Ai maid cafe: Capitulo 25. {{ Final }}

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Ai Maid Café.

 

Capitulo 25: Tan solo un paso más.

 

 

 

 

 

Permanecimos estancados en este horizonte limitado por la tierra

Pero alguien me dijo que si queremos, no tenemos por qué detenernos.

Entonces, ¿tomas mi mano una vez más?

 

 

 

Cuando Changmin bebía un poco de cerveza, Rain inmediatamente lo miró fijamente y le quitó la botella de las manos, inmediatamente Changmin entrecerró los ojos y le quitó de las manos la botella a Rain. Como un juego extraño en el que ninguno ganaba ni pronunciaba palabra.

 

—Tienes pésima resistencia con el alcohol.

—No soy un niño, Rain. Deja de tratarme como tal.

 

—Sé que no eres un niño en toda la extensión de lo que eso significa. Pero no bebas.

—Eso es un dato muy interesante. ¿Y qué no más hace nuestro pequeño Min con esa boquita?

 

—¡Maldición Yoochun, cierra tú maldita boca!— El grito de Changmin fue de esos momento incómodos en los que todos parecen guardar silencio en el momento menos adecuado, solo para que sus vergonzosas palabras sean escuchados por todos. –Un momento, ¿cuándo llegaste?

 

Yoochun sonreía abiertamente, justo detrás de Changmin. Con una expresión divertida en el rostro, notando como Rain se bebía el resto de la cerveza de Changmin al notar que todos los miraban.

 

—Yoochun… ¿No puedes dejarlo vivir su amor sexual en paz?

 

Junsu apareció también, con un coctel en las manos y otro extendiéndoselo a Yoochun.

 

Los pensamientos de Changmin se movieron rápido, ni siquiera le importó que Junsu no ayudara mucho con su comentario. Pero fue el momento en el que Junsu estaba tan cerca de Yoochun como para que sus brazos se rozaran, que supo que algo estaba pasando.

 

—¿Ustedes… Dos?

 

Yoochun enarcó una ceja y sonrió.

 

—¿En serio? ¿Qué te dio una pista? ¿Qué llegáramos exageradamente tarde o que no nos tratáramos con tanta frialdad?

—No seas imbécil, Yoochun. ¿Qué te cuesta decir, ‘si estamos otra vez juntos para joderle la vida al resto pero esta vez en dúo’?

 

Junsu rodó los ojos, empezando a escuchar como Yoochun peleaba con Changmin a viva voz frente al resto de los invitados. Rain se colocó a su lado y levantó un poco la botella.

 

—Felicidades, ya era hora. Mucho tiempo viéndolo a Yoochun como zombie y a ti como si se te hubiera perdido un niño de la escuela de fútbol.

—Ok, eso es raro… Pero gracias.

 

Chocó su coctel con la botella de Rain y sonrió agradecido, ambos mirando como Yoochun golpeaba la frente de Changmin con el dedo índice, y Changmin parecía dispuesto a golpearlo en cualquier instante.

 

Retorcidamente, Junsu y Rain pensaron que si eso sucedía. Sería divertido.

 

—¡Junsu!— Heechul estuvo detrás de él, abrazándolo con fuerza y con un leve olor a licor en los labios. —¿Es cierto? ¿De verdad Chun y tú llegaron juntos? ¿Ya volvieron? ¿Vuelven a ser la pareja más cursi del grupo?

 

La parolata de Heechul lo tomó por sorpresa, pero con una gran sonrisa le devolvió el abrazo al mayor.

 

—Pues… Si, si, si, y no somos tan cursi.

—Junsu eso ni tú le crees. Los únicos que les pueden estar ganando son Yunho y Jaejoong que ahora que me doy cuenta… No los he visto desde hace un buen rato.

 

Siwon miró de un lado a otro, dándose cuenta recién que sus palabras eran cien por ciento ciertas y el cumpleañero que debía ser el más visto, no aparecía desde hace un buen rato.

 

—¡Oh, maldición! ¡Sean gente por una vez en la vida!

 

Junho había aparecido, interponiéndose entre Yoochun y Changmin, separándolos con sus brazos extendidos, especialmente cuando Changmin amenazó con lanzarse encima de Park y todo el mundo en el lugar se los quedó mirando una vez más.

 

—Oigan… En serio, ¿han visto a Yunho y Jaejoong?

 

La voz de Siwon en ese momento pasó desapercibida para todos, por qué justo en ese instante Junho miraba como Junsu le arreglaba la camisa a Yoochun, pidiéndole a que dejara de pelear con Changmin o la reconciliación no completaría todos los pasos.

 

—Oh, ya volvieron.

 

La afirmación de Junho logró que Heechul levantara su botella con un pequeño gritito de alegría que todos acompañaron con un par de aplausos pequeños que provocó que Junsu sonriera y Yoochun se olvidara de su pelea con Changmin, quien seguía refunfuñando por no que no  lo dejaron golpear a su amigo.

 

—Así es, Su y yo volvimos por que él no puede vivir sin mi.

—Ni tú sin mí

—Si, pero eso no lo tiene que saber el resto.

