Libro abierto: capitulo 1

Posted on


 

A Libro Abierto

 

Capitulo Uno:  Esa extraña contraportada.

 

 

A Onew no le gusta correr, suele caerse y lastimarse alguna parte del cuerpo con facilidad y sin embargo sus últimos días han sido apresurados, anda de un lado hacía otro como si todos lo necesitaran y el tiempo lo acostumbrara a que no puede quedarse quieto, ni siquiera para respirar. Lleva entre los brazos un montón de libros y la campana del inicio de clases ha sonado hace como diez minutos, pero corre con la suerte de ser delegado, de al menos poder justificar su tardanza.

 

—¡No jodas!

 

Escucha la voz animada y repentina de algún muchacho, arrimado en los casilleros con la pierna un poco doblada mientras ríe abiertamente justo frente a otro que solo levanta los hombros con una sonrisa igual de burlona y despreocupada mientras Jinki suspira apesadumbrado. No tiene el carácter, al menos no frente a esos sujetos como para obligarlos a ir a clases.

 

Y piensa de todas las maneras posibles en cómo acercarse y ejercer su autoridad como delegado para que los menores vayan a su salón. Pero los ha visto un par de veces, problemáticos y populares, con esos aires de grandeza que tan risible le parece, cuando hay un mundo afuera tan grande que los va a aplastar en cuanto se gradúen.

 

Pero a Jinki no le importa, él sale este año, y son esos menores los que se quedan, seguramente un año más. Aún así, son más altos, más fuertes y seguramente demasiado tozudos como para comprender razones. De todas formas se arma de valentía y respira hondo, aprieta los libros contra el pecho y trata de parecer serio.

 

—Disculpen— Los dos pares de ojos se enfocan en su rostro de inmediato –El timbre ya ha sonado, lo mejor es que se retiren a sus salones de inmediato— Trata de sonar firme y por un segundo hay un silencio abrumador que lo hace apretar un poco más los libros antes de escuchar las risas despectivas de los otros dos –Hablo en serio. O tendré que levantar un reporte a sus nombres.

 

El más alto de pronto frunce el ceño.

 

—¿Qué dijiste?— Se acerca amenazante —¿Quién diablos te crees?

—Ya déjalo, Minho— Es el más bajo quien intercede de repente, jalando un poco la banda en el brazo de Onew quien se estremece ante lo desprevenido que se encuentra —¿No ves que es el delegado?

 

El tono burlón hace a Onew fruncir un poco el ceño.

Se supone que él es el mayor ahí.

 

—Vayan a su salón— Repite –Los profesores les pondrán faltas.

—Vámonos Jonghyun— El alto lo mira con desprecio, uno que hace a Onew agriar su día ¿por qué tiene que ser tan despectivo? –Este tipo solo es molesto.

 

Lo empuja a su paso, los libros caen provocando un ruido molesto que hace a Jonghyun sonreír encaprichado mientras avanzan por los pasillos y Minho únicamente lo mira de reojo antes de doblar por un pasillo, con la vista de Onew arrodillado en el suelo, recogiendo uno a uno los libros.

 

La puerta de secretaría se abre y Kibum aparece, con su cabello lacio cayendo grácilmente por su frente y su mirada severa.

 

—¿Otra vez te caíste?

 

Onew se muerde la lengua, ya bastante vergonzoso es que dos alumnos menores lo hayan empujado como para tener que contarlo y mucho más a alguien como Kibum.

 

—Si, ya sabes. Ésta torpeza mía…
Hace un amago de sonrisa que parece convencer al otro mientras espera a que termine de recoger los libros para entrar de nuevo –Hubiera sido bueno una mano ayuda— Murmura bajito tras Kibum para ingresar en secretaría donde de nuevo hay un montón de papeles sobre aquel escritorio desocupado que se usa para hablar por el micrófono que da conexión a todo el Colegio y que prácticamente ya le pertenece a Onew. Ni siquiera a Kibum quien es el solicito de todas esas cartas.

 

—Hoy han llegado más cartas— Se lamenta Kim mientras se sienta sobre el escritorio, cruzando una de sus piernas y con un suspiro que se finge cansado —¿Por qué tengo que ser tan bueno en todo lo que me propongo? Ser tan popular es un castigo— Onew vira sus ojos, y comienza a arreglar un poco ese montón de papeles, con los libros puestos a un lado para concentrarse en su trabajo de primera hora antes de ir a clases.

 

—¿Leíste alguna carta? ¿Alguna te pareció interesante?

—Tú deberías leerlas— Rezonga Jinki –Es tu espacio ‘comunicativo’ Odio leer todas esas cosas, se supone que deberían ser cosas personales, ¿por qué las exponen de esa manera?

