La sonrisa de Apolo: capitulo 5

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La sonrisa de Apolo

Virtudes de un Amor Correspondido

(Si alcanzo la felicidad con su sonrisa, toco el cielo con sus besos)

 

 

 

No era propiamente inseguridad.

 

Era más bien un juego sucio y bien controlado de no querer soltar aquello que es tan importante, no importaba la forma en que tuviera que retener ese valioso tesoro, que como el oro, demasiados anhelaban. Y se sentía extraño, como nunca antes ansioso y desconfiado. Había algo extraño en las miradas de Joonghyun en las acciones de Kibum. Y en el mismo Taemin que por obvias razones no era el mismo a su lado.

 

—¿Minho que sucede?

 

Pero Onew a veces no parecía captar el hecho de que todo ello era parte de una conspiración grande que lo mantenía confundido y retraído.

 

—Últimamente has estado extraño, nunca quisiste decirme lo que paso esa noche y por qué te encerraste en la habitación.

—No es nada importante— Reconoció el mayor casi sin problemas –Lo lamento, solo tuve un mal día.

 

Sonaba a mentira, tan palpable para él que Minho solo suspiró un poco.

Onew nunca le mentía, ¿por qué empezaría justo ahora? Solo le quedaba mirarlo y asentir, por que Jinki era incapaz de mentir y engañar.

 

Acarició su rostro, pero Onew de inmediato tomó su mano bajándola en el camino.

 

—Pueden vernos— Susurró –Te debo el beso.

 

Y le sonrió, borrando todo rastro de  molestia que aquella acción pudiera preocuparle mientras caminaban de regreso al auto y Jinki discretamente tomaba su mano. Minho podía fácilmente rodar los ojos y caminar a su lado, se sabía manipulado por Onew cuando le concedía acciones, aunque el mismo Jinki no supiera que lo hiciera.

 

—Les encanta darles de qué hablar a las fans, ¿no?

 

Key se interpuso entre ambos rompiendo el contacto de sus manos, mientras lo veían alejarse ocupado en el celular. Minho miró la espalda del muchacho alejarse y suspiró, sacudiendo un poco su cabeza antes de sonreírle a Onew y confiar en que en realidad no pasaba nada.

 

—Me debes ese beso.

 

Y Onew le regaló otra sonrisa, lo suficientemente complaciente a sus sentidos.

 

 

 

—Volviste a equivocarte, hyung.

 

Está vez la voz de Taemin había sonado con tintes de reproche, practicando la coreografía y mirando a través del espejo la imagen reflejada del mayor de todos ellos. Un silencio extraño los había recorrido luego de eso, haciendo que Onew mordiera sus labios y Minho frunciera el ceño.

 

—Lo lamento.

 

Minho calló, por que de repente no quería ahondar en discordias cuando Taemin bufó sin reparo y Onew solo suspiró apesadumbrado un poco, desde lejos pudo ver la mirada de Jonghyun y lo desconcertado que se sentía, pero Minho sabía que ese sabor amargo que de pronto el menor de ellos mostraba no podía tener otras condiciones que las que él bien conocía.

 

—Creo que lo mejor será descansar un poco.

 

Taemin ya no parecía tener ganas de ensayar ni mucho menos de hablar, por que simplemente había agarrado el botellón de agua entre sus manos dispuesto a beber, jalando una toalla pequeña en el camino. Abandonando el salón de ensayos mientras veía a Key acercarse a Jinki sin reparo.

 

—No te mortifiques, Jinki— Key había alzado un poco sus hombros –Debe estar de mal humor por otra cosa.

—Lo sé… Aún así Taemin últimamente…

 

La voz de Onew se perdió entre la distancia, camino lo más rápido que pudo para alcanzarlo,  Taemin se encontraba en uno de los cruces de los pasillos bebiendo el agua y con la toalla alrededor del cuello, sudando todavía por el ejercicio y rojo por el esfuerzo.

 

—¿Se puede saber qué te pasó allá adentro?

—No sé de que hablas— Admitió tranquilo –Solo me molesta que siempre se ande equivocando.

 

—No tenías que reaccionar de esa manera— Ya se había acercado lo suficiente como para que Taemin lo mirara directamente a los ojos –Es tu hyung por si lo olvidas.

—Es mi hyung y mi líder, y a pesar de los años, aún así parece ser que cualquier de los tres mayores tiene más pinta de líder que él.

