Corazón con fecha de expiración: capitulo 14

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Corazón con fecha de expiración

Sermones de sentimientos vacíos

Capitulo Catorce

 

 

 

 

Fue la primera vez que lo vio centrar su atención con preocupación en alguien externo a los dos, la manera en la que el ceño de Changmin estaba fruncido, podía hacer fácilmente creer a cualquiera que en realidad estaba enojado, pero Yoochun que conocía cada línea en el rostro del menor identificó esas escasas muestras de preocupación, la manera en que apretaba de vez en cuando su abrigo y la manera en que miraba hacía la calle y como cada luz roja parecía lograr aumentar su exasperación. Yoochun lo observó en silencio, porque aquello es lo que sabe hacer mejor.

 

Tanta veneración para él, que a veces lo asustaba.

 

Cuando llegaron el pequeño dispensario que estaba en la esquina a unas pocas calles del departamento de Changmin se encontraba relativamente vacío, no había más ruido que la lejana televisión en el que la voz de alguna presentadora de farándula contaba las últimas noticias que podían interesarle a alguien más, Changmin entró con sus pasos un poco acelerados, llamando la atención de la primera enfermera que encontró y antes de que ella pudiera siquiera responder el nombre de Changmin se alzó a través de una voz gruesa que los hizo a ambos girar en su dirección.

 

—¡Changmin!

 

La mano de Minho se alzó en alto y Yoochun decidió, mientras vio su espalada alejarse por el pequeño pasillo, que lo mejor para ese instante era mantenerse un poco al margen.

 

 

 

 

Kyuhyun estaba sobre una de las camillas, tocando un poco su mejilla izquierda, como si hiciera una revisión momentánea del estado en el que ésta se encontraba y tenía además una pequeña venda en los labios, como si hubiera estado en una pelea que en definitiva la familia Cho no entendería porque eso estaba fuera de todos los límites posibles. Sin embargo Changmin redujo poco a poco el paso y sus ojos se cruzaron con los de Kyuhyun y el otro solo suspiró y rodó los ojos.

 

—¿Qué te ha pasado? —Changmin había arrastrado uno de los pequeños bancos frente a la imagen de Kyuhyun quien además ahora que lo notaba tenía un ojo morado— ¿Te has puesto a pelear con alguien?

—No cuenta como pelea, cuando he decidido no responder a los golpes.

 

Changmin entonces miró a Minho confundido, y el menor solo se cruzó de brazos, dejando a Kyuhyun como dueño total de aquel relato. Pero Shim únicamente tomó el rostro de Kyuhyun moviéndolo  de un lado a otro como para intentar evaluar los daños.

 

—Si tus padres te ven así, te desheredan.

—Lo sé, Changmin. Por eso esto no debe salir de aquí.

—Entonces, ¿qué ha pasado?

 

Kyuhyun volvió a suspirar.

 

—Ha sido Sunny.

—¿Qué?

 

En esta ocasión Changmin abrió sus ojos, parpadeó confundido y volvió a mirar a Minho quien suspiró resignado.

 

—Me encontré con Sunny cuando iba de camino a comprar algo, así que le dije que sería buena idea que tomáramos algo y entramos a una cafetería— Minho había tomado la palabra en vista de que Kyuhyun no parecía muy cooperativo— Pero cuando entramos Kyuhyun estaba ahí con Sungmin. Demasiado afectivo, diría yo.

 

—¿Sungmin? ¿Ese no es el nombre del novio de Sunny?

—Exnovio de Sunny ahora.

 

La mirada de Changmin regresó a Kyuhyun y este únicamente rodó los ojos.

 

—¿Qué diablos Kyuhyun?

 

Pero contrario a lo que esperaba, el menor solo resopló y desvió la mirada, tenía ese moretón molesto en el rostro, Changmin no podía evitar mirarlo y sentir que cada vez se hacía más notorio. Así que suspiró y se sentó junto a él, justo frente a la imagen de Minho de brazos cruzados mientras esperaba porque terminara de contar todo de una vez. Changmin los miró un rato más y luego suspiró de nuevo. Tan cansado.

 

—Yo había estado saliendo a discotecas ¿saben? —Kyuhyun empezó repentinamente a jugar con la pequeña sábana que cubría sus piernas— Discotecas gay —aclaró— Y un día simplemente lo conocí, y seamos sinceros Sungmin es demasiado atractivo como para ser ignorado, había un montón de tipos rodeándolo. Y no es que yo tuviera mucha experiencia en esto de los bares o discotecas, pero él se veía asustado, parecía la primera vez que pisaba un lugar así, por lo que supuse que en realidad estaba apenas descubriendo esto de que te atraigan otros chicos, así que opte por ayudarlo.

 

—Oh, sí. Claro. Tú tan samaritano.

 

Minho habló con toda la ironía que pudo acumular en su voz y Changmin incluso sonrió divertido, enviándole una mirada corta para que le permitiera a Cho continuar.

 

—Bien, también me acerqué con mi segunda intención, dios era la cosa más atractiva y sexy que habían visto mis ojos. Y siendo sincero, Sungmin me gusta más que lo que me ha gustado cualquier chica.

—¿Incluyendo a Victoria?

 

No era un secreto, al menos no entre ellos. El recuerdo de Victoria pesaba como un veneno instalado en el cuerpo de Kyuhyun, uno que no pensaba abandonar su cuerpo en ningún momento y que siendo sinceros los había mantenido preocupados durante un buen tiempo luego de que la relación simplemente acabara.

 

Kyuhyun levantó la mirada y respiró hondo.

 

—Probablemente sí.

—¿Tanto así te gusta?

 

—Es raro… Siempre he pensado que esto con los chicos es una etapa. Que de todas maneras terminaré casado algún día y que todo será aburrido pero pleno. Sin embargo cuando lo veo, y tienen prohibido reírse —Kyuhyun los amenazó, tomándose el tiempo de mirarlo a cada uno a la cara y señalándolo directamente— Cuando lo veo es como si en mi mente sonara una estúpida canción de amor, pero no de las tristes o melancólicas, sino de esas que tienen un ritmo alegre que incluso te dan ganas de llorar.

 

—Porque sientes que en el fondo lo vas a amar tanto, que en algún momento va a acabar.

—Y solo te quedará un recuerdo molesto y vacío. Que nunca nadie podrá llenar.

 

Kyuhyun los miró, tanto Changmin como Minho luego de haber hablado habían fijado su mirada en el suelo y entonces Cho había fruncido el ceño.

 

—Damos asco. —Bufó Kyuhyun y volvió a acostarse en la cama— No, más bien somos patéticos.

—Te entiendo. —Afirmó Changmin— El otro día mí hermana estaba escuchando a Kelly Clarkson y pensé en el imbécil de Yoochun.

 

Tanto Minho como Kyuhyun estallaron en carcajadas y Changmin solo llevó una mano a su cara y negó constantemente. Tan patético y avergonzado a la vez, pero con esa estúpida sonrisa en la cara que lo hacía sentir más imbécil todavía.

 

—Un momento —Minho se aclaró la garganta, en medio de la risa que el comentario de Changmin le había provocado y sonrió— ¿qué canción era?

—No me jodas —Changmin ni siquiera dudó en quitarle una de las almohadas a Kyuhyun y lanzársela por la cabeza a Minho. Kyuhyun quien solamente se quejó ante la acción, volvió a sentarse, con la mirada divertida y sobando un poco la parte trasera de su cabeza.