 

Yoochun llevó un mechón del cabello de Junsu tras la oreja. Y Heechul inmediatamente se apoyó en Siwon, rodando los ojos.

 

—¿Y ellos no son cursi?

—Dios, creo que voy a vomitar.

 

Changmin se cruzó de brazos bufando con molestia, a lo que Rain inmediatamente sacudió sus cabellos.

 

—Por cierto, ¿dónde está Yunho? Se supone que el cumpleañero, quiero felicitarlo y que me felicite por regresar con Su.

—¡Al fin! Llevó como dos horas diciéndoles que Yunho y Jaejoong ya no están.

 

Siwon movió sus manos exageradamente para hacerse notar y todos giraron espontáneamente hacía el muchacho que exhalaba con fuerza frente a ellos.

 

—¿Jaejoong? ¿Ya regresó? ¿Cuándo?

—Oh, como hace un par de horas. Vino directo desde el aeropuerto al parecer o algo así por que…

 

En cuanto Junho comenzó a contarles tanto a Yoochun como Junsu de la llegada de Jaejoong. Siwon no tuvo de otra más que resoplar resignado, a nadie parecía importarle en realidad aquello.

 

—Ne~ Siwon… ¿Y si nos vamos un rato a los vestuarios?

—¿Para que quieres ir a los vestuarios, Chul?

—¿De verdad no te lo imaginas?

 

Heechul se acomodó en el cuello de Siwon con facilidad, mordiendo su cuello con discreción de que sus amigos lo notaran. Siwon cerró los ojos por un segundo, y entonces tomó la mano de Heechul.

 

—De acuerdo, vamos.

—¡Oigan! Volviendo al tema, ¿qué clase de cumpleaños es este sin cumpleañero?

 

Cuando escuchó la voz de Yoochun, Siwon se replanteó la idea de que al fin le prestaran atención a su idea, pero finalmente sus pensamientos ya no existían, y lo único que dictaba en su mente era la idea de Heechul y su sonrisa insinuante frente a él.

 

 

Todo en nosotros es hermoso.

Hasta él más ínfimo dolor. Hasta la más grande alegría.

Nuestro amor es hermoso, simplemente por que es nuestro.

 

 

 

La maleta de Jaejoong cayó al suelo, junto al resto de su poco equipaje.

 

Sentía las manos de Yunho por casi todo su cuerpo, sus labios devorando su boca y las respiraciones de ambos contrariadas por el contacto constante de sus cuerpos, Jaejoong apenas fue consciente de cerrar la puerta del departamento cuando Yunho se encargó de empezar a levantarle la camisa.

 

Hacía frío… El viento helado que entraba por las ventanas le erizo la piel y una pequeña sonrisa se le escapó cuando las manos calientes de Yunho se posaron en su estómago, provocándole un pequeño salto.

 

—¿Qué te de risa?

—Fue una reacción. Hace mucho frío.

—¿Conmigo aquí tienes frío?

 

Sentía los labios de Yunho moverse sobre los suyos mientras le hablaba, él también tenía una sonrisa en los labios. Jaejoong sintió contra su espalda el pilar dentro del departamento. Yunho lo abrigaba del frío con su cuerpo y su piel tocaba la ropa de Yunho, entonces recordó que sus manos también deseaban tocar aquella piel.

 

Volvió a los besos, sensuales, hambrientos. Desprovistos de una moral que se había quedado fuera de esas cuatro paredes, mientras las manos de Yunho tocaban su rostro y se pegaba más a su cuerpo. Jaejoong en esos momentos aprovechaba para levantar la camisa de Jung y empezar a abrir los botones.

 

El corazón latía desbordadamente en emociones que habían permanecido rezagadas, la pelvis de Yunho se movió intencionalmente contra la suya, en una sacudida que hizo a Jaejoong romper el beso y gemir descaradamente ante el movimiento que lo había tomado por sorpresa.

 

—Te he extrañado tanto, Jaejoong…

 

La voz de Yunho ahora sonaba cerca de su oído, como un susurro embriagante que lo hizo cerrar los ojos y olvidar por un instante que debía moverse, por que fue entonces que su cuerpo entero recibió sacudidas de electricidad, cuando Yunho empezó a morder su cuello.

 

Las manos volvieron a tomar vida, escurriéndose dentro de aquella camisa abierta, tocando la piel caliente de Yunho bajo esa ropa, la espalda amplia y juntándolo una vez más. Volviendo a su boca, al juego sensual de sus lenguas por el poder y a los pequeños gemidos que se entreveraban entre sus voces mudas.

 

—Yunho espera… Aquí no…

 

Para ese momento Yunho ya no lo escuchaba, por que fue en un movimiento demasiado ágil, Yunho lo tomó por la cintura y logró que se sentara sobre la pequeña mesa en la entrada de su departamento, sacudiendo las pocas fotografías que había ahí. Con el llavero cayendo al suelo y un gemido de Jaejoong opacado por su propia boca que había tomado la de Jaejoong una vez más.

 

Se metió entre sus piernas, con una confianza conocida, con el cuerpo de Jaejoong levantándose un poco, con las manos de él agarrando su cabello, sus labios jugando todavía con los suyos, como si de pronto para ambos respirar no fuera necesario.

