Odio: décima parte

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Criminal

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Jaejoong tomó su mano otra vez, y en esta ocasión Yunho no se alejó, era un sitio alejado, de esos que parecen ya no existir, en medio de una carretera escondida que Yunho no había tenido la oportunidad de ver, de esos profundos sitios donde tomar un poco de refresco y comer en alguno de los puestos de comida puede resultar la mejor aventura.

 

Era discreto, por la forma en que lo miraba, por como tomaba su mano debajo de la mesa y luego le hablaba de simplezas. Y la gente no miraba demasiado, no hacía preguntas incómodas, no reconocían a Jaejoong.

 

Camionetas sencillas y destartaladas abundaban por todos los lugares y el auto de Jaejoong resplandecía claramente viniendo de la ciudad, así que cuando el plato de comida típica llego, Jung sonrió y Jaejoong lo miró expectante.

 

—Vaya lugar para una cita.

—Al menos no tenemos que andar escondiéndonos— La simpleza en la voz de Jaejoong sonó tan real que Yunho por un momento suspiró —¿Qué piensas?

 

—¿Por qué todo es tan complicado entre nosotros, siempre?

—No lo sé…— Jaejoong habló bajo, jugando un poco con la comida —¿Cuántas vidas no habremos vivido así?

 

—¿Ah?

 

—Ya sabes, reencarnación y esas cosas— Jaejoong sonrió –Quien sabe, a lo mejor en otra vida nos asesinamos mutuamente, cual Romeo y Julieta muriendo juntos, esperando otra vida en la que estar juntos fuera un nuevo comienzo para ambos. (*)

 

Esta vez Yunho sonrió, negando sutilmente con la cabeza –Eso quiere decir que en esta vida si debemos estar juntos. La vida anterior nos falló.

—Sí, esta vez hay que hacer bien las cosas.

 

Jaejoong apretó su mano un poco más, como si tuviera la firme intención.

 

—¿Quieres?— Kim alzó un poco de carne y Yunho se dejó consentir –No te acostumbres— Advirtió el mayor cuando lo vio sonreír por el pequeño pedazo de comida y la acción que el otro había realizado de llevarlo hasta su boca. Era cómodo estar así, lejos de esa vida ajetreada que hace tiempo no le daba un momento de respiro a Jaejoong.

 

 

 

—¡Vuelve acá!

 

Los trastes cayeron al suelo con torpeza, ella gritó y lloro, huyó lo mejor que pudo aunque el lugar que parecía antes un hogar se cerrara contra ella, y sus piernas temblorosas cayeron contra la baldosa, su cabello largo le opacaba la vista y esos piernas se posaron finalmente ante ella otra vez.

 

—¿Quién te has creído?

—Ya no más…— Sollozó, su maquillaje corrido y su expresión lamentable no lo amedrantó –No me golpees por favor…

 

Pero esa mano pesada y grande golpeó su rostro otra vez. Ella gritó, se quejó y lloró, porque su cuerpo débil no daba para más y él se posó sobre ella, agarraba su vestido para alzarla, ella no tenía fuerzas y no escuchaba bien, solo sentía los golpes contra su rostro y el dolor que parecía ya no amedrentarla más.

 

Si respiraba hondo un poco más, tenía la esperanza de que fuera la última vez.

No quería volver a despertar. No así.

 

 

 

 

—Ven acá.

 

Jaejoong jaló de la camisa del más alto, lo pegó a su cuerpo de forma que ambos miraran a la cámara, Yunho reaccionó de inmediato, con una mano en la cintura de Jaejoong y con una sonrisa que parecía demasiado feliz para su gusto cuando observó la fotografía y luego miró al mayor.

 

—¿Por qué siempre luces tan frío?— Yunho frunció el ceño y Jaejoong lo miró confundido

—¿De qué hablas?

 

—Casi nunca sonríes Jaejoong.

—¿En serio?

 

Jaejoong parecía curioso por ello, analizó un par de fotografías más, de esas que subía a la red o que tenía guardada por ahí, se sentó en la pequeña roca junto a él y suspiró.

 

—Vaya, no me había dado cuenta.

