Odio: última parte

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Me siento pequeña y tonta

..:: 20 ::..

 

 

—¡…Y que cumplas más!

 

Jaejoong vio con gracia la mueca en el rostro del menor del grupo. Changmin era completamente diferente a como había esperado, parecía ser incluso mayor a los dos años que todos parecían llevarle física y mentalmente. Junsu aplaudía emocionado y Yunho reía divertido mientras Changmin solo rodaba los ojos y parecía incómodo con el escándalo de sus amigos.

 

—Por dios… parecen unos niños —murmuró escasamente ante lo feliz que se veía Junsu mientras repartía la pequeña torta dentro del bar restaurante que todos se habían citado— Dejen de hacer estas estúpidas reuniones para mi cumpleaños por amor a la humanidad.

 

Pero Junsu no le hacía mucho caso y Yunho ya probaba algo de la torta, Jaejoong encontró encantador el ambiente a pesar de que Shim se quejara a cada rato, supuso que si algún día no había esa reunión, el mismo Changmin bajo doblez de su orgullo, se encontraría extrañándolos.

 

La reunión resultó amena, no es que Changmin conversara mucho con él o lo mirara más allá de dos veces luego de que Yunho lo hubiera presentado, pero suponía que el carácter estoico del menor no le permitía ser inmediatamente sociable, como Junsu lo era. Pero Jaejoong no se molestó y al contrario trató de entender, incluso cuando Junsu y Yunho se levantaron a pedir un par de cocteles a la barra y Changmin no le dirigió la palabra como hasta cinco minutos después.

 

—Seré sincero, cuando Junsu me contó que vendrías y quien eras para Yunho hyung, en verdad me sorprendí. —Changmin miraba su vaso y sonreía de una manera que él no podía descifrar— lo lamento pero en verdad fue sorprendente escuchar que había dejado a Namin y ahora tenía un… ¿novio?

 

Había algo en esa mirada espeluznante de Shim que lo hizo sentirse incluso cohibido.

 

—¿Por qué presiento que lo que te molesta no es que sea gay precisamente?

 

Changmin volvió a sonreír, esta vez acomodándose en el asiento, con su mirada de superioridad y sus brazos estirados sobre el pequeño sillón que ocupaba.

 

—Primeramente yo no estoy molesto por nada. Segundo, que sea gay me es indiferente. Pero yo lo veía casado con Namin, teniendo niños asquerosamente perfectos y viviendo en la cursilería eterna. Pero supongo que no conté con el factor Jaejoong ¿verdad? Supongo que no saber que eras parte de su pasado, me hizo sacar conclusiones erróneas.

 

—No te agrado ¿cierto?

—No.

 

Changmin sonrió de nuevo, Jaejoong empezaba a cansarse de esas sonrisas.

 

—Lo lamento —Junsu apareció junto a Yunho con una sonrisa en el rostro y dos cocteles en las manos— Había mucha gente.

—¿Qué paso? —Yunho se había sentado junto a él y Jaejoong despreció esa capacidad que tenía Jung para mirarlo un segundo y saber que algo pasaba— ¿Jae?

 

—Nada… solo estoy un poco cansado.

 

Sonrió ligeramente antes de que Yunho le sonriera en respuesta y agarra despacio su mano antes de ofrecerle la colorida copa que le había traído.

 

—Es una lástima que se tengan que ir a hacer la milicia —comentó Junsu mientras Changmin bebía de su coctel, otra vez sin prestarle demasiada atención a Jaejoong— Sino podríamos juntarnos más a menudo. Por suerte Changmin y yo ya hicimos la militarizada así que cuando vuelvan podremos salir nuevamente.

 

Yunho asintió, metiéndose en una conversación ligera con Junsu sobre alguna cosa habitual del trabajo, Jaejoong se removió incómodo un par de veces. Mirando a Changmin de soslayo cada tanto, aunque el menor no le devolviera la mirada en ninguna ocasión.