 

—Minho estás mal enfocado. Lo importante aquí es que el susodicho ¡al fin tiene nombre!

 

Minho señaló en afirmación a Kyuhyun y amplió su sonrisa. Para ese momento Changmin solo había rodado los ojos.

 

—Así que Yoochun…

 

Finalmente Minho se acomodó en la cama también, cerca de las piernas de Kyuhyun mientras Changmin se encontraba sentado junto a Cho. Hubo un rato de silencio mientras la información parecía estar siendo digerida con lentitud y cada uno parecía ubicarse más bien en un espacio y tiempo apropiado en el que Changmin sintió un peso menos sobre la espalda. La información había llegado a sus amigos y a diferencia del encuentro anterior, ellos parecían tomárselo bien. Y de una forma que se reprochaba así mismo, aquella aprobación lo hacía sentir sutilmente liberado.

 

—Seré sincero —habló primero Changmin— pero antes necesito que termines de explicarme porqué estúpida razón le quitaste el novio a una de mis pocas amigas.

—No fui yo aquí el de los errores —Suspiró Kyuhyun— El caso es comenzamos a salir, ya saben, cine, partidos de baseball, sexo en mi casa o en la suya, incluso le gustan los libros ¡los libros! Era mi pareja perfecta. No es solo una cara bonita, Sungmin me puede mantener conversaciones inteligentes.

 

—Sí, creo que esa era la principal razón por la que le gustaba tanto Victoria en el pasado.

—Sí, yo también lo creo.

 

En cuanto Kyuhyun notó que Minho solo se dirigía a Changmin y él le respondía, golpeó en la cabeza al menor  y éste solo se quejó por lo bajo.

 

—Estoy hablando. Bien, en lo que iba, sinceramente me estaba enamorando de él. Jamás se lo diría. Pero sabía que estaba pasando y en un ataque de pánico cuando él me comentó que su padre estaba empezando a sospechar y que si se enteraba de la verdad lo mataba, pues no pude afrontar lo que estaba sintiendo y simplemente le dije que lo nuestro era solo sexo.  Y había que admitirlo, si mi padre se llegaba enterar de esto, matarme sería lo más condescendiente que me haría.

 

—Entonces se jodió todo.

 

Concluyó Changmin y Kyuhyun solo suspiró, asistiendo.

 

—Bueno, si seguimos viéndonos, pero no como antes que literalmente pasábamos todas las tardes y parte de la noche juntos. Ahora nos veíamos dos o tres veces a la semana. El sexo seguía siendo increíble pero ya no era igual. Yo lo sabía.

—Sí, Kyuhyun ya entendimos que lo mejor de tu relación con él era el sexo, lo mencionas a cada rato.

 

Kyuhyun solo sonrió y Minho rodó los ojos.

 

—Como sea, para ahorrar la historia cuando las cosas parecían no dar para más de repente se armó esta reunión en la que Minho armó tremendo escándalo por besar a su hyung a dos metros de donde se encontraba su dichoso novio, y pues, sinceramente no esperaba encontrarme a Sungmin ahí, y menos siendo el novio de Sunny. —Repentinamente Kyuhyun calló y tapó su cara— Dios esto es peor que la jaula de las locas, tenemos puros homosexuales por todos lados.

 

Changmin solo rodó los ojos y golpeó en la cabeza a Cho.

 

—Bien, ahora al menos sé que a quien tengo que romperle la nariz es a Sungmin. No puedo creer que le haya hecho eso a alguien como Sunny, ella es como tan linda y ya saben, adorable. —Changmin suspiró y notó la mirada de Kyuhyun. Entre incómoda y molesta— Ni lo pienses, digas lo que digas ese tipo se metió con los dos e hirió a Sunny. Tú no importas, lo suyo era solo sexo.

 

—¡Te acabo de contar que no era solo sexo para mí!

—No me interesa, tú no necesitas que te defiendan.

 

—Como sea… —Intervino Minho— ¿Qué pasó después de eso?

—Pues al siguiente día le reclamé serenamente por lo que había estado haciendo. Ya saben, de una forma muy madura, tranquila y responsable.

 

 

—¡¿Cómo carajos  te atreves a salir con una mujer a mi espalda?!

—¡¿De qué diablos me estás hablando?!

—¡Tú y yo estamos saliendo, Sungmin! No me vengas con estas mierdas.

 

—¿Saliendo? —Sungmin repentinamente soltó una carcajada— ¡Dijiste que lo nuestro era solo sexo!

—¡Pero eso no quiere decir que te puedas andar revolcando con todo lo que se mueva, diablos!

 

 

—Si bueno, no te creo ese ‘serenamente’, pero digamos que te creo.

—El caso es que nos dijimos el abecedario completo de insultos conocidos y por conocer.

—Y dejame adivinar, terminaron teniendo sexo.

 

—Pues si —Kyuhyun alzó los hombros y Minho rodó los ojos— En fin, seguimos teniendo lo nuestro mientras él salía con Sunny, pero hoy pues estábamos en la cafetería, le estaba confesando mis verdaderos sentimientos y pidiéndole que tengamos algo exclusivo, cuando ustedes llegaron. Sunny se acercó nos pidió explicaciones de porque estábamos tan cerca y tomados de las manos. Sungmin empezó a disculparse Sunny lo cacheteó y comenzó a llorar. Se armó el escándalo, nos sacaron de la cafetería y…

 

—Sunny lo golpeó. ¿Quién iba a pensar que un cuerpo tan pequeñito pudiera guardar tan fuerza? Fue increíble, en serio. Y no lo cacheteó ni nada de eso, literal lo golpeó, que casi le parte la nariz, hombre. En fin, Kyuhyun iba a detenerla pero como ella comenzó a llorar mientras lo golpeaba pues Kyuhyun simplemente la dejó. Y como evidentemente no podíamos ir a la casa de Kyuhyun así golpeado ni a la mía, terminamos acá, nos inventamos que le habían robado, lo curaron y nos dieron esta cama para que descansara.

 

Luego de la larga anécdota, a Changmin no le quedó más que suspirar. Miró a Kyuhyun quien parecía incluso más calmado. Lo conocía, lo conocía prácticamente desde que era un niño y sabía que en el fondo todo este asunto lo alegraba, tener a Sungmin exclusivamente para él finalmente era su objetivo, que las cosas ocurrieran apresuradamente eran otro asunto. A Kyuhyun parecía gustarle tanto Sungmin, que olvidaba con facilidad lo letal que podía ser su padre.

 

—¿Y Sungmin? ¿Sunny? ¿Qué pasó con ellos?

—Pues Sunny estaba algo alterada. Así que Sungmin trato de calmarla y se ofreció a llevarla a casa, supongo que deben haber hablado ya.

 

Kyuhyun instintivamente miró a la pequeña mesita junto a la cama donde reposaba su celular, seguramente esperando noticias de Sungmin y el hecho de que aún esperara sin respuesta alguna le provocó una sensación amarga a Shim.

 

—No te preocupes —agregó repentinamente Minho, mientras palmeaba la espalda de Cho— mientras se iba con ella te miró con su mejor carita de perrito arrepentido, como si realmente lamentara dejarte. Seguro en un rato te llama.

 

Kyuhyun carraspeó, avergonzado por que hubieran prácticamente leído sus emociones absurdas y vergonzosas de ese instante.

