sociable así que no me gustaría que interfirieras con eso. Traigo gente al departamento, de vez en cuando se arma una fiesta o comida. Como comprenderás mi trabajo depende mucho de eso.

 

—Entendido, me encerraré en mi habitación y ni siquiera sabrás de mí.

 

Junsu sonrió un poco y puntualizó sus siguientes palabras.

 

—Segundo, lo que ocurra conmigo o alguno de mis amigos, no puede por ningún motivo salir de aquí. Tercero, no sé cocinar, apenas y tengo tiempo para comer. Cuarto, la señora Lee viene todos los domingos a las diez de la mañana a hacer la limpieza así que, por favor que no te coja por sorpresa medio desnudo por ahí, por que tiene una llave del departamento. Te lo digo por experiencia, ya me paso una vez.

 

Changmin arrugó el entrecejo y levantó las manos.

 

—Un momento, ¿Te paseas desnudo por el departamento?

—De vez en cuando. Ya sabes cuando hace mucho calor.

 

—De acuerdo aquí va mi primera regla. NADIE, escucha bien. NADIE se paseara desnudo por el apartamento. Así esté solo, por que el otro puede llegar en cualquier momento.

 

Junsu rió, moviendo un poco su mano y asintiendo al mismo tiempo.

 

—Está bien, puedo sobrevivir con eso. Veamos… Oh, si. Nada de animales, no me gustan. Los odio en realidad.

—Los animales quieren a la gente buena.

 

Junsu entrecerró los ojos y sonrió más discretamente en esta ocasión.

 

—¿Y quien te dijo que yo era una buena persona? Como sea, no entres a mi habitación a menos que yo te lo permita, puedo tener compañía. Y de todas formas no me gusta que invadan mi espacio personal.

 

—En eso estamos de acuerdo, a mi tampoco me gusta eso.

 

Por unos segundos, Junsu elevó su mirada al techo, tocando con el dedo índice su barbilla, seguramente recordando algo importante.

 

—La comida la comprarás tú, ya ves que yo casi ni como. Soy el compañero ideal, paso casi todo el día fuera del departamento. Así que la empresa me alimenta por decirlo de alguna forma.

 

Changmin asintió, observando la sonrisa en aquellos labios.

 

—¿Algo más?

 

—Sé que estoy olvidando algo… Pero bueno, supongo que te lo podré decir más adelante. Oh, y por favor no interfieras en mi vida por ningún motivo, odio eso. No opines ni emitas comentarios por sobre como decido hacer o no las cosas. Es mi vida, y solo yo soy responsable de ella, ¿bien?

 

—Creo que si, todo claro entonces.

 

Junsu asintió, extendiéndole una vez más el contrato y Changmin respiró profundo antes de plasmar su firma en el documento. Ante la mirada de Junsu y ese extraño hormigueo en su cuerpo que no desaparecía aún.

 

 

 

 

Exactamente un día después.

 

Changmin cargaba una caja en las manos, vio la puerta del departamento y tocó el timbre como pudo al no poder buscar las llaves en sus bolsillos. Cuando Junsu no le abrió luego de cinco minutos de esperar, suspiró.

 

Pegó la caja entre la pared y su cuerpo, y buscó incómodamente las llaves en su pantalón.

 

—¡Agh! Aquí están.

 

Abrió la puerta con algo de dificultad. Y en esta ocasión, ver el departamento ahora también suyo fue diferente. Dejó la caja sobre la mesa y respiró profundo. Era diferente, se podía decir que era casi un adulto. Su vida estaba empezando a tomar rumbo al fin.

 

—¿Dónde podemos dejar todo esto?

—Oh, en la puerta blanca, siga largo por el pasillo.

 

Los hombres con cajas mucho más grandes, asintieron. Llevando las cajas y muebles hacía el lugar que él les había indicado. Miró el lugar y buscó a Junsu, recordaba haberle dicho que llegaría a esta hora.