 

Minho volvió a sentir esa vorágine de coraje en su interior.

 

—Estás excediéndote Taemin— Aseguró –Y estás portándote demasiado infantil de paso.

—¿Infantil?— Rió el menor –No se de qué hablas.

 

—No tienes por qué agarrártela con él.

—¿Piensas que todo esto es por ti?— Se burló descaradamente, con esa sonrisa extraña que últimamente se había vuelto parte de su rostro y esos ojos vacios que lo asechaban –No es mi culpa que tu Jinki solo arrastre problemas.

 

—Ya basta— Minho lo agarró del brazo, de ese brazo delgado que su mano cerró sin problemas ante la mirada desafiante que el menor le envió de repente.

—¿Minho?

 

La voz de Changmin a su espalda, entre preocupada y confundida lo hizo soltar a Taemin, su ataque de impulsividad latente mientras el menor solo escondía un poco el brazo y el rostro de Changmin los observaba ahora un poco más serio.

 

—Dime hyung.

—¿Todo está bien?

 

—Con permiso— Taemin fue el primero en huir, con su voz baja y sus pasos apresurados hacía algún lugar que no fuera el mayor de los tres ni la sala de ensayos, pero Minho giró con una expresión cansada en el rostro a pesar de que Changmin no parecía conforme con no escuchar respuesta.

 

—Minho.

—Todo está bien hyung— Mintió sin reparo, no muy seguro de haber convencido a su amigo –Solo estamos un poco estresados, es todo.

 

 

 

 

A Minho le gustaban las caricias, la calidez de las mismas mientras sentía el afecto de Jinki tocando su piel en sus momentos de descanso o a solas en la habitación. Le gustaba tocar su cabello y su rostro y le placía hacerlo por minutos que fácilmente podrían convertirse en horas, por que Onew era paz y su ser entero clamaba por él.

 

—Hablé con Changmin hyung— Comentó de repente, con su voz gruesa muy cerca del oído del mayor, mientras este recostado entre sus piernas, descansaba y ya había empezado a cerrar los ojos ante aquel programa aburrido de televisión que miraban en la habitación de Choi –Le dije sobre lo nuestro.

 

Onew se removió de inmediato –Dijimos que manejaríamos esto con calma.

—No esperaras que no se lo diga a Changmin y Kyuhyun hyung. Son mis amigos más cercanos.

 

—Lo sé— Tuvo que admitir, seguramente pensando en que él también sentía esa necesidad por hablar con Joon –Solamente no quiero apresurar las cosas.

—¿No confías en que podríamos sobrevivir juntos?

 

Onew sonrió ante las palabras de Minho, frescas y divertidas.

 

—Confío…— Suspiró –Pero uno nunca sabe.

 

A veces Jinki lo desarmaba con palabras extrañas, con confesiones trabadas que lo hacían desentenderse de lo que en verdad pasaba entre ambos mientras convivían o al menos intentaban. Sus ambigüedades confusas que lo hacía reparar en todas esas cosas que alguien como Onew guardaba.

 

Acarició su cabello un poco más, por que le encantaba ver el rastro de paz que dejaba en el cuerpo de Onew cuando lo hacía y su cuerpo caía débil entre sus brazos.

 

—¿Iremos a cenar fuera?

—No lo sé— Respondió Jinki –Me siento un poco cansado.

 

—Y mañana es la entrega de premios— Tuvo que admitir Minho mientras suspiraba un poco y sonreía por que Onew de pronto se removió entre sus piernas como un niño pequeño, buscando acomodarse mejor –Mejor descansemos un poco.

—Gracias~

 

Sonó tan apaciguado que Minho no pudo evitar sonreír, por que le encantaba ver la pequeña sonrisa que se dibujaba en el rostro del mayor mientras apoyaba el rostro en el dorso de su mano para dormir un poco. Por que de pronto se sintió también cansado y pensó que sería una buena idea quedarse a descansar a menos ese día.

 

 

 

 

—De acuerdo… No te muevas mucho, oppa.

 

La voz de la estilista era centrada, con sus ojos fijos en el rostro de Onew mientras este solo se miraba en el espejo, en aquel lugar un poco alborotado mientras los terminaban de arreglar, el cabello correctamente planchado de Onew y sus ojos resaltando un poco más de lo normal. Por algún lado andaba Jonghyun jugueteando con su celular mientras Taemin desde hace más de una hora cerraba sus ojos ante el cansancio y la cantidad de gente que andaba en su cabello.