 

—Por que algunos ni saben que hacer con su vida, y para eso estoy yo— Kibum infla el pecho, orgulloso y altivo –Por algo soy el presidente escolar, y tú eres mi secretario por eso debes encargarte de darme solo las cartas más importantes.

—Soy delegado— Masculla bajito, con los labios hinchados y una expresión de niño pequeño –Tengo otras cosas que hacer.

 

—Pero Jinki— Empieza Kibum, con sus poses analíticas que buscan convencerlo —¿Qué es más importante? ¿Ser delegado de tu salón o Secretario de toda la junta estudiantil?

—Más que secretario, parezco tu sirviente.

 

Kibum agita un poco su mano, le resta importancia al asunto.

 

—Ya deja el drama, y dime ¿encontraste o no algo interesante?

 

Jinki bufa nuevamente, estirando sobre la mano de Kibum un pequeño tumulto de papeles resaltados en las partes más importantes mientras el otro sonríe afable y confiado. Seguro de si mismo, justo como Kim Kibum era.

 

 

 

 

—Buenos días mis apreciados compañeros— La voz de Kibum se escucha característica y suave por todos los lugares del Colegio, Onew únicamente suspira –Estamos aquí en nuestra pequeña sección del día mientras le robo estos diez minutos a los profesores y muchas gracias por su comprensión. El día de hoy comienzan las competencias intercolegiales y nuestras porristas serán las encargadas de animar a todo el cuerpo estudiantil con…

 

Deja de escucharlo, Onew se ha automatizado cuando comienza a dar sus noticias informativas sobre lo que hay para el día o la semana, la única parte importante a la que presta atención es al menú de la cafetería, y aun no ha llegado a ese punto. Jinki aún no entiende como Kibum logró que le dieran esos diez minutos para amenizar al cuerpo estudiantil y no sé cuantas más tonterías psicológicas que se inventó en ese momento con ese don para la manipulación que solo Key poseía.

 

Y es que claro, desde que Kibum ganó la presidencia el año anterior ya no había quien lo parara.

Se sentía como en otro país cuando escuchaba ese tipo de anuncias sosos y sin sentidos que volvían a Key cada vez más popular, mientras él… La gente ni siquiera sabía que había un secretario. Maldita amistad de sus padres que lo obligaba por consideración a ser tan amigo de Kim Kibum.

 

—Y ahora, la sección más interesante del día. Los dos minutos para Key— Se anuncia así mismo y Onew solo se recostó sobre su asiento –‘Querido presidente’ Oh, vaya es un adulador— La risa de Key fue amena, provocando suspiros y exclamaciones diversas –‘Me encuentro en una encrucijada, amo a mi novia, pero su mejor amiga me gusta bastante ¿qué debo hacer? Atentamente: Desesperado’

 

Kibum guarda silencio durante unos segundos, y los estudiantes parecen expectantes.

 

—Pues querido amigo ‘desesperado’ ¿qué esperas que te diga? Se hombrecito y ve dile a tu novia que estás sintiendo cosas por otra persona, por que si te soy sincero, si te gusta otra persona es por que no estás tan enamorado como crees. Háblenlo primero que el mundo no se acaba en la primera relación que tienen en secundaria. Recuerden que hay mucha más gente allá afuera, pero eso si, cuando escojas a una, luego no hay marcha atrás ni arrepentimiento que valga la pena…

 

Key sigue leyendo un par de cartas más antes de que se acabe el tiempo y Jinki desde su salón solo mira el alto parlante, tratando de averiguar por qué, algo como eso puede ser tan popular entre los estudiantes, hasta los profesores parecen entretenidos con ese espacio, se relajan e incluso parecen más divertidos luego de que Kibum esté al micrófono. Tal vez es cuestión de carisma, uno que a Kibum le sobraba.

 

 

 

 

—Así que estaba pensando en hacer una fiesta en mi casa. Ya sabes, como se acercan las elecciones y este año nos graduamos, sería genial quedar de nuevo como presidente. Este lugar a mejorado increíblemente desde que está a mis manos.

 

Las ideas revolucionarias de Kibum, son las que llevó al Colegio a otro nivel, eso si debía reconocérselo.

 

—¿Estás seguro que quieres participar también este año? Ser presidente es mucho trabajo.

 

Aunque en el fondo, lo que Jinki quería es no volver a ser Secretario.

 

—Por supuesto, amo mi trabajo.

—Por que yo hago gran parte de ese trabajo— Murmuro con cuidado aunque Kibum lo miró fijamente y agachó la cabeza.

 

—¿Dijiste algo?

—No, nada. No importa.