 

—Espera… Los muchachos…

—Ellos no se van a morir sin nosotros.

 

Jaejoong apenas pudo sonreír un poco antes de que los labios de Yunho buscaran su cuello otra vez, lamiendo y mordiendo de vez en cuando, estaba dispuesto a decir algo más cuando escucho el repentino ruido de su cinturón, estaba siendo abierto por las manos de Yunho y eso lo excitó en niveles insospechados.

 

Tan solo con ese simple sonido.

 

—Agh… Yunho…

 

Las manos de Yunho ya no estaban tan calientes, tal vez por el frío, pero cuando esas manos estuvieron en su ingle, su cuerpo entero se alzó como si fuera un pequeño sobresalto, algo presionando en aquella zona con fuerza.

 

Sus ojos se cerraron, se pegó a la pared y mordió su labio inferior. Jaejoong apretaba con fuerza sus puños, por que Yunho seguía ocupado en su cuello, pero aquella mano se había cerrado sobre su miembro, había ofuscado su mente por completo.

 

—De verdad te había extrañado… Mi Jae…

—Yu…Yunho… Ve lento… ¿Sabes hace cuanto yo no…? ¡Agh!

 

Esa mano se cerraba con fuerza sobre el miembro de Jaejoong, subía y bajaba casi frenéticamente y las caderas de Jaejoong se levantaban casi por voluntad propia, los gemidos de su boca eran ya completamente sonoros. Yunho solo sonreía a ratos.

 

El pecho desnudo de Jaejoong estuvo contra el suyo en un instante, esas manos apretaron con fuerza sus hombros y sintió la frente de Jaejoong sobre su cabeza, con el aire que exhalaba resbalando por su rostro.

 

Cuando finalmente el cuerpo de Jaejoong dio una sacudida extrema, Yunho lo atrajo a su boca una vez más. La mano se deslizo por su nuca y hundió su último respiro en aquella cavidad que tanto le pertenecía. Con el último gemido de Jaejoong dentro de su beso.

 

Con una sacudida que hizo que el cuerpo entero de Jaejoong se irguiera y el de Yunho sufriera las consecuencias al momento de escucharlo, sentirlo y que su mente burbujeara en lo sexualmente atractivo que se veía Jaejoong en esos instantes.

 

La respiración de Jaejoong empezaba a ser calmada una vez más, su pecho desnudo subía y bajaba buscando que el aire regresara una vez más y aún así. Jaejoong tenía una gran sonrisa en el rostro. Acariciando el rostro de Yunho con lentitud.

 

—Eso… Fue… Intenso…

 

A pesar de que no podía hablar como le gustaría. Jaejoong besó suavemente los labios de Yunho y él le correspondió al mismo tiempo. Con un pequeño salto Jaejoong bajó de la pequeña mesa y tomó con fuerza la mano de Jung.

 

—Me toca, pero vamos a la habitación.

 

Jaejoong empezó a jalar de la mano de Yunho mientras que con la otra intentaba sostener sus pantalones camino a la habitación, por lo menos hasta llegar, hasta que lanzar a Yunho contra la cama no fuera tan difícil y lanzarse sobre su cuerpo fuera mucho más cómodo que estar contra una pared.

 

Sus cabellos algo largos rozaron el rostro de Yunho y él le regalo una gran sonrisa.

 

—Feliz cumpleaños, Yunho.

 

Volvió a besarlo, recordando que tenía que deshacerse de la ropa de Yunho también, y que esa noche, ya Yunho había dejado de pertenecerle a sus amigos, para pasar a sus manos una vez más.

 

 

A raíz de la repetición de muchas reuniones he llegado hasta este momento

Y ahora me encuentro en medio de la luz y el viento

 

 

Minho suspiró y miró por la ventana de su habitación la oscura noche frente a él, las pocas estrellas que había. Se distrajo con el lápiz en sus manos, embelesado con aquella noche, señal clara de que aún no podía conciliar el sueño.

 

Su habitación estaba ya algo vacía. Las maletas armadas, su vida empacada en dos maletas, lo único que había sobre su pequeño escritorio ahora vacío era la foto de él y de Taemin. Abrazados en aquel campamento, unos años atrás.

 

Y eso, por que pensaba llevar la foto en su pequeño bolso de mano. Justo al otro lado los pasajes de avión. Se preguntó una vez más si estaba haciendo lo correcto, pero esta vez no hubieron dudas en su mente. Es lo que tenía que hacer.

 

Suspiró suavemente, era muy tarde. Y debía dormir al menos un poco, principalmente por que su vuelo saldría relativamente temprano y debía estar un par de horas antes. Dejó la fotografía sobre el escritorio, se levantó y estiró un poco su cuerpo.

 

Lanzándose sobre su cama, una última vez. Mañana sus padres lo irían a despedir al aeropuerto. A partir de mañana Minho estudiaría fuera de Akihabara, y apenas había alcanzado a enviarle un mail a Rain para despedirse.

 

Recordó varias cosas esa noche antes de poder conciliar el sueño. La nostalgia, tal vez. Amigos, compañeros, experiencias, fiestas, citas, amores no correspondidos. Todo lo que Akihabara le había regalado y a partir de mañana serían solo recuerdos. Que vería solo de vez en cuando.