 

Minho terminó de vestirse cuando por fin soltaron a Kibum, y él sonreía a gusto con la imagen que el espejo le devolvía. Lo miró por un largo rato mientras los mechones coloridos de Key lo hacían brillar un poco más de lo normal, con esa extraña sensación que sentía últimamente que sentía cuando lo veía. Pero su mirada se cruzó con la de Key y le sonrió, así que Minho solo le respondió escuetamente.

 

—Bien, es tu turno Minho oppa.

 

Asintió sin cuidado, caminando hasta su lugar mientras agarraban los cortos mechones de su cabello; ni siquiera fue consciente de los minutos que pasó sentado en aquel lugar. Sus ojos se abrieron de repente mientras veía a Taemin y Jonghyun platicar tranquilos en aquel sillón.

 

¿Dónde estaban Onew y Key?

 

Su estómago volvió a sentir esos espasmos de inseguridad y de pronto sintió la mirada de Taemin tan profundo que tuvo que regresar su mirada hasta él antes de que este desviara la mirada de inmediato.

 

—Listo. Ya puedes irte.

—Gracias.

 

Se levantó casi sin pensarlo dos veces. Esta vez pudo notar la mirada de Jonghyun y Taemin a su espalda mientras abría la puerta del camerino y los encontraba a pocos pasos de ahí, Onew reía suavemente, con esa expresión afable mientras Kibum solo negaba débilmente.

 

—Eres un tonto Jinki.

—Es solo que de verdad temía por mi integridad si me odiabas.

 

—No eres de esas personas a las que se pueda odiar, Jinki.

—Oh, ¿en serio?

 

La platica, ajena para él pareció cambiar de rumbo de repente mientras Key notaba el cuello de Jinki y se acercaba.

 

—Eres todo un adulto ¿Cuándo aprenderás a hacerte el nudo de la corbata?— Las manos de Kibum eran diferentes, todo en él parecía cambiar cuando estaba cerca de Onew, su sonrisa débilmente notoria y sus ojos afilados en la boca del mayor, distraído de lo que hacía mientras procuraba hacer el nudo y Onew, despistado, ni se percataba –A este paso siempre vas a depender de mi.

 

—Creo que eso no será por demasiado tiempo— Minho caminó tranquilo, con las manos en su bolsillo y una sonrisa grande que hizo a Onew levantar la mirada y devolverle la misma sonrisa. Mirarlo como no miraba a nadie más, calmando sus dudas, lo suficiente como para que el mismo Key lo notara y por un rato levantara una ceja antes de sonreír más y soltar a Onew —¿No sabes que en vez de entregar peces del mar, es mejor enseñar a pescar?

 

Minho se abrió paso a Onew con facilidad, hablando poco y mostrándole a Jinki como debía hacer los movimientos para capturar el nudo en su cuello –Oh, parece fácil— Aceptó Onew mirando maravillado como podía el nudo en su corbata —¿Por qué nunca me enseñaste así?

 

Por que quizá no quería

 

Sus ojos se cruzaron con los de Kibum, Onew parecía de pronto muy entretenido con su corbata para notarlo.

 

—Bueno, los dejo. Iré a hablar con Taemin, ha estado actuando muy raro últimamente.

 

Esta vez la sonrisa de Kibum se borró, mirándolo directamente antes de abandonar el pasillo y entrar al camerino una vez más.

 

—Haber, déjame intentarlo.

 

La voz de Jinki sonó cerca de su rostro y él sonrió, viendo el cabello muy cerca de su rostro mientras mordía su labio e intentaba hacerle el nudo a su corbata, Minho casi por instinto, colocó sus manos en la cintura de Onew, haciendo que el mayor levantara la mirada y lo viera directo a los ojos.

 

—No dejes que se te acerque así.

—¿Eh? ¿De qué hablas?

—De Key…— Murmuró bajito –Él últimamente se te acerca demasiado.

 

Onew solo sonrió, volviendo a lo suyo, intentando armar el nudo –Él siempre ha sido así— Dio una vuelta necesaria con la tela floja de la corbata y luego la apretó con cuidado –Además hace poco tuvimos un impase, no me pidas eso cuando apenas estoy intentando que no me odie.

 

—Él no te odia.

 

Su voz sonó seca y Onew pareció notarlo —¿Por qué lo dices así?

—¿Así como?

