Prisma de inocencia: primera parte

Posted on Actualizado enn


Prisma de Inocencia

Sueños húmedos, impertinentes

Primera Parte

 

 

 

 

Oh, Changmin siempre había pensado que Jung Yunho era insoportable.

 

No, no solo lo pensaba, lo había comprobado.

 

Es idiota, torpe, lo único que tiene de bueno es lo masculino que se ve, lo apuesto y los músculos ligeros que asoman por sus brazos y abdominales cada que tienen clases de deportes y la piscina en verano se llena de estudiantes enamoradas dispuesta a contemplar al mayor.

 

Apretó contra su cuerpo el libro entre sus manos, fijando su mirada unos metros más allá, donde Jung reía abiertamente, rodeado por su séquito de admiradores. Tanta atención, para un ser que apenas tenía cerebro como para sumar y restar era indignante.

 

Frunció el ceño un poco más. Su cola se movió inconscientemente y Changmin decidió que tanto odio no era bueno, es más prestarle tanta atención a alguien, por más que fuera para pensar en lo insoportable que era, no podía ser sano.

 

Así que por su propio bien giró, camino contrario hacía donde Jung se encontraba.

 

 

 

 

 

Changmin era un año menor a Jung, así que mientras Yunho se graduaba ese año, Changmin todavía tenía otro año más para soportar dentro de ese instituto. Los rumores decían que Jung había perdido sus orejas hace año y medio con un muchacho de otro instituto durante unas alocadas vacaciones en las que se fugó de casa y volvió sin orejas y colas.

 

Nadie sabe mucho al respecto y Changmin prefiere no enterarse.

 

Pero el hecho de que Yunho volviera al instituto sin orejas ni cola pareció enloquecer al instituto entero, todo el mundo quería meterse bajo las sabanas de Jung, y los pocos que lo lograban solo que daban un poco más enamorados de lo que estaban.

 

Ingenuos…

 

Ingenuos o idiotas. Por que era bien sabido por todos que Jung jamás iba en serio con nadie. Yunho solo agarraba a la mejor presa que tuviera en ese instante, se apoderaba de su alma y corazón hasta succionarle toda pisca de humanidad y luego los desechaba.

 

¿Cómo la gente no podía verlo y seguir admirándolo?

 

Era incomprensible para Changmin, pero lo que otros hicieran con su cuerpo no era su problema. Así que decidió continuar escribiendo en su cuaderno la pequeña tarea que le habían enviado. Durante el receso era mejor hacerlo. Por que entonces tenía la tarde libre para cualquier otra cosa.

 

De repente el lugar se llenó de suspiros y murmullos.

 

Por la puerta ingresaba aquel muchacho de cabellos oscuros y largos, con aquella chaqueta sobre los hombros y la mirada perdida en el lugar. Changmin se quedó observándolo por un largo rato. ¿Era algún chico nuevo? Estaba seguro de no haberlo visto jamás.

 

El muchacho se abrió paso entre la gente casi hasta el final del pasillo y Changmin se descubrió así mismo observándolo igual que el resto de estudiantes. Agachó un poco las orejas y suspiró.

 

Otro chico popular más. Y él tampoco tenía orejas ni cola.

 

 

 

 

A Yunho no le gustaba la competencia.

 

Era muy receloso con ese tipo de cosas, así que cuando le llegó la noticia de que ese chico nuevo que había llegado de Estados Unidos, llamado Yoochun, estaba en su curso, no pudo evitar sonreír un poco falsamente. El muchacho no tenía orejas ni cola, y por tanto todo el mundo lo veía como un hombre de mundo aunque supiera absolutamente nada de él.

 

Era apuesto, mucho en realidad. Y apenas hablaba coreano. Se comunicaba con más fluidez con el inglés, eso es algo que había podido descubrir cuando lo vio conversando con uno de los profesores al final del receso. Aún así, no le gustaba ese tal Yoochun.

 

La mayoría de su curso, casi no tenía orejas, había algunos que si, en su mayoría chicas. Así que él había pecado de precoz cuando para su segundo año había llegado sin orejas y cola. Ahora en tercero era algo incluso común.

 

Sin embargo, por alguna razón ese muchacho de segundo que aún portaba sus orejas y cola con seguridad, sin avergonzarse por aún ser virgen, cuando el resto de sus compañeros consideraban que era demasiado grande como para aún portar las orejas, llamaba su atención.