Changmin incluso sonrió ante ello. Él era incluso irreconocible cuando se trataba de sus asuntos con Yoochun.

 

—¿Y qué piensas hacer? Digo, tu familia no puede verte con ese moretón en el rostro y tu nariz hinchada y medio torcida.

—¡¿Qué?!

 

Kyuhyun inmediatamente intentó mirar su rostro en algún espejo pero Changmin solamente rió, y Kyuhyun por instinto lo golpeó con una almohada mientras Minho reía abiertamente y el otro solo bufaba molesto.

 

—La verdad es que…

 

Justo en aquel instante las expresiones de Kyuhyun cambiaron por completo. Era como si hubiera estado sediento por días y aquella llamada fuera su primer vaso de agua en mucho tiempo, agarró el celular y prácticamente sin mirar el emisor contesto y se fue alejando varios pasos de ellos.

 

—¿Aló?… Si, estoy con mis amigos, ¿cómo estás tú?… ¿Hablaste con ella?

 

Luego Kyuhyun se había alejado lo suficientemente estratégico como para que apenas escucharan, Changmin lo miró más por instinto que por curiosidad ante aquella conversación. Y en aquel instante Minho hizo una seña con su cabeza para que salieran un rato y pudieran darle toda la privacidad que el otro necesitaba.

 

—Todo tan extraño…

 

El comentario de Minho quedó flotando en el aire, Changmin únicamente suspiró y guardó las manos en los bolsillos de su pantalón mientras identificaba a Yoochun a varios metros de distancia sirviéndose un poco de café de la maquina dispensadora. Se había quedado observándolo, simplemente porque mirar a Yoochun a veces era incluso relajante. Identificarlo y sentirlo cerca eran como sus cosas favoritas a lo largo de un día cansado y abrumador.

 

¿Así se sentiría el amor?

 

—No deberías mirar de esa manera a quién no es tu pareja, hyung—. Minho bromeó divertido mientras se acercaba un poco más a él y dirigía su mirada directamente a Yoochun quien ahora estaba de perfil bebiendo un poco de café y leyendo algunos anuncios en las paredes—  Aunque he de admitir que el tipo es MUY atractivo. Por cierto, ¿dónde anda tu Yoochun?

 

Changmin solo rodó los ojos, soltando un suspiro antes de alzar un poco la cabeza y mirar directamente al mayor.

 

—Park Yoochun.

 

Entonces esos ojos negros se clavaron directamente sobre él, era como una maldita conjugación perfecta. Sus ojos, su boca. Tan atractivo que Changmin extrañamente apenas empezaba a darse cuenta de ello. Es como si hubiera estado eclipsado por otras cosas antes que su rostro.

 

—No me jodas…

 

Minho lo susurró sumamente bajito, mientras Yoochun se acercaba a ellos, sus pasos lentos y seguramente desconfiados al tener que enfrentar a uno de sus amigos tan directamente.

 

—Él es Minho.

—Mucho gusto.

 

Ambos asintieron casi al tiempo, estrechando brevemente sus manos y notó que Minho se sentía incluso hasta un poco intimidado, lo suficiente como para no poder ni siquiera mirar a los ojos a Yoochun y que Changmin incluso encontrara aquello divertido.

 

—¿Cómo está tu amigo?

—Vivo. Lo golpeó una chica, con un buen puño al parecer.

 

Yoochun sonrió y Minho abrió tanto los ojos ante lo bien que se veía el mayor que entonces aquello dejó de ser divertido para Changmin y por instinto golpeó en la cabeza al menor quien inmediatamente carraspeó y desvió la mirada de nuevo. Casi al instante de aquello, Kyuhyun salía apresurado de la habitación.

 

—Sungmin viene en camino, necesito que se… larguen—. Entonces se detuvo,  vio al hombre de cabellera negra, con un pequeño vaso de café en sus manos mientras se encontraba ligeramente sonriendo. Los pasos de Kyuhyun se detuvieron, sus ojos se abrieron de par en par y se irguió ante la presencia del desconocido, ligeramente sorprendido.— Wow… ¿es él?

 

La mirada de Kyuhyun fue directamente a Changmin, pero este ya se había cruzado de brazos y rodado los ojos otra vez, empezaba a cansarse de aquello. Yoochun, es atractivo, pero no era para tanto, no para que sus amigos se quedaran casi estupefactos. ¿Acaso todo el mundo miraba de esa manera a Yoochun? ¿Quizá por eso sentía amenazas constantes rondando al mayor todo el tiempo? Dasom, Junsu y casi media población femenina rodeándolo todo el tiempo en el Colegio.

 

Ante su nula respuesta, Kyuhyun miró a Minho quien asentía fervientemente.

Changmin torció la boca.

 

—Y él es Kyuhyun. Kyuhyun él es Yoochun.

—Hola.

 

Volvió a ocurrir lo mismo, un leve cruce de manos y entonces a diferencia de Minho que se encontraba un poco cohibido, Kyuhyun encontró verdadera diversión mientras los miraba uno junto al otro. Y Changmin tuvo deseos de golpearlo de verdad.

 

—Eso va a ser difícil de ocultar— comentó Yoochun bajito mientras analizaba el rostro de Kyuhyun— tengo un amigo que es bueno ocultando esas cosas, ya sabes cuando estábamos en nuestra época de rebeldes él siempre se metía en peleas y cosas así. Pero no creo que pueda ayudarte en estos momentos…

 

Fue como si repentinamente mientras hablaba, Yoochun recordara que no se encontraba en buenos términos con Jaejoong.

 

—Pero…— habló de nuevo— tengo una amiga que es maquillista, puedo darte su número, dile que es de mi parte y te ayudara sin problemas a ocultarlo y te dará un par de tips para evitar que se te note hasta que baje la hinchazón.

 

Kyuhyun abrió los ojos de par en par, sorprendido y agradecido a la vez.

 

—Listo, con esto tienes mi aprobación —Changmin soltó un bufido, empezaba a cansarse de rodar los ojos una y otra vez— Pero ¿en serio crees que no se note?

—No se notará, pero al mismo tiempo debes ser cuidadoso y tratar de desviar la atención de tu rostro.

—De acuerdo.

 

Había algo curioso mientras observó a Yoochun soltándole pequeños secretos a Kyuhyun para poder pasar desapercibido con esos golpes; y es que el mayor realmente parecía acostumbrado aquello, tan torpemente amable que quizá era la principal razón por la que no se había rendido con él a pesar de que lo hubiera alejado un montón de veces. Minho escuchaba atento la conversación con sus ojos puestos en el mayor mientras Kyuhyun asentía una y otra vez, reteniendo la información como siempre, de manera eficiente y veloz. Changmin por un instante volvió a sentirse complacido y sonrió.

 

Repentinamente el celular en su bolsillo empezó a vibrar y Changmin apenas bajo un poco la mirada para poder observar la pantalla y su ceño se frunció ligeramente al identificar el nombre de su mamá, sintió su estómago revolverse un instante. Su madre seguramente estaba en el departamento, se había percatado de su ausencia y por tanto se encontraba a unas cuantas cuadras de distancia. ¿Desde cuando la mujer llegaba temprano a casa? Hoy no era el mejor día para eso.

 

Entonces la imagen de Yunho se cruzó por su cabeza, no se pudo haber atrevido a hablar con sus padres… ¿cierto?