—Como si admitir que no me odia te produjera fastidio.

 

—No es eso— Onew lo miró poco convencido, antes de volver a lo suyo con la corbata, escuchando perfectamente la voz de él muy cerca de su oído –Es que Key siempre me pareció de esas personas que consiguen lo que quieren a toda costa. Key siempre gana, y él lo sabe— Apretó sus manos sobre Onew pero él no pareció notarlo –Y ahora parece querer algo mío.

 

—¿Y qué es? ¿Un video juego? ¿Alguna prenda?

 

Despistado, siempre inconsciente.

 

—No, pero es algo que quiero muchísimo.

—Dáselo, Key se aburrirá y cuando te des cuenta, te lo estará dando de vuelta.

 

—No— Esta vez Minho lo abrazó –No se lo cedería jamás, así tuviera que dejar nuestra amistad de lado.

—Minho no digas tonterías— Habló divertido Onew mientras le daba palmadas en la espalda para que lo soltara –Todos somos amigos para empezar, y ya suéltame que así no puedo ver si hice bien mi trabajo.

 

Minho rió un poco, besando fugazmente la frente del más bajo.

 

—¡Perfecto!

 

Onew sonrió, palmeando el pecho del menor y viendo orgulloso su estupendo trabajo.

 

 

 

 

—¿Qué es esa cosa?— Una vez fuera de cámaras y con el premio en las manos, Jonghyun miró divertido el nudo en la corbata de Minho quien solo sonrió un poco –Parece que hubieras heredado el talento innato de nuestro líder por hacer nudos.

 

—Deja— Minho bloqueó de inmediato el intento de Jonghyun por rehacer el nudo, sorprendiéndolo y haciendo que lo mirara extrañado —En realidad lo hizo Onew y por eso mismo es perfecto— Fue un instante, uno pequeño en el que la expresión de Jonghyun se volvió fría antes de reír despreocupado y rodar los ojos. Así que Minho prefirió fingir que nada raro había pasado.

 

—Hay que ver que se han vuelto más unidos de lo normal.

—Si, un poco.

 

—Por cierto, adivina que tengo en mi poder— Tarareó Jonghyun mostrándole unas entradas en las manos –Son para el último partido de baseball en esta fecha ¿qué dices?

—¿Es en serio?— A Minho parecieron brillarle los ojito –Intenté conseguirlas pero me dijeron que ya no habían.

 

—Pues ya ves, una amiga me las consiguió. Aunque solo quedaban dos— Jonghyun levantó un poco los hombros –Así que da igual, ni que los otros tres disfrutaran de esto como nosotros. Además hace un buen tiempo que no salimos solo los dos ¿entonces?

 

—¿Y todavía lo preguntas?

 

Minho le quitó una de  las entradas, con una sonrisa en el rostro y una expresión más calmada. Pudo notar la mirada de Jonghyun en su cuello y sonrió divertido.

 

—¿Qué?

—Ese nudo de verdad es horrible.

 

Minho rió, y Jonghyun solo siguió su camino.

 

 

 

 

—Entonces comprare mucha comida chatarra.

—Pero Key no se puede enterar.

 

Minho rió ante la advertencia de Jonghyun, con una gorra en el cabeza y verdaderamente entusiasmado por salir, mientras Jonghyun buscaba las llaves del auto, pudo escuchar los pasos apresurados de Taemin chocando contra él de repente.

 

—Lo siento— Se disculpó, notando de repente que era él y cerrando la boca como si hubiera cometido un gran error al hablarle –Me voy.

—Cuídate.

 

Taemin iba a salir apresurado, pero sus pasos se detuvieron, apretando un poco sus puños y el abrigo en la otra mano, dándole aún la espalda a Minho, mientras Jonghyun parecía todavía entretenido en la habitación. El pasillo de pronto le pareció angosto. Y temió por que en algún momento Taemin le diera por gritar más cosas de las necesarias.

 

—¿Por qué haces esto?— Minho lo miró confundido, sintiendo como empezaba a caminar hacía él, con una determinación distinta en la mirada —¿No soy yo el bonito del grupo? ¿No soy tu mejor amigo y una de las personas con quien más cercano te sientes? ¿Por qué él? Él que es torpe y olvidadizo, despistado y que vive sin darse cuenta de las personas que lo quieren, de él que no descubrió que estaba enamorado de ti hasta que tu le dijiste que lo querías— Minho de pronto se sintió bastante tenso —¿O es que no sabías que a Onew hyung le gustaba mucho otra persona antes que tu?