 

Gracias a varias de las chicas que lo rodeaban había descubierto que se llamaba Changmin, que era uno de los mejores en su clase, y que no hablaba con demasiados, pero tan poco era poco sociable. Yunho había descubierto una atracción irrefrenable por ese muchacho.

 

Esa mirada, expresión seria, esa inocencia visible gracias a esas orejas y cola que aún portaba. Yunho deseó tan fervientemente pervertir esa mente y cuerpo enteramente. Pero Changmin siempre lo despreciaba con una mirada fría y se marchaba sin pronunciar palabra alguna, no sabía ni siquiera como era el timbre de su voz.

 

Había intentado de todo, acercamientos sutiles, conversaciones leves, acercamientos directos como acosarlo en algún pasillo y colocarse muy cerca de su rostro, pero nada parecía funcionar, y ahora incluso parecía estarlo evitando.

 

Yunho estaba frustrado y todo por culpa de ese muchacho.

 

 

 

 

—¿Tienes el cuaderno de matemáticas al día?

 

Yunho levantó la mirada en cuanto aquel acento complicado llegó hasta sus oídos, Yoochun estaba ahí, justo frente a él, con una expresión poco afable y mirándolo desde arriba. Yunho solo enarcó una ceja.

 

—Me falta una clase.

—No importa, ¿podrías prestármelo? No quiero pedírselo a una de las chicas del salón por que en seguida quieren pedirme que las acompañe a su casa y los chicos me miran mal.

 

 

Por un momento, Yunho sintió algo parecido a la empatía por el muchacho que apenas y se comunicaba bien con el coreano. Suspiró tranquilo y buscó entre sus pertenencias el grueso cuaderno azul que tenía la letra de algunas chicas que de vez en cuando se ofrecían a hacerle la tarea, y a él la idea no le molestaba.

 

—Thanks.

 

Si lo hizo a propósito o no, el hecho de que Yoochun le agradeciera en otro idioma, seguramente por que le costaba hacerlo directamente, a Yunho no le importó. Casualmente ese receso, Yunho había optado por desaparecérsele al mundo entero y esconderse en la biblioteca del instituto, donde seguramente nadie esperaría que estuviera.

 

Yoochun se fue a sentar dos mesas más allá. Y Yunho lo miró por un rato más antes de volver a fingir que leía el libro sobre su mesa. Ese pequeño instante de silencio era agradable. Por que a veces era incluso insoportable escuchar las mismas conversaciones vacías de sus ‘amigos’

 

Corría el rumor de que la razón por la que Yoochun no aceptaba ninguna cita, era por que le gustaban las personas con experiencias, y que incluso repelía hablar más allá de lo necesario con quienes portaran aún las orejas y colas. Yunho sonrió ante aquello. En fin, eso lo tenía sin cuidado.

 

La puerta de la biblioteca volvió a abrirse y vio a Changmin entrar por ahí, entretenido con un pequeño folleto sobre los libros que llevaba entre las manos, con los mechones de su cabello cayendo por su rostro, medio tapando sus ojos y esos apetecibles labios que por un momento lo hipnotizaron.

 

Cuando Shim levantó la mirada, Yunho pudo percatarse que lo primero que esos ojos captaron fue al muchacho Park a unas mesas de distancia, sin si quiera notar que él estaba ahí. Los ojos de Changmin por un momento se perdieron embelesados en Park y Yunho enarcó una ceja.

 

Shim había continuado con su camino, hasta que claro su cuerpo chocó contra una de las sillas y los libros más el folleto que llevaba en manos fue a dar el piso, Changmin se quejó bajamente y Yunho estuvo a punto de levantarse, sino fuera por que Yoochun lo hizo primero ya que el choque había ocurrido frente a su mesa.

 

—¿Estás bien?

—¿Eh? Si, solo… estoy bien.

 

Avergonzado, Changmin se agachó dispuesto a recoger sus cosas, y Yoochun lo hizo también, con una leve sonrisa en los labios. Pasándole uno de los libros. Y el folleto que había caído a unos centímetros de sus pies.

 

—¿Analizando universidades? ¿Estás en tercero?

 

Changmin se sorprendió al notar que Yoochun parecía interesado en algo suyo y asintió.

 

—Si, bueno aún estoy en segundo. Pero estaba planeando a que universidad aplicar.

—Interesante… pues yo estoy en tercero y ni siquiera he pensado en eso.