 

—¿Sucede algo?

 

La voz de Yoochun lo hizo levantar la mirada y tomarse nuevamente con el lugar que se encontraba y la mirada curiosa de sus dos amigos quienes parecían igual de desorientados que el mayor.

 

—Nada importante, pero ya debemos irnos —miro a Yoochun, él no lucía del todo convencido y sin embargo asintió— Kyuhyun por favor recuerda que estás en un hospital, no hagas cosas indecentes.

—Claro, claro…

 

Cho únicamente se cruzó de brazos, rodando los ojos. La verdad es que Changmin hasta hace un momento solo tenía en mente el poder golpear al tal Sungmin por lo que había logrado entre Sunny y Kyuhyun sin embargo ahora solo quería poder marcharse de ahí y que madre ni por error se les cruzara por el camino, no necesitaba otro encuentro molesto en lo que iba del día.

 

—Yo también me voy. Hablamos en la noche.

 

Minho había tomado un camino diferente al esperado, simplemente había optado por irse por su propia cuenta y Changmin había encontrado la privacidad necesaria para poder decirle al mayor que prefería irse caminando, que luego del largo día de batalla necesitaba descansar; no necesitaba a un Yoochun afrontando cosas que no le correspondían y aunque Park se notó un poco renuente, luego de que Changmin se acercara brevemente a su rostro y lo besara velozmente antes de que miradas curiosas llegaran hasta ellos, aquello pareció convencer al mayor quien luego de regalarle varias miradas optó por marcharse y alejarse entre las calles.

 

Sinceramente, Changmin aún no podía comprender ese estómago revuelto, lo suponía, pero no quería asumirlo.

Y enfrentarla no era la mejor de las ideas en ese instante.

 

 

 

 

Cuando finalmente llegó, luego de que sus pasos fueran lentos y parsimoniosos, lo único que se pudo escuchar luego de romper el silencio, fue le golpe de sus llaves al caer sobre la pequeña mesita en la entrada de su hogar, y el olor del cigarrillo curiosamente llegó hasta sus fosas nasales. Changmin hace mucho había perdido ese miedo imperativo de pequeño, sus padres hace mucho habían dejado de representar una amenaza que lo hicieran temblar. Pero el verla parada en el balcón con una copa de vino en las manos y un cigarrillo entre sus dedos logró que sus pasos se fueran haciendo incluso más lentos de lo normal.

 

Yonhee había sido siempre una de esas mujeres bellas y exitosas que la gente mira cuando pasa por la calle y que admira en la seguridad de sus pasos, esa aura que su madre posee es envidiable y su padre la posee igual, Changmin siempre había pensado, ya mucho más grande que era mejor que estuvieran separados, no soportaría sus choques de personalidades constantes solo por mantener las apariencias.

 

Cuando finalmente estuvo en el umbral de la entrada del balcón, prefirió no decir nada, la miró darle una larga calada a su cigarrillo y continuar mirando la calle, pero Yonhee sonrió repentinamente dejando la copa sobre el balcón y cruzando sus brazos sin atreverse a regalarle una sola mirada todavía. Y Changmin tenía que admitirlo, en el fondo se sentía paralizado.

 

—Así que un hombre, ¿uh?

 

Shim abrió los ojos, de par en par. Con el corazón acelerado y sus puños cerrados fuertemente en ese momento.

Sentía su cuerpo erizarse en cada espacio de piel que tenía y ella aún no lo miraba, su voz tan ligera y pasiva que solo había logrado hacerlo sentir más pequeño.

 

—Cuando me casé con tu padre, fue porque en mi estúpida cabeza juvenil pensé que era el sujeto indicado, que hacíamos la dupla perfecta. —Los segundos se empezaban a hacer eternos, Changmin ni siquiera estaba digiriendo correctamente las palabras de su madre—. Pero tenías razón, yo nunca tuve entre mis planes quedar embarazada, no estaba preparada. —Por primera vez la mujer se atrevió a mirarlo y Changmin se sintió como un  niño pequeño, vacío y sin entender lo que estaba a punto de pasar— Sin embargo no había nada que pudiera hacer…

 

—Pudiste haber abortado.

 

Curiosamente su madre no mostraba una sola expresión en aquel rostro fino y alargado.

Sus palabras saliendo solas ante la desconexión con su cerebro y su voz fría marcando el paso de la conversación tampoco ayudaban, Changmin se escuchaba así mismo como si tan solo fuera un espectador.

 

—¿Acaso no crees haber vivido ya lo suficiente como para saber cómo funcionan las cosas en esta sociedad?

 

Yonhee para ese momento había vuelto a tomar la copa y entrado al departamento por un poco más de vino mientras apagaba el cigarrillo en el cenicero. Changmin ahora, en medio del silencio solo escuchaba el sonido del licor cayendo en la cristalería, lenta y mordazmente.

 

—Nunca quise tenerte, pensé incluso en huir después de haber abortado, pero tu padre me amenazó con decirle todo a mis padres… Y uno siempre termina regresando al lugar del que vino. La sociedad es una cárcel sin barrotes. Y cuando uno quiere huir, ya no tiene alas para salir volando.

 

Las palabras de su madre sonaban demasiado cerca de su oído.

Aunque de todas maneras la distancia no fuera demasiada.

 

—No podía soportar ser la decepción de mis padres, que me rechazaran o…

—Cuándo te divorciaste nada de eso pareció importarte.

—Ay, por favor Changmin, sabes mejor que yo que en una sociedad como esta es mejor ser una divorciada que una solterona; tener al menos un hijo que estar seca por dentro—Esta vez los ojos de su madre lo atravesaron directamente.

 

Changmin no quiso darle ninguna ventaja, no bajó la mirada, al contrario, la desafió a que se atreviera hacer alguna de las cosas que seguramente pasaban por su cabeza en ese instante, pero la mujer únicamente caminó hasta el sillón y tomó un largo trago de vino.

 

—Pero te equivocaste en algo, la batalla legal por tu custodia no fue porque ninguno quisiera estar contigo; tu padre en realidad quería tenerte. Lastimosamente para él, yo tenía un excelente trabajo, buena disponibilidad económica y contaba con los mismos recursos que él para mantenerse adecuadamente.

 

—¿Por qué? Si todo el tiempo dices no haber estado lista para esto ¡¿por qué diablos hiciste todo ese drama?!

—Porque una madre siempre debe cuidar de sus hijos.

—Pues no has sabido hacer un buen trabajo.

—De eso me doy cuenta perfectamente.

 

Ahí ocurrió.

Esa mirada despreciativa no importó, ella no era demasiado importante para él.

No lo era… Y aun así dolió.

 

—¿Cómo te has atrevido? Pensé que todo esto era por una estúpida chica que andaba calentándote los pantalones, pero no, Shim Changmin siempre tiene que hacer todo a su modo, siempre tiene que estar un paso adelante. No, no quiero continuar, no quiero hacerlo —Yonhee se había acercado a él, con los ojos fieros puestos en su cara— Esto…—escupió con desdén— es una asquerosa fase ¿verdad?

 

—¿Fase? —Changmin rió divertido— ¿Acaso no me conoces lo suficiente madre?

 

Yonhee pareció exasperarse de inmediato, le dio la espalda con una mano por su cabello y alejándose de él unos cuantos pasos; Usualmente eso solía ser divertido, hoy era una corroída costumbre.