 

Pero Minho estaba haciendo lo correcto, estaba más que seguro de eso.

 

No se iba a equivocar otra vez.

 

 

Si nos es posible llegar hasta ese lugar, que brilla eternamente

Entonces toma mi mano con fuerza, por que juntos llegaremos a ser felices.

 

 

—Esto no es divertido.

 

 

La voz de Rain se escuchó completamente avergonzada desde la cocina. E inmediatamente, los pocos presentes dentro del Maid, que ese día había cerrado, levantaron la cabeza. Yunho agradeció mentalmente que sus empleadas ya no estuvieran ahí.

 

—¡Oh, vamos! Que nosotros lo hicimos por bastante tiempo.

—¡Te odio Kim Jaejoong y es la primera vez que lo digo en serio!

 

La cabeza de Yunho apareció, molesto y rojo por la vergüenza, tapándose con las cortinas de la cocina como si estuviera desnudo en aquel instante. Fue inevitable, Changmin soltó una carcajada sonora cuando vio al mayor en ese estado.

 

—¡Que conste que todo fue idea de Changmin!

 

En esta ocasión Rain hizo su aparición, justo detrás de Yunho y lamentablemente el cuerpo de Jung ocultaba la vestimenta de Rain. Pero fue instantáneo, Rain afiló su mirada contra el menor del grupo, pero Changmin solo sonrió desvergonzadamente levantando la botella con agua en sus manos.

 

—No puedo creer que mi hermano haya hecho esto.

 

La voz de Junho dentro de la cocina se escuchó a la perfección. Yoonhee, la novia de él, solo rió bajamente, mientras Junsu miraba atento al lugar, esperando por que sus amigos salieran de una vez por todas.

 

—¡¿Alguien me puede explicar por qué demonios yo también tengo que hacer esto?! ¡Chul nunca se disfrazo!— Siwon apareció tras Rain, apoyándose un poco sobre sus hombros y mostrando su rostro indignado. –Un momento, ¿dónde está Heechul?

 

—Lo que pasa mi querido, Siwie. Es que si solo Rain y Yunho se vestían no sería divertido. Por eso los incluimos a Junho y a ti.

 

Los tres que se encontraban arrimados en la entrada de la cocina, medio tapados por Yunho y las cortinas giraron con sorpresa para ver a Heechul en la cocina también, seguramente había entrado por la puerta trasera. Junho, cuando vio la sonrisa en Heechul se puso en alerta.

 

—¡No te atrevas Kim Heechul!

—Muy tarde, mi querido Junho.

 

Las manos de Heechul se posaron en el pecho de Junho, él cayó sobre Siwon y consecutivamente Yunho y Rain terminaron siendo empujados también. Los cuatro con pasos inconcretos finalmente salieron de la cocina, avergonzados, sonrojados y deseando firmemente que la tierra se abriera y los tragara.

 

—¡Wow! Que sexy~

 

La voz entusiasta de Jaejoong logró que Yunho bajara la cabeza, todavía más avergonzado. Sintiendo de repente como la mano de Jaejoong se posaba en sus glúteos en una descarda nalgada.

 

—¡Dios! ¿Dónde está mi cámara?

—¡Dijimos que nada de cámaras!

 

El grito al unísono de lo cuatro muchachos detuvo a Yoochun de buscar la dichosa cámara, por lo que rió abiertamente cayendo sentado en uno de los sillones. Junsu intentó calmarlo, pero finalmente terminó riendo junto a él.

 

—Oh, vamos… No te ves tan mal, demasiado masculino. Y eso es bueno.

 

Changmin se acercó sonriente a Rain quien solo lo miraba seriamente. No aguantando la risa, Changmin rió un poco antes de tomar el rostro del mayor y depositar un suave beso en los labios.

 

—¡Esto es injusto! Yo ni siquiera los vi así una sola vez.

—Pero si te ves hermosa, amor.

 

La voz de Yoohee besando a Junho, logró que todos rieran una vez más. Pero fue Heechul el que causó que todos rieran mucho más fuerte. Por que se había lanzado contra el cuerpo de Siwon, rodeando con sus piernas la cintura del mayor.

 

—Te amo, Siwie. ¡Eres tan sexy de cualquier forma!

 

El beso llegó y Siwon terminó por suspirar ante el abrazo extraño de Heechul.

 

Y es que no era el momento más reciproco de su vida. Changmin había tenido la estúpida idea y el resto los había respaldado. Yunho, Rain, Siwon y Junho, debían al menos experimentar una vez la empatía y vestirse como meseras del maid.

 

Ahí estaban los cuatro, Siwon con uno negro, Yunho con uno rojo, Rain con uno gris y Junho con uno blanco. Colores que según ellos no eran tan estrafalarios, pero eso no cambiaba el vergonzoso momento, a más del maquillaje y la peluca.

 

—¡Por cierto! Si lo que Junho quiere es ver a su hermanito y su uña y mugre vestidos así, yo puedo solucionar eso.

 

La voz de Heechul detuvo las risas de Junsu y Yoochun.