 

Cuando se dirigió a la cocina por un poco de agua, la pequeña nota con una letra algo desgarbada llamó su atención.

 

 

Olvidé que hoy había una reunión muy importante.

Espero que no tengas ningún problema.

Cualquier cosa me puedes llamar al celular.

Bienvenido~ (^o^)

 

 

Hubo una sonrisa en sus labios, de esas que logran sorprenderte a ti mismo. Por la efusividad, sacudió un poco la cabeza y guardó la nota en el bolsillo de su pantalón. Debía quedar todo arreglado hoy.

 

La siguiente semana empezarían las clases en la Universidad, y necesitaba los pocos días que le quedaban para comprar libros y organizar su horario. Caminó hasta su habitación, donde los hombres que había contratado seguían acomodando las cosas en su lugar.

 

 

 

 

—Entonces, ¿ya conseguiste compañero?

—Eso parece.

 

—¿Y como es?

—Tiene cara de niño de dieciséis años. Tuve que pedirle la cédula para ver si en verdad era mayor de edad. Hubieras visto la cara que puso, se puso rojo de rabia.

 

 

Cuando Junsu sonrió ladinamente, con la copa de Champagne en la mano. Yoochun rodó los ojos, mirando hacía el mismo lugar que Junsu miraba. Hacía los sillones negros donde Jaejoong hablaba con un tipo, muy cerca de él.

 

—Oí que Jaejoong no tomó muy bien que le quitaras la campaña de gafas de sol.

—¿Qué te puedo decir? Mi encanto hizo su trabajo, Jaejoong se confió.

—¿De verdad te acostaste con Tangseoh?

 

Yoochun bajó un poco la voz, Junsu bebió un poco de su copa y luego sonrió.

 

—No, él muy idiota se conformó con un par de caricias sobre la rodilla y mi mejor mirada de ‘No es justo que Jaejoong hyung todo el tiempo se crea mejor que yo, ¿por qué no soy lo suficientemente apuesto como lo es él?’

 

—¿No lo besaste?

 

—Mmh… No estoy seguro de si eso puede llamarse un ‘beso’. Fue como apenas rozar mis labios con los suyos y un ‘Deja que termine la campaña e intentáramos algo serio. No quiero que los demás piensas cosas erróneas de mí’

 

—Eres de lo último.

—Lo sé.

 

Junsu sonrió más ampliamente, y cuando sus ojos se cruzaron con los de Jaejoong. Por supuesto Kim le envío una mirada asesina, que provocó en Junsu un sentimiento de regodeo asombroso, levantó un poco la copa y le guiñó un ojo.

 

Pero Jaejoong solo bufó, regresando mirar a su acompañante. Por supuesto Junsu rió gustoso. Con el indudable sabor a victoria en el cuerpo. Pero algo le molestó, Jaejoong parecía feliz cuando miraba al sujeto ese, y así la victoria no era tan placentera.

 

—¿Quién es el sujeto con el que habla Jaejoong?

—Déjame ver…— Yoochun miró fijamente a los dos, y luego sonrió un poco. –Oh, es Choi Siwon  Hijo de Choi Joongwei, heredero de una cadena de hoteles internacionales.

 

Junsu entonces levantó una ceja.

 

—¿Cómo es que Jaejoong conoce a gente tan importante?

—Pues no tengo la menor idea.

 

Hubo un momento glorioso para Junsu, el efecto casualidad ocurrió cuando Choi levantó de pronto la mirada y sus ojos se cruzaron. Pudo capturar la esencia de aquel hombre masculino y apuesto que apenas asintió cuando lo miró.

 

Oh… Kim Jaejoong, definitivamente no tenía suerte.

 

 

 

 

Cerca de las nueve de la noche, Changmin leía.

 

Con un vaso con leche tibia en la mesita pequeña junto al sillón. Con el fresco aire entrando por el balcón. Pasó a la siguiente hoja y respiró profundo, relajado, cansado pero contento con ese espacio que ahora era suyo.