 

 

Jaejoong llego a las tres de la mañana a su departamento, Yunho había bebido un poco más de lo normal, supuso que de no haber tenido esa parca conversación con Shim, él también se habría emborrachado bastante, pero no se sentía con ánimos y finalmente Changmin había cargado con Junsu y él con Yunho.

 

Jung balbuceaba cosas sin sentido cerca de su oreja mientras caminaba torpemente y con esfuerzo por los pasillos, el olor a licor lo tenía un poco mareado pero Yunho se aferraba a su cintura y ya había empezado a repartir besos por su cuello.

 

—Jae… te deseo.

 

No pudo evitar que una sonrisa saliera de sus labios ante aquello y la voz grave de Yunho que ahora se aferraba a su cuerpo con fuerza.

 

—Ahora no, Yunho.

—Pero…

—Estás demasiado ebrio.

 

Yunho pareció hacer un pequeño mohín antes de lanzarse a la cama y abrir sus brazos y piernas boca abajo en el colchón. Siguió murmurando un par de cosas antes de caer rendido y Jaejoong solo pudo sentarse en el borde la cama y acercarse a quitarle los zapatos despacio, con una sonrisa pequeña en el rostro.

 

Cuando terminó, Jaejoong solamente suspiró.

 

Era de esperarse que no todos los cercanos a Yunho lo aceptaran tan fácilmente, y sinceramente a este paso Jaejoong esperaba poder evitar a los padres de Yunho al menos hasta salir de la milicia.  Cuando lo suyo estuviera absolutamente consolidado.

 

 

 

Namin había logrado escaparse de la dichosa salida con sus amigas hasta la fecha, casi una semana y media después. El trabajo ayudaba debido a las fiestas y con la algarabía la gente parecía enfermarse más seguido o quizá se deprimía más y cometía estupideces, aunque también estaba la gente que venía del extranjero y no se acostumbraba con facilidad a la gastronomía, como fuera Namin agradecía estar tan ocupada esos días.

 

Sus piernas se cansaban con prontitud últimamente, estaba pensando en tomar vitaminas porque el sueño era bastante en los últimos días y tenía más hambre la habitual y quizá por eso estaba subiendo escandalosamente de peso, según sus compañeras, ya que ella siempre fue envidiosamente delgada. Pero Namin no lo notaba y poco le importaba.

 

Ya iban a ser dos meses desde la última que vez Yunho estuvo en su departamento, casi dos semanas desde la última vez que lo vio. Así que mientras llenaba uno de los formularios del día, su mente volaba vertiginosa entre todas las cosas que habían cambiado en su vida desde hace tiempo.

 

—Listo, aquí están los formularios completos.

 

Estiró los papeles hacía la mujer tras el mesón de información y ella le devolvió una sonrisa antes de recibirlo y ocuparse nuevamente con el teléfono, Namin tenía la hora de salida pronto y se encontraba algo débil como para aguantar demasiado, incluso pensaba tomar un taxi antes de que la sombra de Yoona se paseara ante sus ojos, varios metro más delante de ella.

 

Con su cabello largo y suelto, envuelta en la ropa más elegante que hubiera visto mientras se le perdía entre la gente. Namin prácticamente olvidó el cansancio de sus piernas débiles y el dolor de cabeza que le profería desde la mañana, únicamente la siguió abriéndose paso entre las personas, como si de repente fuera necesario tenerla cerca.

 

—¡Yoona!

 

Pero chocó contra chico alto que se encontraba parado junto a los asientos y ella solo pudo rebotar contra el pilar a su lado derecho y un mareo acudió a su cabeza, tal vez por el golpe, quizá porque Yoona se alejaba sin haberla escuchado.

 

—¡Namin!

 

Escuchó a Soonkyu a unos pasos de ella, a lo mejor muy cerca, probablemente muy lejos, pero antes de que pudiera advertir algo, la debilidad en sus piernas incrementó y ella solamente se deslizó por el pilar, agotada y mucho más mareada todavía.

 

 

 

 

—Te voy a extrañar demasiado.