 

De pronto esa sonrisa ingenua de Taemin desapareció, dándole paso a una maquinadora que le provocó escalofríos.

Eso no era verdad. Por que él lo habría notado, por que Jinki no lo hubiera aceptado si no sentía nada por él.

 

—¿Ya se van?

 

Onew abrió la puerta de su habitación y Taemin lo miró de inmediato, su sonrisa casual hizo a Minho respirar profundo y a Taemin fruncir el ceño.

 

—¡Y mi sonrisa es más bonita!

 

Y antes de que pudiera decir algo más, Taemin salió de ahí, con sus pasos firmes y sonoros del departamento, dejando atrás a un sorprendido Onew y un contrariado Jonghyun que finalmente salía de la habitación.

 

—¿Qué fue eso?

 

Minho solo agitó un poco su mano –Nada, ya ves que anda muy extraño últimamente.

—Parece que a Taemin le dio la época de la adolescencia muy tarde— Bromeó Jonghyun, sus ojos de pronto en Jinki quien solo respiró hondo —¿Te quedas en la casa?

 

—Si, creo que leeré algo.

 

Minho los miró por un instante, Onew parecía muy serio y Jonghyun demasiado lejano de repente.

 

—Bueno— Tomó del brazo a Jonghyun, empezando a caminar –Nosotros nos vamos o se hace tarde— Aprovechó que Jonghyun iba primero para girar un poco y guiñarle un ojo a Jinki quien solo rió divertido ante el gesto del menor.

 

 

 

 

—Fue un buen partido.

—Si, hace mucho que no me reía tanto.

 

Minho estiró su cuerpo un poco, cerca de las nueve de la noche en el garaje de su edificio. Muy cerca del ascensor, cuando Jonghyun empezó a rebuscar en los bolsillos de su pantalón.

 

—¿Se te olvidó algo?

—Si, el celular— Jonghyun parecía preocupado –Creo que lo dejé en el auto. Ve subiendo.

 

Minho asintió tranquilo, viendo a su amigo caminar hasta donde había dejado el auto y él bostezaba cansado mientras subía directo a su departamento. Las horas de dormir se le acortaban, podía predecir con facilidad que esos días como vacaciones, aunque no lo fueran en su totalidad lo arrinconaban a dormir más horas de las necesarias.

 

Tomó las llaves, sin precaución y abriendo la puerta con cuidado, notando el silencio que había y viendo el abrigo de Kibum colgado. Respiró profundo, por que no podía vivir temiendo ante la presencia de alguien con quien llevaba años conviviendo. Por que era estúpido, y era dejarlo ganar. Aunque no fuera una batalla establecida.

 

—Oh, llegaron.

Minho asintió vagamente –Jonghyun se quedó buscando su celular en el carro.

 

Kibum movió su cabeza afirmativamente. Suspirando suavemente, con una expresión tranquila y vaga que hizo a Minho descubrir a ese amigo perdido que era cuando no planeaba algo que solo le convenía a él.

 

—Siéntate Minho, hablemos un poco.

—¿De qué podríamos hablar?

—No sé— Incitó Kibum –Como que de pronto parece que no te soy de total agrado.

 

—No es así.

Kibum rió –Entonces por que siempre me andas mirando de esa forma y reclamándome por cosas tontas.

 

Esas cosas siempre involucran a Onew

 

—Es que…

—Oh, Minho. Llegaste— Kibum sonrió divertido, los ojos de Minho de pronto se posaron totalmente en el líder —¿Qué tal el juego?

 

—Increíble, ¿tú que hiciste?

—Leí un poco y ayudé a Key a escoger unas prendas para una cita que tiene mañana con Jjong.

 

Minho entonces regresó su mirada a Kim, quien bebía tranquilo un poco de te.

 

—¿Desde cuando si tú siempre dices que tu buen gusto no necesita aprobación de nadie?— Esta vez la atención de Minho estaba sobre Kibum en su totalidad, el muchacho únicamente sonrió y alzó los hombros.

—No tiene nada de malo, Onew estaba aburrido y no había nadie más en la casa.

 

Kibum de pronto se levantó, caminando cerca de Onew. Como si lo mirara atentamente y ni siquiera se tomara la molestia de ocultarlo.

 

—Además Onew y yo siempre la pasamos bien ¿verdad?