 

Y lo mejor de todo es que tal y como lo había dicho, Junsu prácticamente no pasaba el día ahí, o por lo menos este primer día no lo había visto para nada. Y la soledad acompañada del silencio era en definitiva algo gratificante.

 

El celular sobre la mesita comenzó a vibrar, Changmin despegó la mirada del libro, se quitó los lentes y contestó el celular, sorprendido al ver el nombre de Junsu centellar.

 

—¿Junsu?

—¡Changmin! Oye… Ocurrió algo, ¿conoces el palacio real?

 

—¿Dónde hacen esos eventos elegantes repletos de gente horrorosa?

—¡Exactamente! ¿Puedes venir a recogerme? Mi auto está en el garaje, y las llaves sobre el velador.

 

Changmin tuvo muchos ‘pero’ que sacar a relucir, pero la idea de que pudiera ser un carro demasiado para su propio hermetismo lo hizo detenerse un poco.

 

—¿Qué marca de carro es?

—Es un Mercedes SLS AMG.

 

Los ojos de Shim se abrieron con sorpresa. Levantándose de inmediato de su lugar.

 

—Voy para allá.

 

Empezaba a encantarle el hecho de que junto a Junsu todo parecía de esas cosas que no ocurren dos veces en la vida.

 

 

 

 

—¿Te duele mucho?

 

Yoochun tocó suavemente el ojo morado en Junsu, que antes había estado adecuadamente maquillado para que no se notara, y ahora, parecía incluso demasiado notorio. Junsu movió levemente la mano y se quejó.

 

—Ese idiota de Jaejoong, ¿de verdad cree que todo se soluciona a golpes?

—Bueno, que iba a yo a saber que Choi y él estaban saliendo. Te lo merecías.

 

Junsu miró ofendido a Yoochun y bufó.

 

—Por favor… De todas formas terminó con él cuando nos vio besándonos en el baño.

—Poquito le duro el amor a Siwon por Jaejoong.

 

Esta vez el comentario de Yoochun fue el adecuado, por que Junsu rió con suficiencia y movió un poco su cuello una vez más.

 

—Lo único que me consuela es que pude romperle la nariz al idiota ese. Y que por supuesto, Siwon no pudo resistirse a mí. Hubieras visto la cara de Jaejoong cuando entró al baño y vio a Choi queriendo fundirme entre la pared y su cuerpo.

 

—Choi Siwon es sexy.

—Mucho… Me sorprendió que no mostrara mucha fidelidad hacía Jaejoong.

 

—Tú también eres muy sexy, Su.

—Lo sé.

 

Yoochun observó las facciones de Junsu, la manera en que Kim sonreía y permanecía sentado a las afueras del palacio esperando por que su compañero llegara en su auto a recogerlo.

 

—Oh, ahí viene.

 

Las luces del Mercedes de Junsu se hicieron notar y con algo de dificultad Junsu logró levantarse de su lugar, con Yoochun tomándolo por el brazo.

 

—Aquí está… ¿Qué te paso?

 

El muchacho que salió del auto, tal y como lo había dicho Junsu, tenía una cara de niño que no podía con ella, Yoochun enarcó una ceja. Notando que el tal Changmin no hacía algo por moverse o ayudar a Junsu a subirse al auto.

 

—Nah… Un novio celoso que crees que mi culpa ser tan sexy.

—¿Tú novio te golpeó?

 

Yoochun emitió una pequeña carcajada. Mientras abría la puerta del auto para que Junsu entrara y se dejara caer en el asiento. Cerrando lo ojos mientras cerraba el cinturón de seguridad.

 

—Junsu no tiene novios.

—Tiene amantes, o mejor dicho. Siempre es él, el amante. De todas formas cuando lo veas así es por que se metió en medio de una relación.

 

Changmin no emitió comentarios, y eso a Yoochun le pareció de lo mejor. Se sentó e la parte de atrás y también se dejó caer, el en cambio acostado en el asiento trasero.