 

Sacudió un poco sus manos, con una sonrisa tonta en el rostro por lo que Key solo alzó un poco su ceja y continuó caminando dentro del comedor. Hubo un escándalo repentino en una de las mesas, entre risas y cánticos alborotados por uno de los jugadores del equipo de futbol, con un montón de porristas alrededor.

 

—Tontos— Susurró Kibum, frunciendo el entrecejo –Solo son unos cavernícolas escandalosos.

 

No era un secreto el poco aprecio que Key parecía tenerle a los bruscos deportistas, mientras se abría paso hasta una mesa cerca de la ventana con Jinki siguiéndole los pasos aunque de repente, curioso, su vista se desviara hacía la mesa de los deportistas que seguían en su escándalo.

 

—Jinki cuidado…

 

Onew apenas regresó su mirada hacía Kibum, demasiado tarde cuando su pie ya se había puesto sobre un montón de salsa que había en el piso, resbalando torpemente contra el suelo, con una gran mancha roja sobre la camisa, la mirada curiosa de muchos y la reprobatoria de Kibum.

 

—Eres increíble…

 

Y Jinki sabía que Kibum lo decía, con todo la ironía que podía.

 

 

 

 

—¿Cómo se supone que ande por toda la escuela así?

 

Kibum suspiró –Te prestaría alguna camisa, pero no creo que te quede bien.

 

La vida no pintaba bonito, Jinki trataba como podía limpiar la mancha que apenas había bajo de tonalidad y el espejo únicamente le recordaba esa torpeza suya que no hacía más que incomodarlo a cada rato. –Necesito una camisa. No puedo andar así por todo el Colegio. Es vergonzoso.

 

Key levantó un poco los hombros, sin saber exactamente que hacer en ese momento. Pero cuando la puerta del baño se abrió y aquel muchacho de expresión seria y callada hizo aparición, ambos guardaron silencio. El muchacho camino directo hasta Jinki, con sus ojos fijos en su rostro, alto y agraciado mientras estiraba una camisa hacía él.

 

—Toma.

 

Su voz se escapó casi como una orden y Jinki algo intimidado únicamente la aceptó. –Gracias.

 

Y de la misma forma en la que había ingresado, el otro desapareció. Dejándolos en medio de un silencio repentino, Kibum lo miró asustado y Jinki únicamente miró la camisa —¿Quién era ese tipo?

—¡¿No sabes y aún así le aceptas la camisa?!

 

Key parecía indignado, pero Onew solo empezó a desvestirse. –Bueno, necesitaba una camisa— Admitió tranquilo, cambiándose lo más rápido que podía mientras Kibum solo negaba con la cabeza y una mano sobre la frente –Aunque es un poco extraño ¿no te parece?

 

—Se llama Lee Joon, es de último año y capitán del equipo de Kendo. Un deporte muy respetable por cierto, no como esos trogloditas futbolistas de segundo— Key pareció respirar profundo de repente —¿De verdad no lo conoces?— Onew negó velozmente —¿Entonces por qué vendría a ayudarte?

 

—Tal vez es alguien muy amable.

 

Kibum levantó una ceja, pero aún así no dijo nada.

Lee Joon intimidaba, de una manera muy rara.

 

 

 

 

La camisa le quedaba un poco más grande de lo pensado, probablemente por que Joon poseía una musculatura que Jinki escasamente poseía, y sin embargo fue un buen día lo que restó de las clases, obtuvo un buen puntaje en la prueba de matemáticas y el profesor de Biología lo felicitó por un trabajo. Todo perfecto, en especial por que pudo escapársele a Kibum a la salida y no llevó trabajo extra a casa, como esas notitas de consejos que le tocaba leer para escoger las más interesantes, que Key leería al día siguiente.

 

Caminaba por las calles hasta su casa, pasivo y escuchando música mientras movía un poco la cabeza y pensaba en descansar mucho en ese día, anhelando que su madre hubiera preparado algo delicioso para la cena. Entonces el chirrido y el pito de un auto lo detuvo de inmediato, asustado, pegado contra la pared.

 

Escuchó risas y grititos divertidos de las porristas en el auto y luego miró a Jonghyun, sentado en el asiento de atrás de aquel Jeep que Choi Minho conducía —¡Ten más cuidado idiota!— Vio a Jonghyun pegar el hombro de Minho, pasando un brazo sobre los hombros de Yoona —¿No ves que asustas a las chicas?

 

Jessica, sentada junto a Minho solo arreglaba su cabello y recién entonces notó como Minho lo miraba fijamente, con una sonrisa que desenvainaba todas sus malas intenciones. —¿Qué sucede delegado? ¿Tan malos son tus recursos que tienes que irte a pie hasta tu casa?