—Si, y a Key todo lo queda bien.

 

Onew parecía restarle importancia al asunto, pero Key solo sonrió y abrazó por la espalda al mayor que de repente se mostró sorprendido ante el gesto del otro.

 

—Lo ves, para empezar Onew tiene buen gusto.

—Si— Sonrió Minho, agarrando por el brazo Jinki –Lo tiene— Y termino jalándolo a su lado, con una mirada seria que hizo a Kibum sonreír un poco más.

 

—Llegué— Anunció Jonghyun de pronto como si su buen animo pudiera exprimir los restos de tensión que había mientras Onew se sentaba en una de las sillas, nuevamente incómodo —¿Qué tanto hablan?

—Nada importante.

 

Jonghyun apresó por la cintura a Key, hablándole de cualquier cosa al oído mientras lo conducía a la habitación. La razón por la que Jonghyun y Key se habían unido en un principio, es por que sencillamente no podían ser distantes, mucho menos enemigos. Dos fuerzas como las suyas no podía enfrentarse o terminarían muy agotados.

 

Jonghyun era fuerza y palabra.

Kibum astucia y manipulación.

 

Tan de la mano que definitivamente debían estar juntos, o terminarían matándose en el intento. Minho siempre los había visto como dos fuerzas opuestas que habían encontrado el camino correcto ante el declive, ya escuchaba la risa de Key antes de que la puerta de su habitación se alejara y el apretara los puños por que todo Key era enigma.

 

Mientras tocaba a Onew, le sonreía a él y le seguía el juego a Jonghyun.

 

—¿Quieres comer algo?

 

Onew ya había sacado un pequeño bote de yogurt, cuando Minho pudo reaccionar y mirarlo por un instante antes de que se acercara a su lado y suspirara muy cerca de su cuello, colocando a Jinki contra el mesón de la cocina y su cuerpo, con sus manos muy cerca de su cuerpo.

 

—Me gusta tu cuello— Y deposito un corto beso en su cuello, ligero y pequeño como para lograr que Onew se moviera inquieto entre sus brazos.

—Me haces cosquillas.

 

—Lo sé— Susurró, tomando la mano de Onew, dirigiéndola a su pecho –Tu haces cosquillas en mi corazón.

Onew rió abiertamente –En verdad voy a pensar que soy mala influencia, para ti— Sorteó sus manos por la espalda del menor con esa sonrisa ligera en los labios –Te vuelvo demasiado cursi.

 

—Hyung…— Onew amplió su sonrisa, con una expresión divertida al saber de antemano que el menor estaba por pedirle algo –Contémosle a los demás lo nuestro.

—¿Por qué? Apenas tenemos unos cuantos días y no creo que…

 

—Quiero que sepan que ya no somos libres.

 

Necesito que Key lo sepa… y se aleje.

 

—¿Y eso que tiene que ver?

—No lo sé. Solo quiero compartirlo con ellos.

 

Onew permaneció callado un buen rato. Parecía analizar cosas que se salían de sus manos mientras Minho acariciaba sus brazos, ajeno a lo que pudiera pasar por su cabeza.

 

—…Supongo que tienes razón.

 

Entonces besó sus labios, con las manos en sus mejillas tersas y sus ojos cerrados que lo habían recibido, escuchó la puerta, vio entonces los ojos abiertos de par en par del menor de la casa.

 

Maldición… Se había olvidado de Taemin.

 

 

 

 

—No es como si me importara.

 

Había murmurado Taemin, con las manos sobre la mesa, con su mirada perdida en cualquier garabato que había allí escrito y Minho maldecía a su egoísmo, esos celos que Key había desbordado por rondar a Onew, aquello que lo había hecho pedirle a Jinki que dijeron lo suyo a los demás.

 

Por que desde su lugar en la mesa, Taemin sonreía pobremente, jugaba con sus manos como si pretendiera hacerlo para no salir huyendo, y se sintió terriblemente estúpido. Aunque Jonghyun solo hubiera sonreído y Kibum hubiera levantado una ceja.

 

—Eso no es amable, Taemin.

 

Había replicado Onew ante las palabras del menor, pero Taemin únicamente levanto la mirada directo hacía él.

 

—¿Y qué crees sería amable de mi parte, hyung?

 

Tan falso como las espinas en la rosa más bella, el sonido de su voz, su sonrisa. Taemin solo miró a Onew por un largo rato antes de que el mayor suspirara ya cansado con todo aquello.