 

Esa mañana el lugar había estado atestado de prensa y familiares. Jaejoong había abrazado a su madre con fuerza, y ella le había dado un montón de recomendaciones, le había hecho prometer que le escribiría seguido y ella había prometido ir cada dos semanas con su platillo favorito a visitarlo. Había divisado a Yoochun y su hermano platicar largo rato antes de que se despidiera de sus padres.

 

Luego había tocado la rueda de prensa, la despedida con las fans y todo aquello que lo había turbado lo suficiente como para no poder pasar ni siquiera un minuto junto a Yunho, que se encontraba rodeado de sus padres y despidiéndose de ellos cuando finalmente logró verlo, pero también estaban Junsu y… Changmin.

 

Reían y lo abrazaban antes de lo que parecía ser la última despedida por un buen tiempo antes de que se habilitaran las visitas y ellos pudieran salir de ahí.

 

—¿Son sus amigos?

—Si… Junsu y Changmin. —Jaejoong suspiró despacio antes de contemplar a Yoochun con su cabello corto y sonreír despacio— Te ves extraño.

 

—Tú más.

 

—De ti me quería despedir —Junsu llevaba un abrigo demasiado grueso esa tarde, por lo que Jaejoong se sintió realmente cómodo en cuanto recibió el abrazo del menor que sonrió un poco y lo soltó luego de unos segundos. Secretamente Jaejoong agradeció  que los padres de Yunho ya se hubieran marchado— Cuídense mucho y prometo ir a visitarlos cada que tenga la oportunidad.

 

Changmin en cambio se había acercado y estrechado su mano con fuerza.

 

—Suerte.

 

Jaejoong supuso que lo hacía debido a que Yunho y Junsu estaban presentes, aun así prefirió ignorar las razones y asintió agradecido antes de presentar a Yoochun y que por un instante pudiera dejarlos a un lado para acercarse a Yunho.

 

—¿Qué tal te fue?

—Normal… la prensa, las fans. Supongo que seré libre estos dos años.

—Pues es bastante particular tú forma de apreciar la libertad.

—Es libertad para Yoochun y para mí, aunque no lo creas.

 

Por un instante Jaejoong quiso tomar sus manos y besarlo aunque fuera un rato, pero aún estaban cerca demasiadas personas y de todas formas debían ser cuidadosos.

 

—Creo que ya es hora de entrar.

 

Yoochun les habló en voz alta para ser escuchado y Jaejoong suspiró largo antes de asentir y regresar junto a ellos con Yunho a su lado. Junsu se volvió a despedir de ellos y Changmin los miró alejarse mientras la espera empezaba a consumirlo.

 

 

 

 

Namin había perdido el conteo de las horas que llevaba recostada en esa cama, se había dormido un par de horas siquiera y ahora miraba el techo aburrida mientras esperaba el resultado de las pruebas de sangre que le habían hecho las cuales, seguramente rebelarían que tenía anemia, o una baja en las defensas o algo parecido.

 

Cuando la puerta de consultorio se abrió y el doctor ingresó por ella, Namin tomó asiento de una vez por todas con su cabello un poco alborotado mientras el doctor Kang se sentaba tras el escritorio y empezaba a abrir el sobre con los resultados.

 

—Yuri y Soonkyu me contaron que estás pasando por una etapa un poco difícil en tu vida personal y que quizá es eso lo que ha repercutido en tú salud. —El hombre le hablaba como un padre y de cierta manera ella internamente agradecía por ello—. Me han pedido que las deje acompañarte hasta tu casa, así que no creo que haya algún problema con eso.

 

Ella sonrió ante la sonrisa cálida del mayor que se colocó los lentes antes de poder ver los resultados y luego leer atentamente cada cosa que ahí había.

 

—Namin… creo que te dejaré sola un rato mientras analizas esto.

 

El hombre masajeó el puente de su nariz y ella no logró comprender lo que sucedía, le extendió los resultados de la prueba y sus ojos fueron directamente hacía la zona que se encontraba marcada por el doctor hace unos momentos.