 

—¡Ya vuelvo! Creo que las fotos de Mina, Junko, Yoona y Jejuko todavía están en los vestuarios!

—¡Heechul no!

 

Pero Heechul ya había salido corriendo, con Junsu y Yoochun detrás de él. Siwon solo suspiró, era muy difícil correr con esos zapatos. Y finalmente los cuatros muchachos solo agradecían el hecho de que todo eso solo duraría unos minutos de vergüenza y nada más.

 

Definitivamente, ahora sentían más respeto hacía Yoochun, Changmin, Junsu y Jaejoong.

 

 

Este vínculo que tengo en mis manos es para siempre.

Nuestras manos unidas, son ese vínculo

Un paso más, rumbo a ese lugar más allá de nosotros mismos

He oído que nos espera en el cielo, donde nadie más puede llegar

 

 

Taemin subió la pequeña maleta en la parte superior de su asiento y suspiró, tan pesadamente y largo como pudo. Se sentó junto a la ventana y observó la pista de aterrizaje, Minho no había llegado ni a despedirse. Solo una llamada la noche anterior, deseándole suerte y que tenía toda su confianza en que lograría todo lo que se propusiera.

 

Quiso decirle que se iba a quedar, que se iba a dar una pequeña oportunidad en Akihabara, en su amor a medio camino, pero tenía que ser realista. Y él ya no pertenecía a aquel lugar, debía marcharse, por que era algo que había deseado incluso desde antes de conocer a Minho, y debía hacerle caso a sus sueños por una vez.

 

Se colocó los audífonos y echó la cabeza hacía atrás, con los ojos cerrados. Seguro de que dormiría por las pocas horas de viaje. Sintió a su compañero sentarse a su lado, fue solo curiosidad, pero abrió los ojos.

 

El perfil de Minho junto a él en el avión lo hizo pegarse a la ventana, moviendo su boca un poco, abriéndola y cerrándola sin que alguna palabra concreta saliera de sus labios. Minho le sonrió y Taemin sintió su pecho agitarse con fuerza.

 

—¿Qué haces aquí, Minho?

—Es hora, de que yo de un paso hacía a ti esta vez, ¿no? Me voy a estudiar contigo a Kioto.

 

Mientras Minho se acomodaba en su asiento, junto a él, Taemin solo podía respirar sus palabras y de repente se sintió estúpidamente débil, mordiendo su labio inferior. Lanzándose a los brazos de Minho para poder abrazarlo con fuerza.

 

—¿Por qué estás haciendo esto? Tú nunca planeaste salir de aquí.

—Tú me haces soñar en grande, no quiero esperar. No quiero retrasar una vez más esto. Quiero estar junto a ti, y compartir tus sueños con los míos. A mi no importa el lugar, a mi solo me importa estar junto a ti.

 

Taemin sonrió, quitándose los audífonos y golpeando levemente el brazo de Minho quien solo acarició un poco su rostro y besó sus labios apenas en un contacto leve. Las personas seguían subiendo en el avión y Taemin volvió a acomodarse en su lugar.

 

La mano de Minho se deslizó hacía la de Taemin, apretándola con fuerza, cerrando los ojos y acomodándose mejor en el asiento. En paz al fin, tal vez durante el viaje lograría conciliar el sueño que le faltó la noche anterior.

 

Por que se sentía, justamente igual de cálido como había imaginado.

 

 

El viaje aún continúa desde ese entonces

En dirección a ese mundo que se conecta más allá de las nubes

 

 

Heechul leía la pequeña revista mientras esperaba que el agua se calentara, atento a lo que esas palabras comunicaban, sintió unas manos alrededor de su cintura. Abrazándolo con fuerza y apoyando la quijada en su hombro.

 

—¿Qué lees Chul?

—Un curso que al parecer se va abrir para reposteros profesionales.

 

—Piensas ir.

—Eso estoy analizando.

 

Siwon suspiró un poco, y Heechul sonrió, llevando una mano hacía el rostro de Choi. Ambos tranquilamente ante el apacible silencio de la cocina, esperando por que el agua de la cantina terminara por hervir.

 

Aprovechando que ese día el maid tampoco abriría.

 

—Chul… Ya no quiero que salgamos.

—¿Qué?

 

Heechul giró de inmediato, con los ojos muy abiertos. Y con el rostro serio de Siwon muy cerca del suyo.

 

—Eso, que ya no quiero salir contigo. Quiero casarme contigo.

—¿Qué?

 

Las palabras de Heechul salieron más por inercia, con sus ojos más abiertos si era posible y la sonrisa de Siwon en sus pupilas.

 

—Shh… Que tiene que ser un secreto por un tiempo. No quiero que los muchachos hagan un escándalo de esto.

—Pero… Tú… Yo… ¿Estás hablando en serio?

 

—Muy en serio.

 

Heechul esta vez sonrió ampliamente, con las manos alrededor del cuello de Siwon, logrando que retrocedieran varios pasos ante su impulsivo beso, con el agua de la cantina anunciando que ya había hervido.

 

En ese momento, importándole poco a ambos.