 

—¿También tengo que llevarlo a él?

—Si, no vive muy lejos del departamento. Se suponía que iba a llevarme, pero el muy idiota bebió demasiado.

 

—No bebí demasiado.

—Pues la autoridad no pensará lo mismo, Chun.

 

Desde su lugar Yoochun bufó, Changmin miró al hombre desde el espejo retrovisor y negó levemente mientras se colocaba el cinturón y empezaba a encender el auto una vez más. Junsu parecía incluso dormido y Yoochun también.

 

Sería al menos, un cómodo y silencioso viaje.

 

 

 

 

—¿Sabes cuál es el problemas con la gente?

 

Changmin respiró profundo, y miró con exasperación hacia el techo. Luego de que tuviera que levantarlos a unas cuadras del edificio para saber donde Yoochun vivía, parecía que los dos hubieras recordado que estaban ebrios. Por que Junsu no tardó ni dos segundos en quitarse el cinturón, olvidar los golpes, e irse para el asiento trasero, donde Yoochun lo recibió gustoso.

 

Y los dos parecían concentrados en comerse la boca. Changmin pensó que había visto películas pornográficas más decentes que los besos y agarres que se hicieron esos dos en diez minutos de viaje mientras Changmin intentaba adivinar donde vivía Park. Y eso que ni siquiera se se quitaron la ropa. Gracias a Dios.

 

Changmin empezaba a encontrar los puntos negativos a su convivencia con Junsu.

 

—¿Lo sabes? ¿Lo sabes o no, Min?

—No, no sé cual es el problema con la gente. Y no me digas Min.

 

Y ahora estaba ahí, caminando hacía la puerta de su departamento con Junsu agarrándose de su cuerpo, por el miedo de perder el equilibrio y caer. Por suerte sin Yoochun a un lado, ya que lo había dejado en su casa unos minutos atrás.

 

—¡El problema es que a pesar de la época en la que vivimos siguen creyendo que el amor existe! ¡Qué estúpido! Eso es solamente una idea comercial para vender. Ya sabes… Ventas de San Valentín, hacer música, películas… Sin ese supuesto ‘sentimiento’ muchos estarían pobres.

 

—¿En serio? Que interesante punto de vista…

 

Junsu asintió, pegándose a su cuerpo. Y Changmin logró sentirse aún más incómodo.

 

¡Que estaba invadiendo su espacio personal, demonios!

 

Abrió la puerta del departamento y Junsu suspiró un poco. Por suerte se había callado, lo cual le daba a sospechar a Changmin que podría empezar a tener sueño.

 

—Bien… Como no tengo ningún compromiso moral con ayudarte más allá de lo normal. Mi ayuda llega hasta dejarte sobre la cama.

 

Encendió las luces de la habitación de Junsu y lo dejó caer con cuidado. En esta ocasión, que ya no estaba ofuscado por la idea de buscar las llaves de aquel estupendo carro. Changmin se pudo deleitar observando la gran habitación, que en efecto era casi el doble de grande que la suya.

 

—Oh… Tiene cosas muy caras aquí, ¿tanto gana como modelo?

 

Cuando regresó su mirada a Junsu, él muchacho se revolvía un poco sobre las sábanas, encogiéndose y tratando de acomodarse entre el montón de almohadas que tenía. Changmin rodó los ojos, seguramente tenía frío.

 

Sacó una manta del armario y la dejó caer sobre el cuerpo de Kim, seguramente ahí se las apañaría él para acomodarse como pudiera. Suspiró y se sentó sobre la cama un instante, pasando las manos sobre su rostro y con un bostezo saliendo de sus labios.

 

Giró para mirar al mayor y ahora hasta parecía sonreír.

 

—Eres muy problemático, ¿lo sabías Kim Junsu?

 

Sin embargo no obtuvo respuesta de su parte. El muchacho solo se removió un poco más, abrazando una de las almohadas, y respirando profundo. Changmin pensó, que ese Junsu distaba demasiado del Junsu que era cuando abría la boca.