 

Sus ojos se abrieron de par en par y con una mano tapo su boca para evitar el gemido que salió de su garganta y que por suerte fue oculto por la puerta cerrada que el doctor había dejado a su paso.

 

Fue instantáneo su rostro palideció y sus ojos se aguaron como una reacción instantánea al positivo que se mostraba en ella y que había logrado desestabilizarla por completo.

 

—…¿Estoy embarazada?

 

Después de todo, algunas cosas, a veces no resultan como una espera.

 

 

 

Cerca de las once de la noche, Jaejoong corrió en medio de la oscuridad, jalando a Yunho de la muñeca mientras se perdían en medio de la zona verde y el silencio interrumpido únicamente por sus pasos.

 

—Esto es muy arriesgado Jaejoong.

—Si no te arriesgas no ganas.

 

Sonrió divertido, deteniéndose al fin mientras girabas y cerraba sus brazos en el cuerpo del más alto, besando directamente sus labios, como si hubiera sido algo que esperaba durante demasiado tiempo.

 

—De acuerdo… —Susurró Jung— Pero si nos encuentran diré que me obligaste.

—Eso nadie te lo creería, Yunho.

 

Pero el otro solo rió divertido antes de besarlo con más ímpetu y aferrarse a su cuerpo por un par de segundos antes de que la paciencia de Yoochun se acabara y se aburriera de cubrirlos por las horas que pasarían fuera esa noche.

 

—He estado pensando —susurró Yunho, alejándose un poco, pero sin soltarlo y acariciando el rostro de Kim unos segundos— que cuando salgamos de aquí, te llevaré a conocer a mis padres.

 

Jaejoong sintió ese nerviosismo por todo el cuerpo, respiró hondo y sonrió.

 

—¿Y quién te dice que te soportaré durante dos largos años?

—Oh, es que más te vale o sino me vengaré por hacer crecer mis ilusiones y luego abandonarme.

 

Esta vez fue el turno de Jaejoong para reír y abrazarse al cuerpo de Yunho con fuerza.

 

—Me asusta un poco que todo esté así de bien entre nosotros.

—Quizá porque en esta ocasión estamos haciendo las cosas correctamente, con tiempo y sin ocultarnos nada.

 

Jaejoong asintió. Abrazado todavía a él.

 

—Te quiero —susurró Jung— no lo olvides.

—Lo sé, no lo olvido. —Sonrió tranquilo y suspiró—. Tú tampoco te olvides de mí.

 

Yunho entonces borró todo rastro de melancolía en Jaejoong, besó sus labios y respiró la paz que los rodeaba en ese instante. En medio del silencio, y en medio de esos dos años que se les venían encima. Lejos del resto de gente, de la prensa, y de cualquier mal augurio que pudiera llegarles. Solo ellos dos.

 

Al final de todo, desde siempre, habían sido solo ellos dos.

 

 

 

Tu avaricia de no querer ser una mala persona.

Mi ambición de actuar inocente, y tolerarlo todo.

¿El mundo habría sido diferente si te hubiera amado menos?

 

 

..:: Fin de la última parte ::..

Y bueno, esta segunda parte se ha terminado (recuerden que son cuatro xD) No tengo muchas palabras pero de seguro muchas no me han de querer demasiado. Espero que a pesar de todo les haya gustado. Les mando un fuerte abrazo y espero que llegar hasta aquí no haya sido tan frustrante xD

La tercera parte, estará ¿en cuanto la desean? xD

Bye~~

31 comentarios sobre “Odio: última parte

    Kim-sandily escribió:
    29 mayo, 2016 en 19:37

    Wowow me encantó!
    No todo puede ser felicidad eterna…
    Ojala pronto este la 2a parte😊

    Me gusta

    tsukiyj escribió:
    16 noviembre, 2016 en 21:41

    hola nesly….una pregunta preguntona seguiras la tercera y cuarta parte de esta historia….? espero que si porqu esta muy importante….

    Me gusta

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