 

 

Me siento atrapado entre la soledad y la anticipación

A raíz de muchas separaciones, este corazón sigue latiendo igual por ti

 

 

Junsu ingresó a la habitación con una pequeña caja blanca en las manos, seguramente repleta de sushi, Yoochun leía en ese instante, cubierto apenas por las sábanas en su cama. Aprovechando el hecho de que Junho se había marchado con Yoohee al cine.

 

—Leí por ahí, que a mi querido Yoochun lo habían contratado para encargarse de la musicalización de una película muy importante.

—Pues escuchaste muy bien, ¿no piensas felicitarme?

 

—Por supuesto que si.

 

Yoochun dejó el libro a un lado, viendo como Junsu con una sonrisa traviesa se sentaba sobre él, depositando un corto beso en sus labios, para luego tomar con los palillos un roll de sushi y llevarlo a su boca.

 

Park había entendido el juego de inmediato, se acercó a la boca de Junsu y mordió la mitad de aquel roll en la boca de Kim y comió el delicioso almuerzo que Junsu había escogido esa tarde.

 

—Mañana es la final de mi equipo de soccer, ¿irás?

—Claro, y entonces comeremos fresas con chocolate.

 

La insinuante voz de Yoochun hizo que Junsu riera un poco, antes de recostarse un poco más sobre su cuerpo y besar sus labios con toda la paciencia del mundo, con la misma de saber que nadie los interrumpiría y de que ese momento les pertenecía solo a ambos.

 

—Te amo, Chun.

—Yo también, Su. Te amo demasiado.

 

Junsu iba a decir algo más, pero hábilmente. Yoochun lo tomó por el cuello, acercándolo a su boca una vez más. En un beso, profundo y hambriento.

 

 

La ruta continua, hacía ese mundo que se conecta más allá del arcoíris

Alguien me dijo que si estamos juntos. Nada más debe importar.

¿Escuchamos esa voz?

 

 

Changmin se miró una vez más en el espejo y suspiró.

 

—Estás perfecto, Changmin. Ya relájate.

—¿Cómo estás tan tranquilo? Tú deberías estar más nervioso que yo.

 

Rain sonrió tranquilamente, depositando el tazón de la ensalada con cuidado en la mesa, arreglando que los cubiertos estuvieran en su lugar para los seis que ocuparían esa mesa, y Changmin volvió a moverse incómodo.

 

—Mis padres te aman, ya los conoces Changmin. No entiendo que te preocupa tanto.

—¡No son tus padres los que me preocupan! ¡Son los míos!

 

Rain abrazó con fuerza a Changmin, y él pareció relajarse un poco más en sus brazos.

 

—Tus padres ya han entendido lo nuestro, de otra forma no vendrían a almorzar esta tarde.

—Eso espero. Mis esperanzas están puestas en tu comida, Rain.

 

Alejó al menor un poco y lo miró fijamente.

 

—Ah, claro. Mi comida es lo importante. Y que mi personalidad y apoyo moral hacía tu carrera se pueden ir al carajo, ¿verdad?

—Oh, vamos. Sabes a lo que me refiero.

 

Changmin rió, besando los labios de Rain pero soltando un pequeño gritito en cuanto escuchó el timbre de la puerta y volviendo a sentirse nervioso.

 

—Tranquilo, Min.

 

Shim solo sintió la mano de Rain, tomando la suya con fuerza. Decidió respirar profundo y confiar en él, caminar hasta la puerta y compartir ese almuerzo en paz. Justo como lo habían planeado desde hace un buen tiempo.

 

 

Vi hacia el cielo, esperanzado de ese futuro que nos prometieron

Pero mientras tome tu mano así de fuerte, no me importa cuanto más tenga que esperar

 

 

Jaejoong jugó un poco con el agua en la tina.

 

Viendo su reflejo en el agua, y divirtiéndose un poco con aquello, los mechones mojados de su cabello goteaban un poco de agua, mientras sentía las manos de Yunho, tras de él, masajeando suavemente sus hombros.

 

—Seulgi llamó ayer, dijo que ya estaba en Corea instalada con Kangsae y Mirah.

—Me alegro por ella.

 

Sus palabras sonaron suaves y pronto sintió un corto beso sobre los hombros. Yunho había vuelto a abrazarlo suavemente contra su cuerpo y Jaejoong se había dejado caer suavemente contra su cuerpo.

 

—Por cierto, sabes que estudiando literatura y todo eso. Se me ha ocurrido escribir un libro.

—¿En serio, Jae? Eso es una muy buena idea.

 

—Si… Tenía una idea en mente, pero luego pensé que era muy cliché. Además no quiero que nadie más se entere de la historia de un chico lindo que se enamoró de un idiota con complejos de imbécil.

 

—¡Oye!

—¡Es la verdad!

 

Jaejoong rió ante la cara de indignación que Yunho le regaló, aprovechó que estaba un poco girado hacía él y besó sus labios un poco.

 

—Te extrañe mucho, Yunho.

—Yo también, Jae.

 

—Por cierto mamá y mis hermanas mueren por verte ahora que les conté que ya regresé a Akihabara.

—Hablando de madres, la mía también quiere verte. Aunque ahora anda un poco ocupada con papá.