 

Ambos se irguieron y la mirada de Changmin estaba evidente sobre el rostro de Yoochun, en cambio la mirada del mayor se deslizó sobre la cabeza de Changmin, curioso observó aquellas orejas y sonrió un poco, mirando hacía un lado distraídamente.

 

Por primera vez Changmin pareció cohibido con aquello.

 

—Nos vemos…

 

Yoochun sencillamente agarró sus cosas y salió de la biblioteca, con un paso tranquilo y lento. Al notar que la mirada de Changmin no se despegaba del muchacho Park, Yunho tan solo elevó una ceja. Ahora que reaccionaba, por primera vez había escuchado la voz de Shim. Y era perturbadoramente sensual.

 

 

 

 

Yunho tenía muchas ideas cruzando por su loca cabeza.

 

Muchas de ellas incluían a Shim contra una pared y él aspirando ese aroma en el menor que de pronto había descubierto lo enloquecía, sin embargo no quería terminar con un aparatoso golpe cerca del ojo, por que se notaba que Shim ni siquiera dudaría en atacarlo a la primera que tuviera oportunidad.

 

Resultaba que la primera hora de clase había terminado y él había salido amablemente a sacar unas copias para la profesora de Literatura, todo con tal de abandonar aquel insufrible salón, pero lo bueno de su día mejoró cuando encontró a Shim admirando el tablero de anuncios.

 

Se acercó con pasos suaves, apenas se escuchaban.

 

Y una vez estuvo lo suficientemente cerca, logró colar su barbilla sobre el hombro de Shim y el cuerpo entero del muchacho se estremeció.

 

—¿Ajedrez? ¿Planeas inscribirte?

—¡Ahg! ¡Maldición! ¿Por qué siempre tienes que acercarte tanto?

 

La manera en que Changmin había arrugado el entrecejo, pegando el cuaderno a su cuerpo y alejándose un poco lo hizo sonreír.

 

—Eres un muchacho extraño, eres el primero que reniega de tenerme cerca.

—¿Y a mi que me importa lo que pienses o no de mi?

 

Yunho omitió lo excitante que le resultaba tenerlo relativamente acorralado, y de que por supuesto, al menos esta vez había logrado que abriera la boca aunque sea para insultarlo, pero Shim más bien parecía concentrado en poder asesinarlo con la mirada.

 

—Deberías, necesito hablar contigo. Nos vemos en el almuerzo.

—Olvídalo, no me importa en lo más mínimo lo que quieras o necesites.

 

Changmin estaba dispuesto a marcharse, alejarse lo más pronto de ahí. Y Yunho concienzudamente arrugó el entrecejo. Sin moverse demasiado de su privilegiado lugar.

 

—¿Sabias que a Yoochun no le gustan los chicos con cola y orejas de gato?— Ante la mención de Yoochun, Changmin detuvo los pasos, dándole aún la espalda a Jung. –Los prefiere con experiencia, quizá por eso salió huyendo de la biblioteca la vez pasada.

 

Pudo incluso suponer la manera molesta en la que Shim apretaba su cuaderno, lo humillado que se sentía al sentirse descubierto. Con el poder en sus manos. Yunho sonrió. Alborotando los cabellos en el menor y caminando por los pasillos directo a su salón.

 

Ese sabor a regocijo, no se le quitaría en el resto del día.

 

 

 

 

Esa noche Yunho no había dormido bien.

 

Su mente le había jugado sucio, su mente, su cuerpo, su parte racional.

 

Había soñado que se encontraba en los pasillos del instituto, que era de noche y la oscuridad se colaba impresionante sobre el lugar. No tenía ni la menor idea del por que se encontraba en el instituto durante la noche, aún así sus pasos continuaron, hasta que por fin pudo ver a Changmin.

 

Su deseó se acrecentó de una manera asombrosa con solo verlo.

 

Changmin abría la boca, dispuesto a decirle algo probablemente no muy amable, pero Yunho no le había dado tiempo. Había agarrado su cuello, besado extasiado esos labios, probado ese sabor intoxicante que el menor le hizo sentir con tan solo un beso.

 

El gemido que se coló entre sus bocas, Yunho sintió la terrible necesidad de más contacto, mucho más. Y su mano que permanecía en ese cuello bajó hasta su pecho, abriendo los botones de la camisa, tocando ese firme pecho, su otra mano recorría la amplia espalda.