 

Como si hubiera diferentes facetas en él.

 

Optó por lo más adecuado y se levantó, camino a su propia habitación.

 

 

 

 

Cerca de las tres de la mañana, Changmin sintió unas manos frías sobre su estómago.

 

Abrió los ojos de inmediato, sacudiendo las piernas y tratando de empujar con las manos a quien fuera que estuviera osando tocarlo, encendió la lámpara junto a su cama y la sonrisa sensual de Junsu lo recibió.

 

—Ne~ Yoochun… Me dejaste con las ganas en el auto…

—¡¡Waa!!

 

Se pegó al espaldar de su cama, y colocó un pie en la cara de Junsu que inmediatamente se quejó, tapando su rostro.

 

—¡Quítateme de encima!

 

Junsu sin embargo solo arrugó el entrecejo, lanzándose a sus brazos, abrazándolo por el cuello con fuerza y con una sonrisa en el rostro.

 

—Oh, calla Yoochun.

 

Con la respiración agitada y el olor a licor que Junsu le transmitía, Changmin bufó fastidiado. Mirando la manera en que Junsu sonreía y se aferraba un poco más a él. Esperó a que se quedara dormido, y al fin logró soltarse.

 

Se levantó y lo miró abrazar una almohada. Arrugó el entrecejo y se bajó de la cama, cerrando la puerta con cuidado. Entrando a su único lugar seguro en ese instante. La propia habitación de Kim Junsu.

 

Se recostó en la cama, pero velozmente se volvió a levantar. Le puso seguro a la puerta y entonces si, se volvió a acostar. Para su mala suerte las sábanas olían un poco al perfume de Junsu, cerró los ojos y trato de concentrarse en el hecho de que mañana debía levantarse temprano.

 

No tuvo ganas ni tiempo para molestarse por la interrupción de Kim.

 

Solo para pensar, que Junsu verdaderamente olía bien. Y su espacio, su lugar era realmente cómodo.

 

Fin Capitulo Uno.

 

 

 

 

Si lo sé… Se suponía que serían capítulos cortos. Pero sencillamente… ¡No puedo!

 

Creo que eso no es muy mi estilo. En fin, espero que les haya gustado. Obviamente verán a Junsu de a poco, en su verdadero carácter. Se cuidan mucho y gracias por darse una vuelta por aquí. =)


 


14 comentarios sobre “Sobrenatural: Capitulo 1

    LovelessNaoko escribió:
    10 agosto, 2011 en 10:50

    wow y doble wow me encanta!!!!!!
    la indiferencia de los dos jjajajaja el como describes a changmin es muy de el ^ ^ y es genial ver a junus de malo jijij, no me gusta cuando lo ponene de angel por k de angel no tiene nada el mendigo ¬¬ es todo un demonio jiijiji

    gracias esperare la conti!!!

    Me gusta

    MariaR escribió:
    10 agosto, 2011 en 11:49

    ohhh eres genial chicaa!
    no he comentados las ultimas actualizaciones, pero ya vendrá esoo… MINSU!! No me esperaba que me gustara esta pareja.. pero valee siii… y ese junsuu es de muertee.. lo amoo xD…

    Me gusta

    Shinya Yuy escribió:
    12 agosto, 2011 en 17:02

    Wow :O
    ese lado malo de Junsu me gustaaa XD!
    espero la continuacion *O*
    Pobre Minnie😄

    Me gusta

    Fanny Yoosu Yoosu escribió:
    21 noviembre, 2011 en 13:14

    OMG!!!! MinSu~ .<! (xDDDD tan él, lo amo)
    Quiero mas!!!!~ me voy a leer el sig cap, solo queria comentar este :3!

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    xiah chi escribió:
    7 septiembre, 2015 en 23:23

    Minsu nen encata esta pareja gracias estuvo muy interesante por que no me imaginava un junsu malo me encanta

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