 

—¿No se habían divorciado?

—Pues papá está cambiando al parecer, e intenta reconquistar a mamá o algo así me entere.

 

Jaejoong asintió despreocupadamente, volviendo a jugar con el agua dentro de la tina, el agua caliente era realmente relajante. Y Yunho masajeando de vez en cuando sus hombros era magnifico.

 

—¿Sabías que mi mamá se está encargando de la expansión del Maid en Corea?

—¿Qué, en serio?

 

Yunho asintió confiado y sonrió.

 

—Te dije, que lograría expandir mi café internacionalmente.

 

Jaejoong giró casi por completo en esta ocasión. Pasando sus brazos por el cuello de Yunho y jugando un poco con sus cabellos.

 

—Me siento orgulloso de ti.

—Yo también me siento muy orgulloso de mí, te tengo junto a mí, ¿no?

 

Jaejoong estaba a punto de rodar los ojos, hasta que lo escuchó terminar de hablar y lo único que pudo hacer entonces, fue besarlo. Una y otra vez. Por que sus besos transmitían mejor que las palabras lo que sentían.

 

 

Todo lo que podía ver, es tu mano hacia mí

Si el día de olvidar llega, solo quiero no poder deshacerme de tus sonrisas

Un paso más, hacia ese lugar que es solo para nosotros dos.

Nunca me voy a permitir olvidar, ni siquiera las lagrimas.

 

 

 

Esa misma tarde.

 

El maid estaba repleto de sus habituales socios. Cerrado solo para ellos, juntando varias mesas para poder conversar todos juntos, como antes. Yunho sostenía la mano de Jaejoong y Heechul se removía incómodo desde su asiento.

 

Lo cual ya empezaba a ser demasiado evidente.

 

Por lo que Siwon decidió beber un poco de agua antes de tomar la mano de Heechul con fuerza y levantar la voz.

 

—Eh… ¿Quiero un poco más de café?

—Si, claro.

—Muchas gracias.

 

Siwon se levantó, jalando a Heechul en el proceso, que no terminaba de entender lo que sucedía. Pero Siwon volvió a girar.

 

—Por cierto. Heechul y yo nos vamos a casar. Ya regresamos con el café.

 

Todos abrieron sus ojos con sorpresa, y Siwon optó por lo más sencillo en ese instante, agarrar a Heechul y empezar a huir a la cocina. Cuando escuchó las sillas moverse, supo que los demás estarían ahí, seguramente ya siguiéndolos.

 

—¡Oye! ¿Cómo que casarse?

—¿Qué maldita forma es esa de comunicarle una noticia tan importante a tus amigos?

—¡Deténganse ahí!

 

El problema radico cuando llegaron a la cocina, y las voces de Changmin y Yoochun fueron más que audibles.

 

—No… Yoochun espera…

—Changmin solo resiste y deja de quejarte.

 

—Pero esto está mal.

—Por supuesto que no, se hacer estas cosas.

 

Todos miraron velozmente a Junsu y Rain, pero fue Rain el primero en acercarse y abrir las puertas de la cocina con fuerza. Yoochun y Changmin estaban ahí, intentando preparar un poco de café. Changmin quejándose de que Yoochun estaba haciéndolo todo mal.

 

Y Yoochun insistiendo en todo lo contrario.

 

—¿Qué sucede?

—Nada…

 

Junsu respiró aliviado y con una risa tonta se acercó a Yoochun, sintiéndose tonto por haber desconfiado tan inapropiadamente.

 

—Oh, por… Díganme que en verdad no estaban pensando lo que creo que estaban pensando.— Changmin arrugó un poco la nariz, mirando a Rain quien solo elevó un poco los hombros. —¡Diablos! ¿Cómo creen eso? Yo si tengo buen gusto.

 

Abrazó a Rain con fuerza y sonrió orgulloso, notando la mirada de reproche que Yoochun le enviaba. Cuando Yoochun y Changmin empezaron a discutir. Yunho optó por abandonar la cocina de la mano de Jaejoong. Sentándose una vez más en una de las mesas.

 

De alguna manera u otra, ambos disfrutaban de esa disfuncional familia que habían creado.

 

—Ne~ Jae…— Yunho se pegó a la espalda de Jaejoong, con su nariz rozando unos pocos cabellos de Kim. –Extraño a Jejuko.

 

Jaejoong inmediatamente se removió, golpeando en el brazo a Jung.

 

—¡Ni lo sueñes!

 

Yunho rió suavemente y Jaejoong solo hizo un pequeño puchero. Yunho volvió a envolver entre sus brazos a Jaejoong. Escuchando la pelea de Yoochun y Changmin. Viendo como Junsu y Rain se habían puesto a platicar esperando que la pelea terminara.

 

Siwon y Heechul preparaban un poco de café seguramente, y Junho de viaje con Yoohee pronto regresarían a Akihabara. Todo estaba en su lugar. De una forma adecuada pero extraña.

 

Jaejoong había empezado a platicar de nuevo.

 

Yunho se abrazó un poco más a él, respirando profundo y cerrando los ojos. Justo ese momento, era su momento perfecto en la vida. Su lugar y su gente importante. Entonces, todo marchaba bien para él.