 

Y Changmin no paraba de exhalar esos gemidos tan enloquecedores.

 

Yunho se habría corrido ahí mismo con tan solo escucharlo.

 

—¿…Qué haces? Yunho… detente.

 

Pero las palabras de Changmin no podían ser más hipócritas, eran reproches débiles, sazonados con una voz demasiado orgásmica para su propio placer. Mordió ese cuello, largo y níveo a su disposición y Changmin con la espalda a la pared solo retorcía entre sus brazos.

 

Podía sentir el cuerpo del menor incluso temblar a cada toque y cada bocanada de aire caliente que salía de su boca, que pegaba contra su rostro y hacía el ambiente más caluroso todavía. Yunho solo quería probar cada espacio de esa piel. Quería desaparecer esas orejas y esa cola que ahora se movía hipnóticamente en medio de un ritmo no marcado.

 

—Eres demasiado sexy, Min.

—Ba…basta… No quiero que me toques…

—¿En serio?

 

Una sonrisa se había posado en sus labios. Agarrando de la cintura a ese pasivo Changmin que solo se revolvía entre sus brazos. Fingiendo que intentaba soltarse, y fue más fácil para Yunho hacerlo girar, dejarlo de cara contra la pared y colar su mano dentro de ese pantalón.

 

Su otra mano bajó la camisa, ya desabrochada. Y ese espalda quedó a la vista, como un amplio camino a sus labios y boca voraz que buscaban marcar cualquier recóndito lugar. Y si Changmin antes había gemido, ahora lo hacía verdaderamente fuerte, por que Yunho había agarrado su miembro y su cuerpo entero había sentido un escalofrío mental y corporal.

 

Las manos de Changmin se colocaron contra la pared, tratando de sostenerse de algún modo, mientras su cadera inconscientemente marcaba un vaivén inestable que Yunho complacía subiendo y bajando su mano. Con esa fricción de los glúteos de Changmin contra el miembro despierto de Jung.

 

Yunho gimió también, presa de la excitación tan fuerte que sacudía su cuerpo.

 

Changmin gemía y su espalda ya no era suficiente, sentía incluso el miembro de Changmin palpitar en su mano y la vista de Changmin semi apoyado en la pared fue tan… demasiado. Que justo cuando estaba a punto de hablar, antes de que rozara la locura con su orgasmo latente. Despertó.

 

Yunho había tenido sin fin de sueños húmedos.

 

La etapa de la adolescencia le permitía esos derechos hormonales que cualquiera cumplía. Pero nunca se había levantado tan acalorado y necesitado como aquella mañana. Deseando con tanta entereza que ese sueño no lo fuera. Quería escuchar a Changmin a como diera lugar contra su cuerpo.

 

Se encerró en el baño, para terminar lo que en su sueño no había podido lograr.

 

Y extrañamente una vergüenza lo invadió en todo lo que restó de ese día. Por que no se atrevió a molestar a Shim en lo que fue de esa mañana en el instituto. Incluso se descubrió así mismo cambiando de camino con tal de no cruzárselo por algún lado.

 

Había sido demasiado excitante, que temía lanzársele encima a Shim y que el Shim frente a él, no reaccionara de la misma forma que el Changmin en sus sueños. Por que sino todo sería tan humillante y patético, que no se atrevería a volver a ese instituto jamás.

 

Fin de la Primera Parte

 

 

 

Gracias por llegar hasta acá y por leer. ;D

Espero que sea de su agrado. Es una idea disque corta, pero bien pensada supuestamente… xD

Yo diría que es un poco PWP, puesto que no tiene mucha trama complicada que digamos, pero ya veremos como va avanzando… =s

 


16 comentarios sobre “Prisma de inocencia: primera parte

    Jasmin Shim escribió:
    9 marzo, 2012 en 4:47

    oh x dios!!!! terminalooooo!!!!! me encanto!!!! X_X

    Me gusta

    halmonieyunjae escribió:
    17 febrero, 2014 en 18:50

    Oh mai gawd sun!
    Yunho le quiere quitar la inocencia a Chwang~~ y Chwang en el fondo le trae ganas a Yunho(?😄
    Ay Chunnie~~ llegaste a poner nervioso a Chwang huhuhuhuhu~~~ y que se ponga celoso el Yunhie!

    Me gusta

☆ Por que mi único sueldo, son sus bellos comentarios ↓ ツ

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s