 

—Dame acá— Fue fácil para Yunho quitarle el celular de las manos. Enfocó sus rostros una vez más y se acercaron otra vez. Jaejoong estaba sin una expresión notable todavía, entonces el flash apareció y Jung se apresuró en besar su mejilla, Jaejoong fue espontaneo sonrió sin pretenderlo y entonces la foto se grabó –Eres cursi…— Canturreó Jung, pero las mejillas de Jaejoong solo se colorearon antes de desviar la mirada.

 

—No es cierto.

 

Y aunque las palabras habían quedado entre su boca sin ser demasiado expresadas Yunho rio y Jaejoong se cruzó de brazos.

 

—No vuelvas a hacer eso— Habló Kim –No me gusta que me tomen de sorpresa.

—Oh, pero si sonreíste.

—Da igual. No me gusta.

 

Yunho solo negó débilmente, revisando las fotografías y Jaejoong lo miró de reojo un par de veces, esa esplendida actitud que él no había tenido la oportunidad de descubrir en Jung, era como estar conociéndolo de nuevo, esta vez por completo.

 

—¿Frío o calor?

—¿Disculpa?

 

Jaejoong entonces acomodó mejor sus palabras –Si te gusta más el frío o el calor.

—Oh, no lo sé…— Yunho de pronto alzó sus ojos –Supongo que el frío, lo puedes aplacar sin esfuerzo si abrazas a alguien más.

 

La sonrisa de Yunho fue amplia, pero Jaejoong solo rodó los ojos —¿Y yo soy el cursi?

 

Esta vez Yunho rio y a Jaejoong le pareció que incluso su risa la acaba de descubrir.

 

 

 

 

—Sí, Yoochun. Es que hoy no pude ir no me sentía muy bien— Jaejoong tapó su boca de inmediato, las manos de Yunho alrededor de su cintura y la boca de él sobre su cuello, acariciándolo como no debería –Si, mañana si iré, a primera hora.

 

Habló con esfuerzo, mientras veía a Yunho sonreír divertido, incluso el espacio del auto parecía pequeño en ese instante y el aire acondicionado no parecía estar haciendo bien su trabajo.

 

—De acuerdo, adiós.

 

Colgó con el ceño fruncido, pero esta vez Yunho besó su boca, fue directo sin pedir explicaciones y Jaejoong tampoco se negó, solo dejó sus manos pasear por ese cabello y la tela suave de la camisa del menor.

 

Se suponía que iban de regreso a Seúl, que la carretera vacía los dejaba estar sin molestia y Jaejoong solo podía dejarse besar mientras Yunho rompía las distancias y se acercaba cada vez más.

 

—Atrás…— Murmuró despacio contra la boca de Jung quien abrió los ojos de inmediato –Estaremos más cómodos atrás— Pensaba jalar a Yunho, se había quedado paralizado de repente y él no tenía muchas ganas de esperar, sin embargo cuando jaló de su brazo Yunho ni se movió.

 

—No— Dijo de inmediato, con sus ojos fijos en los de él –Todavía no.

—¿Disculpa?— Incluso sonaba ofendido —¿Quieres que nos la pasemos besándonos por meses hasta que sientas el momento indicado?

 

—Olvídalo Jaejoong— Yunho se alejó con tanta facilidad que Kim lo retuvo del brazo, sin que volviera en su totalidad al asiento de copiloto.

—No es como si nuestros cuerpos no se reconocieran.

 

—Quizá comenzar así fue nuestro error desde el principio.

 

Los ojos de  Jaejoong se abrieron de par en par.

 

—¿En realidad vas tan en serio conmigo?

—¿Qué es lo que quieres exactamente de mi Jaejoong?

 

Lo soltó, como si la pregunta de Yunho fuera demasiado pesada para él.  Haber comenzado con sexo, cinco años atrás, había sido el pretexto de sus confusiones e inexperiencias, le agitaba el mundo saber que Yunho pretendía quedarse con él.

 

—¿Cuánto tiempo más?— Preguntó Yunho —¿Cuánto tiempo más pretendes seguir fingiendo que en verdad tenemos algo pendiente?— Sonaba resignado, como si las luces de pronto se hubieran apagado –Desde mi perspectiva, no es amor o algo parecido. Ni siquiera un asunto pendiente, es solo un sentimiento de no haber manejado bien algo que pudo ser grandioso. Pero cuando algo se rompe, aunque intentes reconstruirlo nunca será igual.