 

Para él y la disfuncional familiar que habían creado.

 

—Oye, Jae… Tenemos que volver a bailar un día de estos.

—En año nuevo, ¿te parece bien?

—Me encantaría.

 

 

Soy feliz en este camino que recorro contigo, no busco un final.

Por que soy feliz justo ahora.

Con tu mano aferrada a la mía y mi alma aferrada a la tuya.

 

 

..:: FIN ::..

 

 

 

 

Bien, otro fic que se me va de las manos.

 

Fue un largo camino hasta acá, ¿verdad?

 

Voy a extrañar escribirlo.

 

Le debo las gracias a Alex, que espero que aún este leyendo este fic. Gracias a ella nació, en aquella página de pedidos, en la pagina de SujuClan que todas extrañamos. Sin aquel pedido, este fic no hubiera existido.

 

Pero con todo lo que pasó con el foro, luego con mi blog. Ni idea si aún me estará leyendo. Pero si lo haces, Alex, en serio espero que que te haya gustado el fic, que haya sido lo que esperabas, o que al menos se haya acercado.

 

Si alguien la conoce, se le agradecería muchísimo que le dijera que ya ha llegado a su fin Ai Maid Café. Wow… Suena extraño decir que se ha acabado.

 

Este fic, se lo dedico a todas ustedes chicas. Gracias a su incondicional apoyo, sus palabras. Por estar siempre atentas no solo a mi fic, sino también a mi como persona. Son un amor, gracias a este fandom he encontrado amistades increíbles. Ustedes lo son, no lo olviden.

 

Todas sabemos que hay cosas que se nos escapan de las manos, personas intolerantes y cosas que son hasta indignantes. Pero tranquilas chicas, que somos más y somos más calidad de gente. Podemos seguir adelante sin detenernos.

 

Por cierto, como recordarán o no. Cuando terminé SSN mencioné que todo fic, para mi tiene su momento de inspiración. Generalmente relacionado con una canción. Y ésta fue la canción que lo comenzó todo con Ai Maid Café:

 

  • Mou Ippo. (Un paso más) de Arashi. Del álbum, Troublemaker. ♥

 

En fin, un gusto haber llegado hasta aquí. Espero que les haya gustado. Fue exactamente como lo planee desde un incio un Fic Fluff. Es decir, un fic romántico con final feliz. Nos vemos en algún otro fic. Se cuidan mucho.

 

¡Hasta la próxima!


49 comentarios sobre “Ai maid cafe: Capitulo 25. {{ Final }}

    Freya escribió:
    13 noviembre, 2012 en 15:54

    Hola… quiero felicitarte por este sitio tan increíble… me gusta mucho como escribes y manejas las situaciones… realmente disfrute mucho de este fic…. Gracias por permitirnos disfrutar de ello.

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    Rox escribió:
    30 noviembre, 2014 en 15:04

    Hola me encanto esta historia!!!! gracias por compartirlo

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    Chunsadycta escribió:
    25 noviembre, 2015 en 2:12

    Woooouh una gran y muy divertida historia termino y en serio que no pude evitar pensar en el final de “Si tu me quisieras” porque ambos terminan de una manera relajada y con esa sensación de plenitud en el ambiente que se antoja y a la vez genera ese dejo de nostalgia. Yo estrañe a las chicas del Maid y crei que a ña historia misma por un tiempo jajajaj. asi que creo que de ratito voy a volver por mas de este descocado YooMin Descocado y lioso que mesaco carcajada tras carcajada. Una vez mas gracias y te doy lata en oyra de tus geniales historias no le hace que la actu tarde un poco siempre vale la pena 😄😀😄😊 .

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    Chunsadycta escribió:
    25 noviembre, 2015 en 2:15

    Woooouh una gran y muy divertida historia termino y en serio que no pude evitar pensar en el final de “Si tu me quisieras” porque ambos terminan de una manera relajada y con esa sensación de plenitud en el ambiente que se antoja y a la vez genera ese dejo de nostalgia. Yo estrañe a las chicas del Maid y crei que a ña historia misma por un tiempo jajajaj. asi que creo que de ratito voy a volver por mas de este descocado YooMin Descocado y lioso que mesaco carcajada tras carcajada. Una vez mas gracias y te doy lata en oyra de tus geniales historias no le hace que la actu tarde un poco siempre vale la pena 😄😀😄😊 . Mas ahota que mis niños estan en el SM y que los hecho tanto de menos.😢😢😢.

    Me gusta

    Anónimo escribió:
    14 marzo, 2016 en 4:13

    Hermoso me encantó qué lindo escribes muchas gracias

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    lily escribió:
    5 julio, 2016 en 1:37

    Waaaaaaaaaa dos días y por fin lo termine. Adoro el YooSu con todas mis fuerzas y creeme, los ame y sufrí cuando estuvieron distante. Cada pareja tiene su esencia y eso me encanto porque los hiciste más que creibles y me enamoré de cada personajes. Muchas Gracias por la excelente historia y por compartirla con lasa fans de los shinkis. Fighting!! y siguenos deleitando con tus buenas y emocionantes ideas.

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