 

—Qué vergüenza… Ni siquiera te imaginas todo lo que sentí cuando una de mis compañeras se acercó a platicarme de sus adorables vacaciones y luego cuando todos se hubieran ido se acercó a mí para hablar en privado, para decirme en susurros que le parecía haber visto a mi hijo con un sujeto mayor a él en una de las playas, demasiado afectivos al parecer…

—¿Entonces todo esto es por el qué dirán? ¿Por un estúpido chisme que una de tus compañeras te susurró al oído?

 

—No lo entiendes ¿verdad? —Su madre había caminado velozmente hasta él, agarrándolo con fuerza del brazo —Todo aquello que se tiene que decir en susurros está roto; porque el pecado no está en el acto, sino en el escándalo cuando todo el mundo lo habla en alto.

 

—Asco, me das tú, madre —Changmin para ese momento ya se había soltado con fuerza, el pecho subiendo y bajando con fuerza—. Ni siquiera te has atrevido a preguntarme si es verdad, si…

—¡Te conozco! Todo este drama de las últimas semanas, tu conducta, tú… Dios, no quiero ni pensarlo, ¿cómo se te ha podido pasar por la cabeza siquiera?

 

—Entonces estar con un hombre es asqueroso, pero cambiar de novio cada dos semanas mientras tu hijo vive bajo el mismo techo es lo más moral porque se trata de una pareja heterosexual ¿lo estoy entendiendo bien?

—¡No intentes voltear las cosas!

 

—¿Entonces como son? —Changmin se permitió sonreír y caminar descuidadamente por la sala, mientras ella lo seguía con la mirada—  Tranquila madre que no me estás hiriendo ni nada por el estilo. Estoy acostumbrado a ser herido por ti, tanto que hace mucho que ya no duele. Tan solo que en ocasiones como estás te superas a ti mismo sinceramente.

 

—No lo puedo entender… ¿cómo…? ¿en qué momento…?

 

Yonhee se sentó de golpe en uno de los sillones, con una mano por su frente y la otra sosteniendo la copa vacía.

Con esas lágrimas a punto de salir de sus ojos.

 

—¿Qué es lo que quieres oír de mí? ¿Qué es mentira? Que soy totalmente heterosexual, pero que terminaré mi carrera, seré exitoso en los negocios como ustedes y más adelante lograré casarme y tendré hijos. —Changmin comenzó a reír de repente, como si hubiera escuchado la mejor de las bromas— Eres tan contradictoria, madre. Vienes a hablarme del pecado y no se cuánta idiotez más cuando tú en un inicio ni siquiera querías tener hijos y cumplir con tu deber como mujer en este mundo —En ese instante la mujer levantó la mirada ofendida— ¿Duele? Pues dejame decirte que esa es la misma lógica bajo la cual tú me estás juzgando por estar con un hombre.

 

—Se acabó, aquí no hay nada que discutir. ¿Quién es ese tipo?

—Estás loca si crees que te lo voy a decir.

 

Yonhee había apretado la copa en sus manos. Pero luego simplemente sonrió y la dejó sobre la mesa de centro, parándose una vez más para verlo a los ojos.

 

—Bien; da igual, porque mañana mismo se acabó esta tontería. He escuchado de hombres que han pasado por esta etapa pero hoy ya están casados y con una familia. Son normales.

 

Changmin entonces viró los ojos y se cruzó de brazos.

 

—Te apuesto lo que quieras a que si me les paso por enfrente a cualquiera de ellos y les coqueteo a medias son más que capaces de irse a la cama conmigo en menos de cinco minutos.

 

En cuanto sintió la mano de su madre golpeando violentamente su mejilla, Changmin volvió a sonreír.

 

—¿Qué se siente madre? Tú hijo puede calentar a más hombres de los que tú has podido o podrás. Es más, si me lo preguntas, unos cuantos de los que has traído me han sonreído demasiado ¿me pregunto si serías sus tapadera? —Internamente Changmin deseaba callarse, se estaba excediendo, lo sabía y aun así lo disfrutaba. Caminaba por la pequeña sala mientras los ojos de la mujer lo seguían— ¡Madre! Estas rodeada de homosexuales, ¡ve a bañarte en agua bendita!

 

—Esto no es broma, Changmin.

—De acuerdo, hablemos en serio. —Changmin se detuvo, cruzándose de brazos y mirándola a los ojos— He hablado con unos contactos y me han hablado de un centro…

 

—Estás loca.

 

Changmin la cortó de inmediato, no necesitaba escuchar más sandeces.

 

—¡Vuelve acá, Changmin!

 

Caminaba directo a su habitación, su madre persiguiéndolo con velocidad, logrando agarrar la puerta antes de que pudiera cerrarla.

 

—¿Qué quieres? No voy a arruinarte más la vida; me voy con mi padre.

—¿Y crees que él te va a recibir con los brazos abiertos? —Se burló, con una sonrisa en los labios— No seas tonto, él intentará quitarte lo… que crees que eres a golpes; al menos yo intento corregirte civilizadamente.

 

—¿Civilizadamente? Deja de hacerte la buena.

 

Changmin intentó una vez más cerrar la puerta pero Yonhee terminó por abrirla e ingresar en la habitación.

 

—Changmin, no me obligues a hablar con tu padre.

—¿Ah? ¿Es que aún no se lo has dicho? Con lo mucho que te gustan los chismes al parecer.

 

—Entre menos gente se entere de esto mejor, ¿no lo entiendes? —Yonhee volvió a pasar las manos por su frente y suspiró largamente— Escucha, estás confundido, eres muy joven. Ni siquiera sabes lo que estás haciendo. Dale una oportunidad al centro, ellos sabrán como guiarte. Si luego de eso sigues sintiendo que…

 

—Madre, esos centros son una estupidez! ¡Principalmente porque no tienen nada que curar! Entiéndelo, NO ESTOY ENFERMO.

—¡No me grites, Changmin!

 

Changmin respiró hondo, sintió nuevamente ese escalofrío recorriendo su cuerpo, tratando de ser todo lo fuerte que en estos momentos no parecía.

 

—No hay nada que discutir. Madre por favor sal de mi habitación.

—Changmin esto no…

 

Fue incluso más rápido, apenas se dio cuenta de lo que estaba haciendo cuando ya había agarrado a la mujer del brazo y aunque ella intentara sacudirse con violencia, él la guio sin problemas hasta la puerta y logró cerrarla a pesar de que Yohee se dedicará a golpear la puerta consecutivamente y le gritara durante varios minutos. Changmin sintió sus manos temblar, su labio inferior imitaba el movimiento de sus manos y sus ojos veían la puerta siendo golpeada por un buen tiempo.

 

Era como si el tiempo le estuviera golpeando en la cara.

Y él solo lograra sentirse más pequeño con el pasar de los segundos.

 

Porque no dolía, no dolían las palabras secas de aquella mujer que se hacía llamar su madre.

Y si no dolían… ¿por qué lloraba?

 

 

 

En algún momento de la madrugada cuando su madre finalmente se quedó dormida, probablemente por las dos botellas de vino que se encargó de vaciar luego de que él se negara a darle señales de vida, y luego de pensárselo mucho e ignorar los mensajes de sus amigos quienes parecían estar muy entretenidos mientras ocupaban como tema principal a Yoochun. Changmin finalmente decidió llamar a un taxi; movía los dedos de sus manos y miraba constantemente por la ventana del auto con su pierna moviéndose sin detenerse una sola vez.