 

Escuchó las risas de los otros y arrugó el entrecejo.

Mocosos molestos e insolentes. Prefirió ignorarlos, volver a colocar bien sus audífonos a pesar de la sorpresa inicial.

 

Sin embargo las cosas no fueron como esperaba, el auto de Minho arrancó a toda velocidad logrado salpicarle todo el agua que pudo, Onew retrocedió por instinto a pesar de que ya se había empapado por completo, con el eco de esas risas en la cabeza y mirando con rabia a Choi quien a pesar de conducir agitaba una de sus manos en alto.

 

—¡Adiós, hyung!

 

 

 

 

Miraba su uniforme a ratos, todo sucio y mojado mientras caminaba las pocas cuadras que le quedaban hasta llegar a casa, ya ni siquiera tenía ganas de escuchar música por lo que camino lo más rápido que pudo en cuanto vio su casa. Necesitaba una ducha y descansar mucho ese día.

 

—¡Hyung!

 

El grito lleno de vitalidad de Taemin lo hizo girar sonriente, ese pequeño amigo suyo que era su confidente, por más patético que sonara siendo Taemin dos años menor a él. El muchacho iba a abrazarlo, pero se quedó a unos centímetros de su cuerpo con los brazos estirados y la mirada confusa.

 

—¿Qué te paso, hyung?

—Un carro— Decidió mentir a medias –Que pasó a toda velocidad y no se percató que yo iba por ahí.

 

—Hyung…— Taemin negó sutilmente –Eres un imán de accidentes.

 

Luego le regaló una sonrisa, parecía muy animado mientras le hablaba y sacudía un poco sus manos. Su adorable vecino que lo admiraba por ser tan inteligente, delegado y además secretario de la junta de estudiantes. Oh, si Taemin supiera su triste realidad. Aunque Jinki en ocasiones pensaba que ese deje de admiración que el menor sentía por él, resarcía al menos un poco su orgullo lastimado a diario por tontos incompetentes como Choi.

 

—…Así que a partir de mañana me van a transferir a tu Colegio.

Los ojos de Onew se abrieron de par en par —¿¡Qué dijiste!?

 

—¡Hyung! ¿No me estabas escuchando?— Reprochó el menor –Te estaba contando que a mi papá le aumentaron el sueldo y ha decidido transferirme a tu Colegio. Claro que yo no quería decirte nada hasta que fuera seguro, y además por que quería darte una sorpresa ¿no es genial? ¡Vamos a estudiar juntos!

 

Y en esta ocasión Taemin lo abrazó como si  no le importara que se encontrara completamente empapado por esa agua y aún así Jinki se quedó con esa expresión pasmosa en el rostro.

 

—Pero… Estamos a medio año y…

—Las clases apenas iniciaron hace un mes hyung, puedo ponerme rápidamente al corriente. Y sé que tu también me ayudaras ¿no?

 

—Si, claro pero… ¿no te parece que es muy apresurado? Digo…

—Es tú último año, hyung. Yo al menos quería pasar un año contigo en el mismo Colegio. Por eso le insistí tanto a mis padres.

 

Los ojitos de Taemin brillaban en ilusión y Jinki no pudo evitar suspirar resignado.

 

—Si, supongo que así al menos podremos ir y venir juntos todos los días.

—¡Si! Será genial, hyung. Ya quiero que me presentes al presidente escolar. Es tu amigo ¿no? Quiero que me enseñes el Colegio y verte con tu banda de delegado. ¡Me siento tan orgulloso de ti hyung!

 

Y Taemin lo volvió a abrazar, con ese entusiasmo que él no podía calcar e imitar en ese instante.

Oh, pobre Taemin que pronto se enteraría de que él no era ni la mitad de popular que el otro creía.

Maldita su suerte que nunca se decidía a estar más de un día con él.

 

 

Fin Capitulo Uno.

Tengo una particularidad bastante extraña, resulta que cuando escribo tramas escolares, siempre o son demasiado reflexivas o medio retorcidas, así que en esta ocasión decidí no hacer nada de eso, quiero algo fresco, muy al estilo adolescente, despreocupado y con sus tintes suaves de drama, sin exagerar.

 

Así que espero plantearlo bien, y que lo disfruten de ahora en adelante. Mcuhas gracias por leer y espero que puedan comentar  ;D

Un comentario sobre “Libro abierto: capitulo 1

    A Libro Abierto | ~ Nesly Fanfics escribió:
    23 febrero, 2013 en 21:00

    […] Capitulo Uno:  Esa extraña contraportada. […]

    Me gusta

☆ Por que mi único sueldo, son sus bellos comentarios ↓ ツ

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s