 

—¿Qué te sucede conmigo?

—Es que no logro entender— Susurró inconsciente –Eso que te hace tan especial para los demás.

 

Key inmediatamente apretó el brazo del menor –Taemin.

—Me voy a mi habitación.

 

La silla raspó con fuerza en el suelo, Onew jugó un poco con la lengua en su boca, en una expresión que variaba entre ser molesta e indignada. Ya no estaba triste, ni acongojado. Parecía indignado por esa actitud repentina e infantil del menor hacía él, sin al menos decirle de frente lo que le pasaba.

 

—¿Olvidas que soy tu hyung?

—¿Y qué?— Rió Taemin –Los años no te dan el respecto que desesperadamente necesitas.

 

Los ojos de Onew se abrieron abruptamente. Otra vez el silencio tras las palabras afiladas del menor antes de que se marchara de ahí, dejando rastros cansados de su veneno, con Onew apretando los puños y Minho frunciendo severamente el ceño, rato después Jinki se levantó, con Minho siguiéndole los pasos sin importar que Key y Jonghyun no pronunciaran palabra alguna.

 

—¿Por qué lo hiciste?— Se aventuró a preguntar Jonghyun, una vez se encontraron solos en aquel espacio de la pequeña cocina compartida —¿Por qué le pediste a Taemin que atacara a Onew con todo el veneno que pudiera?

—Por que así, querido— Siseó Kibum –Los sentimientos de Minho están focalizados en otro lugar que no es Jinki.

 

—Pues yo solo veo a Minho cada vez más molesto con Taemin.

—Tú solo deja que ese resentimiento de Taemin y el coraje de Minho exploten y verás como tengo la razón.

 

Jonghyun sonrió tardíamente, observando a Kibum empezar a recoger los pocos vasos que habían ocupado. Luego de que Minho y Onew decidieran comunicarles que estaban saliendo desde hace unos días. Visualizó el cuerpo de Kibum moverse tranquilo de un lado a otro y otra duda jugó a rompecabezas en su ser.

 

—No entiendo otra cosa.

—Tú no entiendes muchas cosas, Jonghyun.

 

Pero el mayor solo ignoró esas palabras.

 

—¿Por qué querías que los orilláramos a hacerlo publico entre nosotros?

 

Kibum se detuvo, un instante con los vasos ahora limpios entre sus manos delgadas y blancas —Para que cuando Minho terminé con él— Sonrió sutilmente —…A Onew le duela más y se le haga más difícil perdonarlo— Jonghyun de pronto parecía confundido —Tú sabes, efectos colaterales.

 

Kibum continúo con lo suyo, entre sus movimientos adustos y la mirada de Jonghyun se perdió, un instante sobre aquella puerta blanca y marcada donde Minho y Jinki permanecían encerrados, desde donde apenas se podía escuchar alguna voz, desde el lugar oculto para los demás. Donde Jinki mostraba esa faceta que los demás apenas podía ver, que Minho apreciaba casi sin esfuerzo.

 

Donde se ocultaban los sentimientos de Jinki.

En lo más profundo de sus besos y caricias perdidas.

 

Fin de la Quinta Parte

2 comentarios sobre “La sonrisa de Apolo: capitulo 5

    Yuk, SD escribió:
    12 marzo, 2013 en 1:59

    woaaa si dijera que no amo este fic sería la gran mentira del día!!!
    Desde que lo leí ah~ no sé hubo un clic tan lindo que dije
    Oh~ esto es genial y se va poniendo mejor!
    Cada uno de los personajes tan complejos pero con inseguridades tan palpables y bellamente trazadas que me hacen quererlos, saber más de sus reacciones, sus voces y el porque podemos llegar a ser tan fríos y banales por un amor~
    Pero quiero llegar a creer que Key no es tan malo~ porque un amor escondido por tanto tiempo solo logra dos cosas…. Seguir sufriendo… o incrementar ese dolor del que no este con él… porque seguir sufriendo lejos es su opción más segura… más no la mejor que pudo elegir!

    Felicidades este fic es genial >//<
    Saludos y estaré por aquí esperando continuación!
    Gracias y cuídate!

    Me gusta

    La sonrisa de Apolo | ~ Nesly Fanfic ~ escribió:
    9 enero, 2015 en 9:51

    […] Capitulo 5: Virtudes de un amor correspondido […]

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