 

—¿Va de visita con la novia?

 

La voz del conductor lo puso en alerta un instante, pero luego solo negó sutilmente.

 

—Lo decía por el estado de nerviosismo. —el hombre rió divertido— aún recuerdo mi época de joven, uno se escapaba  horas tan solo para poder verla unos minutos; esos son los mejores momentos en la vida de uno.

—¿Valía la pena?

 

—¿Disculpa?

 

Incluso el hombre en aquel momento parecía sorprendido de haber escuchado su voz.

 

—Hacer tanto, meterse en problemas ¿por unos minutos?

—El tiempo es relativo. Las horas que me tomaba llegar hasta ella y regresar a casa eran nada. Pero al estar con ella,  era una vida entera en cada minuto. Y es curioso, porque generalmente las personas odian que el tiempo pase lento, pero cuando estás enamorado es todo lo contrario, secretamente te encuentras rezando por que el reloj vaya incluso más lento.

 

Changmin de repente dejó de mover sus manos y levantó la mirada.

 

—Eso es porque el amor es anacrónico.

—¿Anacrónico?

 

El hombre parecía confundido y Changmin únicamente sonrió, negando levemente.

 

—Nada, no me haga caso.

—Entonces… —Retomó el mayor— ¿Va en camino de un amor adolescente?

—Algo así…

 

El hombre sonrió y de pronto el camino se le hizo más corto de lo que parecía. El edificio de Yoochun estaba a la vista. Recordó que eran pasadas las dos de la madrugada, que no tenía idea de lo que estaba a punto de hacer y que otra vez se sentía asfixiado, con ganas de huir de regreso a casa y fingir que nada había sucedido en realidad. Pero el hombre que estaba curiosamente en silencio de pronto lo observaba sin comprender el porqué de su nula respuesta al haber llegado.

 

—¿Quiere que lo lleve de regreso dónde lo recogí?

 

Changmin permaneció en silencio, entonces el hombre volvió a mover la palanca de cambio y el carro se empezó a mover.

 

—¡No, espere!

 

Se encontró agarrando el asiente en frente de él, con los ojos abiertos y el taxista tan solo sonrió, soltando el volante y girando hacía él con ese tipo de expresiones que su abuelo le solía regalar cuando le enseñaba cosas del mundo que a simple vista parecían difuminadas.

 

—Eso, es amor.

—¿Qué?

 

—Es como la persona que lanza una moneda al aire cuando no se puede decidir entre dos cosas a la vez. La respuesta no está en la moneda, sino en el pensamiento que tuvo mientras la moneda estaba en el aire. Su instinto golpeó bravamente en cuanto pensó que se iría de aquí sin poder verla.

 

Changmin miró de regreso al edificio. Y dejó escapar una sonrisa cansada.

 

—Eso ya lo sabía, aunque muchas veces lo dudo… En el fondo lo sé.

 

Suspiró con tranquilidad, sacando de su billetera la cantidad que había marcado el taxímetro. El hombre se marchó con una sonrisa en la cara, deseándole suerte, augurándole un buen amanecer y Changmin respiró hondo otra vez.

 

—Me estoy volviendo loco…

 

 

 

 

Los dos minutos esperando el ascensor se le habían hecho eternos, y en cuanto las puertas de este se abrieron velozmente marcó el botón de la planta baja. El guardia lo había llamado en mitad de la noche, con su voz firme y preocupada a la vez mientras seguramente miraba de soslayo al menor. Yoochun ni siquiera necesitaba de más información para saber que se trataba de él, así que cuando llegó y lo vio sentado en el pequeño sillón de recepción, su primera reacción fue correr hasta él y aprisionarlo entre sus brazos. Luego tomó su rostro, miró sus ojos, su cara. Su expresión nerviosa y el tintinear en su mirada.

 

—¿Qué ha pasado? ¿Por qué estás aquí?

—¿Me puedes abrazar otra vez?

 

Su voz no era así, Changmin no hablaba bajito ni le temblaban la voz cuando le hablaba. Así que tan solo cedió. Lo abrazó otra vez, con más fuerza mientras sentía las manos del menor en su espalda y un suspiro hundiéndose en su cuello. Justo en ese instante el reloj marcaba las dos y media de la madrugada y el frío lo recorría por completo. Changmin estaba en pijama, y el guardia quien parecía ahora entretenido en ver las cámaras de seguridad parecía haber cedido en darles un poco de privacidad.

 

—¿Quieres subir?

 

Changmin solo asintió, a Yoochun le hubiera gustado poder tomar su mano, su instinto le gritaba que lo hiciera y aun así se privó de hacerlo. Sin embargo cuando las puertas del ascensor se cerraron, pasó una mano por sus hombros, le transmitió un poco de calor a esa piel tan fría y Changmin sonrió.

 

—Mamá lo sabe.

 

Yoochun sintió un poco más de frío a partir de ahí.

 

—¿Fue Yunho?

—No, una amiga suya nos vio en la playa aquella vez.

 

Dejó que el pequeño silencio los consumiera, brevemente antes de que las puertas se volvieran a abrir. Y cuando ingresaron al departamento se dio cuenta de lo adaptado que se encontraba Changmin a él. Porque sencillamente entró y fue como si se encontrara perfectamente en su hogar, en un lugar a salvo en el que estar.

 

—Ella me quiere hacer “tratar”

 

Yoochun frunció el ceño, sentándose junto a él.

Los ojos de Changmin no parecían ser los mismos fríos de siempre, y por más ajeno que sonara, ver esos ojos que nadie más había podido ver lo llenaron de regocijo internamente.

 

—¿Cómo que hacerte tratar?

—Porque esto no es normal.

 

Changmin recogió sus piernas, abrazándose a ellas mientras Yoochun acariciaba suavemente su cabello.

 

— Ella es la que está loca, no yo. —De pronto había comenzado a hablar en susurros y Yoochun solamente permaneció a su lado atentamente— No quiero regresar a ese lugar.

—Estás haciendo un berrinche.

 

—No tienes idea de todo lo que me dijo.

—Changmin es tu madre, esta es apenas su primera reacción, tienes que esperar y tratar de…

—¡Basta! No quiero hablar de esa mujer, solo… solo te quiero abrazar.

 

Repentinamente Changmin se había lanzado a sus brazos, él perdió un poco el equilibrio, tal vez apropósito, tal vez no, pero Yoochun se sintió complacido cuando ambos se quedaron semi recostados sobre el sillón. Cuando hubo un silencio exquisitamente privado que no lograba incomodar a ninguno de los dos mientras Changmin permanecía con su respiración pausada a su lado.

 

—Parece que te estuvieras despidiendo.

—Se siente como si me estuviera despidiendo —masculló Changmin, suspirando suavemente antes de girarse un poco y clavar la mirada en el techo— Pero eso no va a pasar ¿verdad?

 

—El día que te quieras ir de mi lado, eres libre de hacerlo Changmin, pero no te dejaré irte si te están obligando a ello.

—Hoy ha sido un día horrible, es como si todo el mundo me hubiera dado la espalda.

—Y se pondrá peor.

 

Changmin lo miró y Yoochun rió divertido.

 

—Eso ya deberías saberlo, las cosas de este lado no son bonitas la gran mayoría del tiempo. Pero cuando creces todo empieza a valerte una mierda. Y entonces empiezas a ser feliz.