 

—No es cierto…

—Lo es. Cuando rompes algo e intentas unir sus partes, por más mínimas que estas sean, sus partes resquebrajadas seguirán a la vista.

 

—Ni siquiera lo quieres intentar.

 

—¡Y tú todo lo quieres manejar con sexo!— Yunho de pronto explotó –¿Crees que todo lo que nos hicimos se reconstruye con eso? ¿Que lo que pasó fue normal? Decir que somos mayores, que hemos madurado, no cambia el hecho de que ni siquiera nos conocemos de verdad. No sé qué parte de ti es la que dice sentir cosas por mí.

 

En esta ocasión fue Jaejoong, acercándose a él, tomando su rostro y mirando sus ojos, largamente sin periodos de duda, recorrió con su pulgar esas mejillas. Besó sus labios como bálsamo para esas palabras y luego suspiró.

 

—No confías en mí, ni yo en ti— Lo aceptó despacio y Yunho únicamente asintió –Pero eso puede cambiar ¿no?

—Quizá…

 

Entonces Yunho besó sus labios por iniciativa, lo besó hasta casi dejarlo sin aire, como si se le antojara apoderarse de la poca alma que le quedaba.

 

—¿Seguimos bien?

—Eso creo…— Murmuró Yunho inseguro, era momento de dar su paso atrás –Si, estamos bien.

 

Sin embargo el cerebro no respondió a su favor, los labios de Jaejoong volvieron a presionarse contra él y cerró sus ojos porque la vida parecía sonreírle un poco mejor así. Si estaba lejos del mundo real, nada más que Jaejoong lo iba a tocar.

 

 

—¡Abran paso!

 

La camilla corría lo más rápido que los enfermeros podían impulsarla, Namin apenas giró con ímpetu ante el paso de ella y la imagen dolorosa de la mujer golpeada y llena de sangre en la camilla, sus ojos horrorizados la siguieron con pavor antes de que Goongsu saliendo de una de las habitaciones llamara su atención.

 

—Rápido, métanla a sala es un caso urgente.

 

Vio las puertas de emergencia cerrarse mientras uno de los doctores en planta ingresaba tras ellos y parecía dispuesto a dirigirlo todo, su corazón se encogió y repentinamente tuvo una agresiva empatía por la situación de aquella mujer.

 

 

Él tiene el corazón contaminado, y tiene mi nombre tatuado en su piel

Esta clase de amor no es racional, es físico.

Mamá por favor no llores más que estaré bien. Aunque sienta que lo amo cada vez más.

 

 

Fin de la Décima Parte

 

(*) ¿Saben a que fic de lo míos hago referencia? x’D

Bueno, este capitulo en verdad salió de improviso no pensaba actualizarlo, puesto que toca Memorias Prohibidas. Pero ya qué… xD

Espero que les haya gustado. Lamento haber estado un poco desaparecida, pero estuve un poco enferma el fin de semana. A partir de esta semana publicaré los capos pendientes de Utopia, Amistades peligrosas y La sonrisa de Apolo, a más de las actualizaciones semanales de Memorias Prohibidas y Mentiroso (Ufff) Tengo mucho trabajo xD

Nos leemos luego~ ;)

Por cierto, la canción es Criminal, de Britney Spears. ♥

15 comentarios sobre “Odio: décima parte

    Chunsadycta escribió:
    25 diciembre, 2015 en 22:16

    Pues eso de la reencarnación y “que la otra vida les fallo y oir eso deben estar juntis en esta” me sono a Primera Plana porque en ella ellos terminan en suicidio😢😢 Osea que yo voto siii a esta vida juntos jajaj. Jae ve despacio Yunho ennparte tiene razon. se supone que querias conocerlo y eso hacen. lo que si no esta buen es que Yunho no esta siendo sincero ni con Jae ni con Namin como que esta jugando sin dejar lo que ya tiene seguro y eso no se vale. Yunho lo la vayas a regar y Ti Jae ya dime a Yoochun que no es una ella sino un lindo y apuesto Él😍😍😍 Aigooo los dos estan sonrriendo y a que Yunho no hacia tales cositas lindas a Namin.

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