—Yo solo quiero que no salgas huyendo otra vez.

 

Yoochun lo apretó un poco más contra él.

 

—No lo haré.

 

 

—¿A qué te refieres con que no sabes dónde está? ¡Eres su mejor amigo! No puede haber salido en medio de la madrugada y tú decirme que simplemente no sabes dónde o quien anda. ¡Kyuhyun, por dios, Changmin puede estar en peligro! ¿Realmente todo este silencio vale la pena si mañana mi hijo aparece herido o peor?

 

Kyuhyun no dejó de moverse dentro de su propia habitación, las palabras de Yonhee todavía taladrándole en el oído. La sentía cerca de él como si estuviera atravesándolo con su afilada mirada mientras él se movía nerviosamente de un lado a otro. Y Minho seguía del otro lado mensajeándole que había intentado hablar con Sunny pero ella no sabía de él desde el día anterior.

 

Mierda, porque diablos Changmin tenía que montarse toda esta estupidez sin haberles al menos avisado algo.

Ahora incluso ellos estaban preocupados.

 

—Contesta, maldita sea…

 

Y el celular de su amigo seguía sin recibir los mensajes o si los recibía ni siquiera los leía, porque en su cabeza no podía caber la idea de que lo estuviera ignorando a sabiendas de que su madre estaba a nada de ir a la estación de policías. ¿Qué pudo haber ocurrido para que Changmin no les dijera nada y simplemente desapareciera?

 

—Tendré que llamar a su padre y a la familia entera si no tengo noticias de él en media hora  Kyuhyun. Solo quiero saber dónde está e iré por él. Eso es todo. Porque si amanece y él no ha llegado, entonces no solo seremos sus padres los que irán por él, sino también la policía.

 

Maldita mujer loca, ¿cómo se atrevía a presionarlo de esa manera? Ni que el fuera adivino.

 

—¡Maldita sea! Contesta más que sea algo… —Kyuhyun exhaló con fuerza y sentó en la cama otra vez, en cualquier momento Ahra, lo escuchaba inquieto a esas horas de la madrugada y se iba a percatar que estaba en más de un problema a la vez— Changmin maldito hijo de puta, ¿cómo te atreves a irte de tu casa y no decirme nada?

 

Agarró el teléfono como si este pudiera darle todas las respuestas y luego lo lanzó contra el colchón.

Exasperado una vez más.

 

 

 

 

No recordaba le momento exacto en que habían empezado a besarse, quizá eran las promesas acompañadas por la cercanía y suavemente decoradas por las respiraciones acompasadas de ambos, pero Yoochun sentía los labios de Changmin ejerciendo una fuerza poco habitual sobre su boca mientras sus manos poco a poco iban a recorriendo espacios de su ligera camisa que apenas y era igual de ligera que la de Changmin.

 

Llevaban tanto tiempo besándose que ni siquiera recordaba el instante en que había empezado a suavizar su respiración para no tener que romper el beso y cuando la pierna de Changmin se movió abriéndose paso entre las suyas supo que la intención del menor iba cambiando en tanto su lengua empezaba a marcar el vaivén de sus respiraciones, como si sus cuerpo buscaran al mismo tiempo el mismo exacto movimiento. Changmin subía un poco sobre su cuerpo en cada respiración y bajaba al igual que su pecho.

 

—Espera…

 

Yoochun respiró hondo, agachándose un poco cuando Changmin por instinto deseó continuar besándolo.

 

—Temprano dijiste que…

—Quiero hacerlo, en verdad quiero hacerlo contigo. Si mañana desapareces, quiero que mañana esto sea eterno.

—¿Qué cosas dices?

 

Yoochun sonrió divertido, mirando el rostro del menor. Condenadamente apuesto, su rostro era un imán para sus defensas bajas. Y cuando se pudo acomodar mejor, logrando estar sentado otra vez, con Changmin en frente, mirándolo con esos grandes ojos que parecían solo verlo a él; Que le hacían creer que realmente cumpliría con cada una de las cosas que le decía Yoochun comprendió algo mucho más profundo de lo que le gustaría admitir.

 

Changmin le gustaba en muchas cosas por igual, en las cosas que pensaba, en las que decía o las que le hacía sentir. Todo eso hacía ebullición dentro de él incluso sin que el otro se pudiera percatar; pero todo aquello era lo que él meno provocaba en él. Hoy, mientras veía su rostro y percibía sus besos, Yoochun se descubrió derribando la primera barrera por voluntad propia. En el fondo las palabras de Junsu y Jaejoong sonaban como eco. Changmin mañana se podía arrepentir o desenamorar; era un joven volátil descubriendo el mundo en su corta edad.

 

Pero a consciencia de poder salir lastimado, Yoochun dejó la primera pared caer y su recompensa fueron aquellos ojos que lo veían de esa manera profunda e hiriente, que lo hacían asimilar un pozo sin fondo.

 

—Eterno, por siempre… ¿si quieras sabes el valor de esas palabra? ¿lo pesadas que son?

—¿Lo sabes tú?

 

—Contigo he descubierto que hermosas no son, duelen. Porque si te pierdo y no te vuelvo a ver ese por siempre pesará sobre mi como las quintales de años perdidos y noches sin dormir.

—El tiempo es relativo. —Changmin lentamente se había ido subiendo a sus piernas, hasta poder pasar los brazos extendidamente por encima de sus hombros y acercarse a su rostro una vez más— El amor es anacrónico para mí.

 

—¿Cómo si las cosas del pasado siguieran ocurriendo una y otra vez?

—Quererte es anacrónico, no tengo un tiempo exacto. Mañana, hoy, ayer; esto iba a pasar y seguirá pasando…

—…Porque quizá ya pasó alguna vez.

 

Changmin le sonrió.

Changmin no sonreía de esa manera a nadie más. Sus entrañas se lo decían.

 

Su boca lo buscó de nuevo y su beso se profundizó en medio de la noche. Le regaló la mejor de las noches. En ese templado espacio de calma que había buscado darle y que sus caricias planeaban proporcionarle.

 

—Vamos a mi habitación…

 

Habló contra sus labios, suavemente, con esa sonrisa pequeña que hizo a Changmin besarlo cortamente una vez más. Y en esta ocasión sus instintos se dispararon gritándole una vez más que apretara su mano con fuerza, que entrelazara sus dedos y se permitiera caminar junto a él. Y esta vez lo hizo así. Tomó su mano con fuerza y camino junto a él por el estrecho pasillo hasta su habitación, en medio de aquella madrugada a punto de llegar a invierno en que el mundo entero le empezó a importar una mierda.

 

Si Changmin estaba ese día ahí, el mundo entonces no parecía tan mierda como usualmente lo era.

 

Era la única paz matando con su silencio los gritos escandalosos de los demás.

 

 

 

Faltan 53  días

Listo, lo acepto. Están en todo su derecho: insultenme,  xD

8 comentarios sobre “Corazón con fecha de expiración: capitulo 14

    Sotokun escribió:
    5 mayo, 2016 en 1:21

    Siento que mi vida vale la pena por este fanfic hahaha. Ya había olvidado que existía, hacia tanto que no pasaba por aquí, pero al menos valió la pena la espera, el capítulo estuvo largo y lleno de altos y bajos que me encantaron. Sigo pensando que todo lo de Sungmin y Kyuhyun es tan inesperado, pero amo que todo diera ese giro de 360°. Las palabras de la madre de Changmin me dolieron en el fondo de mi alma, y aún así no me sorprendieron, esa mujer era obvio que pensara en enviarlo a un reformatorio, es una maldita egoísta.
    Si yo viera a Yoochun de frente estoy seguro que reaccionaría igual que Kyu y Minho hahaha, no sé si Changmin es afortunado por salir con él, o si Yoochun es el afortunado por salir con Chwang, en todo caso, espero que disfruten mucho de su momento, porque me late que vienen épocas peores, la mamá de Changmin está loca.
    PD: Odio a la amiga chismosa de Yonhee.

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      ~ Nesly Fanfic ~ respondido:
      5 mayo, 2016 en 8:48

      Creo que todos reaccionaríamos así teniendo a Yoochun de frente, pero siendo sincera por la edad que tienen es como una reacción esperada cuando eres tan joven todo te maravilla y te sorprende luego cuando creces te das cuenta que quizá y no era tan wow xD
      Y pues si, las capas del fic apenas y se están dejando entre ver; muchas gracias por comentar espero que el fan fic continúe siendo de tu agrado 😊

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    Lucy Chirinos escribió:
    5 mayo, 2016 en 16:58

    “—Quererte es anacrónico, no tengo un tiempo exacto. Mañana, hoy, ayer; esto iba a pasar y seguirá pasando…”
    ¡Esa! ¡Esa pequeñita palabra! ¡Esa! T_______________T
    Ay Nía ¿Qué hago contigo? Es que aún no me cabe el cómo puedas plasmar algo de esa manera, tan cargado de emociones en un solo capítulo, es que aún no lo entiendo.
    Ok, me sorprende el hecho de Kyuhyun tenga esas actitudes, por más centrado que parezca de los 3 (bueno algo algo) y que se le haya jugado de esa manera a Sunny (Odio infinitamente a Sungmin).
    ¿Verdad que sí pasa eso de que te quedas maravillada por una persona mayor? Esa parte en la cual se quedan contemplando y rindiéndose ante Yoochun es algo muy genial, me sentí plenamente identificada dado que cuando lo vi aquí en Perú me pasó algo similar, y es que no puedes dejar de no mirarlo, de no observarlo, de no poder evitar tan siquiera mirarlo por unos momentos. Esto es en general, hay personas que causan esas sensaciones, no es solo que una sea chiquilla opino yo (porque aún ahora me pasa).
    Ahora sí que la cosa se puso roja, ;_____; me llega a lo que no tengo la madre de changmin porque, se la da de muy preocupada ahora que su “hijo” le guste una persona así. Me gustó la manera en la que changmin le contestó: Dar como recibir, y esa Sra merece más PERO… como víbora que es se las sabe todas. No quiero ahora imaginar cuando se entere el padre Shim de esto, porque sinceramente se va armar la guerra mismo 300. No sé porqué creo que al menos el padre de changmin PODRÁ entender la situación (tiene que ser de esa manera, Nía) suficiente con que todo el mundo lo ataca y ataca y ataca.
    OH POR DIOS! la parte final en la cual me haz dejado con unas ganas de querer fusilarte han sido alucinanteeees. Es que ya tu maldad es demasiada, nada de que no me alcanzó el capítulo y quería partirlo en dos tres o veinte partes…NO ME METAS CUENTO ;u; </3
    Acabas de romper un corazón Yoominista aquí.
    No sé cuántos años te va a tomar actualizar esto pero, recapacita por favor ESTÚPIDA😄 (Mucho Estéban) no me hagas sufrir más… NECESITO SABER LO QUE VA A SUCEDEEER.

    Con mucho odio maldad , Lú

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    Jong Burning escribió:
    6 mayo, 2016 en 0:43

    Confieso que me hubiera gustado leer todo el capítulo de una sola vez, pero no fue así. Realmente me gustó mucho, es que realmente es una relación complicada la de YooChun, arriesga mucho, por una parte entiendo su miedo y luego está changmin con su impulsividad, energía y todas esas cosas que le hacen sentir. La sociedad es una pantalla social que nos ata, y el toda la trama es tan “posible” que no creo que tenga un final feliz, o al menos uno en el que no hayan más heridos.

    Adoro cómo escribes, Nesly Soy tu fan, gracias por el trabajo duro. Ya lo dije en voz alta y lo repito. Seguiré tus historias y esperaré tus actualizaciones aúnque ya sea 30+ o sea un ajushii con hijos y nietos xD

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    OMG!!!!!!!!!!!!! esto se puene bueno!!! muy bueno!!!!!!!!!! >w< pasó de todo, y me encantó!!! -a excepción de la madre que la traigo atravezada desde antes- y supongo que se pondra peor!!! baia baia con el Kyuhyun quien lo dirí, me dio penita Sunny pero es mejor!! Ahora si Yoochun a ponerse los pantalones bien puestos, porque como dices es solo el principio!!! y bueno, mil gracias!!!!!❤

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    Chunsadycta escribió:
    17 mayo, 2016 en 16:21

    OPD¡¡¡ te juro que no me imagine que la autora de tal golpisa sobre KyuHyung fuera la mismisima Sunny. Para nada me latió que le jugaran chueco creme, la imagine golpeandolo hasta con la silla(*.*) desquitando toda esa ira. No se me sentí aliviada no se por que. Me ecanto ese lado protector de Changmin sobre su amiga fue lindo; este chamaco hasta una hermana se invento para justificar sus momentos cursis inspirados por Yoochun. Pense ” Achis a ver a releer se ha dicho ¿De dónde salió esta hermana?” LA REACCION DE LOS AMIGOS JAJAJAJAJ NOOO PUES LOS ENTIENDO PERFECTO. YOOCHUN PUEDE ESTAR HACIENDO X COSA, INCLUSO QUITANDOSE LA CHINGUIÑA Y YO, LITERAL, DEJO DE RESPIRAR. Y NO LO TENGO ENFRENTE JAJAJAJ(POR DESGRACIAS(¡.¡). Y bueno como en cada cap hay un momentos que se lleva los honores y las palmas “Quererte es anacrónico, no tengo un tiempo exacto. Mañana, hoy…. esto iba a pasar y seguira pasando.” Dios que esa idea del amor de Changmin es totalmente hermosa y ni que decir de lo bien que ajusta a esta liososa, complicada y apasionada couple. Yoochun sin siquiera decirlo piensa lo mismo. Fue un alivbio que Yunho no fuera el delator; de alguna forma siento que terminara apoyando a su primo. Zaaaaz creo que ChangMin sí que le hecho contundencia a la discusión con su progenitora…y frente a la actitud egoista de la madre, bueno eso no anuncia más que tormenta y por esa razon ya empieso a temer que el final quizas no sea un” Felices por siempre” Pero tu eres una buenasa en eso de los elementos sorpresa y los giros dramaticos, asi que mi esperanza morirá hasta que la mates jajajajaj. Me alegra que estes de vuelta y mil gracias por esta actualización aaahhh Iran a la habitación de Yoochun¡¡

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    Vania escribió:
    7 octubre, 2016 en 16:17

    Ohhhh es en serio ahi lo vas a dejar es que todos son unos hijos de mama conti conti

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    Ali escribió:
    23 octubre, 2016 en 21:35

    Por favor continualo,lo he leido tantas veces que ya casi me lo se de memoria.Necesito saber que pasará

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